Editorial

La tarea pendiente

Con el cambio en la dinámica política y económica a nivel global y local las decisiones que se tomen en el sector minero resultan hoy más relevantes que nunca. En ese sentido, la minería, que ha sido históricamente un pilar de la economía peruana, debe encarar una agenda pendiente que no solo contempla la expansión de la producción, sino también una sostenibilidad que integre la equidad social y ambiental.

La creciente presión internacional por prácticas sostenibles y el cambio climático han comenzado a influir en la percepción de la industria. En este contexto, la minería peruana debe adoptar estrategias que minimicen el impacto ambiental. Las comunidades locales, que a menudo sienten los efectos adversos de la minería, deben ser parte del proceso de toma de decisiones. La idea de «minería responsable» debe ir más allá del discurso; la inclusión de comunidades en el diálogo y en la planificación de proyectos es esencial para construir confianza y asegurar el desarrollo sostenible.

El año 2026 puede marcar un punto de inflexión si se logra implementar programas de rehabilitación de áreas afectadas por la actividad minera y restaurar ecosistemas. La implementación de tecnologías limpias y prácticas de minería responsable no solo ayudará a mitigar impactos ambientales, sino que también puede abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de innovación en el país.

El ambiente regulatorio en el Perú ha sido objeto de controversias y cambios constantes, lo que crea incertidumbre para las inversiones. Si queremos atraer a inversionistas foráneos y nacionales, es crucial establecer normas claras y consistentes. La burocracia debe ser minimizada, pero sin sacrificar la protección social y ambiental. La digitalización de procesos, adopción de plataformas en línea para permisos y licencias, y una comunicación efectiva son medidas que el gobierno debería priorizar para facilitar la actividad minera.

La inversión en infraestructura, especialmente en zonas rurales donde la minería tiene mayor presencia, es igualmente crucial. La conectividad vial y de telecomunicaciones contribuirá no solo a la minería, sino también a la economía en general, y generará ventajas competitivas para el país. Inversores y comunidades deben unirse en proyectos de desarrollo que utilicen la minería como un motor de crecimiento.

De otro lado, los conflictos sociales han marcado el rumbo de la minería en Perú. Las tensiones entre comunidades locales y empresas mineras han sido una constante, en muchos casos catalizadas por percepciones de exclusión y falta de beneficios directos. La agenda de 2026 debe contemplar la implementación efectiva de procesos de consulta previa, tal como lo establece el Convenio 169 de la OIT. La consulta efectiva, que no debe ser solo un mero formalismo, es una herramienta poderosa para prevenir conflictos y fomentar un clima de paz social.

Las empresas mineras deben acercarse a las comunidades con un enfoque proactivo, no reactivo. Esto implica establecer relaciones de confianza que vayan más allá de los intereses económicos. La inversión en educación, salud y desarrollo de infraestructura básica en las comunidades afectadas por la minería es fundamental para generar un impacto positivo y duradero.

Finalmente, el estado peruano juega un papel determinante en la agenda minera. Es fundamental articular políticas que promuevan la inversión, pero también que aseguren que los beneficios del sector se redistribuyan equitativamente. Un modelo que acoja la responsabilidad social empresarial puede ser el camino para garantizar que la minería no solo sea un negocio rentable, sino también una fuente de desarrollo para todos los peruanos.

En conclusión, mientras miramos hacia el 2026, la minería peruana enfrenta la oportunidad de transformarse en un ejemplo de desarrollo sostenible en la región. Esto requerirá un diálogo abierto, un compromiso formal de minimizar el impacto ambiental y una colaboración sincera entre empresas, comunidades y el estado. El futuro de la minería en el Perú no es solo una cuestión de recursos, sino de cómo se gestionan y distribuyen estos para el bienestar de todos. En este sentido, la agenda pendiente es más que una lista de tareas; es un llamado a la acción para construir un futuro más equitativo y sostenible.

 

SALÓN MULTIUSOS
Minera Las Bambas realizó la entrega oficial de un moderno salón multiusos y un área de juegos recreativos para niños en la comunidad campesina de Arcospampa Congota, ubicada en el distrito de Mara, en la región Apurímac. La ceremonia contó con la participación de representantes de la empresa, de la Asociación de Desarrollo Las Bambas (ADLB), autoridades comunales y pobladores del sector, quienes destacaron la importancia de esta nueva infraestructura para fortalecer la vida comunal. Este proyecto forma parte de los compromisos asumidos por la empresa en el marco del Área de Interés Social y Ambiental (AISA), orientados a contribuir al bienestar y desarrollo de las comunidades del entorno. La obra fue financiada por Minera Las Bambas, supervisada por la ADLB y ejecutada por la empresa local FENAYR en un plazo aproximado de tres meses. Durante su ejecución también se generaron oportunidades de empleo temporal para pobladores de la comunidad.

SOLAR
Desde las 00:00 horas del 18 de febrero de 2026, inició la operación comercial de la Central Solar Expansión Intipampa de propiedad de ENGIE Energía Perú, ubicada en Moquegua, tras recibir la conformidad del COES para su ingreso al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional. “Proyectos como Expansión Intipampa reflejan nuestra apuesta por el desarrollo de energías renovables y por una matriz energética segura, competitiva y sostenible. De esta manera, agregamos valor a nuestros clientes y contribuimos activamente a los objetivos de descarbonización del Perú”, señaló Myriam Akhoun, CEO de ENGIE Energía Perú. Con esta ampliación, ENGIE incorporó 51,7 MW de energía solar 100% renovable, elevando su capacidad instalada en Moquegua a 91,7 MW. Esto le permite a la compañía alcanzar una producción anual estimada de 2,400 GWh de energía renovable no convencional. La Central Solar Expansión Intipampa fue desarrollada íntegramente por ENGIE. El complejo cuenta con más de 88,000 paneles fotovoltaicos.

SMV
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) adjudicó la buena pro para la construcción de la nueva sede de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), proyecto que se desarrollará bajo el mecanismo de Obras por Impuestos y que permitirá fortalecer los servicios de promoción, supervisión y regulación del mercado de valores en el país. La buena pro fue otorgada al Consorcio Grupo Flesan, integrado por De Vicente Constructora S.A.C. y Flesan Energía S.A.C., que presentó una propuesta económica de S/ 100.8 millones para el financiamiento y ejecución del proyecto de inversión. El proyecto contempla la construcción de una moderna sede institucional de 15,776 metros cuadrados en el distrito de Miraflores. La infraestructura incluirá siete niveles superiores con oficinas de planta abierta, salas de reuniones, biblioteca, comedor y áreas de servicio, así como tres sótanos destinados a estacionamientos y cuartos técnicos.

LOGÍSTICA
El mercado logístico de Latinoamérica mantuvo un desempeño resiliente durante el segundo semestre de 2025, en un contexto de crecimiento económico moderado y mayor cautela empresarial. Las compañías priorizaron eficiencia operativa y control de costos, manteniendo al segmento industrial entre los más sólidos de la región, según el reporte Industrial Latinoamérica S2 2025 elaborado por Cushman & Wakefield, que analiza los mercados de México, São Paulo, Bogotá, Buenos Aires, Santiago, Río de Janeiro y Lima. En total, el inventario de centros logísticos en estas ciudades alcanzó 46,7 millones de m² al cierre de 2025, lo que representa un crecimiento interanual de 4,5%. São Paulo y Ciudad de México concentraron el 72,5% del total regional, mientras que Lima destacó con uno de los mayores incrementos de inventario del año (8,0%), seguida por Santiago y São Paulo (7,2% en ambos casos).

ROMINA
El proyecto minero Romina, ubicado en Huaral, Lima, actualmente en construcción por Volcan Compañía Minera, iniciaría producción hacia finales del segundo trimestre de 2026, informó Aldo de la Cruz, vicepresidente de Operaciones de la compañía, durante su exposición en el Encuentro Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). El proyecto busca asegurar la continuidad operativa del complejo Alpamarca. Con una inversión estimada entre US$115 millones y US$135 millones, Romina producirá zinc, plomo y plata y tendrá vida útil proyectada hasta el 2037, combinando operaciones a tajo abierto y subterráneas. De la Cruz explicó que la operación entrará en una etapa inicial de ramp-up a partir de junio o julio de este año. “Este año estamos proyectando cerca de 600 mil toneladas de preparación, pero nuestro objetivo es alcanzar una producción de 3,000 toneladas por día, que sería una etapa operativa óptima”, señaló en el Encuentro Minero.

Los 30 años de Komatsu-Mitsui en Perú: “La minería peruana se ha profesionalizado y nosotros acompañamos su evolución”

Julio Molina, presidente ejecutivo de Komatsu-Mitsui, repasa tres décadas de evolución de la empresa en Perú, marcada por hitos como la adquisición por Mitsui, la introducción de camiones eléctricos y la expansión de su red de servicios. La compañía se consolida como líder en maquinaria pesada y postventa, enfocada en eficiencia, digitalización y sostenibilidad, mientras proyecta un crecimiento sólido hacia 2030, acompañando la modernización de la minería peruana.

En estos 30 años de Komatsu-Mitsui en Perú, ¿qué decisiones estratégicas marcaron un antes y un después en la compañía? ¿Y qué hitos marcaron su evolución?
Los hitos más importantes han acompañado nuestras designaciones estratégicas. Komatsu-Mitsui inició como un distribuidor independiente, adquirido por Mitsui hace casi 30 años, con una facturación de 20 millones de dólares y 200 colaboradores.

El primer gran hito fue ganar el proyecto de Lagunas Norte, lo que demostró nuestro compromiso e impulsó inversiones clave, incluyendo la adquisición de nuestra sede actual en Callao.

En 2012 comenzamos a entregar una flota de más de 90 camiones a Antamina, expandiendo nuestra presencia en minas como Cerro Verde y Antapaccay. Esto nos obligó a desarrollar nuestro negocio de postventa y soporte técnico, con talleres certificados y servicios de alta calidad. Hoy, con 3400 personas, somos líderes en camiones ultraclass y palas eléctricas, transportando gran parte del cobre de las principales minas peruanas.

Komatsu-Mitsui inició con 200 colaboradores y $20 millones de facturación; hoy cuenta con 3400 personas y lidera el segmento de camiones ultraclass.

La minería peruana ha evolucionado mucho en estas tres décadas. ¿Qué rol ha jugado Komatsu-Mitsui y en qué momentos tuvieron que reinventarse para seguir siendo competitivos?
La minería peruana es altamente profesional y siempre busca mantenerse a la vanguardia. Nosotros acompañamos su crecimiento con soluciones que optimizan productividad y reducen costos. Por ejemplo, al profundizar las minas, los desafíos logísticos nos llevaron a introducir camiones de mayor tonelaje, palas eléctricas gigantes y sistemas de despacho optimizados.

También apostamos por digitalización y monitoreo de datos para mejorar eficiencia, consumo de combustible y sostenibilidad. Así, contribuimos a la reducción de emisiones y nos preparamos para proyectos de automatización y electrificación, manteniendo a Komatsu-Mitsui como socio estratégico del sector minero.

¿Cuál considera que ha sido el mayor aporte de Komatsu-Mitsui al desarrollo de la minería peruana?
Nuestro mayor aporte ha sido crear una empresa de clase mundial en Perú, con profesionales locales capacitados y productos de alta tecnología, respaldados por Mitsui & Co y Komatsu Ltd. Hemos introducido camiones eléctricos y equipos de gran tamaño, que permiten mayor productividad con menor consumo de combustible. También ofrecemos soluciones que optimizan flotas, apoyando a los mineros a producir más con eficiencia y sostenibilidad.

 

Hoy el mercado exige eficiencia, electrificación y digitalización. ¿Dónde está Komatsu-Mitsui por delante de su competencia y dónde aún enfrenta desafíos?
Somos líderes globales en camiones eléctricos y palas gigantes, con sistemas avanzados de digitalización que mejoran la seguridad y la confiabilidad. Próximamente, en 2027, lanzaremos nuestro segundo proyecto autónomo en Perú.

Nuestro mayor desafío está en la descarbonización completa de la minería: aunque los camiones eléctricos ya existen, la transición requiere energía verde, infraestructura y planificación conjunta con los clientes. Es un esfuerzo integral, no solo de la empresa, sino de toda la industria.

¿Qué cambios estructurales en la minería peruana definirán la demanda de maquinaria en la próxima década?
La tendencia es hacia equipos cada vez más grandes y optimización de flotas mixtas. Los clientes no reemplazan toda su maquinaria de golpe, sino que hacen transiciones progresivas. Además, la conectividad, inteligencia artificial y ciberseguridad serán esenciales. La autonomía se expandirá gradualmente, al ritmo de la justificación técnica y la planificación de las minas, mientras la descarbonización marcará la necesidad de energía renovable y soluciones integrales.

En 30 años, ¿cómo ha cambiado el peso del negocio entre venta de equipos, postventa, arriendo y servicios tecnológicos?
Inicialmente, el negocio estaba centrado en la venta de equipos. Hoy, el 60% proviene de postventa y servicios, y solo el 30% de la venta de maquinaria. Los equipos vendidos en el pasado generan demanda continua de repuestos, mantenimiento y servicios tecnológicos, lo que ha convertido la postventa en el núcleo de nuestra rentabilidad.

La empresa se ha reinventado constantemente, adaptando tecnología y servicios para optimizar productividad y reducir emisiones en la minería.

¿Cree que la rentabilidad futura estará más en servicios y data que en venta de equipos?
Eso ya ocurre. Vendemos más repuestos y servicios que equipos, incluso en años récord de ventas de maquinaria. Los contratos de soporte y servicios tecnológicos son la base de nuestra sostenibilidad financiera.

¿Cómo contribuye Komatsu-Mitsui a una minería de mayor valor agregado, integrando inteligencia artificial, monitoreo remoto o automatización?
Escuchamos las necesidades de los clientes y ofrecemos soluciones que mejoran productividad y eficiencia. Esto incluye camiones y palas más grandes, optimización de flotas con sistemas inteligentes, y digitalización para reducir tiempos de operación y costos. Somos un socio estratégico que permite a los mineros ejecutar sus proyectos con tecnología avanzada, actuando casi como “mineros virtuales” en el soporte de sus operaciones.

¿Cuál es la apuesta estratégica de Komatsu-Mitsui para crecer en Perú hacia 2030?
Proyectamos duplicar nuestra escala y consolidarnos entre los tres principales proveedores globales. Continuaremos invirtiendo en tecnología, ciberseguridad, electrificación y automatización. Además, priorizaremos la formación del talento local y la seguridad en las operaciones, asegurando sostenibilidad, eficiencia y un liderazgo sólido en el mercado.

¿Qué proyectos mineros o de infraestructura serán decisivos para el sector de maquinaria pesada?
Proyectos como Tía María serán emblemáticos. La minería peruana tiene una cartera robusta de expansiones y optimizaciones, y cada proyecto genera empleo, desarrollo local y oportunidades para proveedores. Nuestro rol es apoyar a los clientes con equipos y servicios de clase mundial, asegurando que la industria continúe creciendo responsablemente y generando un círculo virtuoso de desarrollo.

Más del 60% del negocio actual proviene de postventa y servicios tecnológicos, superando la venta de equipos.

¿Cómo evalúan el impacto de la incertidumbre política en la planificación de inversiones?
La política saludable y las reglas claras son fundamentales para inversiones a largo plazo. La minería necesita estabilidad para planificar proyectos que tardan más de 10 años en ejecutarse. A pesar de la rotación presidencial en los últimos años, nuestras operaciones no se han detenido; seguimos invirtiendo y creciendo, confiando en el potencial del país.

¿Qué rol juega la seguridad y el desarrollo del talento peruano en el liderazgo de Komatsu-Mitsui?
La seguridad y la integridad son valores no negociables. Tenemos programas como “Para, Piensa y Actúa” y promovemos el desarrollo del talento local. Menos del 1% de nuestro equipo proviene del extranjero; el resto son profesionales peruanos. Además, fomentamos la inclusión femenina y la formación técnica desde el inicio de la carrera profesional, garantizando que nuestra empresa sea sostenible y preparada para el futuro.

En el aniversario número 30, ¿qué significa para usted liderar esta etapa y qué mensaje quiere compartir con colaboradores, clientes y aliados?
Es un orgullo y una gran responsabilidad. Komatsu-Mitsui es como una mini ciudad con 3400 familias y múltiples proveedores. Mi rol es entregar una mejor empresa a la siguiente generación de líderes. Agradezco profundamente a nuestros clientes, colaboradores y a Perú por confiar en nosotros. Los clientes nos desafían, nuestro equipo impulsa resultados y juntos construimos una empresa sostenible, innovadora y responsable que seguirá creciendo en las próximas décadas.

ZAPLER presente en Conexpo 2026: refuerza su liderazgo en venta de maquinaria y apuesta por la digitalización de sus servicios de postventa

“Con la venta del equipo comienza una relación de largo plazo con el cliente”, explica Matías Zapler, su coordinador comercial, desde el Conexpo, en Las Vegas

ZAPLER compañía peruana de capitales peruanos con una sólida presencia en los sectores de minería y construcción, estuvo presente en Conexpo 2026, realizado en la ciudad de Las Vegas en los Estados Unidos. Allí mostró sus objetivos más inmediatos y sus planes a futuro. “Nuestra estrategia se centra principalmente en promover soluciones más eficientes y sostenibles”, manifiesta Matías Zapler, su coordinador comercial.

Actualmente ZAPLER desarrolla una plataforma digital que permitirá a sus clientes acceder al historial completo de mantenimiento de sus equipos, visualizar servicios realizados y gestionar información relevante de su maquinaria. “Este sistema busca mejorar la trazabilidad del mantenimiento y facilitar la gestión de flotas para nuestros clientes. Esperamos que esté disponible antes de finalizar el primer semestre”, adelanta Matías Zapler. Este 2026 la empresa tiene como objetivo principal: mantener su liderazgo en grúas, acelerar el crecimiento en su línea de camiones y consolidar a HANGCHA como la marca líder de montacargas en Perú.


De izquierda a derecha: Wiliam Belevan, gerente comercial, Matias Zapler coordinador comercial, Bratzo Banich gerente general y Dahx Zapler director.

La compañía atiende directa e indirectamente a varias de las operaciones mineras más importantes del país, así como a empresas líderes del rubro construcción. Este posicionamiento es resultado del trabajo sostenido en su red de postventa. “En ZAPLER entendemos que en estos sectores el soporte técnico y la disponibilidad operativa de los equipos son clave. Por ello hemos invertido constantemente en fortalecer nuestra capacidad de servicio a nivel nacional a través de nuestras sucursales y equipos técnicos especializados”.

Demanda
Durante los últimos 12 meses, tres factores clave han impulsado la demanda de los productos en ZAPLER: el crecimiento en la adopción de camiones a GNV y GNL, una mayor solicitud de montacargas especializados para los sectores logístico, industrial y minero, y el continuo posicionamiento de Palfinger como la marca con mayor tecnología y seguridad en el segmento de grúas articuladas.

Matías Zapler refiere que el mercado ha estado marcado por diversos desafíos logísticos a nivel global, particularmente en las cadenas de suministro provenientes de Asia. “Esto generó presiones en los tiempos de importación y disponibilidad de equipos”, explica. “Sin embargo, gracias a la coordinación permanente con nuestros socios estratégicos y fabricantes, pudimos implementar soluciones logísticas alternativas que nos permitieron mitigar estos impactos y continuar atendiendo a nuestros clientes de manera oportuna”.

 

En camiones, todas sus unidades incorporan sistemas ADAS de asistencia a la conducción y telemetría de fábrica, la cual permite monitorear hábitos de manejo, consumo de combustible y ubicación en tiempo real. En grúas introdujeron la nueva línea TEC de Palfinger, una de las plataformas más avanzadas del mercado en términos de seguridad, precisión y eficiencia operativa. En montacargas han ampliado significativamente su oferta de equipos con baterías de litio: tecnología que permite reducir costos operativos y avanzar hacia operaciones más sostenibles. “Además, seguimos invirtiendo en la capacitación de nuestro equipo comercial y técnico —sostiene Matías Zapler— para asegurar un alto nivel de asesoría y acompañamiento a nuestros clientes”.

Confianza
Uno de los principales pilares de ZAPLER es la confianza que ha construido con sus clientes a lo largo de más de 45 años de trayectoria en el mercado; convirtiéndose en un socio estratégico que los acompaña durante toda la vida útil del equipo. “En ese sentido, nuestro enfoque en el servicio postventa, soporte técnico especializado y disponibilidad de repuestos ha sido clave para mantener relaciones de largo plazo con nuestros clientes y continuar creciendo incluso en contextos de incertidumbre”.

PARA ESTE AÑO TIENEN OBJETIVOS CLAROS: MANTENER SU LIDERAZGO EN GRÚAS, ACELERAR EL CRECIMIENTO EN SU LÍNEA DE CAMIONES Y CONSOLIDAR A HANGCHA COMO LA MARCA LÍDER DE MONTACARGAS EN PERÚ.

La retroalimentación que reciben de sus clientes es positiva pues valoran principalmente la combinación de equipos confiables, tecnología avanzada y costos competitivos. Pero, sobre todo, destacan el respaldo que ofrece ZAPLER a través de su servicio postventa. “Con la venta del equipo comienza una relación de largo plazo con el cliente”, explica. ZAPLER está por inaugurar una nueva sucursal en Huancayo, que será un punto estratégico para atender la zona centro, mientras que seguirán fortaleciendo sus operaciones en Trujillo y Arequipa. Adicionalmente a ello han adquirido un nuevo local en Lima destinado exclusivamente a su línea de camiones.

Último año
“El último año ha sido un periodo desafiante para el sector, pero en ZAPLER logramos consolidar nuestro posicionamiento en varias de nuestras líneas estratégicas”, dijo el ejecutivo. “Destacamos particularmente en grúas Palfinger, donde alcanzamos cerca del 40% de participación de mercado, reafirmando nuestro liderazgo en el país”.

“También tuvimos un crecimiento sostenido en nuestra línea de camiones SINOTRUK y en montacargas HANGCHA, donde cerramos el año como la segunda marca más vendida del Perú. Estos resultados reflejan la confianza del mercado en nuestra propuesta de valor: equipos de alta calidad respaldados por un servicio postventa sólido y cercano al cliente”.

«Nuestra meta es consolidarnos como el socio estratégico líder en servicios de demolición y desmantelamiento minero en Perú»

Flesan Minería proyecta una mayor penetración como ejecutores de infraestructura social vía OxI

Flesan Minería es parte del Grupo Flesan, holding fundado hace 45 años con presencia en Chile y Perú. Cuentan con 4 divisiones de negocio orientadas a: ingeniería y construcción, minería, energía y el mercado inmobiliario. Destacan como el segundo operador de desmantelamientos más grande de Sudamérica. “Apuntamos, a mediano plazo, a que nuestra unidad de minería iguale en facturación a la de ingeniería y construcción, consolidando nuestra venta anual en Perú entre los US$ 300 y US$ 400 millones”, revela Luis Loayza, gerente de Unidad Flesan Minería, en este diálogo.

¿Cómo define Grupo Flesan su identidad corporativa dentro de los sectores de minería, construcción y energía, y qué la diferencia de otras empresas del rubro?
Nos definimos como un holding diversificado con 45 años de trayectoria regional y casi 20 en Perú. Nuestra diferencia radica en una cultura de excelencia respaldada por nuestra Tri-norma (ISO 9001, 14001, 45001) y un compromiso inquebrantable con la integridad mediante la ISO 37001 (Antisoborno). Tenemos a la seguridad como pilar estratégico, lo que nos permite ser el segundo mayor operador de demoliciones en Sudamérica con una satisfacción de clientes superior al 90%. Con presencia en el 80% del país, combinamos el conocimiento de «jugar de locales» con los más altos estándares internacionales del rubro.

¿Cuál es la visión de la empresa a mediano y largo plazo en un contexto de transición energética y mayor exigencia ambiental?
A mediano plazo, consolidaremos nuestras soluciones de generación (gas/diésel) y servicios EPC en minería, acompañando la transición energética de nuestros clientes con conducta responsable. A largo plazo, apuntamos a integrar la medición de huella de carbono a nuestras operaciones y con ello diseñar un plan estratégico hacia la descarbonización.

¿Qué proyectos emblemáticos en minería, infraestructura o energía respaldan la experiencia técnica de Flesan en los últimos años?
En minería, destacamos hitos con Codelco, BHP y Antofagasta Minerals en Chile, junto a proyectos críticos en las principales unidades mineras de oro y cobre en Perú. En infraestructura (DVC), respaldan nuestra solvencia los Juegos Panamericanos, Escuelas Bicentenario y ARCC, Defensas Ribereñas Río Matagente, y obras de gran envergadura como Real Plaza Puruchuco, Megacentro Lurín, Markham College y el Hotel Holiday Inn. En energía, mantenemos contratos estratégicos con los líderes del sector Oil & Gas, consolidando una capacidad técnica multidisciplinaria de primer nivel regional.

¿En qué proyectos en Perú participan actualmente o esperan participar?
Actualmente ejecutamos proyectos como Torre Rosales, Edificio Tamayo, Planta Multifoods, el EPC de Real Plaza Chimbote, la ampliación de la Univ. Científica del Sur en Los Olivos y nuestra primera OxI como financistas: la nueva sede de la SMV. Además, desarrollamos tres proyectos de OxI para el BCP. Nuestra ambición es expandirnos como financistas y ejecutores de Obras por Impuestos.

 

¿Cómo miden y gestionan sus indicadores de seguridad y salud ocupacional en obra?
Gestionamos datos en tiempo real mediante un Directorio de Seguridad que audita indicadores mensualmente para asegurar una conducción responsable. Hemos evolucionado hacia el análisis avanzado de datos e IA para optimizar la reportabilidad y predictibilidad. Esta visibilidad total nos permite identificar focos de riesgo específicos antes de que se conviertan en incidentes, evitando paralizaciones imprevistas.

Identificamos una oportunidad enorme para actuar como el brazo ejecutor y financiero de las empresas extractivas en el cierre de brechas de infraestructura básica (agua, salud y educación). Queremos liderar proyectos de alta complejidad técnica donde el Estado requiere el rigor de una ingeniería de primer nivel.

¿Qué los motivó a apostar por el mecanismo de Obras por Impuestos como parte de su estrategia de inversión y responsabilidad social?
Nos motiva el firme compromiso de aportar al desarrollo de la infraestructura más necesitada del Perú, cerrando brechas históricas en las zonas más vulnerables. Para nosotros, OxI es una herramienta de gestión estratégica que permite a nuestros clientes mineros y energéticos tangibilizar su responsabilidad social en plazos récord.

¿Cuáles han sido los principales proyectos ejecutados bajo esta modalidad y qué impacto han generado en las comunidades vinculadas a operaciones mineras o energéticas?
Actualmente, ejecutamos tres proyectos para el BCP, que incluyen desarrollo de expediente técnico y ejecución de entidades educativas de alto impacto en la región andina. El resultado directo es la mejora en la calidad de la educación con infraestructura de calidad, reduciendo brechas sociales críticas. Al aplicar estándares de eficiencia privada en proyectos públicos, garantizamos que las comunidades perciban beneficios reales y tangibles de la actividad extractiva, lo que estabiliza el entorno operativo y genera un legado de desarrollo duradero para todos los actores.

¿Qué oportunidades identifica Flesan para ampliar su participación en Obras por Impuestos en regiones con alta actividad extractiva?
Identificamos una oportunidad enorme para actuar como el brazo ejecutor y financiero de las empresas extractivas en el cierre de brechas de infraestructura básica (agua, salud y educación). Queremos liderar proyectos de alta complejidad técnica donde el Estado requiere el rigor de una ingeniería de primer nivel. Actualmente estamos financiando y ejecutando la primera OxI del MEF, un proyecto que tenía 24 años de espera. El impacto será en la competitividad de la Bolsa de Valores de Lima y en la transparencia de nuestro mercado de capitales.

¿Cuáles son las principales metas de crecimiento de Flesan en los sectores de minería y energía para los próximos cinco años?
Nuestra meta es consolidarnos como el socio estratégico líder en servicios de demolición y desmantelamiento minero en Perú, aumentando nuestra participación de mercado. Proyectamos un crecimiento sostenido mediante la diversificación de los servicios de nuestra unidad de Minería y una mayor penetración como ejecutores de infraestructura social vía OxI. Apuntamos, a mediano plazo, a que nuestra unidad de minería iguale en facturación a la de ingeniería y construcción, consolidando nuestra venta anual en Perú entre los US$ 300 y US$ 400 millones.

“Compliance Minero: Gobernanza, Prevención de Riesgos y Sostenibilidad en la Nueva Minería”

Betsabeth Obando Flores es Gerente General del Estudio Jurídico Minerva Crime & Compliance e International Compliance Officer. Cuenta con más de 25 años de experiencia en la Policía de Investigaciones de Chile, especializada en crimen organizado, delitos económicos, lavado de activos y delitos medioambientales. Además, es especialista en criminología corporativa y compliance aplicado al sector minero, área en la que impulsa la integración de gobernanza, sostenibilidad y prevención de riesgos en las empresas.

Posee MBA en Minería, Máster en Compliance, Fraude y Blanqueo de Capitales, Máster en Gestión de Riesgos, Máster en ESG y Sostenibilidad, Máster en Gestión Minera y Ambiental, Máster en Ingeniería en Minas, Magíster en Dirección y Gestión Estratégica de Personas, además de estudios en Administración Pública, Derecho Corporativo, Derechos Humanos, certificación internacional como Oficial de Cumplimiento (WCA), diplomado en gobernanza, compliance, criminología e investigación criminal y magister en cierre de minas.

¿Cómo ve la situación de la minería peruana?
La minería peruana mantiene un enorme potencial por su riqueza geológica, su relevancia en la economía nacional y su capacidad de atraer inversión. Sin embargo, enfrenta desafíos estructurales importantes vinculados a conflictividad social, informalidad, brechas de gobernanza, permisología, trazabilidad y mayor exposición a riesgos ambientales, penales y reputacionales.

¿Qué la hace diferente de la chilena?
La minería peruana presenta un entorno más heterogéneo y, en muchos casos, más fragmentado en términos institucionales y territoriales. Chile ha desarrollado históricamente una mayor madurez regulatoria y operativa en torno a la gran minería, mientras que Perú convive con una realidad más compleja, donde coexisten gran minería, mediana minería, pequeña minería y minería informal, lo que eleva los desafíos de fiscalización, cumplimiento y gobernanza. Desde Minerva Crime & Compliance observamos que la principal diferencia radica en que Perú necesita consolidar con mayor fuerza una cultura de cumplimiento integral, prevención y gobernanza territorial, especialmente en contextos donde el riesgo social, ambiental y criminal puede impactar directamente la continuidad operativa.

La minería moderna ya no solo debe cumplir con permisos extractivos o ambientales; hoy debe demostrar trazabilidad, debida diligencia, integridad, relacionamiento comunitario, gestión ESG y capacidad real de prevención.

¿Cuáles son los principales inconvenientes legales que cree que a la minería moderna le resulta complicado superar?
El marco normativo minero se ha vuelto más exigente, más transversal y más interconectado con materias ambientales, sociales, penales, corporativas y de derechos humanos. La minería moderna ya no solo debe cumplir con permisos extractivos o ambientales; hoy debe demostrar trazabilidad, debida diligencia, integridad, relacionamiento comunitario, gestión ESG y capacidad real de prevención.

Los principales inconvenientes legales que observamos son: la dispersión normativa; la superposición de exigencias regulatorias, la lentitud en autorizaciones y procedimientos, la incertidumbre en la interpretación de algunas obligaciones, la creciente judicialización y exposición reputacional, y la necesidad de responder a estándares que ya no son solo locales, sino también internacionales.

¿Considera que el escenario legal para las industrias extractivas cada vez es más complejo?
Sí, sin duda. Esto se debe a que la actividad minera y energética se encuentra expuesta a una multiplicidad de riesgos que antes se abordaban de forma separada, pero que hoy deben gestionarse de manera integrada. Desde la visión de Minerva Crime & Compliance, esta complejidad obliga a las empresas a pasar de una lógica reactiva a una lógica de compliance estratégico, donde la gestión legal, reputacional, penal y social se integre dentro del modelo de negocio.


Betsabeth Obando indica que el compliance minero es una herramienta de gobernanza, continuidad operativa y sostenibilidad que asegura que la empresa tenga capacidad real de anticipar, mitigar y responder frente a riesgos complejos en la Minería.

¿En Chile el tema de los trámites es tan complejo como Perú?
Sí, aunque la complejidad se manifiesta de forma distinta. Tanto en Perú como en Chile existen desafíos vinculados a permisos, autorizaciones, tiempos administrativos y coordinación entre entidades públicas. Sin embargo, en Perú esta complejidad suele intensificarse por la multiplicidad de actores, las brechas territoriales, la conflictividad social y las diferencias entre la realidad normativa y la ejecución práctica. En cambio, en Chile, el sistema puede ser altamente exigente desde el punto de vista técnico y ambiental, pero suele contar con mayor predictibilidad institucional en ciertas etapas. En Perú, uno de los grandes desafíos es la necesidad de fortalecer la articulación entre regulación, administración pública, fiscalización y realidad operativa.

Para Minerva Crime & Compliance, el problema no es solo la cantidad de trámites, sino la falta de una visión integrada del riesgo regulatorio. Muchas veces una operación cumple formalmente una etapa, pero sigue expuesta por vacíos documentales, debilidad en controles o ausencia de trazabilidad en decisiones críticas.

¿Cuál es la participación del Estudio Jurídico Minerva Crime & Compliance en el mercado peruano?
El Estudio Jurídico Minerva Crime & Compliance participa en el mercado peruano como una firma boutique especializada en compliance corporativo y minero, criminología corporativa, gobernanza, sostenibilidad, prevención de delitos económicos y gestión estratégica de riesgos.

Nuestra propuesta se orienta a acompañar empresas, proyectos y organizaciones que operan en sectores de alta complejidad regulatoria, particularmente en minería, energía, industria e infraestructura. Trabajamos en el diseño e implementación de programas de compliance, matrices de riesgo, debida diligencia, investigaciones internas, gobernanza corporativa, prevención de lavado de activos, gestión reputacional y estrategias ESG.

El problema no es solo la cantidad de trámites, sino la falta de una visión integrada del riesgo regulatorio. Muchas veces una operación cumple formalmente una etapa, pero sigue expuesta por vacíos documentales, debilidad en controles o ausencia de trazabilidad en decisiones críticas.

Lo que distingue a Minerva Crime & Compliance en el mercado peruano es su enfoque interdisciplinario: no abordamos el riesgo solo desde la perspectiva jurídica, sino también desde la criminología corporativa, la prevención, la integridad organizacional y la sostenibilidad empresarial.

¿Cuál es la trascendencia para implementar un servicio de compliance en minería?
La implementación de un servicio de compliance en minería es hoy una necesidad estratégica, no un elemento accesorio. La minería opera en un ecosistema de alta exposición a riesgos: corrupción, delitos ambientales, conflictos de interés, fallas en contratistas, debida diligencia insuficiente, contingencias sociales, lavado de activos, conflictos comunitarios y daños reputacionales, don un sistema de compliance permite: prevenir delitos y contingencias regulatorias, fortalecer controles internos, mejorar la trazabilidad de decisiones, proteger a la organización frente a responsabilidades penales y administrativas; reforzar la ética corporativa, y generar confianza frente a inversionistas, autoridades, comunidades y stakeholders.

Desde Minerva Crime & Compliance, entendemos el compliance minero como una herramienta de gobernanza, continuidad operativa y sostenibilidad. No se trata solo de cumplir, sino de asegurar que la empresa tenga capacidad real de anticipar, mitigar y responder frente a riesgos complejos en la Minería.

 


 

ESPECIALISTAS EN COMPLIANCE
Estudio Jurídico Minerva Crime & Compliance es especialista en Compliance Corporativo y Penal Empresarial, Compliance Minero y Gobernanza en Minería, Criminología Corporativa, Gestión de Riesgos Empresariales, Prevención de Lavado de Activos (PLAFT / AML), Gobernanza Corporativa, Sostenibilidad y ESG, Protección de Datos Personales, Investigaciones Corporativas, Capacitación Corporativa, Derechos Humanos, Trabajo con comunidades y Consultoría Estratégica para Empresas.

AGENDA MINERA PENDIENTE

La geología ayuda pero se necesita más para lograr la competitividad minera que el país merece

El equipo de ENERGIMINAS reseña algunas de las más urgentes medidas que el sector necesita para poner en valor, cuanto antes y en provecho de todos, nuestros recursos. Otros lo hacen con mayor intensidad, otros nos están ganando

Un inmenso potencial minero no es suficiente para atraer inversiones; es un conjunto de factores que lo hacen posible. Uno de ellos es la disciplina macroeconómica sostenida en el tiempo, que genera confianza, resiliencia y oportunidades de inversión, y que, con la orientación correcta y las autoridades idóneas, se transforma en mejoras concretas para la calidad de vida de la población. El Perú ha construido, a lo largo de las últimas décadas, una base sólida que le permite ofrecer un entorno predecible para las inversiones de mediano y largo plazo. Esta estabilidad macroeconómica es un activo altamente valorado en un mundo marcado por la incertidumbre. No la perdamos. En un contexto global donde la competencia por capital para minería es cada vez más intensa, la mejora continua y la optimización perenne es ineludible. Aquí ENERGIMINAS señala algunas de las más urgentes medidas que el sector necesita para poner en valor, cuanto antes y en provecho de todos, nuestros recursos. Otros lo hacen con mayor intensidad, otros nos están ganando.

Incentivos a la exploración
El tiempo para la puesta en marcha de los proyectos mineros es cada vez más largo a nivel mundial: según un estudio de S&P Global, pasar del descubrimiento al inicio de la producción toma casi 28 años en promedio, cuatro veces más que hace dos décadas. El 60% del tiempo de desarrollo minero corresponde a la exploración y estudios de factibilidad. En otras palabras, y como ya han insistido diversos expertos, la madre de la industria es la exploración, y si esta parte del proceso es descuidada, lo es también el todo. Si no protegemos la raíz, muere el árbol. Pese a su alto potencial geológico, según el Instituto Fraser, Perú ha perdido atractivo para nuevas inversiones, en un contexto de menor confianza empresarial, debilidad institucional y creciente inseguridad. La actualización oficial del Minem de agosto de 2025 contempla 80 proyectos con una inversión conjunta de US$ 727.5 millones, distribuidos en 17 departamentos del país y existen 32 potenciales proyectos de exploración minera que podrían incorporarse en la próxima edición de la Cartera de Proyectos de Exploración Minera 2026. Ha llegado la hora de generar más incentivos para los capitales frescos que observan el mundo entero en busca de oportunidades. Recuerden que la inversión en exploración no es garantía de que un proyecto llegue a concretarse en el futuro. Son desembolsos, pues, de muchísimo riesgo que asumen terceros.

Permisos
El Perú concentra nueve de los 29 mayores proyectos de cobre paralizados en el mundo, lo que equivale al 22% de la producción potencial global de este metal. Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), recordó que, pese al nuevo superciclo de precios del cobre, la inversión minera en Perú se mantiene estancada, a diferencia de Chile, que sí ha respondido con mayores desembolsos. Según sus cálculos, el Perú debería estar con una inversión minera cercana al 5% del PBI, similar al 2013, pero en lugar de eso nos mantenemos alrededor del 2%. Un principal cuello de botella se concentra en la tramitología. ¿Una verdadera ventanilla única es la solución? En parte. Contar con ella ya sería desde luego un gran avance. No se trata de relajar estándares ambientales, sino de conseguir eficiencias, mejoras continuas en los procesos. Competitividad.

 

Formalización
Cuando la informalidad crece y la formalidad no, tenemos un problema urgente. La minería ilegal se ha convertido en la principal economía ilícita del Perú, superando incluso al narcotráfico, alertó Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú. La minería informal, y en muchos casos ilegal, no solo es de oro. La minería de cobre informal e ilegal, sin embargo, viene creciendo de manera acelerada y silenciosa, especialmente en el corredor minero del sur del país que abarca las regiones de Arequipa, Cusco y Apurímac. Un gran proyecto formal —Los Chancas— viene siendo retrasados por este cáncer económico y social. La informalidad no es solo un problema operativo, sino que también afecta la confiabilidad y la trazabilidad de toda la cadena de suministro minera. La adopción de tecnologías digitales se perfila como una estrategia imprescindible para los proveedores que buscan mantenerse competitivos, cumplir estándares de calidad y responder a las exigencias de las grandes mineras. Por el lado gubernamental, sabemos todos lo que toca hacer y no se atreven: separar la paja del trigo cuanto antes.

Obras por Impuestos
El mecanismo de Obras por Impuestos ha resultado ser muy provechoso. Registró en 2025 su mejor desempeño desde su creación, con la adjudicación de 501 proyectos por S/ 5,180 millones, la cifra más alta alcanzada desde 2009. El resultado representa un incremento de 314% en número de proyectos y de 20% en inversión respecto a 2024. Solo en 2025, 178 nuevas empresas y 102 entidades públicas utilizaron por primera vez Obras por Impuestos, ampliando su alcance a nivel nacional. Los gobiernos regionales concentraron el 55% de la inversión adjudicada, seguidos por los gobiernos locales (35%) y las entidades del Gobierno Nacional (10%). Los sectores con mayor inversión fueron transportes, educación, seguridad y salud, áreas clave para mejorar la calidad de vida de la población. Para 2026, el escenario es favorable tras el incremento de 50% en el tope anual de Certificados de Inversión Pública Regional y Local, que alcanzará S/ 66,838 millones, impulsando nuevos proyectos en todo el país. Entre las adjudicaciones más relevantes de 2026 destaca el COAR Arequipa, ubicado en Majes, con una inversión aproximada de S/ 107 millones. No sería mala idea buscar ampliar más los alcances de este mecanismo, que acelera los proyectos de calidad y evita al mismo tiempo sobreprecios misteriosos.

Infraestructura
Toda industria depende de un encadenamiento y una tan importante para el Perú como la minería, que aporta alrededor del 10% del PBI y genera el 60% de los ingresos por exportaciones, necesita de instalaciones, energía y vías de calidad. Cada factor tiene un impacto en la decisión final de la inversión de millones en un país. La brecha de infraestructura en Perú, esencial para el desarrollo, se estima en más de US$ 110,000 millones a largo plazo (2019-2038) para alcanzar estándares de la OCDE. El sector transporte concentra el 44% del déficit, seguido por agua y saneamiento (26%) y salud (16%). El cierre de esta brecha es vital para garantizar el desarrollo de los proyectos mineros dado que la población necesita para mañana servicios básicos y carreteras en condiciones. ¿Quién es el responsable de cerrarla? Definitivamente el gobierno y no las empresas. Regiones como Loreto, Pasco y Apurímac tienen plantas de tratamiento de aguas residuales paralizadas. El Perú ocupa el puesto 63 de 67 países en el ranking mundial de obras de infraestructura.

Plan de desarrollo
Existen 65 proyectos mineros que engloban una potencial inversión de US$ 63,005 millones. Los entendidos suelen afirmar que no todos los proyectos serán ejecutados. Pero, ¿y si están equivocados? El Perú necesita con urgencia de capitales frescos y de empleos de calidad. Para este 2026 se estima el inicio de ejecución de inversión de 3 proyectos mineros (Ampliación Huarón, Optimización Cerro Verde y Reposición Ferrobamba). De estos, resalta Reposición Ferrobamba por su avance de permisos. Por su parte, para el 2027 se proyecta el inicio de ejecución de inversión de otros 3 proyectos mineros: Integración Coroccohuayco, Los Calatos y Trapiche). Cada proyecto minero necesita un prolongado tiempo de maduración. ¿Y si pensamos en algún modo de acelerar ese proceso? El país lo necesita. Un plan de desarrollo minero, blindado contra los apetitos políticos, es más que necesario.

Inclusión
La participación de la mujer en la minería peruana alcanzó una cifra histórica del 10.1% en el 2024, frente al 6.2% observado en 2015, superando por primera vez los dos dígitos, destacó del Ministerio de Energía y Minas (Minem), cuyo avance significativo atribuye al resultado del trabajo conjunto entre el Estado y las empresas mineras para cerrar brechas de género en el sector. Desde una perspectiva territorial, el empleo minero femenino presenta una alta concentración en las principales operaciones mineras del país. En 2024, Arequipa lideró el ranking nacional con 7,255 mujeres, seguida por Moquegua con 2,461, Cusco con 1,403 y Lima con 1,252. Con todo, y aunque el avance es positivo, todavía estamos muy por detrás de países como Chile, Canadá o Australia. Y si nuestras operaciones mineras son de calidad mundial, y lo son en realidad, también lo deben ser sus políticas de inclusión. Recordemos que un modelo 980E-5SE de Komatsu, con capacidad de carga de 400 toneladas, ha sido armado completamente por mujeres en el Perú. Por tanto, las oportunidades existen pero es necesario que más mujeres se interesen por ramas profesionales ligadas a la industria.

 
Enrique Alania

Enrique Alania

director de Negocios Corporativos de ESAN

El costo de perder competitividad minera en el Perú

El Instituto Fraser ha publicado hace pocos días el ranking de atractividad para la inversión minera y se comprueba que el Perú sigue perdiendo puestos como país atractivo para las inversiones mineras (ocupamos el puesto 41 de 68 países evaluados y se retrocedió un escalón, con respecto a los resultados del 2024). Chile, Brasil, México y Argentina (en varias zonas) adelantan a nuestro país como receptores de inversión minera. La pregunta que puede propiciar esta información es: A mí, como ciudadano común, como ciudadano de a pie, como dicen los políticos, ¿cómo me afecta? ¿Es una señal de preocupación que sigamos cayendo y perdiendo competitividad minera?

No es posible y en mi opinión tampoco debe ser tolerable que un proyecto minero demore varios años en desarrollarse, mientras los servicios públicos se siguen deteriorando.

A veces solemos comentar información de una manera muy sesgada o técnica y nos perdemos en la terminología, en las implicancias macroeconómicas o simplemente en un puesto en un ranking, tal como si fuera un campeonato deportivo, donde siempre a uno le gustaría ganar, pero que en materia de la vida diaria, de la cotidianidad de nuestra existencia, no reviste mayor importancia.

A veces no comprendemos que los países compiten por atraer inversiones, que las personas y empresas, nosotros mismos, invertimos donde sabemos qué vamos a esperar y donde no hay sorpresas. Nadie invierte si no existen garantías mínimas y si el riesgo es mayor, pues mayor debe ser la rentabilidad. Si queremos que vengan inversiones deben garantizarse las reglas de juego, la institucionalidad. El Estado peruano nos pertenece a todos siempre; se lo entregamos a administradores para que hagan lo mejor con él, pero la propiedad siempre será nuestra.

No es posible y en mi opinión tampoco debe ser tolerable que un proyecto minero demore varios años en desarrollarse, mientras los servicios públicos se siguen deteriorando. Somos, como decía Raimondi, un mendigo sentado en un banco de oro, pero con el problema de que queremos seguir siendo mendigos.

Dejar que tengamos minerales en nuestro subsuelo que no se conviertan en progreso y desarrollo es un acto irracional, cuando no inmoral. No seremos un país desarrollado mientras nuestros servicios públicos —educación, salud y seguridad— no tengan un nivel aceptable para todos los peruanos. He escuchado decir que en lugar de la minería hay que desarrollar el turismo o la industrialización, y eso es un eslogan de Perogrullo: tenemos que hacer todo, pero minería también. Debemos quitar la ideología del tema; tenemos que mejorar los niveles de vida y para eso debemos ser atractivos y usar esos recursos. No hacerlo o impedirlo, desde una posición cómoda en nuestra sociedad, es también corrupción.

“La transición energética del transporte peruano implica una combinación de tecnologías que permitan reducir emisiones desde hoy”

“No existe una única solución para todos los países”, responde Stephanie Guerra, especialista senior de Asuntos Corporativos y ESG de Toyota Perú, al ser consultada por la alternativa de movilidad más viable para el país en su salto evolutivo a un parque automotor más limpio, menos ruidoso y definitivamente rentable. Autorrecargables, enchufables, eléctricos y gasíferos son parte de una receta diversificada que busca desintoxicar las rutas de la capital y demás provincias, aprovechando la variopinta matriz energética y la todavía escasa política pública verde. Este noble propósito no solo se sustenta en la tecnología, también es complementado con un esfuerzo por educar y acercar a la comunidad con el transporte del futuro que cada vez se hace menos lejano.

El transporte representa aproximadamente el 12.6% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Perú. Desde la perspectiva de la industria automotriz, ¿qué tan preparado está realmente el país para iniciar una reducción sostenida de esas emisiones?
Perú tiene una oportunidad real para avanzar con una reducción sostenida de emisiones en el transporte, pero es importante entender que se trata de una transición que debe desarrollarse de manera progresiva y acorde con las condiciones del país. Actualmente, el parque automotor depende mayoritariamente de combustibles fósiles y la infraestructura para algunas tecnologías de electrificación aún se encuentra en desarrollo.

En ese contexto, la reducción de emisiones no pasa por una única solución tecnológica. Factores como la infraestructura disponible, la matriz energética, el acceso económico y las políticas públicas influyen directamente en la velocidad de adopción de nuevas tecnologías.

Por ello, desde la industria automotriz consideramos clave impulsar soluciones que ya estén disponibles y que puedan implementarse de forma masiva desde hoy. Tecnologías como los híbridos autorrecargables permiten reducir emisiones y consumo de combustible sin requerir infraestructura adicional, lo que facilita su adopción en mercados como el peruano.

La transición energética en el transporte requiere una visión de largo plazo, pero también medidas que permitan generar reducciones de emisiones inmediatas mientras se desarrollan las condiciones para una electrificación cada vez mayor.

Considerando la realidad energética y económica de Perú, ¿cuál debería ser la estrategia del país para reducir las emisiones del transporte?
La experiencia internacional demuestra que no existe una única solución para todos los países. Cada mercado tiene características energéticas, económicas y de infraestructura distintas, por lo que la estrategia más efectiva es aquella que permite avanzar de manera progresiva hacia la descarbonización. En el caso de Perú, esto implica promover una combinación de tecnologías que permitan reducir emisiones desde hoy, mientras se desarrollan las condiciones necesarias para tecnologías más avanzadas.

En Perú hemos observado un crecimiento sostenido en la adopción de tecnologías electrificadas en los últimos años. Solo en 2025 la marca superó las 3,500 unidades electrificadas vendidas.

En Toyota a nivel global impulsamos lo que llamamos la estrategia de Múltiples Opciones Tecnológicas, que incluye híbridos eléctricos autorrecargables, híbridos enchufables, vehículos eléctricos a batería y otras alternativas. Este enfoque permite soluciones para cada realidad y en el caso de Perú vemos viable impulsar tecnologías como las híbridas eléctricas autorrecargables y autos a GNV.

 

¿Hasta qué punto la infraestructura de carga condiciona las decisiones tecnológicas que Toyota toma para el mercado peruano?
La infraestructura energética es un factor determinante en la adopción de nuevas tecnologías de movilidad. En mercados donde existe una red de carga amplia y consolidada, los vehículos eléctricos pueden crecer con mayor rapidez. En países como Perú, donde aún se está desarrollando este punto, es importante ofrecer alternativas que permitan mejorar la eficiencia energética del transporte sin depender exclusivamente de esa red.

Por eso vemos una adopción importante de tecnologías como los híbridos eléctricos autorrecargables, que combinan un motor de combustión con uno eléctrico y no requieren estaciones de carga externas. Esto permite reducir consumo de combustible y emisiones desde hoy hasta en un 40%. Nuestro enfoque es acompañar el ritmo de desarrollo del mercado, ofreciendo soluciones en tecnología y en cadena de valor que sean técnicamente viables para los usuarios mientras el país continúa expandiendo su infraestructura.

Algunos especialistas sostienen que apostar por varias tecnologías podría ralentizar la transición hacia vehículos totalmente eléctricos. ¿Cómo responde Toyota a esa crítica?
El objetivo central de la transición energética es reducir emisiones de la manera más efectiva posible. Para lograrlo, es importante considerar las condiciones reales de cada mercado.

En algunos países con alta infraestructura de carga y políticas muy desarrolladas, la electrificación total puede avanzar con mayor rapidez. Sin embargo, en otros contextos, limitarse a una sola tecnología podría retrasar la reducción de emisiones si las condiciones aún no están completamente preparadas.

No existe una única solución para todos los países. En el caso de Perú, esto implica promover una combinación de tecnologías que permitan reducir emisiones desde hoy.

Por eso nuestra estrategia de Múltiples Opciones Tecnológicas busca acelerar la reducción de emisiones utilizando distintas soluciones según la realidad de cada mercado. Mientras algunas regiones avanzan más rápido hacia la electrificación total, otras pueden generar reducciones significativas mediante tecnologías híbridas u otras alternativas de menor emisión. Lo importante es que cada tecnología contribuya a disminuir las emisiones del transporte de forma progresiva y efectiva.

¿Cómo se refleja el impacto de las tecnologías híbridas en el mercado peruano?
En Perú hemos observado un crecimiento sostenido en la adopción de tecnologías electrificadas en los últimos años. Desde la introducción de nuestros primeros híbridos eléctricos en 2009, Toyota ha colaborado con el impulso y acceso a soluciones de movilidad más eficientes y con menores emisiones.

Solo en 2025 la marca superó las 3,500 unidades electrificadas vendidas en el país, consolidando su liderazgo en este segmento.
Un caso representativo es el Corolla Cross, que se ha posicionado como el híbrido más vendido del mercado peruano. Esto refleja cómo cada vez más usuarios valoran tecnologías que permiten reducir consumo de combustible y emisiones sin modificar sus hábitos de uso ni depender de infraestructura adicional.

¿Qué tan competitivos son hoy los vehículos electrificados frente a los convencionales en términos de costo total de propiedad?
Cuando se analiza el costo total de propiedad, los vehículos electrificados pueden ser muy competitivos frente a los modelos convencionales. Aunque el precio inicial puede ser ligeramente mayor en algunos casos, el ahorro en consumo de combustible y en costos operativos a lo largo del tiempo compensa esa diferencia.

Nuestra estrategia de Múltiples Opciones Tecnológicas incluye híbridos eléctricos autorrecargables, híbridos enchufables, vehículos eléctricos a batería y otras alternativas.
 

En el caso de los híbridos eléctricos, por ejemplo, los usuarios pueden reducir hasta un 40% su consumo de combustible, especialmente en entornos urbanos donde el motor eléctrico tiene mayor protagonismo. Esto se traduce en menores gastos para el usuario y en un impacto ambiental positivo. A medida que estas tecnologías se masifican y la producción escala, también se espera que los costos continúen reduciéndose.

¿Qué iniciativas impulsa Toyota para promover la movilidad sostenible en el país?
La transición hacia una movilidad más sostenible no depende únicamente del desarrollo tecnológico, sino también de la generación de conocimiento y del diálogo entre distintos actores.

En ese sentido, desde Toyota impulsamos espacios de formación y difusión sobre movilidad sostenible en el ámbito académico e institucional. En los últimos años hemos desarrollado charlas y programas en universidades de distintas regiones del país, donde hemos compartido información sobre tecnologías electrificadas, eficiencia energética y transición del transporte con más de 2,000 estudiantes.

Asimismo, promovemos espacios de intercambio técnico con entidades públicas y especialistas del sector energético. Nuestra participación en iniciativas como la X Conferencia Internacional de Eficiencia Energética organizada por el Ministerio de Energía y Minas forma parte de este esfuerzo por contribuir al debate informado sobre el futuro de la movilidad en Perú.

Toyota también ha desarrollado tecnologías como el hidrógeno. ¿Es una apuesta de largo plazo?
El hidrógeno es una de las tecnologías que puede desempeñar un papel importante en el futuro de la movilidad, especialmente en aplicaciones donde la electrificación directa puede ser más compleja, como el transporte pesado o de larga distancia. Por eso Toyota ha invertido durante muchos años en el desarrollo de vehículos de celda de combustible.

Sin embargo, cada tecnología tiene su momento y su contexto de implementación. En el caso del hidrógeno, su adopción depende en gran medida del desarrollo de infraestructura de producción, distribución y abastecimiento. Por eso lo vemos como una apuesta estratégica de largo plazo que podría complementar otras soluciones en el proceso de descarbonización del transporte.

Los vehículos eléctricos crecen con mayor rapidez en mercados con una red de carga amplia y consolidada, pero en países como Perú, aún se está desarrollando este punto.

¿Qué resultados ha dejado el convenio con el Ministerio de Energía y Minas para promover la electromovilidad?
En el 2024 suscribimos un convenio de cooperación con el Ministerio de Energía y Minas con el objetivo de promover los beneficios de la electromovilidad y del uso eficiente de la energía en el transporte.

Como parte de este acuerdo, Toyota puso a disposición del ministerio un vehículo 100% eléctrico, la Lexus UX 300e, que ha permitido acercar esta tecnología a instituciones públicas y a distintos actores del sector energético. Más allá del vehículo, el valor de esta iniciativa está en generar espacios de aprendizaje y diálogo sobre el desarrollo de la electromovilidad en el país.

¿Qué rol deberían asumir el sector privado, el Estado y la industria automotriz para acelerar la transición?
La transición hacia una movilidad más sostenible requiere un trabajo articulado entre el sector público, el sector privado y la sociedad.

El Estado cumple un rol clave en la definición de políticas públicas y marcos regulatorios que faciliten la adopción de tecnologías más limpias y el desarrollo de infraestructura energética.

Desde Toyota creemos que la industria automotriz no solo tiene la responsabilidad de desarrollar tecnologías que reduzcan emisiones y sean accesibles para los usuarios, sino también de trabajar con toda la cadena de valor —proveedores, concesionarios y servicios postventa— para que estas soluciones puedan implementarse de manera efectiva y ofrecer la mejor experiencia posible al cliente.

En esa línea, nuestra visión es que la transición hacia una movilidad más sostenible se construye combinando innovación tecnológica, políticas públicas adecuadas y soluciones adaptadas a la realidad de cada país.

Perú frente a su encrucijada energética: ¿Avance ambicioso o transición en pausa?

Transformar la matriz, cerrar brechas y construir futuro: la agenda energética que todavía espera acciones concretas

Perú se encuentra en una etapa crítica de su desarrollo energético. Entre metas ambiciosas —como ampliar las fuentes limpias, electrificar zonas aisladas o posicionarse en la economía del hidrógeno verde— y realidades estructurales que frenan su ejecución, el país encara desafíos que marcarán su competitividad, inclusión social y aporte a la lucha contra el cambio climático en la próxima década. La transición hacia un sistema más sostenible exige inversiones, marcos regulatorios sólidos y decisiones de largo plazo que todavía están pendientes de consolidarse.

Renovables no convencionales: potencial gigantesco, despliegue moderado
El impulso a las energías renovables no convencionales (solar y eólica) ha sido una bandera del sector energía, que busca diversificar una matriz tradicionalmente dominada por la hidroeléctrica y el gas natural. Según proyecciones de la reguladora Osinergmin, la capacidad instalada en energía solar fotovoltaica podría crecer desde 938 MW en 2025 a más de 2,362 MW en 2026, con una capacidad total renovable de alrededor de 3.38 GW, considerando solo proyectos en concesión definitiva.

Sin embargo, los analistas advierten que el ritmo actual de ejecución está lejos del potencial: con proyectos en cola que podrían elevar la capacidad técnica hasta 17.1 GW para 2025, existe un fuerte desfase entre lo proyectado y lo realmente autorizado.

En esa línea, el Gobierno ha anunciado planes para triplicar la participación de renovables no convencionales en la matriz eléctrica para 2030, pasando de cerca del 5% actual a alrededor del 20%, alineándose con compromisos climáticos globales que buscan reducir emisiones.

Proyectos por más de US$ 12,500 millones en energía limpia están paralizados o en espera de aprobación, según el informe de la asociación gremial del sector, que destaca cómo barreras regulatorias y tiempos administrativos frenan inversiones que podrían abaratar costos y crear empleo.

Infraestructura de transmisión y almacenamiento: columna vertebral que urge completar
La expansión de plantas renovables exige redes de transmisión robustas y sistemas que permitan gestionar la intermitencia de fuentes como sol y viento. La falta de infraestructura modernizada limita la integración de estos recursos al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), frenando la competitividad y la confiabilidad del suministro.

Expertos subrayan que la actual red eléctrica aún enfrenta cuellos de botella en la transmisión de energía desde zonas con alto recurso renovable (sur y norte del país) hacia los grandes centros urbanos. Además, la ausencia de sistemas de almacenamiento a gran escala (como baterías o hidrógeno) restringe el aprovechamiento óptimo de la electricidad generada fuera de las horas de mayor demanda.

Aunque las autoridades han actualizado mecanismos como las subastas eléctricas para permitir la participación de todas las tecnologías, aún se necesita avanzar en proyectos concretos de transmisión y en marcos de incentivos para almacenamiento distribuido.

 

Electrificación rural: cobertura histórica, pero aún desigual
La electrificación es uno de los hitos más visibles de progreso social, pero aún existe una brecha que afecta especialmente a comunidades rurales de la sierra y la Amazonía. Hoy la cobertura eléctrica nacional está cerca del 97%, un salto desde el 55% que se medía en los años noventa, pero aún cerca de un millón de peruanos sin acceso al servicio, principalmente en zonas aisladas.

El Ministerio de Energía y Minas impulsa una cartera de más de 165 proyectos de electrificación rural, con inversiones cercanas a S/ 4,900 millones para llevar electricidad a más de 1.4 millones de familias y alcanzar hasta un 96% de cobertura rural para 2026.

Entre 2023 y 2025, más de 190,000 personas en zonas rurales accedieron por primera vez al servicio eléctrico gracias a proyectos ejecutados por el Estado. Sin embargo, la persistencia de hogares sin servicio y las interrupciones frecuentes subrayan la necesidad de una estrategia sostenible de expansión y mantenimiento de la red.

Interconexión eléctrica: la oportunidad de un mercado más integrado
Perú ha avanzado en establecer conexiones regionales que permitan un flujo de energía más eficiente entre departamentos y regiones, pero la interconexión total —especialmente con países vecinos— sigue siendo un desafío. Un sistema bien interconectado puede facilitar el intercambio de energía renovable, reducir costos y fortalecer la seguridad del suministro, especialmente en picos de demanda o eventos climáticos extremos.

No existen aún proyectos firmes de interconexión internacional eléctrica al nivel de otros países de la región como Chile o Ecuador, lo que representa una oportunidad estratégica para potenciar la integración andina.

Energía nuclear: debate pendiente y poca presencia real
En Perú existe un reactor nuclear, pero su uso está orientado a la investigación y no a la generación de energía eléctrica comercial, por lo que la energía nuclear no forma parte de la matriz energética en términos prácticos. Varios especialistas han propuesto considerar la energía nuclear como parte de la transición, dada su capacidad de generar energía continua y sin emisiones, pero este debate aún no ha pasado de propuestas teóricas a políticas de Estado concretas.

Los requisitos normativos, los debates sobre seguridad, disposición de residuos y la inversión inicial necesaria hacen de la energía nuclear una apuesta aún lejana para el país.

Transporte de bajas emisiones: avanzar en electrificación y combustibles limpios
El sector transporte es el mayor consumidor de energía en Perú, representando más del 40% de la demanda energética total, seguida por la industria y los hogares. Reducir las emisiones en este segmento es esencial para mejorar la calidad del aire y cumplir compromisos climáticos.

Iniciativas recientes buscan impulsar el uso del gas natural en transporte público de carga, así como vehículos eléctricos. La promoción de gas natural comprimido (GNV) y de tecnologías híbridas o eléctricas podría contribuir a descarbonizar el sector, pero la infraestructura de carga, incentivos fiscales y flotas verdes aún deben ser ampliados a escala nacional para lograr un impacto real.

 

Hidrógeno verde: ¿fantasía o palanca de desarrollo?
Perú ha dado pasos importantes en el reconocimiento del hidrógeno verde como un vector estratégico para su futuro energético. En marzo de 2024 se promulgó la Ley de Fomento del Hidrógeno Verde, que declara como asunto de interés nacional la investigación, producción y uso de este vector desde energías renovables.

Además, proyectos emblemáticos como el plan de hidrógeno verde en Arequipa, con una inversión estimada de US$ 11.2 mil millones, buscan aprovechar la alta radiación solar de la región para generar hidrógeno y sus derivados para industrias y exportación.

Organismos internacionales destacan el potencial del país para integrar hidrógeno en minería, transporte pesado y manufactura, generando empleo y reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, la regulación secundaria, incentivos concretos y capacidad de financiamiento aún son insuficientes para que este sector despegue de manera masiva en el corto plazo.

Masificación del gas natural y potencial petrolero-gasífero
El gas natural sigue siendo un pilar clave en la matriz energética peruana y en su economía. El proyecto Camisea, que extrae gas del valle del río Urubamba y lo transporta a través de una red de ductos de más de 700 km, sigue siendo el eje de suministro doméstico e industrial.

La expansión de infraestructura de transporte, incluidos planes de gasoductos en la costa y sur del país, apunta a fortalecer la logística del gas natural y su acceso a mercados regionales y al consumo interno.

Asimismo, recientes contratos firmados con empresas internacionales para explotar bloques petroleros a las costas norteñas reflejan un interés renovado en potenciales reservas hidrocarburíferas, que podrían dinamizar la industria de explotación y generar recursos adicionales.

La masificación del gas natural en hogares e industrias —como combustible más limpio que el diésel o gasolina— es una pieza importante de la transición energética, pero requiere inversiones coordinadas en infraestructura de distribución y políticas claras que incentiven su adopción.

Prioridades pendientes que definirán el futuro energético de Perú
Perú está en una fase de transición energética muy compleja: cuenta con un potencial enorme en renovables y vectores limpios, una cobertura eléctrica que ha crecido significativamente y un sector gasífero estratégico, pero los regulatorios, de infraestructura y de ejecución ponen en riesgo el cumplimiento de metas climáticas y de crecimiento sostenible.

Lograr una red eléctrica que integre eficazmente energías limpias, cerrar la brecha de electrificación rural, consolidar un mercado de hidrógeno verde competitivo, impulsar la electrificación del transporte y aprovechar al máximo sus recursos naturales (gas y petróleo de forma responsable) son tareas que exigen voluntad política, diálogo multisectorial e inversiones sostenibles.

Las decisiones que se tomen hoy determinarán si Perú se convierte en un líder regional de energía limpia e inclusiva, o si queda rezagado mientras el mundo acelera su transición energética.

 
Jaime Polar

Jaime Polar

gerente general de Summa Gold Corporation

Minería frente al 2026: los retos del sector en año electoral

El año pasado fue un año de avances y retos para la minería peruana. A pesar de un escenario político cambiante, el sector formal logró sostener la producción y mantener el dinamismo exportador. La mayor estabilidad operativa en diversas unidades y la reactivación gradual de proyectos que habían enfrentado dificultades permitieron sostener un desempeño favorable a nivel nacional. Lo que representó que, incluso en contextos complejos, la minería peruana ha sabido adaptarse y responder con resultados consistentes, manteniéndose como uno de los pilares más estables del país.

Ese impulso marca un punto de partida decisivo para este 2026, un año que ha empezado con fuerza en temas coyunturales y de estabilidad política, pero que también abre paso a un proceso electoral que llega acompañado de expectativas y prudencia. El Ministerio de Economía (MEF) señaló que Perú podría superar su proyección de crecimiento de 3.3 % y alcanzar hasta 6 %, impulsado por minería, agroindustria, energías renovables y turismo en la Amazonía. En ese escenario, la minería se está perfilando como el sector que continuaría aportando al desarrollo del Perú, no solo por su peso económico, sino por el rol que tendrá en la agenda de confianza y estabilidad que el país necesita.

El país tiene los recursos, la experiencia técnica y el talento humano para consolidar un crecimiento sostenido. El reto es alinear esa capacidad con una visión de largo plazo que trascienda los cambios de gobierno.

Pero para que esta proyección se convierta en realidad, el sector minero deberá mantener un ritmo estable todo el año que permita que los proyectos en cartera avancen sin sobresaltos. En este escenario, la claridad del nuevo gobierno será determinante. Los inversionistas miran con atención los mensajes técnicos, las señales regulatorias y el compromiso con la estabilidad.

La minería peruana, además, cuenta con recursos y capacidades para seguir liderando, pero requiere un marco que acompañe ese potencial. La estabilidad jurídica es clave para que los proyectos avancen y la cartera de inversiones se reactive. La gestión del canon y las regalías necesita fortalecerse para acelerar la ejecución en educación, infraestructura y servicios básicos. También es fundamental diferenciar con claridad la actividad formal de las operaciones ilegales, especialmente en zonas donde la presencia estatal enfrenta desafíos.

El país tiene los recursos, la experiencia técnica y el talento humano para consolidar un crecimiento sostenido. El reto es alinear esa capacidad con una visión de largo plazo que trascienda los cambios de gobierno. Durante el 2026, existe una oportunidad para construir esa visión y asegurar que el potencial minero se traduzca en bienestar para millones de peruanos. La minería ha demostrado que puede ser un pilar decisivo. El siguiente paso es asegurar que ese aporte se traduzca en beneficios concretos y sostenidos para el país.

“La integración entre gran minería y pequeña escala no es voluntarismo, es una necesidad estratégica”

Miguel Incháustegui, director de Asuntos Sociales y Corporativos de Pan American Silver Perú y miembro del Comité Organizador de Indumin, sostiene que la articulación con la pequeña minería responde a exigencias de sostenibilidad, trazabilidad y estabilidad territorial. Advierte que la formalización y el cumplimiento de estándares son límites innegociables.

Históricamente, ha existido una brecha profunda entre gran minería y pequeña escala. ¿Qué ha cambiado para que ahora se hable de integración productiva?
Lo que ha cambiado es el contexto. Hoy la sostenibilidad minera se evalúa de manera integral. No basta con que una operación cumpla estándares si en el mismo territorio existen dinámicas informales que generan impactos sociales, ambientales o reputacionales.

Además, el mercado internacional exige mayor trazabilidad en toda la cadena de valor. En ese escenario, la relación entre gran minería y pequeña escala deja de ser marginal y pasa a ser estratégica. La integración productiva no es voluntarismo, es una necesidad para construir territorios más estables.

¿Puede mencionar casos concretos donde la colaboración haya generado mejoras medibles?
En el Perú, estos procesos están en una etapa de avance y aprendizaje, donde es clave la intervención y el acompañamiento del Estado para consolidar los resultados.

La sostenibilidad minera hoy se evalúa de manera integral: no basta cumplir estándares si en el mismo territorio operan dinámicas informales.

Un ejemplo es la articulación entre la asociación AMASBA, las autoridades nacionales y Pan American Silver Shahuindo en Cajamarca. Desde la firma del Convenio Marco en 2024, se han suscrito treinta y seis contratos individuales de explotación minera con sus asociados, orientados a su formalización bajo el cumplimiento de estándares de seguridad y ambientales.

Estos avances muestran que, cuando existe coordinación público-privada y compromiso de las partes, es posible generar mejoras concretas. Sin embargo, requieren continuidad y seguimiento para consolidarse en el tiempo.

¿La gran minería ve a la pequeña escala como socio estratégico o como riesgo reputacional?
Más que el tamaño de la operación, sea grande o pequeña, lo que define la relación es el cumplimiento de la legalidad y de los estándares.

Cuando cualquier actor opera sin trazabilidad ni reglas claras, genera un riesgo reputacional evidente. Pero cuando existe compromiso con la formalización y marcos transparentes, puede convertirse en un aliado para ordenar el territorio y reducir la conflictividad.

La diferencia la marcan las reglas compartidas. Sin ellas, no es posible una integración real.

En zonas con presencia de ambas actividades, ¿cómo se manejan los conflictos?
La claridad en la titularidad, en los acuerdos y en los usos del territorio es fundamental para evitar superposiciones y disputas.

A ello se suma el diálogo temprano con comunidades y actores locales. Muchos conflictos se originan por falta de información o ausencia de canales formales de coordinación. Por eso, la gestión social preventiva cumple un rol clave.

 

El mercado internacional exige trazabilidad en toda la cadena de valor, lo que vuelve estratégica la relación con la pequeña minería.

¿La gran minería estaría dispuesta a compartir infraestructura bajo esquemas formales?
En principio, cualquier esquema puede evaluarse si cumple condiciones técnicas, ambientales y legales bien definidas.

Compartir infraestructura implica responsabilidades operativas y reputacionales, por lo que solo es viable bajo contratos sólidos, con mecanismos de control y supervisión permanente, sin generar relaciones de dependencia entre operaciones.

Cada unidad tiene sus propias complejidades, ciclos productivos y horizontes de vida útil, que deben ser respetados.

No se trata de abrir instalaciones indiscriminadamente, sino de construir modelos responsables y sostenibles en el tiempo.

¿Cómo se integra el trabajo con comunidades en estos modelos?
La pequeña minería suele tener un arraigo local y vínculos comunitarios históricos, y cualquier modelo debe partir del reconocimiento de esa realidad.

Al compartir el mismo territorio, también se comparte un potencial de mano de obra local, por lo que la formación y el desarrollo de capacidades para el cumplimiento de estándares resulta clave. Esto permite fortalecer la empleabilidad y hacer más competitivas a las personas, incluso más allá del propio territorio.

La articulación entre AMASBA, autoridades y Pan American Silver Shahuindo permitió suscribir 36 contratos orientados a la formalización.

La articulación debe incluir espacios de diálogo permanente, claridad en los beneficios económicos y garantías ambientales. Cuando la comunidad percibe orden, transparencia y reglas claras, se fortalece la confianza y se reduce la tensión social.

En el contexto ESG, ¿articular con la pequeña minería suma o resta?
Desde el pilar ambiental, la articulación solo suma si garantiza gestión responsable de impactos y cumplimiento normativo. En el ámbito social, puede contribuir a la formalización, al desarrollo de capacidades y a la estabilidad territorial. Y en gobernanza, exige transparencia, trazabilidad y mecanismos claros de supervisión.

Si estos tres componentes no están alineados, el impacto podría no ser el esperado. En ESG, la coherencia entre compromiso y ejecución es determinante.

Si la pequeña minería no avanza en formalización, ¿debe marcarse una línea roja?
La referencia siempre deben ser los estándares legales y ambientales.

La minería responsable no puede vincularse con actividades fuera de la ley o asociadas a economías ilícitas. Ese es un límite innegociable.

La integración es posible cuando hay compromiso real con la formalización. Sin ello, mantener distancia es lo responsable.

US$ 46.5 millones para mejoras en unidad productiva de Ilo

La minera propone reubicar y modernizar la S.E. Ilo 1 para atender, de manera apropiada, los requerimientos de energía eléctrica de las operaciones productivas tanto en el corto como en el mediano plazo

Southern Perú busca incluir y modificar instalaciones para dar soporte a las actividades de operación de la Unidad Minera Ilo, en la región de Moquegua. Estos cambios responden al deterioro de algunas infraestructuras existentes y a la necesidad de optimizar las operaciones. La inversión ronda los US$ 46.5 millones.

Reubicación y modernización de la subestación eléctrica Ilo 1
La actual subestación eléctrica Ilo 1 (S.E. Ilo 1) fue puesta en servicio en el año 1958 como parte de las obras tempranas de las operaciones minero-metalúrgicas del Proyecto Toquepala. Ahora le empresa requiere la reubicación y modernización de la S.E. Ilo 1 debido a su obsolescencia, ya que cuenta con 67 años de operación continua; la salida de operación de la Central Térmica Ilo 1 por obsolescencia, así como también a las futuras ampliaciones proyectadas de producción en el Área de Operaciones Ilo.

Southern propone reubicar y modernizar la S.E. Ilo 1 para atender, de manera apropiada, los requerimientos de energía eléctrica de las operaciones productivas tanto en el corto como en el mediano plazo. El terreno tiene un área aproximada de 5 636 m2 y se encuentra dentro del cerco perimétrico y área efectiva de la unidad productiva Ilo. Su uso actual está relacionado al almacén de logística de la minera, por lo que previamente se realizarán trabajos de demolición y desmontaje de estructuras existentes. La sala de equipos GIS albergará el equipamiento eléctrico GIS de 138 kV.

Ampliación de la losa de almacenamiento de ánodos y cátodos
La refinería cuenta con losas en diferentes sectores para realizar el almacenamiento y maniobras de carga y descarga de ánodos y cátodos; esta condición ha incrementado los ciclos y el transporte de las montacargas. En ese sentido, por razones de optimización, controles, maniobras de carga y descarga, se requiere contar con una losa centralizada que permita aumentar la capacidad de almacenamiento de ánodos y cátodos, carguío directo para la venta de cátodos en camiones, reducir los desplazamientos de las plataformas del ferrocarril industrial, entre otros.

Las mejoras en la estación de despacho de combustible permitirán incrementar la capacidad de abastecimiento de diésel DB5 S-50, con el objetivo de satisfacer el incremento de la demanda producida en las áreas operativas debido a las ampliaciones futuras.

El proyecto considera la ampliación de la plataforma de almacenamiento al lado oeste de las instalaciones existentes de la planta, en un área aproximada de 8,2 ha, de los cuales la losa de almacenamiento centralizada y accesos de montacargas tendrá un área aproximada de 1,4 ha, una zona de estacionamiento para camiones 0,2 ha y la diferencia será destinada para el tendido de líneas de ferrocarril industrial, un cerco perimétrico, una vía de acceso principal desde la costanera, un sistema de electrificación e iluminación, entre otros.

Mejoras en la estación de despacho de combustible
Las mejoras en la estación de despacho de combustible permitirán incrementar la capacidad de abastecimiento de diésel DB5 S-50, con el objetivo de satisfacer el incremento de la demanda producida en las áreas operativas debido a las ampliaciones futuras. El sistema de recepción y almacenamiento de combustible distribuye combustible para Ilo, Toquepala y Cuajone. En ese sentido, para mejorar la eficiencia de despacho de combustible resulta necesario modificar la estación de bombeo, reemplazar las líneas de despacho de las estaciones de despacho N° 1 y N° 2, y modificar el diseño aprobado en el 5ITS (2024) para la estación de despacho N°2, incrementando en ambos casos la capacidad de despacho de 250 gpm a 400 gpm. De esta manera, ambas estaciones de despacho podrán despachar a dos vagones cisterna en simultáneo con capacidad de 400 gpm cada una, logrando un total de 800 gpm de combustible, reduciendo los tiempos de despacho.

Reemplazo del sistema de enfriamiento bearing cooling
El reemplazo del sistema de enfriamiento bearing cooling se realizará en las zonas norte y sur de la fundición de cobre. En la zona norte, además, se contempla la sustitución de intercambiadores de carcaza y tubos, intercambiadores abiertos con ventilación forzada y bombas de recirculación del sistema de enfriamiento existente que han sobrepasado su vida útil, por nuevos intercambiadores de placas, nuevas bombas de recirculación y otros complementarios (filtros, válvulas e instrumentos) para la correcta operación del sistema de enfriamiento.

La finalidad es garantizar la continuidad operativa del sistema de agua de enfriamiento bearing cooling para todos los equipos refrigerados por agua y fortalecer los estándares de seguridad en las operaciones de la fundición de cobre.

Implementación de un depósito de carbón
El nuevo depósito de carbón para el Horno ISASMELT de la Planta Fundición contará con un sistema de mitigación de polvo. El depósito de carbón tendrá una capacidad de almacenamiento de 1,5 kt, con un dimensionamiento de 25 de largo, 20,5 de ancho y 4 metros de alto.

El sistema de mitigación de polvo estará compuesto por dos generadores de neblina de 60 metros de alcance; ambos generadores serán del tipo fijo, uno sobre los muros para la zona de almacenamiento y el otro para la zona de carga de carbón sobre una columna metálica, para lo cual será necesario realizar tendidos de tubería de acero para la alimentación de agua y para la alimentación eléctrica trifásica 460 VAC.

Lixiviación en Yanacocha: riego por inyección hasta el 2032

La aplicación de este método permitirá optimizar la recuperación de oro remanente en sectores de la pila donde el riego convencional ha sido limitado por condiciones físicas adversas

La minera Yanacocha, situada en la región de Cajamarca, tiene la necesidad de reconfigurar el diseño y maximizar la capacidad de la pila de lixiviación Carachugo en la etapa 10 y 14 dentro de la huella aprobada, debido a cambios originados en planes de minado por la actualización del modelo geológico y actuales precios de los metales, donde se tiene mayor mineral disponible que es diferente en comparación con el momento que se ejecutó el diseño original.

Necesita ejecutar estos cambios desde los primeros bancos de descarga para alinearse con el actual diseño de la pila de lixiviación de Carachugo etapas 10 y 14, y continuar procesando el mineral óxido proveniente del Tajo Chaquicocha – Etapa 3 (Quecher main), manteniendo el plan de minado aprobado en la Segunda MEIA Yanacocha.

Además necesita ampliar la vida útil al 2032 del Injection Leaching, debido a que, por temas operativos, no han podido ejecutar la totalidad de los taladros aprobados.

Yanacocha, operada por Newmont, pretende descargar el mineral proveniente de los tajos Chaquicocha Etapa 3 (Quecher Main), Yanacocha – Etapa 2, Carachugo y zonas de depósitos temporales.

Las pilas de lixiviación aún no han alcanzado la capacidad final aprobada en la certificación ambiental ni en el permiso sectorial (concesión de beneficio). En ese sentido, el componente se mantiene en proceso operativo y de llenado continuo hasta alcanzar la cota máxima aprobada.

Yanacocha se ha propuesto además replicar el sistema de lavado ácido por recirculación que opera actualmente en la planta de Yanacocha Norte para implementarlo en la Planta Pampa Larga (la cual utiliza un sistema de lavado estacionario) aplicando el mismo porcentaje de ácido concentrado al 1% en todo el sistema.

Además, la minera busca optimizar el sistema de riego lixiviación, pasando del riego por gravedad (goteo) al riego por inyección (Injection Leaching) hasta el año 2032, extrapolando las características del diseño aprobado en las otras pilas de lixiviación La Quinua y Carachugo.

La aplicación de este método permitirá optimizar la recuperación de oro remanente en sectores de la pila donde el riego convencional ha sido limitado por condiciones físicas adversas, tales como la presencia de finos, zonas de baja permeabilidad o canalización preferencial de la solución lixiviante. De esta manera, se mejora la eficiencia del proceso metalúrgico sin modificar el esquema general de operación aprobado.

Yanacocha se ha propuesto además replicar el sistema de lavado ácido por recirculación que opera actualmente en la planta de Yanacocha Norte para implementarlo en la Planta Pampa Larga (la cual utiliza un sistema de lavado estacionario) aplicando el mismo porcentaje de ácido concentrado al 1% en todo el sistema. Los principales objetivos del cambio propuesto son mantener el contenido de oro en la solución estéril (barren) por debajo de 0,015 ppm e incrementar la capacidad de adsorción del carbón activado

Otra optimización importante en el yacimiento es la maximización de la capacidad de la pila de lixiviación La Quinua debido a cambios originados en planes de minado y secuencia, así como en el modelo geológico y para futuros proyectos. Asimismo, Yanacocha busca mejorar la implementación del sistema de lixiviación por inyección (Injection Leaching) en la plataforma La Quinua 1-7, incrementando el número de pozos y la extensión del cronograma operativo hasta el año 2032, manteniendo en promedio el espaciamiento en 35 metros, pero permitiendo un rango operativo de ejecución (rango de 30 a 35 metros), sin modificar la huella ni la capacidad previamente aprobada.

Barrick pone la mira en el proyecto Lomas, en Espinar

El área efectiva del proyecto se ubica sobre la propiedad superficial perteneciente a la Comunidad Campesina Mamanocca y terrenos bajo posesión de la misma comunidad

Minera Barrick Perú SA (MBP) ha previsto llevar a cabo el proyecto de exploración minera Lomas, ubicado en el distrito de Pichigua, provincia de Espinar, departamento de Cusco. Este Proyecto tiene como finalidad encontrar evidencia que justifique continuar con las actividades de exploración dentro de las áreas que abarcan las concesiones Alqo 19, Alqo 131 y Alqo 132.

El proyecto tiene como objetivo identificar la ocurrencia de mineralización de cobre y oro en óxidos y/o sulfuros dentro del área efectiva. El área efectiva del proyecto se ubica sobre la propiedad superficial perteneciente a la Comunidad Campesina Mamanocca y terrenos bajo posesión de la misma comunidad

Las actividades incluyen la ejecución de hasta 36 plataformas de perforación con dos sondajes cada una; se realizará a través del método de perforación diamantina y aire reverso (RC); asimismo se considera la ejecución de hasta 15 trincheras de exploración.

Cada dos sondajes por plataforma de perforación tendrá un promedio de profundidad de perforación de 690 m, haciendo un total de hasta 49,700 m aproximadamente. El área que ocupará cada plataforma se caracterizará por tener dimensiones aproximadas de 20 m de largo, 20 m de ancho y 1.5 m de profundidad, dando un área de ocupación máxima para las 36 plataformas de 14,400 m2 y un volumen total a disturbar de 21,600 m3.

Estas dimensiones estarán en función de las características topográficas de la zona y las necesidades operativas, y en caso las condiciones no lo permitan se habilitarán plataformas cuyas dimensiones abarquen como máximo el área indicada.

Adicionalmente, el proyecto incluirá componentes auxiliares tales como accesos propuestos, dos patios de control, un almacén para muestras, un almacén con estacionamiento, tres piscinas australianas, nueve pases vehiculares y cuatro refugios anti-tormenta.

Cada dos sondajes por plataforma de perforación tendrá un promedio de profundidad de perforación de 690 m, haciendo un total de hasta 49,700 m aproximadamente.

Las actividades de exploración se desarrollarán dentro de un área efectiva que comprende una superficie de 231.11 ha, donde se ubicarán las plataformas de perforación e instalaciones auxiliares.

El cronograma del proyecto considera un período de hasta 24 meses, periodo que cubre las etapas de construcción (habilitación), perforación y mantenimiento, cierre y poscierre, donde se incluirán los tiempos de movilización de insumos, equipos y maquinarias, así como la desmovilización de la infraestructura instalada.

El proyecto se desarrollará en dos fases, la primera considera la ejecución de hasta 17 plataformas, y según los resultados obtenidos en esta fase se procederá con la ejecución de la segunda fase (las 19 plataformas restantes).

Mina Justa Subterránea: ajustes en rampas

El monto de inversión del proyecto se mantiene para la exploración subterránea, y asciende a US$ 83.9 millones

Marcobre tiene la intención de modificar las labores de profundización de la Rampa Norte y de la Rampa Sur, adecuándolas a las necesidades actuales del Proyecto Mina Justa Subterránea. Dicha modificación implica una variación en la longitud de las rampas de exploración subterránea aprobadas en la 8 MEIA sd y de las labores horizontales, verticales y de desquinche asociadas.

El monto de inversión del proyecto se mantiene para la exploración subterránea, y asciende a US$ 83.9 millones, lo cual comprende US$ 81.7 millones para la etapa de construcción y US$ 2.2 millones para la etapa de operación y mantenimiento.

Rampa Norte
La profundización de la Rampa Norte según la variación propuesta inicia en la cota 643 m s.n.m. y termina en la cota 345 m s.n.m. con una longitud total de rampa de 2,983 m.

Debido a la propuesta de variación en la longitud de la Rampa Norte materia del presente ITS, se estima la reducción de la cantidad de ciertas estructuras contempladas en la 8MEIA-sd, mientras que otras se mantienen, de acuerdo con lo siguiente:

• 11 cámaras de carguío de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 2)
• 11 cámaras de acumulación de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 2)
• 7 pozas de drenaje de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 2)
• 10 subestaciones eléctricas móviles de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 2)
• 2 subestaciones eléctricas de ventilación de 5,0 x 5,0 m. (Se mantiene según lo previsto en la 8 MEIA-sd, 2025)
• 7 subestaciones eléctricas de bombeo. (modificado, se reducen 2)
• 9 estocadas de ventilación de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reduce 1)
• 50 refugios peatonales dispuestos cada 50 m y de 2,0 x 2,0 m. (modificado, se reducen 14)
• 8 refugios móviles ubicados a una distancia no mayor de 500 m respecto al frente de trabajo. (modificado, se reduce 1)
• 2 cámaras diamantinas de 7,0 x 5,0 m. (Se mantiene según lo previsto en la 8MEIA-sd, 2025)
• 2 cruceros de exploración de 5,0 x 4,5 m. (modificado, se reduce 1)
• 8 tiros piloto: TP-03, TP-04, TP-05, TP-06, TP-07, TP-08, TP-09 y TP-10. (modificado, se reduce 1)
• 2 chimeneas de ventilación ɸ 2m: CH-19 y CH-1B. (Se mantiene según lo previsto en la 8 MEIA-sd, 2025)
• 3 chimeneas de ventilación ɸ 4,1m: CH-2, CH-2B, CH-2C. (modificado, se reduce 1)

 

Rampa Sur
La profundización de la Rampa Sur según la variación propuesta inicia en la cota 709,203 m s.n.m. y termina en la cota 536 m s.n.m. con una longitud total de rampa de 1,911 m.

La profundización de la Rampa Norte según la variación propuesta inicia en la cota 643 m s.n.m. y termina en la cota 345 m s.n.m. con una longitud total de rampa de 2,983 m.

Debido a la propuesta de variación en la longitud de la Rampa Sur materia del presente ITS, se estima la reducción de la cantidad de ciertas estructuras contempladas en la 8 MEIA-sd, mientras que otras se mantienen, de acuerdo con lo siguiente:

• 8 cámaras de carguío de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 4)
• 8 cámaras de acumulación de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 4)
• 5 pozas de drenaje de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 3)
• 6 subestaciones eléctricas móviles de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 3)
• 2 subestaciones eléctricas de ventilación de 5,0 x 5,0 m. (Se mantiene según lo previsto en la 8MEIA-sd, 2025)
• 5 subestaciones eléctricas de bombeo. (modificado, se reducen 3)
• 9 estocadas de ventilación de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 3)
• 31 refugios peatonales de 2,0 x 2,0 m y dispuestos cada 50 m. (modificado, se reducen 20)
• 2 refugios móviles de 5,0 x 5,0 m. (modificado, se reducen 2)
• 1 cámara diamantina de 7,0 x 5,0 m. (Se mantiene según lo previsto en la 8MEIA-sd, 2025)
• 2 cruceros de exploración de 5,0 x 4,5 m. (modificado, se reducen 2)
• 5 tiros piloto: TP-03, TP-04, TP-05, TP-06 y TP-07. (modificado, se reducen 2)
• 2 chimeneas de ventilación ɸ 2m: CH-3B y CH-3C (Se mantiene según lo previsto en la 8 MEIA-sd, 2025)
• 3 chimeneas de ventilación ɸ 4,1m: CH-2, CH-3 y CH-2B. (modificado, se reducen 2)

Bajo la configuración actual de los componentes aprobados y sus correspondientes variaciones que fueron objeto de comunicaciones previas, el área efectiva aprobada en la 8 MEIA-sd es mayor al espacio físico ocupado por las áreas de actividad minera y área de uso minero, por lo que la empresa propone su reducción, a partir de la configuración vigente de las actividades de exploración.

Romina: aprueban nuevo método de explotación para proyecto polimetálico de Volcan

La empresa requiere modificar el método de explotación subterránea aprobado Sublevel Caving por el método Sublevel Stoping

Una inversión de US$ 381 millones prepara Compañía Minera Chungar SAC, subsidiaria de Volcan Compañía Minera, ha sido aprobada recientemente por el Senace para el proyecto polimetálico Romina, en la provincia de Huaral, del departamento de Lima. La empresa requiere modificar el método de explotación subterránea aprobado Sublevel Caving por el método Sublevel Stoping. Asimismo, considera ejecutar primero la explotación mediante las labores subterráneas y luego continuar con la explotación del tajo abierto Romina. De igual manera, también necesita realizar la ampliación de la producción a 3,300 toneladas por día (tpd, lo que representa un 25% adicional con respecto a lo actualmente aprobado en el EIA-d Romina (950,000 t/año, equivalente a 2,639 tpd).

El Sublevel Stoping es un método de explotación subterránea diseñado para yacimientos de geometría regular, buzamiento alto (generalmente >60°) y buena competencia del macizo rocoso. Es un método selectivo que permite alcanzar altas tasas de producción con un control razonable de la dilución, especialmente cuando se aplica relleno cementado entre etapas.

Este método implica el desarrollo de subniveles horizontales cada cierta altura, desde los cuales se ejecutan perforaciones largas hacia la cámara principal, tajeo o “caserón”. La extracción del mineral se realiza posteriormente mediante voladura controlada, en ciclos alternos de producción y relleno.

Debido a que se está considerando una nueva de producción de 3,300 tpd, se aumentará el número de viajes respecto al acarreo de mineral, específicamente la comercialización y/o transporte hacia la unidad minera Alpamarca-Pallanga, considerando ahora 132 viajes (ida y vuelta) con volquetes de 50 toneladas. En el trayecto de retorno, dichos volquetes serán utilizados para el transporte de material de relleno (desmonte) requerido en el yacimiento Romina.

El sistema de ventilación para el desarrollo de las labores subterráneas considera un circuito principal de ventilación de ingreso de aire fresco y salida de aire viciado a través accesos y chimeneas tipo Raise boring de 3.1 m de diámetro, este sistema de ventilación tiene la función de asegurar una dotación adecuada de aire fresco en los frentes de trabajo de las labores subterráneas donde se encontrará el personal y equipos. a. En total son cuatro chimeneas (dos de inyección y dos de extracción) que soportarán el sistema de ventilación. Durante la explotación minera se identifica un máximo requerimiento de aire de 467,115 CFM.

 

La etapa operativa de las labores subterráneas comienza en el año 2, con una duración de 10 años, y la etapa operativa del tajo abierto Romina comienza en el año 10, con una duración de 04 años. Producto de la modificación de la etapa operativa del Tajo abierto Romina, algunos componentes serán construidos en el año 09, un año previo al inicio de la etapa operativa del tajo abierto Romina. Este cambio de método de explotación implica una inversión de US$ 343.6 millones.

Optimización de la planta de tratamiento de aguas residuales industriales (PTARI)
Una inversión también importante, de US$37.6 millones, es la optimización de la PTARI en base a pruebas de tratamiento a nivel de laboratorio considerando que el agua residual de ingreso tendrá las mismas características fisicoquímicas al de la unidad minera vecina (Santander) de similares características geológicas. La optimización no involucra un incremento del caudal de agua tratada a verter en el punto de vertimiento aprobado ni de la calidad del efluente tratado ya detallado en el EIA-d del Proyecto Romina.

La PTARI tendrá un área de emplazamiento de 2.32 ha y mantendrá la capacidad de tratamiento de caudal máximo de 360L/s, considerando los tres módulos de capacidad de tratamiento de 120 L/s cada uno. El sistema de tratamiento seleccionado para la optimización de la PTARI es el método de lodos de baja densidad (Low Density Sludge). La optimización de la PTARI estará basada en un proceso de coagulación, clarificación y colección de lodos.

PTARI tendrá una capacidad de tratamiento de 360L/s que se dividirá en tres módulos de capacidad de tratamiento de 120 l/s cada uno, de acuerdo a lo aprobado en el EIA-d Romina. Asimismo, la operación de la PTARI será implementada de manera progresiva. Durante los primeros siete años del proyecto, operará únicamente el Módulo 1, con una capacidad de tratamiento de 120 L/s. Cabe resaltar que dicho escenario es conservador, dado que el Módulo 1 cuenta con la capacidad suficiente para tratar las aguas residuales provenientes de las labores subterráneas en esta etapa. De acuerdo con el Estudio Hidrogeológico del EIAd, las tasas de flujo pueden alcanzar un máximo caudal promedio anual de 85,7 L/s, y considerando que no se plantea la profundización de las labores, no se prevé un incremento en la infiltración de agua subterránea respecto a lo aprobado.

Debido a que se está considerando una nueva de producción de 3,300 TPD, se aumentará el número de viajes respecto al acarreo de mineral, específicamente la comercialización y/o transporte hacia la unidad minera Alpamarca-Pallanga, considerando ahora 132 viajes (ida y vuelta) con volquetes de 50 toneladas.

Ampliación de la Plataforma Este del Túnel Roberto Letts
La empresa busca ampliar la plataforma Este del Túnel Roberto Letts (nivel 4768) para facilitar la construcción y operación del portal de salida Este del túnel Roberto Letts.

Otra obra importante es la ampliación de la plataforma de servicios del túnel Roberto Letts, el cual se ubica de manera contigua a la plataforma Este del túnel. Asimismo, la minera requiere la reubicación y ampliación del canal de coronación del portal de salida del túnel, con la finalidad de evitar el contacto de las aguas de escorrentía superficial con la plataforma Este del túnel (nivel 4768) y la plataforma de servicios del túnel, para que siga su curso natural. El área total de la plataforma, incluida la ampliación, será de 2,450.50 m2.

Yumpag Carama: una inversión de US$114.2 millones para mejorar eficiencia operativa

La empresa necesita incrementar la capacidad de preparación de relleno cementado, para lo cual ha previsto modificar la planta de shotcrete en superficie

La unidad minera Yumpag Carama se ubica en el distrito de Yanahuanca, provincia de Daniel Alcides Carrión, región Pasco. Compañía de Minas Buenaventura, la empresa operadora, planea invertir unos US$ 114.2 millones en diversas modificaciones.

Debido a la determinación de mayores recursos minerales, la empresa requiere modificar el plan de minado para su extracción, considerado incrementar la tasa de producción hasta 1,200 TMD y la ampliación de las labores subterráneas (sin profundización), con la consecuente actualización de los sistemas de drenaje y ventilación. El plan de minado aprobado comprende 1,189,935 t de mineral, mientras que el plan de minado modificado considera 2,102,301 t mineral.

Ampliación del depósito de material estéril (DME) Yumpag
Como consecuencia del cambio del plan de minado, se incrementará también la cantidad a material estéril a generarse, por lo cual, requiere ampliar el DME Yumpag. De ese modo, el DME Yumpag en conjunto con el DME Carama brindarán la capacidad necesaria para la adecuada disposición de la totalidad del material estéril a generarse.

Para la disposición de material estéril los camiones descargarán el material sobre la superficie de apilamiento en forma de montículos y estos serán esparcidos mediante maquinaria de línea amarilla (cargadores frontales y/o tractores), de modo que se vayan conformando capas compactadas de aproximadamente 0,3 m de espesor, según los requerimientos geotécnicos.

Como consecuencia del cambio del plan de minado, se incrementará también la cantidad a material estéril a generarse, por lo cual, requiere ampliar el DME Yumpag.

Modificación del stockpile Yumpag
El área específica de ocupación del plataformado del stockpile Yumpag es de 3,825 m2; mientras que el área total de ocupación propuesta para el stockpile Yumpag, incluyendo infraestructura auxiliar asociada, corresponde a 5,041 m2, valor eliminando la superposición que existe entre los subcomponentes del stockpile Yumpag.

Se proyecta la instalación de una balanza para el pesaje de los camiones que participan en la actividad de almacenamiento y retiro del material alojado en el stockpile Yumpag. La estructura estará conformada por una cimentación de soporte, una plataforma de pesaje y celdas de carga, además de los terminales, cableados y demás componentes propios que forman parte del modelo de balanza en sí

Modificación del sistema de concreto de mina
La empresa necesita incrementar la capacidad de preparación de relleno cementado, para lo cual ha previsto modificar la planta de shotcrete en superficie, el área de acopio de agregados 1 y la tolva de alimentación de agregados, y reemplazarlos por una nueva planta de relleno cementado a la cual se le denominará “planta de relleno cementado 1”. La planta de relleno cementado 1 será reubicada a la plataforma 4 del campamento Yumpag, la cual se comunica directamente con la bocamina Yumpag (Nivel 4490) (principal bocamina de la U.M. Yumpag Carama). De ese modo, el uso del relleno cementado se hace más eficiente, al reducirse las distancias de acarreo de relleno cementado hacia interior mina, y con ello también las emisiones de polvo por el tránsito de los camiones.

Ampliación del depósito de material orgánico (DMO) Yumpag 2
El manejo actual del material orgánico mineral (disposición de material orgánico) generado por las actividades de construcción de la U.M. Yumpag Carama se realiza en el DMO Yumpag 1. En ese contexto, debido a la modificación y/o inclusión de componentes principalmente en la zona Yumpag, se ha previsto la ampliación del DMO Yumpag 2, de tal manera que su configuración final tendrá una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 25,000 m3 y un área total de 7,447 m2 (lo que implica un incremento de 7,000 m3 en su capacidad de almacenamiento aprobada de 18,000 m3, y un incremento de 2,209 m2 en su área total aprobada de 5,238 m2).

Optimización de almacenamiento en puerto Matarani

El proyecto requiere incorporar nuevas cargas, entre ellas concentrados de plata y oro, así como materiales como puzolana y piedra de hierro fino

El Terminal Portuario de Matarani se localiza en el distrito y provincia de Islay, región Arequipa. El complejo portuario opera desde 1999 y actualmente es gestionado por Empresa Terminal Internacional del Sur S.A. (TISUR). La compañía busca ahora optimizar el sistema de almacenamiento de minerales C del terminal portuario, el cual se dará a través de la inclusión de nuevas operaciones que se desarrollarán en el sistema de almacenamiento de minerales, puzolana y piedra de hierro fino.

Las modificaciones no implican un incremento en el tonelaje de concentrados movilizados ni modificaciones en la infraestructura previamente aprobadas. A partir del año 2027, TISUR estima un incremento asociado a la ejecución de un nuevo proyecto, condicionado a la entrada en operación de otras unidades mineras.

En este contexto, la organización considera necesario mejorar el sistema de almacenamiento de minerales en atención al incremento proyectado en la demanda de exportaciones.

El proyecto requiere incorporar nuevas cargas, entre ellas concentrados de plata y oro, así como materiales como puzolana y piedra de hierro fino.

Otro objetivo es optimizar el almacenamiento de concentrado de minerales plata oro cobre y zinc a través de la implementación de un secador de faja infrarrojo de onda media.

La capacidad máxima operativa del terminal se estima entre 60,000 y 72,000 camiones por año pero el proyecto no contempla un aumento en el número de unidades que el Terminal está autorizado a recibir.

TISUR precisa que el transporte de minerales se realizará mediante camiones con una capacidad máxima de 30 toneladas.

El movimiento proyectado de las cargas de concentrados de cobre, zinc, plata y oro requiere 28,571 camiones/año. Al sumar esta cifra a los camiones destinados al transporte de puzolana y hierro, se obtiene un total de 42,856 camiones/año, valor que se mantiene por debajo del límite de 49,400 camiones/año aprobado en la última modificatoria del Sistema de Minerales C.

TISUR precisa que el transporte de minerales se realizará mediante camiones con una capacidad máxima de 30 toneladas. Estos vehículos cumplen con los requisito, los cuales establecen un peso bruto máximo de 48 toneladas para camiones mineros con configuración T3S3. De igual manera, se mantiene la verificación de que las tolvas de los camiones permanezcan completamente cubiertas con mantas de polipropileno (toldaje) o se encuentren encapsuladas.

“Nuestro compromiso es elevar el nivel del debate y generar soluciones viables”: James Valenzuela, presidente de INDUMIN

James Valenzuela, presidente de INDUMIN, explica cómo la plataforma busca impulsar productividad en la minería a pequeña escala mediante diálogo técnico y estructurado. Destaca que el objetivo no es reemplazar al Estado ni regular, sino consolidar consensos sobre trazabilidad, ordenamiento y estándares laborales y ambientales. La integración de proveedores, academia e industria, la planificación y la formalización productiva son clave para transformar la pequeña minería en un sector responsable y sostenible.

INDUMIN se presenta como una plataforma para impulsar productividad en la minería a pequeña escala. En un contexto donde el debate público está dominado por informalidad y minería ilegal, ¿cómo evita el evento convertirse solo en un espacio declarativo sin impacto tangible?
INDUMIN no pretende competir con el debate público coyuntural ni reemplazar el rol del Estado. Lo que buscamos es algo distinto: generar un espacio técnico, estructurado y sostenido de diálogo entre quienes sí tienen capacidad de influir en el sistema —industria, academia, autoridades y proveedores—.

El impacto tangible está en la calidad de las conversaciones y en la articulación que se construye. Cuando operadores, empresas, especialistas y autoridades se sientan a discutir productividad, trazabilidad y ordenamiento con rigor técnico, se eleva el estándar del debate.

INDUMIN es un punto de encuentro para alinear criterios y construir una narrativa más responsable sobre la minería a pequeña escala.

¿Qué resultados concretos medibles se ha propuesto INDUMIN para su primera edición?
INDUMIN no es una instancia regulatoria. Nuestro objetivo es contribuir a ordenar la conversación sectorial.

Para esta primera edición, el resultado que buscamos es más estratégico que declarativo: consolidar un consenso técnico mínimo en torno a ciertos principios —ordenamiento de la cadena productiva, necesidad de trazabilidad, fortalecimiento institucional y enfoque en productividad— y ponerlos en el centro del debate.

INDUMIN busca elevar la conversación sobre minería a pequeña escala, priorizando productividad, trazabilidad y formalización responsable.

Si logramos que estos temas pasen de ser marginales a estructurales en la discusión pública y sectorial, habremos avanzado. El cambio en la industria minera no ocurre por un evento, pero sí puede acelerarse cuando el diálogo se eleva en calidad y profundidad.

La minería a pequeña escala enfrenta cuestionamientos por impactos ambientales y sociales. ¿INDUMIN está dispuesto a fijar estándares mínimos de sostenibilidad para sus participantes?
INDUMIN no es un órgano supervisor ni una entidad certificadora. No nos corresponde fijar estándares formales.

Sin embargo, el enfoque del evento es claro: no hay productividad sostenible sin estándares ambientales y laborales adecuados. La formalización no puede reducirse a un registro administrativo; implica operar con reglas, trazabilidad y responsabilidad.

El mensaje es consistente: la transición hacia mejores prácticas es indispensable si queremos integrar verdaderamente a la pequeña minería en la economía formal.

En los últimos años, el REINFO ha sido criticado por su prolongación y falta de resultados estructurales. ¿Cuál es la posición de INDUMIN frente a este mecanismo?
El REINFO fue concebido como un instrumento transitorio. El problema no es su existencia, sino su prolongación indefinida sin una transición clara hacia un esquema estructural.

En INDUMIN no planteamos eliminar instrumentos sin alternativas, pero sí creemos que el siguiente paso debe ir más allá del registro. Se necesita ordenar contratos, fortalecer control en plantas, mejorar trazabilidad y generar incentivos productivos reales.

 

La formalización no puede depender exclusivamente de listados administrativos; debe estar vinculada a productividad y control efectivo.

Para James Valenzuela, formalizar no es solo registrar empresas, sino vincular productividad con estándares ambientales y seguridad laboral.

Usted habla de articulación con la industria proveedora. ¿Cómo evitar que la relación sea simplemente comercial?
La mecanización no es solo adquisición de equipos. Es capacitación, planificación, adaptación tecnológica y mejora en seguridad.

Si el proveedor se limita a vender maquinaria, el impacto será limitado. Pero si se integra en un ecosistema donde participa la academia, el financiamiento y la asistencia técnica, el resultado es distinto.

INDUMIN busca justamente promover esa conversación integral. La tecnología debe estar acompañada de conocimiento y gestión.

¿La gran minería está realmente interesada en integrar productivamente a la pequeña escala?
La sostenibilidad del sector minero es sistémica. No existen compartimentos estancos.

Una pequeña minería desordenada afecta la percepción de toda la industria. Por eso hay interés en elevar estándares, compartir experiencias y promover mejores prácticas.

No se trata de integración operativa, sino de integración en estándares y visión de desarrollo.

¿Cómo garantizar que las discusiones sobre productividad no dejen en segundo plano la seguridad laboral?
En minería, productividad y seguridad no son opuestas; son complementarias.

La informalidad es la que precariza. Cuando hay planificación, contratos formales y acceso a financiamiento, se puede invertir en condiciones adecuadas de trabajo.

El enfoque de INDUMIN es claro: mejorar productividad implica necesariamente elevar estándares de seguridad.

¿Habrá espacio para discutir el vínculo entre minería ilegal y economías criminales?
Sí, pero desde una perspectiva estructural.

La minería ilegal no es solo un problema operativo, sino económico e institucional. El control de insumos, la trazabilidad y el fortalecimiento del sistema de supervisión son mecanismos que reducen esos espacios.

La plataforma propone un diálogo técnico entre academia, industria, autoridades y proveedores para construir soluciones sostenibles.

El enfoque es cerrar brechas institucionales que hoy permiten que esas economías prosperen.

Si dentro de tres años la situación sigue igual, ¿INDUMIN asumirá alguna responsabilidad?
INDUMIN no reemplaza al Estado ni a los reguladores.

Nuestra responsabilidad es generar un espacio serio, técnicamente sólido y plural para discutir soluciones. El cambio estructural requiere decisión política, capacidad institucional y coherencia normativa.

Si el sector no mejora, será una responsabilidad compartida. Nuestro compromiso es mantener el espacio abierto, elevar el nivel del debate y contribuir a que las propuestas viables tengan visibilidad.

Sonia Lou Alarcón

Sonia Lou Alarcón

Directora de GAIA SPE PERÚ

Integración de la debida diligencia con enfoque de derechos humanos en las operaciones de hidrocarburos

La industria de hidrocarburos en nuestra Amazonia opera donde convergen múltiples sistemas sociales, económicos y ambientales, en estos espacios interactúan comunidades locales, pueblos indígenas, trabajadores, empresas contratistas, proveedores y autoridades públicas.

A esta complejidad social le debemos sumar una logística desafiante por la ubicación remota de los campamentos y plataformas de operación, entonces las distancias, las limitaciones de infraestructura y las condiciones geográficas que ya incrementan costos operativos, exigen altos niveles de planificación y gestión. En respuesta a estos desafíos, la industria ha ido evolucionando y alcanzando estándares ambientales y sociales que han llevado a las empresas a adoptar políticas y sistemas de gestión orientados a prevenir riesgos sociales y ambientales, particularmente a través de procesos de evaluación de impacto ambiental y la implementación de instrumentos de gestión ambiental (IGA).

El desarrollo normativo en el sector extractivo, impulsado por los estándares de instituciones multilaterales, ha respondido a una lógica distinta al entendimiento cultural propio del país: mantener la actividad industrial separada de las poblaciones locales, siguiendo modelos regulatorios inspirados en operaciones aisladas donde la interacción con comunidades es limitada. Hoy, esta lógica enfrenta importantes desafíos, lo que exige enfoques de gestión más integrales que incorporen el análisis de riesgos sociales y de derechos humanos desde las etapas tempranas de los proyectos, entendiendo que, los riesgos empresariales no son únicamente técnicos o financieros son también riesgos sobre las personas.

En este escenario, la debida diligencia en derechos humanos se convierte en una herramienta clave para pasar de una gestión reactiva a un modelo preventivo de gestión de riesgos.

Para avanzar en el análisis del caso, detengámonos rápidamente en revisar como nuestra evolución como sociedad se ha reflejado en el marco normativo que ha dado origen a las actuales expectativas sobre la Conducta Empresarial Responsable y la debida diligencia en derechos humanos por parte de las empresas.

Comencemos revisando el primer documento marco, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, fue tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la comunidad internacional estableció un conjunto de principios orientados a proteger la dignidad de las personas. Con el tiempo, este marco se amplió mediante tratados internacionales, acuerdos comerciales y mecanismos multilaterales que reconocen que las actividades económicas y empresariales también pueden generar impactos sobre las personas.

La debida diligencia en derechos humanos se convierte en una herramienta clave para pasar de una gestión reactiva a un modelo preventivo de gestión de riesgos.

Ahora bien, en las dos últimas décadas, las expectativas sobre el comportamiento de las empresas en materia de derechos humanos han evolucionado aún más y hoy existe un conjunto de estándares que vienen sirviendo de base a las empresas en la identificación, prevención y gestión de los impactos que sus actividades pueden generar. Entre estos instrumentos destacan los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, las Guías de Debida Diligencia de la OCDE para la Conducta Empresarial Responsable, así como los Estándares de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (IFC), que han consolidado el concepto de debida diligencia como un proceso continuo orientado a anticipar riesgos, prevenir impactos y fortalecer la gobernanza empresarial¹.

Vemos entonces que estos instrumentos configuran lo que hoy denominamos como el ecosistema internacional de debida diligencia, donde convergen estándares multilaterales, regulaciones emergentes y exigencias del sistema financiero internacional, por lo que la debida diligencia pasa de ser una herramienta de cumplimiento normativo a un componente central de la gestión empresarial del riesgo.

Estos instrumentos configuran lo que hoy denominamos como el ecosistema internacional de debida diligencia, donde convergen estándares multilaterales, regulaciones emergentes y exigencias del sistema financiero internacional.

El Perú no ha sido ajeno a este proceso, este enfoque fue incorporado de manera sectorial en el Plan Nacional de Acción sobre Empresas y Derechos Humanos² que estableció lineamientos desarrollados tras un proceso de diálogo público-privado. De manera complementaria, algunos gremios del sector extractivo han desarrollado guías y herramientas prácticas para facilitar la implementación de estos principios en las operaciones y en la cadena de valor, como es el caso de las iniciativas impulsadas por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE)³.

Ahora bien y para regresar al caso que nos ocupa, en la práctica, este ecosistema de estándares se materializa cuando los riesgos en derechos humanos dejan de analizarse de manera aislada y se integran en los sistemas de gestión (SIG) en las empresas, particularmente en las matrices de riesgo y en los procesos operativos de toma de decisiones.

Riesgo, impacto y derechos humanos
Uno de los elementos centrales de la debida diligencia es comprender la relación entre actividad empresarial, riesgo e impacto sobre las personas. Este enfoque puede permitirnos priorizar los riesgos considerando la gravedad del impacto sobre las personas, y no únicamente su probabilidad.

Comprender esta lógica causal permite diseñar medidas preventivas antes de que los impactos ocurran.

Cadena causal del riesgo en derechos humanos

Uno de los aprendizajes más relevantes en la gestión de riesgos socioambientales es que los impactos no surgen de forma aislada, son el resultado de interacciones entre varios factores: sociales, técnicos, económicos e institucionales.

Desde una perspectiva de pensamiento sistémico, los riesgos en derechos humanos pueden entenderse como el resultado de dinámicas interconectadas, tales como la informalidad laboral, la vulnerabilidad socioeconómica, la debilidad institucional, la presencia de economías ilícitas, así como la falta de trazabilidad en cadenas de valor que acompañan a las industrias. Estas dinámicas pueden amplificar los riesgos en derechos humanos si no se gestionan de manera preventiva.

Otro ejemplo en contextos como la Amazonía, donde alta informalidad laboral y débil institucionalidad, la presencia de varios emprendimientos que buscan proveer productos a las empresas, puede aumentar la probabilidad de malas prácticas laborales.

Comprender estas dinámicas sistémicas permite diseñar intervenciones más efectivas y orientadas a las causas estructurales de los riesgos.

Figura 2 Sistema de riesgo en derechos humanos – factores estructurales que se retroalimentan.

El proceso analizado en este artículo comenzó con un ejercicio de debida diligencia orientado a identificar los principales riesgos asociados a la operación y su cadena de valor. Este análisis incluyó la revisión de políticas corporativas, mapeo de actores (proveedores), análisis de la cadena de valor, expectativas de los interesados y la identificación de posibles impactos en derechos humanos.

A partir de este proceso se identificaron como temas materiales las condiciones laborales en redes de contratistas y subcontratistas, la interacción entre proveedores y comunidades locales, la trazabilidad de la cadena de valor, los mecanismos de quejas y reclamos y la participación comunitaria en la gestión socioambiental. Esa revisión permitió priorizar riesgos considerando su severidad y su posible impacto sobre las personas.

Uno de los ejercicios más relevantes fue la incorporación de los riesgos en derechos humanos dentro de la matriz corporativa de riesgos, que conllevó además a trabajar el proceso con las Gerencias de planificación.

Recordemos que tradicionalmente, nuestros sistemas de Gestión Integral – SIG, han priorizado en las matrices, los riesgos asociados a seguridad industrial, desempeño ambiental o variables financieras, por lo que el reto fue evidenciar que los riesgos en derechos humanos también pueden generar consecuencias operativas significativas, como un conflicto social que interrumpe la producción.

Así, el principal hallazgo fue que muchos riesgos en derechos humanos no se originan en la operación directa, sino en los distintos eslabones de la cadena de valor; en nuestra industria esta cadena incluye: contratistas y subcontratistas, proveedores locales, servicios de logística, empresas de seguridad, así como actividades económicas vinculadas a la operación. Entonces en áreas donde existen altos niveles de informalidad laboral o economías ilegales, estos riesgos comienzan a evidenciarse.

Por ello, la debida diligencia obliga a las empresas a ampliar la mirada más allá de la operación directa e incorporar mecanismos de supervisión y trazabilidad en la cadena de valor, este ejercicio solo es posible si la cultura se integra en toda la organización pues se requieren cambios y ajustes en los procedimientos internos (incluidos identificación y selección de proveedores) lo que conlleva un alto compromiso de la alta Dirección y alineamiento de las demás gerencias; y para ello el trabajo interno se centra en sensibilizar, entrenar y reforzar la cultura.

El nivel de madurez se evidencia cuando los riesgos en derechos humanos están plenamente integrados en los sistemas de gestión y cuando el personal comprende cómo sus decisiones operativas pueden afectar el ejercicio de derechos.

Figura 3 Modelo de madurez de debida diligencia

Conclusiones
La integración de la debida diligencia en derechos humanos dentro de los sistemas de gestión integral SIG en las compañías, requieren un compromiso genuino de la alta dirección, un convencimiento de los lideres, ello permitirá su implementación y el fortalecimiento de la capacidad preventiva de las organizaciones (Cultura de prevención de riesgos integrada).

En contextos como la Amazonia donde las operaciones interactúan en zonas complejas y múltiples actores, este enfoque permite anticipar riesgos, mejorar la gobernanza de la cadena de valor y fortalecer la legitimidad de las operaciones.

Uno de los elementos centrales de la debida diligencia es comprender la relación entre actividad empresarial, riesgo e impacto sobre las personas.

Más que un ejercicio de cumplimiento, la debida diligencia se convierte así en una herramienta estratégica para la gestión sostenible de los proyectos.

En los proyectos extractivos, muchos de los compromisos ambientales y sociales que se establecen durante la evaluación de impacto constituyen precisamente las primeras medidas de prevención de riesgos sobre las personas y el ecosistema. Cuando estos compromisos son incorporados adecuadamente en los sistemas operativos y en las matrices de riesgo corporativas, éstos se alinean con el SIG y se convierten en herramientas eficaces para prevenir impactos y fortalecer la sostenibilidad de las operaciones.

Desde esta perspectiva, la debida diligencia en derechos humanos no debe entenderse como un mecanismo adicional de cumplimiento, sino como una evolución natural de los sistemas de gestión ambiental y social que la industria ha venido desarrollando durante décadas.



1 Existen otros instrumentos y desarrollos normativos relevantes como el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, entre otros estándares sectoriales orientados a fortalecer la conducta empresarial responsable. Asimismo, dentro del Sistema Interamericano de Derechos Humanos se ha desarrollado jurisprudencia relevante para la región, pero en el presente artículo no nos ocuparemos de desarrollar estos instrumentos. Así también en el ámbito de las industrias extractivas, otras iniciativas sectoriales han desarrollado estándares, entre ellas los principios y marcos de actuación promovidos por el International Council on Mining and Metals (ICMM).
2 DS 009-2021-JUS.
3 https://www.snmpe.org.pe/descargas/snmpe-guia-de-debida-diligencia-en-derechos-humanos-para-el-sector-minero-energetico-2024-v2.pdf
4 Fuente: elaboración propia basada en los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos (2011) y en las Guías de Debida Diligencia de la OCDE para la Conducta Empresarial Responsable y usada en varias presentaciones.

 
Rosa María Fuchs

Rosa María Fuchs

Profesora de Administración de la Universidad del Pacífico

Mayor participación femenina en la minería: un desafío estratégico

La minería constituye uno de los pilares estructurales de la economía peruana y uno de los sectores más relevantes para la inserción del país en los mercados globales de materias primas. El Perú se ubica entre los principales productores mundiales de cobre, plata y zinc, y se mantiene asimismo entre los productores relevantes de oro a escala internacional, según los principales compendios y repositorios sectoriales. En términos macroeconómicos, la actividad minera representa una fracción decisiva de las exportaciones (MINEM reporta que en 2025 la minería concentró 66,0 % del valor exportado), acumula saldos relevantes de inversión extranjera directa por sector destino (registrados por PROINVERSIÓN como aporte al capital, donde la minería figura entre los rubros de mayor peso) y sostiene un volumen importante de empleo formal, con especial incidencia en regiones mineras clave del territorio. En este contexto, la gestión estratégica del capital humano se ha convertido en un factor determinante para la competitividad y sostenibilidad del sector. Sin embargo, uno de los desafíos más persistentes de la minería contemporánea —tanto a nivel global como en América Latina— es la limitada participación femenina en su fuerza laboral. Desde la perspectiva del management y de los recursos humanos, ampliar la presencia de mujeres en la minería peruana constituye un esfuerzo de equidad y una palanca estratégica. La evidencia académica y aplicada relaciona la diversidad con mayores capacidades de innovación y mejor desempeño organizacional, además de contribuir a una gestión más sostenible del talento en industrias que compiten crecientemente por perfiles especializados.

Históricamente, la minería ha sido considerada una actividad predominantemente masculina. Las características físicas del trabajo, las condiciones de operación en zonas remotas y los imaginarios culturales asociados a la industria contribuyeron durante décadas a consolidar estructuras laborales fuertemente masculinizadas. Aunque estos factores han perdido relevancia debido a los avances tecnológicos y a la automatización de procesos, la herencia cultural de esa estructura laboral persiste. En consecuencia, la participación femenina en minería sigue siendo significativamente menor que en otros sectores productivos intensivos en conocimiento. A nivel global, la minería continúa siendo una de las industrias con menor participación femenina, lo que evidencia que se trata de un sector con una de las brechas de género más pronunciadas dentro del ámbito productivo.

El contexto latinoamericano refleja una situación heterogénea. Algunos países han desarrollado políticas activas de inclusión que han permitido incrementar de manera sostenida la participación femenina en la industria. Chile constituye uno de los casos más emblemáticos de la región. Monitoreos recientes de la Alianza CCM-Eleva reportan que la participación de mujeres en empresas mineras de la gran minería alcanzó 21,8 % en el primer semestre de 2024 y llegó a 23,1 % en el primer semestre de 2025 (dotación interna), cifras que reflejan un avance sostenido asociado a políticas corporativas de diversidad, formación y reclutamiento. Tales experiencias demuestran que el incremento de la participación femenina no es simplemente una aspiración normativa, sino un objetivo organizacional alcanzable cuando existe una estrategia institucional coherente.

Desde la perspectiva del management y de los recursos humanos, ampliar la presencia de mujeres en la minería peruana constituye un esfuerzo de equidad y una palanca estratégica.»

En contraste, el caso peruano evidencia avances relevantes, aunque todavía insuficientes en relación con el potencial del sector. Se observa una tendencia favorable impulsada por políticas públicas y por iniciativas empresariales orientadas a inclusión, formación y empleabilidad; sin embargo, la participación femenina sigue siendo minoritaria y su consolidación enfrenta barreras estructurales que no se resuelven únicamente con el acceso al empleo. En ese sentido, el desafío no es solo incrementar la incorporación, sino también asegurar permanencia, movilidad interna y desarrollo de carrera en un entorno operativo exigente y culturalmente masculinizado.

Ese carácter minoritario no es homogéneo dentro de las organizaciones y se expresa también en una marcada segmentación ocupacional. Según reportes sectoriales (WIM Perú y evidencia complementaria de organismos como el PNUD), alrededor del 22 % de las mujeres en minería se concentra en cargos administrativos, mientras su presencia en operaciones y planta se ubica aproximadamente entre 4 % y 5 %. En paralelo, esos mismos reportes sitúan la participación femenina en cargos gerenciales en torno al 11 %, lo que sugiere barreras de progresión y un techo de cristal en posiciones de decisión.

Desde la perspectiva de la gestión del talento, la limitada participación femenina en la minería responde a una combinación de factores estructurales, culturales y organizacionales. Persisten estereotipos que asocian el trabajo minero con exigencias físicas o con entornos «no compatibles» con la participación de mujeres. Aunque la automatización y la digitalización han reducido ese componente, estos imaginarios siguen influyendo en decisiones educativas y profesionales y, por ende, reducen la disponibilidad de candidatas en carreras como ingeniería minera, geología o metalurgia. A ello se suman condiciones laborales propias del sector —turnos prolongados, rotaciones y operación en zonas remotas— que suelen tensionar la conciliación con responsabilidades familiares y domésticas que siguen distribuyéndose de manera desigual, afectando tanto el ingreso como la retención. Finalmente, en el plano organizacional, muchas empresas se encuentran todavía en una fase incipiente de madurez en diversidad e inclusión: pese a avances como mentorías, redes y asociaciones como Women in Mining, consolidar una cultura inclusiva exige cambios más profundos en reclutamiento, evaluación, desarrollo de carrera y liderazgo.

Algunos países han desarrollado políticas activas de inclusión que han permitido incrementar de manera sostenida la participación femenina en la industria. Chile constituye uno de los casos más emblemáticos de la región.

Más aún, ampliar la participación femenina en la minería no debe entenderse únicamente como una respuesta a una agenda de igualdad de género. Las tendencias de gestión contemporánea ven en la diversidad de talento una fuente relevante de ventaja competitiva y la evidencia en comportamiento organizacional muestra que los equipos diversos tienden a desplegar mayor creatividad, mejor calidad de decisión y mayor capacidad de adaptación en entornos complejos, atributos especialmente valiosos en industrias intensivas en conocimiento y tecnología como la minería moderna. Además, la incorporación de mujeres contribuye a fortalecer la legitimidad social del sector. En un contexto de crecientes exigencias de sostenibilidad, responsabilidad social y gobernanza, la diversidad de género se ha consolidado como un indicador de calidad institucional; las compañías que promueven activamente la inclusión femenina suelen fortalecer su reputación y sus relaciones con comunidades, inversionistas y reguladores. En este sentido, la expansión de la participación femenina en la minería peruana requiere una estrategia integral que articule esfuerzos del Estado, las empresas y el sistema educativo, con prioridades claras: robustecer programas STEM dirigidos a mujeres, profesionalizar el reclutamiento inclusivo, implementar mentoría y desarrollo de liderazgo femenino, y promover condiciones de trabajo que faciliten la conciliación. Asimismo, resulta fundamental visibilizar referentes dentro de la industria, ya que los modelos de rol contribuyen a transformar percepciones culturales y ampliar la aspiración de carrera en minería.

Definitivamente, la minería peruana enfrenta un desafío estratégico en materia de gestión del talento. La participación de la mujer ha crecido de manera considerable en los últimos años —y, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, alcanzó en 2024 una cifra histórica de 10,1 %—; sin embargo, la brecha de género sigue siendo significativa y, en el empleo formal directo, la participación femenina se mantiene por debajo del 10 %. En un escenario global marcado por una creciente competencia por talento especializado y por la acelerada transformación tecnológica del sector, desaprovechar este potencial humano puede convertirse en una limitación importante para el desarrollo futuro de la industria. Impulsar una mayor participación de las mujeres en la minería peruana no solo responde a criterios de equidad, sino también a la necesidad de fortalecer la innovación, la competitividad y la sostenibilidad en el largo plazo.

BUSCANDO LA EQUIDAD: AVANCES SIGNIFICATIVOS, PERO INSUFICIENTES

El último Informe de Empleo Minero del Ministerio de Energía y Minas destaca que la participación de la mujer en la minería peruana alcanzó al 2024 la cifra histórica del 10.1%, frente al 6.2% observado en 2015. Si bien el resultado es positivo, al alcanzar los dos dígitos, la brecha para lograr un equilibrio de género es aún muy amplia

No existen dudas de que la participación de la mujer en el mercado laboral ha sido en los últimos 30 años intensa y reconfortante en el camino a hallar un mundo de mayor justicia y equilibrio de género. Sin embargo, si bien es necesario reconocer estos avances, existen grados de inequidad bastante fuertes que van más allá de la cifra gruesa de participación femenina, como es el caso de la calidad del empleo, la inequidad salarial, brechas en puestos de liderazgo, estabilidad laboral y la definición de roles en las actividades domésticas que permitan a las mujeres afrontar con mayor comodidad retos en sus trabajos.

Gabriela Espinar, economista de REDES, señala que diversos estudios muestran que las mujeres concentran más trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, lo que suele restringir su disponibilidad para empleos de jornada completa o de mayor estabilidad.

“Esta asignación desigual del tiempo se asocia a una mayor concentración femenina en ocupaciones de menor productividad, factores que incrementan la probabilidad de subempleo por horas o por ingresos”, remarca.

En efecto, el subempleo es un tema aún medular teniendo en cuenta que según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) del INEI, el 55% de las mujeres ocupadas – alrededor de 4 millones 315 mil– se encuentra en situación de subempleo. Es decir, tienen empleo, pero laboran menos horas de las que quisieran o perciben ingresos insuficientes. En el caso de los hombres, esta proporción alcanza el 35%, lo que confirma que las mujeres enfrentan con mayor frecuencia empleos inestables o de baja remuneración.

En ese sentido, Espinar señala que no se trata únicamente de incrementar la participación femenina en el mercado laboral, sino de asegurar que esta se dé en condiciones de mayor productividad e ingresos adecuados.

“Una inserción laboral de mejor calidad permite fortalecer la autonomía económica, que las mujeres puedan planificar su futuro y ampliar las decisiones de inversión en sus vidas y hogares. Esto no solo reduce la vulnerabilidad, sino que también contribuye al crecimiento y al desarrollo sostenible del país”, sostiene.

Esta inequidad no solo es peruana, según la OIT, en el mundo las mujeres siguen ganando entre 20% y 23% menos que los hombres por trabajos de igual valor, y que más de 708 millones de mujeres permanecen fuera del mercado laboral debido a la carga del trabajo de cuidados no remunerados y la pobreza de tiempo.

MERCADO LABORAL MINERO
El sector minero formal es uno de los que mantiene mejores estándares en contratación laboral y está haciendo esfuerzos notables para que se reduzcan las brechas de género en la contratación de su fuerza laboral. De hecho, hay resultados positivos. Según el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) en el 2024 la participación de la mujer en la minería peruana alcanzó una cifra histórica del 10.1%, frente al 6.2% del 2015, superando por primera vez los dos dígitos. Se trata de un salto potente gracias al trabajo conjunto entre el Estado y las empresas mineras en el camino a cerrar brechas de género en el sector, pudiendo ser un ejemplo para otros sectores.

El propio MINEM considera que la minería peruana es un espacio estratégico para promover la inclusión laboral femenina, dado su potencial para generar empleo de calidad. Sin embargo, también reconoce que mantiene desafíos significativos que no distan del ámbito del empleo general.

“La participación femenina, aunque en crecimiento, sigue siendo reducida en puestos operativos, técnicos y de supervisión. Persisten barreras vinculadas a estereotipos de género, limitaciones en el acceso a formación técnica especializada, insuficiente infraestructura laboral con enfoque de género y brechas salariales en ciertos estratos ocupacionales. Estos factores demandan el fortalecimiento de medidas de atracción, retención y desarrollo profesional de mujeres en todos los niveles de la cadena minera”, remarca el informe.

En ese sentido si bien hay cifras a destacar aún no estamos ni a la mitad del camino para lograr una equidad de género. Es más, nuestro país aún está retrasado en sus cifras si se compara con países mineros que tienen características de producción similares a las nuestras. Perú ha alcanzado el 10.1% de participación de la mujer en la minería peruana en el 2024, pero Chile tiene un 21,8%, Australia 22%, mientras que Canadá un 18,4%.

Hoy, cerca de 24,000 mujeres trabajan en minería, las que aún deben enfrentar tratos desiguales en ámbitos como las remuneraciones inequitativas. Según el MINEM, en el 2024, el salario promedio de los varones fue de S/ 76,080; mientras que, el de las mujeres alcanzó S/ 66,160, lo que implica una diferencia de aproximadamente S/ 9,920 anuales.

Respecto al 2015 la brecha de inequidad no solo se mantiene, sino que se amplía en determinados años. Esto evidencia que el aumento del empleo femenino no ha venido acompañado de mejoras equivalentes en términos de remuneración.

Otro reto adicional es el hecho que el empleo minero femenino, según la función laboral, se concentra principalmente en funciones administrativas, teniendo en cuenta que en el 2024 representaron el 24.2% del total de trabajadoras en dicha categoría. Mientras, en cargos gerenciales, la participación laboral de las mujeres alcanzó el 14.6%, lo que refleja avances graduales en el acceso de las mujeres a posiciones de dirección y toma de decisiones dentro del subsector minero. Sin embargo, aún se nota la poca presencia femenina en puestos técnicos y operativos considerando que la participación de la mujer en operaciones no pasa del 4.1% y en plantas de beneficio 4.6%.

El MINEM indica en su informe que las mujeres perciben ingresos promedio menores a los de los hombres aun desempeñando funciones equivalentes. Así, la brecha salarial por tipo de función registrada en el 2024 fue de 29% en Gerentes, 16% en Administrativos, 8% en Servicios Generales, 7% en Plantas de Beneficio y 1% en Operaciones Mina.

Esto no se trata de abrir puestos laborales para mujeres per se sino brindarles la oportunidad en base a su talento. Las mujeres aportan una perspectiva única que enriquece el entorno laboral. Desde la dirección de proyectos hasta la atención en operaciones de campo, su papel es crucial para innovar y mejorar prácticas. Las trabajadoras mineras no solo se enfocan en la extracción de recursos, sino que también son agentes de cambio en comunidades, promoviendo la responsabilidad social y la sostenibilidad. Eso es casi un hecho.

La participación de la mujer en la minería en Perú está en una fase de evolución. Si bien hay avances, se requiere un esfuerzo continuo y sostenido para abordar los desafíos estructurales y culturales que limitan su plena inclusión. Las políticas de género y los programas de capacitación son vitales para fomentar un entorno más equitativo y diverso en el sector minero.

Existe una tarea pendiente por continuar promoviendo principios de equidad, la evidencia internacional muestra que las empresas mineras con mayor presencia de mujeres logran mejores indicadores de seguridad, innovación y productividad, lo que convierte la igualdad de género en una ventaja competitiva y no únicamente en un objetivo social. La tarea ha sido dada, dependerá del esfuerzo de los que participan en el sector hacer que la minería peruana marque un liderazgo claro en reducir las diferencias de género, siempre sobre la base de abrir oportunidades al talento femenino.

“La confianza me la dio mi padre. Me dijo que a las personas que se esfuerzan no les podía ir mal”

María Julia Aybar, country manager de Hunt Oil, es una de las más nítidas líderes corporativas del sector energía. Esta ubicación la ha logrado gracias a su constancia y consecuencia, pero sobre todo a su capacidad amplia de aprender. Desde ese liderazgo nos comenta los aspectos mínimos que estuvieron detrás de este éxito, una ruta difícil pero no imposible. Así como los aspectos que aun debemos mejorar para lograr el equilibrio de género necesario en un mundo cambiante.

¿Cómo fue su llegada al sector energía? ¿Era parte de su plan?
Mi arribo al sector energía fue circunstancial, de eso ya estoy hablando de muchos años. No es algo que yo haya planeado ni buscado. Lo hice porque practiqué en un estudio de abogados casi al salir de la universidad en 1993, siendo mi objetivo, desde el punto de vista legal, entrenarme en el sector procesal. Sin embargo, el abogado con el que entré a practicar estaba bastante involucrado en el sector hidrocarburos y me pidió que trabajara con él. Evidentemente, todo era nuevo para mí, pero me comprometí a explorar el tema y fue así como empecé a descubrir este mundo, que en esa época todavía era de hidrocarburos, no se hablaba mucho de gas, no teníamos el desarrollo de Camisea. Más tarde ya empecé a explorar más sobre el tema y me involucré al 100% cuando se empieza a desarrollar en el país la industria del gas natural para la licitación de Camisea en el año 1999.

Cuando tenías 16 o 17 años ¿cómo imaginaba su vida? ¿Cuánto dista de la imagen de lo que es usted hoy, una líder del sector?
En esa época, como adolescente, no podía concebir que iba a poder hacer ni siquiera el 10% de lo que he logrado. Era una situación en la cual el país no ofrecía muchas oportunidades para la gente joven, una época en la cual la mayoría migraba hacia afuera buscando otras oportunidades. Así que me sentía bastante asustada de lo que podría ser en el futuro. Pero uno se enfoca más en lo que haces cuando ves o piensas que no tienes muchas opciones y hay que hacerlo bien, y eso fue lo que hice. Me enfoqué en terminar mi carrera, en obtener mi título, en tomar todas las oportunidades que se presentaron: preparándome, aprendiendo, mejorando para cuando las oportunidades lleguen.

Indica que se sintió asustada ¿Cuándo o cómo logró esa confianza? ¿Qué acción o persona le hizo tener mayor seguridad de lo que podría lograr?
Yo te diría que principalmente fue por mi padre. Siempre me dijo que, a las personas como yo, que éramos responsables, estudiosas, trabajadoras y que nos esforzábamos no nos podía ir mal. Él siempre me decía eso: “No te preocupes, te va a ir bien, sigue enfocándote, sigue trabajando, sigue adelante”. Y claro, conforme uno va viendo resultados, aunque sean pequeños, es que empiezas a sentirte más segura. No te voy a decir que haya sido fácil, ni que vinieran todas las cosas juntas. Fue de a pocos, pero esas pocas cosas te ayudan a reforzar lo que haces y seguir adelante.

¿Cuál es la recomendación que podría dar de cara a las mujeres que le tienen algún tipo de temor a sectores que por “tradición” aún son mayoritariamente masculinos?
Creo que el mejor consejo es que no se dejen llevar por lo que otros puedan pensar de uno sino lo que uno mismo piensa de sí. Y uno tiene que convencerse de que es capaz y de que puede. Recuerdo mucho que, en mis inicios, sí percibía y me daba cuenta de que en mi entorno había personas que pensaban, sobre todo varones, que, por mi condición, probablemente de mujer o abogada, no era capaz. Lo percibía. Pero dentro de mí sabía que era lo suficientemente hábil de aprender. ¿Y qué hice? Esforzarme en estudiar, en revisar, en preguntar, en entender. Porque si soy capaz de aprender puedo agregar valor a lo que estoy haciendo. Entonces el consejo es enfocarse primero en uno mismo y esforzarse en mejorar y van a ver cómo poco a poco pueden entregar valor y es ahí donde van a voltear a mirarlas con otros ojos.

¿Considera que el esfuerzo para que las mujeres logren el éxito es el doble que los varones?
Sí, el esfuerzo es mayor. Tienes que demostrar más que un varón. Si bien hay cosas que han cambiado, aún hay sesgos. También debo reconocer que las mujeres nos ponemos una carga mayor. Sentimos que tenemos que ser mucho más. Nunca sentimos que sea suficiente, sino que falta algo para competir o estar a la altura.

 

Trabajo mucho con un programa de mentoría y he tenido mentees que son profesionales y excelentes chicas, al extremo que en la primera reunión que tengo con ellas me doy cuenta de que son súper profesionales, que tienen un buen trabajo, maestría y que han sobresalido en todo. Y les pregunto: “pero no entiendo, entonces, ¿cuál es el problema? O sea, tienes todo lo que necesitas. ¿Por qué siguen sintiendo que no es suficiente?”. Entonces, siguen sintiendo que les falta algo, lo que no necesariamente se percibe en el varón.

Viendo el otro lado de la moneda. ¿Cuánto ha cambiado la actitud del varón? ¿Hay una mayor amplitud y entendimiento para lograr un escenario laboral equilibrado?
Sí, ha cambiado. Puedo decir que en mi entorno percibo mucha más equidad con muchos varones con los que trabajo, que no sentía probablemente al comienzo. Pero también debo decir que aún no es como creo debería ser. Hay muchos que no se están dando cuenta de que existe un sesgo y lo demuestran de manera inconsciente con comentarios o actitudes. Pero creo es una tarea que probablemente tenemos que enfocar más en la nueva generación y enseñarles a los jóvenes, hombres y mujeres, que deben tener esta visión más equitativa, de menos sesgos y de enfocarse en el verdadero talento. Ahora, claro, esto es un trabajo en casa, en la escuela, se trata de todo un proceso que va a tomar o está tomando todavía un tiempo.

¿Qué tipo de líder es usted? ¿Cómo conceptuaría su liderazgo?
Yo diría que siempre me he enfocado mucho en el ejemplo y en la consistencia. No se trata de decir o pedir. Se trata de hacer que te sigan en lo que haces y ser consistente en tus principios para inspirar.

¿Hay algún atributo especial que considere que el liderazgo femenino tiene? ¿Algún elemento distintivo?
Mira, desde el punto de vista biológico el hombre y la mujer no son iguales, y nadie pretende que lo sean. Pero eso no quiere decir que no se nos vea de manera equitativa desde el punto de vista profesional en el mundo laboral. Eso es diferente.

Ahora, ¿qué te diría yo que en mi experiencia he visto como una distinción en las líderes mujeres? Diría que en mi experiencia somos mucho más estructuradas. Nos gusta mucho la estructura. Estamos muy enfocadas en hacer las cosas siempre apuntando a la excelencia, a seguir insistiendo. Eso de que nos parece que nunca es suficiente, que comenté al inicio. A veces, y esto también lo he visto, se entiende como que somos muy estrictas, pero más va por el lado de continuar buscando la excelencia.

¿Qué estereotipos le molestan más en el ámbito laboral?
Algo que me ha pasado mucho en mi carrera profesional es que se asocia mucho a la mujer con el tema de la sensibilidad desde el punto de vista laboral, mientras que al hombre no. Un hombre, en su entorno laboral, puede ser muy estricto, duro, serio, y eso no está mal. Al contrario, se le ve como un buen profesional. Sin embargo, cuando la mujer lo es, se juzga mal y se cree que es insensible. Y creo que la sensibilidad puede estar tanto en el hombre como en la mujer. En el entorno laboral uno puede actuar dentro de sus principios de manera muy seria y objetiva, y eso no nos quita que seamos personas sensibles o no. Se asocia mucho que la mujer tiene que aceptar, con esa sensibilidad, algunos temas que puedan darse en el entorno laboral. Y no es así.

¿Hay mujeres líderes en el sector energía que destacaría?
En mi vida profesional me he cruzado con muchas líderes que creo han sido muy buenas guiando a muchas de las que venimos detrás. Una de ellas es Rosa María Ortiz quien fue ministra de Energía y Minas, estuvo muchos años en Osinergmin y fue una excelente profesional, independientemente de su género. Otra líder en nuestro sector, muy enfocada también en el tema técnico, es Bárbara Bruce, con quien trabajé. Probablemente la única mujer geóloga de su generación. Hoy podría hablar de líderes como Rosana Brignetti, que fue mi mentora. Una mujer, en mi opinión, adelantada a su época, siempre comprometida con la excelencia. Podemos hablar de líderes actuales, con las que trabajo mano a mano, el liderazgo no es cuestión de género, sino de compromiso con uno mismo.

“La industria está evolucionando y valora más la diversidad, las nuevas ideas y las perspectivas que las mujeres pueden aportar”

Audra Walsh es vicepresidenta de la Unidad de Negocios de Sudamérica de Hudbay Minerals y considera que el principal aprendizaje en su trayectoria profesional ha sido reconocer el valor de las personas y la diversidad de talentos. En un mundo cambiante, este aprendizaje le ha permitido no solo promover entornos laborales positivos, sino también construir equipos diversos, innovadores y motivados para seguir creciendo. Reconoce que la minería puede contribuir significativamente al empoderamiento femenino mediante oportunidades de crecimiento, programas de capacitación, formación técnica y apoyo a emprendimientos.

¿Qué momentos o decisiones marcaron su camino para llegar a una posición de liderazgo en la industria minera?
Creo que cada etapa de mi carrera ha contribuido a forjar mi camino, comenzando con mis prácticas de ingeniería en Wyoming y en Texas, el graduarme luego como ingeniera y tener la maravillosa oportunidad de iniciarme en el área de operaciones en Arizona, Estados Unidos. Además, pasar del área de operaciones a ingeniería me otorgó una ventaja distintiva a medida que continuaba mi trayectoria en Nevada, y posteriormente en Indonesia, Perú, Canadá, Washington D.C. y España.

Estas experiencias a nivel internacional fueron fundamentales para desarrollar una perspectiva más amplia de la industria y fortalecer mi liderazgo. Asimismo, me permitieron aprender de diversas culturas, estilos de vida y relaciones humanas enriquecedoras que aportaron enormemente a mi crecimiento personal y profesional.

¿Qué aprendizajes fueron clave en ese proceso?
Uno de los aprendizajes más importantes de mi trayectoria profesional ha sido reconocer el valor de las personas y la diversidad de talentos dentro de los equipos. Creo firmemente en promover entornos de trabajo basados en el respeto, la igualdad de oportunidades y la búsqueda constante de excelencia. En ese camino, la competitividad —entendida como el impulso por lograr mejores resultados— y la profesionalidad, sustentada en la ética, la responsabilidad y el compromiso, son pilares clave para construir equipos diversos, innovadores y preparados para enfrentar los retos actuales.

En lo personal, una de las mayores satisfacciones que me ha dado mi carrera es contar con la confianza de trabajar junto a un buen equipo humano, donde cada persona tenga la oportunidad de crecer, sentirse realizada con lo que hace y aportar valor; ya que cuando logras rodearte de personas preparadas y comprometidas, se crea un entorno de trabajo enriquecedor que impulsa los resultados y genera un profundo sentido de satisfacción.

Por el contrario, creo que lo que más afecta a una organización es la falta de motivación, la apatía o cuando se pierde la ilusión por lo que se hace. Por ello, es fundamental construir equipos donde las personas encuentren propósito en su trabajo y mantengan vivo el entusiasmo por seguir creciendo y contribuyendo.

¿Cómo ha evolucionado la participación de las mujeres en la industria minera en los últimos años, especialmente en posiciones de liderazgo y toma de decisiones?
La participación femenina en la minería peruana ha crecido gradualmente en los últimos años, aunque sigue siendo un sector mayoritariamente masculino. En 2025, las mujeres representaban cerca del 7.9% del empleo minero, lo que evidencia la necesidad de seguir promoviendo su presencia, especialmente en posiciones de liderazgo, impulsando siempre el respeto y la igualdad de oportunidades, bajo la convicción de que el talento no tiene género y que tanto hombres como mujeres pueden aportar con su capacidad, preparación y compromiso al desarrollo del sector.

¿Qué avances destaca y qué brechas aún persisten?
Cada vez más empresas impulsan políticas de diversidad, programas de formación y redes de mentoría para fortalecer el liderazgo femenino. Sin embargo, aún existen brechas en cargos operativos y de toma de decisiones, además de desafíos vinculados a estereotipos y a la conciliación entre la vida laboral y familiar.

 

En el caso de las mujeres, el hecho de trabajar en el sector minero requiere mucha dedicación y, por tanto, en ocasiones, puede restar parte del tiempo que brindamos a nuestras familias. Esto hace que a veces aparezca este sentimiento de culpabilidad al creer que no le estás prestando la atención adecuada a tu círculo más cercano, sobre todo en el caso de los hijos. No obstante, creo que la clave del éxito está en la organización de tu tiempo y el gestionar que el cuidado de la familia sea un asunto compartido, sin que la responsabilidad caiga exclusivamente en la mujer como ha sido tradicionalmente.

¿Qué políticas o iniciativas viene implementando Hudbay para promover la diversidad, la inclusión y el liderazgo femenino dentro de la compañía?
Hudbay promueve políticas de equidad laboral, igualdad remunerativa, condiciones laborales inclusivas y horarios flexibles. Además, impulsa el plan de diversidad e inclusión ‘Nuestras Voces (Rimayninchis)’ que incluye espacios como la red de mujeres “Unidas” que busca fortalecer el autoconocimiento, la confianza y el liderazgo como habilidades base para un crecimiento activo y visible en el entorno laboral.

¿Qué rol pueden jugar las empresas mineras en el empoderamiento femenino en sus zonas de influencia?
Las empresas mineras pueden contribuir significativamente al empoderamiento femenino mediante oportunidades de crecimiento, programas de capacitación, formación técnica y apoyo a emprendimientos. Asimismo, también pueden promover la participación de mujeres en su cadena de valor, apoyando emprendimientos locales y fomentando su inclusión en actividades productivas, al mismo tiempo que pueden impulsar iniciativas educativas, becas y espacios de liderazgo comunitario; esto contribuye a fortalecer su autonomía y participación en la toma de decisiones dentro de sus comunidades.

De esta manera, las empresas no solo generan desarrollo económico, sino también un impacto social positivo que favorece una mayor igualdad de oportunidades.

¿Cómo viene trabajando Hudbay en Perú para generar oportunidades para mujeres en educación, empleo, emprendimiento o liderazgo comunitario?
Hudbay viene impulsando diversas iniciativas en el Perú orientadas a promover el empoderamiento femenino en educación, empleo, emprendimiento y liderazgo comunitario, especialmente en las comunidades cercanas a su operación Constancia, en la provincia de Chumbivilcas (Cusco).

Por ejemplo, en el ámbito laboral, la empresa impulsa iniciativas orientadas a fortalecer las capacidades de mujeres de comunidades cercanas, facilitando su acceso a oportunidades de empleo en la industria minera y promoviendo su desarrollo profesional en un sector donde la participación femenina aún es limitada.

En ese marco, a través del programa Hatun Warmi (“Gran Mujer”), se han desarrollado 580 horas de formación técnica intensiva en operación de maquinaria pesada, de las cuales el 72% corresponde a práctica operativa real, beneficiando a 23 mujeres de comunidades aledañas, quienes hoy cuentan con mayores herramientas para integrarse y proyectar una carrera en la industria. Esta iniciativa fue reconocida como práctica destacada en el Ranking Aequales 2025.

En el ámbito educativo, la compañía promueve programas de becas para jóvenes de las comunidades, incluyendo becas dirigidas específicamente a mujeres con alto rendimiento académico que desean estudiar carreras vinculadas a la minería y las ingenierías.

¿Qué mensaje les daría a las jóvenes mujeres que están considerando una carrera en minería o STEM?
A las jóvenes mujeres que están considerando una carrera en minería o en áreas STEM, les diría que confíen en su talento y en sus capacidades. La industria está evolucionando y cada vez valora más la diversidad, las nuevas ideas y las distintas perspectivas que las mujeres pueden aportar.

Si sienten interés por estos campos, les digo que no duden en seguir ese camino, prepararse y aprovechar las oportunidades de formación y desarrollo. Su participación es clave para construir una industria más innovadora, inclusiva y preparada, ya que los retos futuros necesitarán que evolucionemos, por ello necesitamos nuevos enfoques y estrategias más eficientes en el sector.

María del Pilar Matto: la energía de un liderazgo que integra y transforma

En un sector históricamente masculino, la CEO de Celaris Energy defiende un liderazgo que no compite, sino que articula; que no impone, sino que construye

Energía con propósito
Para María del Pilar Matto, liderar en el sector energético no es ocupar un cargo: es asumir una responsabilidad con el país. Desde la dirección ejecutiva de Celaris Energy, observa el mapa del Perú como quien contempla un territorio lleno de posibilidades. “La energía es un habilitador del desarrollo productivo, social y ambiental”, sostiene. Y en esa frase cabe su vocación entera.

Ingresó al mundo minero-energético impulsada por una convicción: transformar realidades. No se trataba solo de infraestructura o balances financieros, sino de impacto tangible. “Cada decisión tiene implicancias estratégicas para el país”, afirma. Esa conciencia —la de que detrás de cada proyecto hay familias, comunidades y futuro— es la que define su forma de liderar.

El cambio no fue casualidad
Matto observa con claridad el avance femenino en espacios empresariales e industriales. No lo atribuye a una moda ni a una concesión. “No es casualidad —dice—, es el resultado de mayor acceso a educación especializada, sólida preparación técnica y empresas que han entendido que el talento no tiene género”.

Para ella, el cambio responde a una transformación cultural más profunda. El viejo liderazgo vertical, homogéneo y cerrado, ya no es suficiente para enfrentar desafíos complejos. Hoy se requiere diversidad de miradas, capacidad de escucha y visión de largo plazo. La integración de hombres y mujeres, subraya, no es una cuestión simbólica: es estratégica.

“Esto no se trata de reemplazar un género por otro, sino de articular talentos”, insiste. En esa palabra —articular— parece concentrarse su filosofía: unir capacidades, construir confianza y generar propósito compartido.

Brechas que aún persisten
Aunque reconoce los avances alcanzados en los últimos años, también mantiene una mirada realista frente a los desafíos pendientes. Las inequidades salariales y de acceso a posiciones de decisión aún forman parte del contexto empresarial. “La evidencia demuestra que existen brechas”, afirma con serenidad.

Para cerrar esas distancias, propone sistemas transparentes de evaluación, promoción y compensación, donde el mérito sea el eje. “Cuando las reglas son claras y se comunican con transparencia, se genera confianza”, señala. Y en sectores intensivos en capital y riesgo como el energético, la confianza es un activo tan valioso como la infraestructura.

Matto cree que el liderazgo tiene un rol determinante: medir, revisar políticas, garantizar igualdad de acceso a proyectos estratégicos. La equidad, sostiene, no es un capítulo aparte; es parte de la competitividad.

Liderar es escuchar
En su trayectoria, una habilidad marcó la diferencia: la escucha activa. En entornos corporativos donde la prisa domina, ella aprendió que detenerse a escuchar fortalece las decisiones. “Cuando las personas se sienten escuchadas, los equipos son más cohesionados y los resultados más sólidos”.

Habla también de mentoría. De líderes que confiaron en ella cuando empezaba, que le dieron responsabilidades retadoras y espacio para crecer. Hoy replica esa experiencia desde la dirección. “Liderar no es imponer, es articular. No es concentrar decisiones, es generar capacidades”.

Su estilo combina análisis riguroso con sensibilidad humana. No renuncia a la firmeza estratégica, pero la ejerce desde la coherencia y el diálogo. En una industria acostumbrada a cifras y megavatios, su propuesta incorpora una dimensión más amplia: el impacto humano.

Transición y oportunidad histórica
El futuro del sector minero-energético en el Perú lo describe como estratégico y determinante. La transición global hacia economías descarbonizadas coloca al país en una posición privilegiada, con minerales clave y potencial renovable.

“La transición no es sustituir abruptamente unas fuentes por otras, sino avanzar hacia un esquema de complementariedad”, explica. Energía solar, eólica e hidráulica conviviendo con otras tecnologías, en equilibrio. Para Matto, la sostenibilidad no es un eslogan, es una ruta de competitividad.

Pero advierte desafíos: inestabilidad regulatoria, exceso de trámites, brechas en infraestructura y capital humano. Y, sobre todo, la confianza social. “La licencia social no puede tratarse como una formalidad”, señala. El diálogo temprano y la transparencia son, en su visión, pilares tan importantes como la ingeniería.

Vida, agua y equilibrio
Fuera del directorio, encuentra en la natación un espacio de claridad. En el agua, dice, la mente se ordena. Cada brazada es disciplina y constancia; cada respiración, equilibrio. La metáfora no es casual: su liderazgo también avanza así, sostenido y rítmico, consciente de que los resultados verdaderamente sólidos requieren tiempo.

Respecto al equilibrio entre vida profesional y personal, es categórica: no existe impedimento real cuando hay organización y pasión. Habla de una familia que la respalda y de una empresa que entiende que el bienestar integral fortalece el desempeño. No plantea la conciliación como sacrificio, sino como gestión consciente del tiempo y las prioridades.

STEM y nuevas generaciones
Para impulsar a más mujeres en profesiones STEM, propone empezar temprano: referentes visibles, mentoría, experiencias prácticas. “La representación no es un discurso, es una herramienta concreta de motivación”, afirma. Cuando las jóvenes ven mujeres liderando proyectos energéticos o tecnológicos, el horizonte se amplía.

En diez años, se proyecta liderando una plataforma consolidada en América Latina, ampliando la matriz limpia del Perú y formando nuevas generaciones de líderes. No habla de poder personal, sino de legado colectivo.

Un liderazgo que integra
En un mundo donde los roles cambian, María del Pilar Matto no pide privilegios ni concesiones. Propone corresponsabilidad. Cree en un liderazgo que integra perspectivas, que combina análisis y empatía, que construye culturas participativas y competitivas.

En el Día de la Mujer, su mensaje no es confrontacional; es estratégico. La verdadera transformación, sostiene, ocurre cuando hombres y mujeres trabajan juntos, compartiendo propósito. Porque la energía que mueve a un país no proviene solo de turbinas o paneles solares. También nace de la convicción de quienes deciden construir futuro sin excluir a nadie del camino.

“Aún no estamos donde quisiéramos, pero el cambio cultural y organizacional es evidente”

Desde el financiamiento corporativo del sector minero en el Banco de Crédito del Perú (BCP), Adriana Tejada ha construido un liderazgo basado en la confianza, la escucha y una mirada estratégica de largo plazo. En una industria marcada por ciclos y grandes decisiones, su trabajo consiste en conectar capital, proyectos y desarrollo sostenible

En la minería, las decisiones rara vez son inmediatas. Los proyectos se diseñan pensando en décadas, las inversiones se cuentan en miles de millones y cada movimiento financiero puede definir el destino de operaciones que transforman territorios y economías. En ese punto donde confluyen el capital, la estrategia y el desarrollo se mueve Adriana Tejada, gerente de Minería del Banco de Crédito del Perú (BCP), una profesional que ha aprendido a leer la industria más allá de las cifras.

Su trayectoria es también la historia de una convicción temprana: el liderazgo no se construye únicamente sobre el conocimiento técnico, sino sobre la capacidad de comprender contextos complejos y construir relaciones de confianza.

“A lo largo de mi carrera he tenido varios puntos de inflexión, pero uno de los más importantes fue entender que el liderazgo no se construye desde el conocimiento técnico solamente, sino desde la capacidad de escuchar, generar confianza e impacto y tomar decisiones acertadas incluso en contextos de alta incertidumbre”, explica.

Liderazgo que se construye escuchando
La banca corporativa vinculada a la minería exige una combinación particular de habilidades. No basta con estructurar financiamientos; es necesario comprender la naturaleza de una industria que se mueve al ritmo de los ciclos de los commodities, los cambios regulatorios y los desafíos sociales y ambientales.

“En particular en minería, se requiere una visión integral del negocio, del entorno regulatorio, social, ambiental y técnico”, afirma.

Uno de los momentos decisivos en su carrera llegó cuando asumió roles con mayor exposición a clientes estratégicos del sector. Ese contacto directo con los proyectos mineros —con su escala, sus riesgos y su impacto— redefinió su forma de entender la industria.

“Acompañar proyectos de gran escala implica ir más allá del financiamiento: es entender los ciclos de los commodities, los riesgos operativos, la relación con las comunidades y la sostenibilidad de largo plazo”, señala.

Fue entonces cuando decidió especializarse en el sector minero dentro del BCP, una elección que con el tiempo se convertiría en una de las decisiones más estratégicas de su trayectoria.

Mujeres que abren camino en la industria
Ese recorrido también le ha permitido observar, desde una posición privilegiada, los cambios que atraviesa la industria. Uno de los más visibles es el crecimiento de la participación femenina en posiciones de liderazgo.

“La evolución ha sido clara y positiva. En los últimos años se ha observado un avance importante en la participación de las mujeres en la industria minera, especialmente en posiciones de liderazgo”, comenta.

Hoy, alrededor del 14% de los cargos gerenciales en minería están ocupados por mujeres, una cifra que evidencia avances, aunque todavía queda camino por recorrer.

Hace apenas dos décadas, la presencia femenina en roles técnicos, operativos o financieros dentro del sector era poco común. Hoy, en cambio, cada vez es más habitual encontrar mujeres liderando equipos, proyectos y decisiones estratégicas.

“Aún no estamos donde quisiéramos, pero el cambio cultural y organizacional es evidente”, afirma.

 

El potencial minero de Perú
En paralelo, la industria minera enfrenta desafíos estructurales que condicionan su desarrollo. Para Tejada, Perú posee un potencial extraordinario que lo coloca en el centro de la conversación global sobre recursos estratégicos.

“Perú cuenta con sólidos fundamentos macroeconómicos y un enorme potencial geológico. Somos uno de los países con mayores reservas de cobre a nivel mundial, así como de otros minerales estratégicos fundamentales para la transición energética, el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial”, señala.

En otras palabras, gran parte de los minerales necesarios para la electrificación, la digitalización y las nuevas tecnologías se encuentran en el subsuelo peruano.

Pero convertir ese potencial en desarrollo requiere superar obstáculos importantes. La conflictividad social, la incertidumbre regulatoria y los largos procesos administrativos pueden retrasar la ejecución de proyectos que demandan estabilidad y claridad.

“Los proyectos mineros en Perú suelen tomar muchos años en materializarse, en gran parte debido a procesos administrativos complejos y extensos, lo que impacta en los plazos de ejecución y en la competitividad del país como destino de inversión”, advierte.

A ello se suma el crecimiento de la minería ilegal, un fenómeno que genera impactos ambientales, sociales y de seguridad.

Diversidad que fortalece las decisiones
Pese a ese panorama, Tejada cree que el país tiene una oportunidad histórica para consolidar una minería moderna y responsable, alineada con los estándares internacionales y capaz de responder a un entorno global cada vez más exigente.

En el ámbito interno del sistema financiero, la diversidad también se ha convertido en un eje estratégico. En el BCP, explica, existe un compromiso institucional con la equidad de género y la inclusión.

“Todos nuestros procesos de atracción, desarrollo y promoción se basan en meritocracia, con mecanismos específicos para mitigar sesgos inconscientes y garantizar igualdad de oportunidades”.

Ese enfoque ha generado resultados tangibles: actualmente el 34% de los mandos medios y el 37% del liderazgo senior del banco están ocupados por mujeres.

Más allá de las cifras, su forma de liderar ha sido moldeada por las experiencias acumuladas a lo largo de su carrera.

“Trabajar con líderes que combinan un profundo conocimiento del negocio con una fuerte orientación en personas tuvo un impacto significativo en mi forma de entender el liderazgo”, recuerda.

Un consejo para las nuevas generaciones
Ese aprendizaje la llevó a adoptar un estilo cercano y colaborativo, centrado en generar confianza y empoderar a los equipos.

Incluso en una industria tan demandante como la financiera, busca mantener un equilibrio entre las distintas dimensiones de su vida.

“El equilibrio es dinámico y requiere prioridades claras, redes de apoyo y aprender a poner límites”, afirma.

Hacia el final, su mensaje se dirige a las nuevas generaciones, especialmente a las jóvenes que hoy consideran una carrera en ingeniería, finanzas o disciplinas STEM.

“A los jóvenes les recomendaría desarrollar una sólida base técnica, pero también esforzarse en entender el negocio de manera integral”, dice.

Porque en sectores como la minería —explica— no basta con dominar los aspectos financieros o técnicos: es necesario comprender el contexto social, ambiental y económico en el que se desarrollan los proyectos.

Al final, construir una carrera con sentido implica algo más profundo que alcanzar posiciones de liderazgo.

“Construir una carrera con propósito implica buscar generar impacto positivo tanto en el entorno laboral como en la sociedad”.

“Las nuevas tecnologías han abierto espacios para las mujeres en la minería moderna”

Quellaveco es la mina de cobre más moderna del país dado que ha sido puesta en operación no hace mucho en la región de Moquegua, y Mari Loli Camarero, gerenta de Asuntos Gubernamentales y Comunicaciones de Anglo American Perú, señala haber sido testigo de “cómo la minería moderna trasciende lo productivo y se convierte en una plataforma de oportunidades para las personas, las comunidades y el país”.

En Quellaveco en particular y en la industria en general, vemos cada vez más mujeres liderando equipos, gestionando operaciones complejas y participando activamente en la definición estratégica de las compañías. “En Anglo American, esta evolución se refleja en una mayor presencia femenina en posiciones de liderazgo y en áreas clave de la operación, lo que confirma que la diversidad ya no es solo un objetivo aspiracional, sino un factor que contribuye directamente a la innovación, la seguridad y la sostenibilidad del negocio”, confirma la ejecutiva.

En los últimos años el sector minero ha avanzado en la eliminación de estereotipos y en la promoción de la participación femenina en distintos niveles, incluyendo áreas operativas y estratégicas. Sostiene Loli Camarero que la incorporación de “nuevas tecnologías ha permitido ampliar el tipo de perfiles requeridos y abrir más espacios para mujeres en la minería moderna”. Sin embargo, uno de los principales desafíos como industria sigue siendo el acceso y permanencia de más mujeres en carreras STEM, que son la base del talento que requiere el sector. “En Anglo American —reseña Loli Camarero— promovemos iniciativas como STEAM Girls y programas de capacitación técnica que buscan acercar a más jóvenes a estas especialidades y fortalecer sus capacidades desde etapas tempranas” pero “aún es necesario reforzar la orientación vocacional y generar más referentes femeninos que impulsen a niñas y jóvenes a optar por estas carreras estratégicas”.

En Moquegua, más de 5,200 mujeres participaron de diferentes programas de capacitación y becas implementados entre los años 2018 y 2025 de Anglo American, y su programa Quellaveco+ otorga becas de pregrado y postgrado a mujeres talentosas de la región. “Existen oportunidades reales de crecimiento y de liderazgo para quienes estén preparadas y dispuestas a asumir el desafío. Su aporte será clave para el desarrollo del país”, resalta Mari Loli.

En la próxima década, Mari Loli Camarero anhela ver un sector que consolide estándares cada vez más altos en gestión de personas, diversidad y desarrollo territorial, y que sea reconocida “no solo por su aporte económico, sino por su capacidad de generar más oportunidades para más mujeres y transformar positivamente las regiones donde opera y donde la participación femenina en todos los niveles de decisión sea parte del estándar de la industria”.

“Todas mis decisiones giran en torno a un principio: la familia”

Desde El portafolio de Energía en la Banca Corporativa del BCP, Ruth Echaiz ha construido un liderazgo integral, basado en curiosidad, aprendizaje constante y una visión estratégica que trasciende las cifras. En un sector regulado y complejo, su misión es conectar talento, proyectos y oportunidades de desarrollo sostenible

En un sector donde cada proyecto puede determinar el rumbo energético del país, Ruth Echaiz, Gerente adjunto de Energía del Banco de Crédito del Perú (BCP), ha aprendido a leer más allá de los números. Su liderazgo se construye en la intersección entre estrategia, análisis y comprensión profunda del cliente, con la mirada puesta en la sostenibilidad y la eficiencia.

Su trayectoria comenzó en áreas comerciales, movida por la pasión de conectar con las personas y comprender sus necesidades diarias. Luego transitó al equipo de créditos, fortaleciendo su visión integral del negocio. Esta experiencia combinada le permitió tomar una decisión estratégica que marcaría su futuro: incorporarse a Credicorp Capital para ampliar la comprensión de los clientes desde distintas aristas —comercial, análisis y gestión empresarial— antes de regresar al BCP a liderar la cartera energética.

“En ese momento, el dilema era claro: limitarme a la experiencia de un solo enfoque o ampliar mi comprensión del cliente desde las distintas aristas. Opté por la segunda alternativa, convencida de que una visión completa enriquecería mi desarrollo profesional y mi capacidad de liderazgo”, recuerda.

Liderazgo que aprende y se adapta
Tomar decisiones en un sector regulado y complejo como la energía exige adaptabilidad y apertura constante. Para Ruth, tres aprendizajes han sido esenciales: la capacidad de desaprender, la curiosidad permanente y la visión del panorama completo.

“El primer aprendizaje es la capacidad de desaprender para volver a aprender. Enfrentar un sector distinto y fuertemente regulado exige dejar de lado ciertos paradigmas y abrirse a nuevos conocimientos”, explica.

El segundo aprendizaje: no dar nada por sentado, mantener la curiosidad y cuestionar las conclusiones para profundizar en cada detalle. Y finalmente, siempre mirar el big picture para que las decisiones estratégicas no se vean limitadas por la rutina diaria.

Su experiencia previa en comercial, análisis y gestión empresarial le permitió asumir con éxito el rol de Industry Banker de energía, liderando una cartera que requiere comprensión técnica, sensibilidad con el mercado y capacidad de anticipar escenarios.

Mujeres que iluminan el sector energético
El liderazgo femenino en la energía ha crecido, aunque lentamente. Cuando Ruth asumió la gestión de su portafolio en 2023, solo había una CEO mujer en empresas de generación.

 

“Aunque la participación femenina sigue siendo limitada, confío en que con el tiempo se logrará un mayor equilibrio. Mientras tanto, es fundamental que cada una de nosotras estemos preparadas para aprovechar las oportunidades que permitan acceder a posiciones relevantes dentro del sector”, afirma.

Según Ruth, los desafíos no son tanto culturales o estructurales, sino la necesidad de que más mujeres fortalezcan sus capacidades para participar activamente en una industria altamente técnica y compleja.

Desafíos y oportunidades en energía
El sector energético peruano enfrenta un momento clave. La promoción de energías renovables no convencionales y la definición de un marco regulatorio claro son esenciales para generar confianza en los inversionistas y facilitar la bancabilidad de proyectos, especialmente de empresas independientes.

“Es importante pasar a la acción en temas clave como la inclusión de energías renovables, cuyo marco regulatorio aún no se ha definido. Esta modificación normativa también abre importantes oportunidades de crecimiento, vinculadas al financiamiento de soluciones que mejoren la gestión de los servicios complementarios y la generación distribuida”, explica.

Ruth combina su mirada financiera con un compromiso estratégico: busca crear soluciones que conecten capital, innovación y sostenibilidad, garantizando que cada proyecto pueda prosperar y generar impacto positivo.

Liderazgo con humanidad
Su estilo de liderazgo no solo se basa en estrategia y análisis, sino también en humanidad y cercanía. Una de las experiencias más formativas fue trabajar con un primer jefe que la inspiró: “Solía decir que disfrutaba venir a trabajar porque lo hacía junto a su grupo de amigos; éramos su equipo, pero también una comunidad unida y comprometida. Ese liderazgo, centrado en reconocer al ser humano detrás del colaborador, generaba un fuerte sentido de pertenencia y hacía que los objetivos se concretaran”.

En una industria demandante, Ruth mantiene un equilibrio claro entre vida personal y profesional, con la familia como eje central. “Todas mis decisiones giran en torno a ese principio. Si bien ello implica sacrificar horas de descanso, los resultados y la satisfacción personal hacen que el esfuerzo valga la pena”, comenta.

Mensaje a las futuras líderes
Para las jóvenes que sueñan con una carrera en energía, ingeniería, finanzas o disciplinas STEM, Ruth deja un consejo que combina autoconocimiento y propósito: “En cualquier ámbito de la toma de decisiones, lo fundamental es tener claridad sobre qué deseas y hacia dónde quieres llegar. Conócete a ti misma: identifica tus fortalezas, debilidades, gustos e intereses. Rodéate de personas que compartan tus aspiraciones y te motiven a no rendirte”.

Porque liderar con propósito —en energía o en cualquier sector estratégico— implica, según Ruth, iluminar el camino con conocimiento, integridad y una visión que trascienda lo inmediato, generando un impacto que perdure más allá de los balances y proyectos.

“He tenido la fortuna de no parar hasta el día de hoy”

En el sector energético, donde cada decisión tiene impacto económico y social, el liderazgo exige visión, temple y humanidad. Erika García ha hecho de la comunicación una herramienta estratégica para tender puentes, gestionar crisis y generar oportunidades dentro y fuera de la empresa. Su trayectoria refleja cómo el compromiso y la disciplina pueden convertir los desafíos en plataformas de crecimiento para otras mujeres

Hay mujeres que llegan a un cargo. Y hay mujeres que abren camino. Erika García pertenece a este segundo grupo. Su voz, firme y serena, no solo dirige la estrategia de comunicaciones de una de las principales compañías petroleras del país; también narra una historia de constancia, aprendizaje y propósito.

Su trayectoria comenzó temprano, apenas alcanzada la mayoría de edad, en el Ministerio de Trabajo. “He tenido la fortuna de no parar hasta el día de hoy”, recuerda. Más de veinte años en la administración pública le dieron algo más que experiencia: le enseñaron a decidir. Decidir capacitarse constantemente. Decidir salir de la zona de confort. Decidir aceptar retos, liderar equipos, enfrentar crisis y responder con serenidad ante lo inesperado.

En ese ejercicio continuo se fue forjando su estilo de liderazgo: uno que escucha antes de hablar y que articula antes de actuar.

Su paso por distintas entidades —el Congreso, la Contraloría, varios ministerios— consolidó su capacidad de decisión. En el Ministerio de Energía y Minas lideró la Oficina de Imagen Institucional y Comunicaciones, una experiencia clave que la acercó al sector energético y que, años después, la prepararía para asumir un nuevo desafío en el ámbito privado. La invitación para sumarse a PetroTal no fue casualidad: era el resultado de una carrera construida con coherencia.


Erika García junto a las Punchi Warmi en el lanzamiento de la marca King Bretaña.

Liderar desde la confianza
En una industria marcada por la volatilidad —como la reciente fluctuación de los precios del petróleo—, la estabilidad no proviene del mercado, sino de las personas. Erika lo tiene claro. “Mantener una coordinación constante y una comunicación horizontal con el equipo no solo fortalece la confianza, también abre espacio a nuevas ideas”, afirma.

Para ella, la opinión de su equipo “es muy importante” y forma parte de cada decisión estratégica. La articulación entre áreas, añade, puede marcar la diferencia entre anticipar riesgos o reaccionar tarde. En el sector petrolero, donde cada mensaje tiene impacto social, político y económico, comunicar es también cuidar.

Su liderazgo no se impone: se construye. Y en esa construcción, la flexibilidad y la planificación son claves para adaptarse a contextos desafiantes sin perder el rumbo.

Mujeres que ya no piden permiso
Cuando Erika comenzó su carrera, la presencia femenina en Oil & Gas era mínima. Hoy, aunque todavía minoritaria, es visible y creciente. “He sido testigo de cómo el talento femenino se ha hecho más visible y se está consolidando en posiciones de liderazgo”, señala.

La evolución es innegable, pero el desafío persiste. Un estudio de la Organización Latinoamericana de Energía indica que solo el 22% de los empleos en petróleo y gas en América Latina y el Caribe son ocupados por mujeres, y que la brecha salarial continúa. Además, la baja participación femenina en carreras STEM limita el ingreso de más profesionales al sector.

Sin embargo, hay señales alentadoras. Erika destaca el esfuerzo de empresas que promueven igualdad de oportunidades y combaten la violencia y el acoso laboral. En PetroTal, asegura, el trato respetuoso e igualitario es parte de la cultura interna.

Hoy, un tercio de la planilla está conformada por mujeres y ocho ocupan posiciones gerenciales. “Más allá de la cifra, es importante reconocer el esfuerzo genuino por fomentar el respeto, la inclusión y el desarrollo del talento”, subraya.

Energía que transforma comunidades
Pero el liderazgo femenino no se limita a los directorios. También florece en la Amazonía.

En el distrito Puinahua, en Loreto, donde la empresa opera el Campo Bretaña – Lote 95, un grupo de mujeres administra una planta de hielo que funciona con paneles solares. Son esposas e hijas de pescadores que decidieron organizarse y formar la empresa Punchi Warmi —“Fuerza de mujer”— para producir hielo en escamas que garantiza el adecuado traslado del paiche hacia Iquitos y otros mercados.

Capacitadas técnicamente y acompañadas en su gestión, hoy cuentan con empleo formal y un rol activo en la economía de sus hogares. La energía, en este caso, no solo mueve motores: mueve destinos.

Algo similar ocurre con Las Puinahuinas S.A.C., empresa integrada por mujeres dedicadas a la producción de harina de plátano, que ha logrado obtener registro sanitario y participar en ferias comerciales gracias al acompañamiento técnico.

A ello se suma un programa de becas para estudiantes de educación superior de Puinahua. De los 77 becarios actuales, 38 son mujeres. Casi la mitad. Diez de las 22 personas que egresaron en 2025 también lo son. Cada cifra es una historia que comienza.


Mujeres emprendedoras que forman parte de la empresa Las Puinahuinas.

Raíces que sostienen
Cuando se le pregunta por la influencia más importante en su vida, Erika no menciona cargos ni logros. Habla de su abuela, quien le inculcó disciplina y orden. Habla de su madre, ejemplo de esfuerzo constante y mirada positiva ante la vida. En esa herencia afectiva reconoce la base de su carácter.

El equilibrio entre la vida profesional y familiar, admite, es un desafío permanente. En una industria demandante, las crisis pueden exigir jornadas extendidas y sacrificar horas de sueño. Pero con planificación, delegación y confianza en el equipo, es posible construir un balance saludable. “Organizar mi tiempo me permite estar presente para mi familia, sin que colisione con lo más valioso”, afirma.

La semilla del cambio
A las jóvenes que hoy estudian ingeniería, comunicaciones o carreras STEM, les habla con franqueza y esperanza. “Deben confiar en su talento, perseverar y estar convencidas de que pueden integrarse a sectores que históricamente han sido más masculinos”.

La industria de los hidrocarburos, recuerda, no solo demanda ingenieras, sino profesionales de múltiples especialidades dispuestas a contribuir al desarrollo del país.
En el Día de la Mujer, la historia de Erika García es un recordatorio de que el liderazgo femenino no es una promesa futura: es una realidad que avanza. Paso a paso. Decisión tras decisión. Mujer tras mujer.

“Cada mujer que avanza en estos sectores amplía el espacio para las que vienen detrás”

Graciela Arrieta, directora de Asuntos Corporativos de OIG Perú, sostiene que la industria necesita talento, curiosidad y nuevas miradas, y las mujeres tienen muchísimo que aportar en esos espacios. “No se trata solo de ocupar puestos (los cargos son pasajeros) sino de participar en las decisiones que moldean el desarrollo de un país, de aportar soluciones y de demostrar que el conocimiento, la sensibilidad social y la capacidad de liderazgo pueden convivir perfectamente”, dice. “Cada mujer que avanza en estos sectores amplía el espacio para las que vienen detrás”.

Su carrera inició para una entidad pública, el Osinergmin, y durante seis años aprendió los tejemanejes de la supervisión del sector energético y entendió desde dentro la lógica que mueve al Estado. De los ingenieros, conoció la dinámica operativa de los proyectos; de los abogados, los motivos del marco regulatorio. De esa combinación entre operación y regulación está construida la visión integral que tiene Arrieta de este importante rubro, encadenado con todo y a todo.

Posteriormente dio el salto al sector privado, a la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía. Allí Arrieta interactuó con la comunidad empresarial. “Ese proceso de escuchar distintas posiciones y entender hacia dónde se mueve la industria fue muy formativo”, recalca. “La industria energética es mucho más compleja que hace veinte años. Ya no basta con entender la parte técnica o legal; es fundamental comprender el entorno social, político y ambiental donde operan los proyectos”, resalta. “Uno de los aprendizajes más importantes es la capacidad de escuchar. Escuchar a las comunidades, a las autoridades, a los reguladores y también a los equipos técnicos”.

Hoy la directora de Asuntos Corporativos de OIG es una profesional que ha hecho todo lo que está en sus manos para interesar a más mujeres por prepararse debidamente en carreras vinculadas al sector dado que las oportunidades existen. “Cuando inicié mi carrera, hace veinte años, la presencia femenina era bastante menor, especialmente en los espacios donde se tomaban decisiones. Hoy vemos cada vez más mujeres liderando áreas legales, ambientales, sociales, técnicas y corporativas”, subraya. “Es un camino que ha avanzado, pero que todavía debe seguir fortaleciéndose”.

“El respeto ha sido y es mi guía de conducta desde el inicio de mi carrera profesional”

La primera práctica profesional en Recursos Humanos de Astrid Estacio inició en el año 2001, en una importante compañía del sector minero. Durante esta etapa de su vida comprendió la relevancia de la calidad en los procesos operativos y el rol fundamental que cumple la participación activa de los trabajadores para alcanzar las metas. En este camino de crecimiento profesional, y luego de diversas experiencias, en el año 2020 decidió aprovechar una oportunidad laboral en Detroit Power System Perú, en plena pandemia del COVID-19. “El desafío era implementar el área de Recursos Humanos y lograr que nuestra gente sienta orgullo de trabajar en la compañía”, refiere hoy Estacio.

Quien es actualmente la gerenta de Recursos Humanos de Detroit Power System Perú recuerda con satisfacción que cada logro ha sido construido con esfuerzo y sacrificio, incluso dejando de lado espacios personales, “porque tenía claro mi propósito: impulsar una cultura organizacional donde la pasión por hacer bien el trabajo sea el motor que nos impulse a alcanzar nuestras metas, y donde el talento sea reconocido como un valor activo para el crecimiento de la organización”. Y añade: “El respeto ha sido y es mi guía de conducta desde el inicio de mi carrera profesional”. En los últimos tres años, el nivel de satisfacción del personal supera el 90%.

Astrid Estacio admira a Michelle Obama, la esposa del expresidente estadounidense Barack Obama. “Admiro su trayectoria profesional, su poder de conexión a través de sus mensajes, sus libros y su compromiso con causas como la lucha contra el racismo y los derechos de las mujeres a nivel internacional”, alega. Pero más precisamente, admira a los líderes que dejan brillar a otros y que admiten sus errores cuando los cometen y, felizmente, indica, en Detroit Power System Perú, ha dado con ellos, quienes le inspiran a ser cada día mejor profesional y mejor ser humano.

Desde su perspectiva, el futuro del sector es prometedor, sin embargo, su sostenibilidad dependerá del equilibrio entre competitividad, innovación y relaciones comunitarias sólidas. “En ese contexto, el rol de Recursos Humanos es clave para construir organizaciones más responsables, humanas y conectadas con su entorno”, manifiesta. Con todo, y con respecto a la equidad, sostiene que “en nuestro país aún tenemos mucho por trabajar” pero tampoco niega los avances. “Hoy en día existen organizaciones más conscientes sobre el reconocimiento del talento de las personas y de su contribución. En Detroit Perú lo llevamos a la práctica, mediante líneas de carrera en todas las áreas, enfocadas al crecimiento de nuestros colaboradores sin distinción del sexo”.

“Las mujeres estamos presentes y marcando la diferencia en la minería”

Desde su graduación como técnica mecánica de la primera promoción de la beca DreamBIG de Ferreyros, Melisa Segura tiene el honor de formar parte del equipo de mantenimiento de la empresa al servicio de la operación Antamina. Tiene dos años y medio como personal residente en esta mina de tajo abierto en Áncash, a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar. “Me encanta mi trabajo para la minería. A las chicas les diría que no tengan miedo a seguir lo que realmente les apasiona”, dice.

Su labor abarca revisiones, mantenimientos preventivos y cambios de componentes mayores de camiones de distintas capacidades; entre ellos se incluyen los camiones mineros ultraclass Cat 798 AC, de 400 toneladas métricas. “La primera vez que mostré a mi familia las fotos de los camiones, me dijeron: ‘¿Con esos equipos tan grandes trabajas? ¿No tienes miedo?’. Pero no, siento respeto y curiosidad por los equipos. Mi familia me ve feliz”, relata.

“Tenemos como primer hito trabajar con seguridad, que es primordial para nuestra labor, y nos apoyamos mutuamente: como decimos siempre, ‘Yo me cuido, tú me cuidas’. Me gusta el dinamismo que se juega aquí en el taller: los equipos vienen y van, y somos como un doctor con las máquinas, nos dedicamos realmente a ver el campo”, comenta.

En su vida profesional, la beca DreamBIG –concedida a más de 200 peruanas– ha sido un pilar al permitirle llevar la carrera de mantenimiento de equipo pesado ThinkBIG, iniciativa global de Caterpillar que en Perú despliegan Ferreyros y Tecsup. La carrera de dos años combina formación académica en Tecsup, en Lima, Trujillo o Arequipa, con pasantías en talleres de Ferreyros y operaciones mineras.

“Hoy en la operación Antamina pertenecemos al área técnica más compañeras que salimos de DreamBIG. Se agradece bastante que Ferreyros haya tomado la iniciativa de no solo hacer una carrera centralizada en Lima, sino que también la ofrezca en las regiones, para que tengamos esta oportunidad de desarrollarnos y brindar nuestro granito de arena en este mundo de maquinaria”, destaca.

Nacida en Tacna, durante la carrera Melisa tuvo la experiencia de realizar pasantías en el Centro de Reparación de Componentes (CRC) de Ferreyros, en Lima, en armado de motores; en el Taller de Máquinas ubicado en el Complejo de Operaciones La Joya, donde comenzó a trabajar con camiones y con otros equipos; y en la sucursal de Huancayo. Todo sumó para ganar experiencia y desenvolverse en su reto actual.

“He trabajado con distintos tipos de equipos, y a la vez cada área de Ferreyros es completamente diferente en la forma de trabajo. Hay mucha especialización”, resalta.

Desde que ingresó a trabajar a Ferreyros, Melisa forma parte del programa de desarrollo de habilidades técnicas Service Pro. Gracias a su entrenamiento y certificación continua, viene ascendiendo en su nivel de especialización. “La empresa nos está brindando oportunidades de capacitación a todo el personal. Y eso es muy bueno porque me permite desarrollarme más en lo que es el campo técnico. En mis previsiones a futuro, me inclino por el lado de la supervisión de mantenimiento”.

Melisa siempre llevará en el corazón la beca DreamBIG. “Me he dado con la grata sorpresa de que en DreamBIG no solamente fuimos nosotras las primeras promociones, sino que hay más promociones graduadas y otras estudiando. Hace un par de meses tuve la grata sorpresa de visitar Tecsup y conversar con uno de mis exprofesores, que me dijo que el programa está brindándole incluso más oportunidades a las nuevas estudiantes al permitirles realizar pasantías en operaciones mineras”, cuenta.

Le entusiasma que cada vez más peruanas estén asumiendo el reto de hacer carrera en industrias tradicionalmente asociadas a hombres. “Las mujeres estamos presentes y estamos marcando la diferencia, con el respaldo de nuestros compañeros y nuestras familias”, dice. Con su experiencia, invita a más mujeres a iniciar el viaje.

“Enseñar lo que he aprendido sería mi forma de contribuir”

Indudablemente la participación de la mujer en el mundo empresarial e industrial es más contundente y este cambio —opina Katyaluz Rojas Valera, gerente de SSOMA de ZAMine Service Perú SAC— responde a una evolución natural y positiva de la sociedad y de muchas empresas, que hoy reconocen la importancia de la diversidad y el valor del talento femenino en todos los niveles. “La apertura, la meritocracia y la visibilidad de mujeres líderes han generado un efecto multiplicador que impulsa a más mujeres a prepararse y asumir nuevos retos”, subraya Rojas Valera.

ZAMine Service SAC es una de las más importantes proveedoras de sectores como la minería y la construcción. Su presencia es a nivel nacional y su liderazgo es un ejemplo de estos cambios, pues ella, hoy es responsable de garantizar operaciones seguras y sostenibles para el cumplimiento normativo. Esto conlleva proteger la vida de los trabajadores y fortalecer la cultura preventiva en toda la organización.

Es visiblemente cierto que las mujeres han ganado presencia en industrias duras como la minería y la energía, pero, añade Katyaluz Rojas, es fundamental reforzar políticas de igualdad de oportunidades, seguir fomentando la presencia femenina en posiciones operativas y de liderazgo, y fortalecer culturas organizacionales inclusivas donde se valore por igual el talento de todas las personas.

La ingeniera química de profesión, además, considera esencial mantener un equilibrio sano. “La organización del tiempo, los límites saludables y el autocuidado son claves para rendir bien profesionalmente sin descuidar nuestra vida personal”, recuerda.

El estilo de liderazgo que Katyaluz Rojas admira es el cimentado en la integridad, la coherencia y la capacidad de inspirar a los demás porque “los líderes que guían con el ejemplo generan confianza y construyen culturas sólidas”, y si el equipo es diverso, añade, la organización se fortalece.

En los próximos diez años, la gerenta responsable de la gestión de seguridad, la salud ocupacional y el cuidado ambiental se proyecta liderando iniciativas que consoliden una cultura preventiva y sostenible en el sector minero. “A lo largo de mi carrera he acumulado conocimiento y experiencia, y uno de mis mayores propósitos es transmitir ese conocimiento”, recalca. “Enseñar lo que he aprendido sería mi forma de contribuir al crecimiento y formación de futuras generaciones”.

“He fortalecido mis conocimientos en sistemas de propulsión eléctrica”

Rocío del Pilar Medina Lozano conoce de pies a cabeza los camiones eléctricos Komatsu 930E-4SE, 980E-4 y 980E-5SE. El 980E-5SE, con capacidad de carga de hasta 400 toneladas, es uno de los camiones más grandes y tecnológicamente avanzados en su categoría. Cuenta con la certificación en el máximo nivel técnico del programa Train the Trainer (TTT) en pruebas y ajustes de camiones eléctricos, el estándar más alto definido por Komatsu Holding South America (KHSA). Esta certificación respalda su capacidad para realizar evaluaciones técnicas avanzadas, validaciones operativas y acompañamiento especializado en campo bajo estándares globales. “He fortalecido mis conocimientos en sistemas de propulsión eléctrica, generación, retardo dinámico, sistemas de 24 voltios e interpretación de diagramas eléctricos, aplicando metodologías estructuradas para el análisis de fallas”, sintetiza.

Formada como especialista de Camiones Eléctricos PSG de Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú, la técnica en Mantenimiento de Maquinaria Pesada e ingeniera industrial sostiene que el mayor reto técnico es “realizar diagnósticos precisos en escenarios operativos demandantes, asegurando confiabilidad y disponibilidad sin comprometer la seguridad”.

Un deseo de Rocío del Pilar Medina es ver cada vez más mujeres ensamblando maquinaria pesada. Su campo profesional, resalta, exige preparación, disciplina y compromiso, pero también ofrece grandes oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional. A las mujeres que desean incursionar en el rubro, les adelanta que “existe una red de apoyo sólida que trabaja activamente para abrir más puertas y acompañar a quienes deciden asumir este camino profesional”. Komatsu-Mitsui cuenta con un ERG (soporte al colaborador) llamado Women Empowerment Network (WEN) que fomenta varias iniciativas para el empoderamiento femenino. Una de ellas es el programa “Mujeres que Transforman”, en el cual participó Rocío del Pilar Medina.

Sus logros son producto de los riesgos asumidos y de los sacrificios. En una etapa de su carrera tuvo que dejar a su familia en Cajamarca para aceptar un contrato en Lima, entendiendo que esa oportunidad representaba un paso clave en su desarrollo. “No fue una decisión sencilla, pero fue necesaria para seguir avanzando y consolidar mi experiencia en el sector”, recalca.“Uno de los aprendizajes más importantes ha sido entender que ningún objetivo operativo está por encima de la integridad de las personas. La correcta aplicación de procedimientos de bloqueo y etiquetado, disipar la energía residual y verificar el no funcionamiento del sistema son pasos esenciales antes de cualquier intervención técnica”, sostiene. “El apoyo de mi esposo ha sido fundamental”.

“Debemos estar preparadas y ser valientes para tomar decisiones”

La primera decisión que ha marcado para bien la carrera de Katy Margot León Espinoza fue asumir, inicialmente de manera temporal, una jefatura en un proyecto de gran envergadura (“Los resultados obtenidos me permitieron permanecer tres años en esa posición”). Posteriormente aceptó la jefatura en el área operativa para gestionar el taller de construcción. (“Fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi carrera, tanto por el aprendizaje como por el respaldo de un equipo”). Tras una preparación y experiencia construidas con los años, en la actualidad León Espinoza, ingeniera metalurgista, es la subgerente de contrato R&I Antamina en Komatsu-Mitsui. “Debemos siempre estar preparadas y ser valientes para tomar las decisiones”, señala.

Katy Margot León sostiene que la participación femenina en minería ha crecido de manera sostenida, tanto en roles técnicos como en posiciones de liderazgo, y si bien aún no existe una paridad total, el avance es evidente. “Más que reemplazar, el desafío está en generar mayores oportunidades y espacios de desarrollo, promoviendo la incorporación de mujeres preparadas y con las competencias necesarias”, conjetura. “No existen carreras ni roles que deban limitar sus metas o sueños”, refiere. “Sentirán miedo, sin duda, pero que ese miedo no las detenga; al contrario, que sea la señal de que están avanzando hacia algo más grande”.

Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú destaca por la implementación de una estrategia sostenida y de largo plazo para fortalecer la inclusión en el sector. Uno de los principales desafíos del sector es incrementar la especialización técnica y operativa de mujeres en áreas como mantenimiento, operación de equipos y gestión en campo. Para responder a esta brecha, la empresa impulsa el programa Technical Education for Communities (TEC). Este programa, desarrollado en alianza con SENATI Arequipa, está dirigido a jóvenes de comunidades de influencia de la empresa.

“Gracias a esta estrategia integral, Komatsu-Mitsui ha alcanzado una participación femenina del 19% en su planilla total, cifra que representa casi el doble del promedio del sector minero nacional”, destaca León Espinoza. Asimismo, el 27% de sus posiciones de liderazgo y el 41% de sus roles administrativos están ocupados por mujeres.

“La presencia de mujeres en puestos directivos sigue siendo limitada”

Tres grandes aprendizajes le transmitieron sus padres: la importancia de contar con un plan a largo plazo, el valor del trabajo en equipo y la persistencia como base para superarse. “Estos principios han guiado mi desarrollo profesional y siguen definiendo mi manera de actuar”, esquematiza Patricia Vizcarra Palomino, superintendente de Permisos y Títulos de BHP Sudamérica. “Mi mensaje es que confíen en sus capacidades, se empoderen y den lo mejor de ustedes ante cada desafío que se presente. Cada reto siempre es una oportunidad para crecer”.

¿Cómo ha logrado Patricia Vizcarra equilibrar su vida personal, familiar y profesional en una industria tan demandante? Revela que es un proceso continuo que requiere reflexión, ajustes continuos y, sobre todo, “el apoyo incondicional de mi esposo y mi hijo, quienes son mis pilares y mi constante apoyo para seguir creciendo”.

Durante décadas, la minería ha sido vista como una actividad exclusivamente masculina, marcada por exigencias físicas y prejuicios culturales, que incluso consideraban la presencia de mujeres en las operaciones como un mal augurio. Hoy las mujeres están presentes en múltiples áreas del sector —desde roles técnicos especialmente en áreas como geología, permisos, propiedad minera y gestión social— reflejando su creciente participación en la minería peruana, subraya esta ejecutiva de BHP. “Aun así, su presencia en puestos directivos sigue siendo limitada, siguen existiendo brechas salariales, además de escasas oportunidades para desarrollar redes profesionales”.

Hace una década, BHP hizo el compromiso público de alcanzar el balance de género al 2025, meta que BHP ya alcanzó, transformándose en un pionero en la incorporación de mujeres en la industria. En 2016, la representación femenina global en BHP era de solo 17,5%. Como ejemplo, en las Américas, la compañía ya cuenta con más 45% de participación de mujeres, muchas de ellas ocupando puestos de liderazgo, demostrando que los avances y cambios sostenidos son posibles.

Aunque son notorios los esfuerzos por abrir más oportunidades para las mujeres en la gran minería, indica Vizcarra Palomino, persiste aún “el desafío global de lograr una verdadera paridad en los niveles de liderazgo, pese a que cuentan con capacidad técnica, liderazgo y aportes valiosos en un sector históricamente masculino. El desafío no es solo aumentar el número de mujeres en el sector, sino asegurar que más de ellas participen en espacios estratégicos, puestos directivos y mesas técnicas donde se toman decisiones”.

“Mi deseo es inspirar a los nuevos talentos a confiar en sus capacidades”

“El sector minero no figuraba en mis planes. Hoy, lo que más disfruto de mi labor es ser parte de una industria que impulsa el desarrollo del país”. Quien habla es Elena Luz Barrio Vargas, jefa de Administración de Ventas de Tecnomina SAC, la empresa de montaje y mantenimiento de fajas transportadoras, componentes utilizados con intensidad en la minería. Barrio Vargas, especializada en Administración Comercial y actualmente enamorada de la jardinería, tiene como responsabilidad la gestión integral y el seguimiento de ventas para el cumplimiento de las metas del equipo, asegurando la satisfacción de clientes internos y externos mediante un soporte oportuno y eficiente.

Se dice pronto y rápido, pero, en resumen, ella tiene la misión de garantizar que los clientes sigan confiando en los productos y servicios de Tecnomina. Al encontrarse cerca de la jubilación, hoy tiene como objetivo retribuir y formar. “Mi deseo es inspirar a los nuevos talentos a confiar en sus capacidades”, revela.


“La democratización del acceso a la educación superior ha permitido que las mujeres se especialicen en disciplinas tradicionalmente masculinas”, explica. “En segundo lugar, nuestra capacidad para integrar la inteligencia emocional en la gestión de equipos facilita la resolución de conflictos y fortalece la colaboración entre pares”. Como la mayoría, Barrio Vargas inició su viaje en el sector de ventas del rubro sin un conocimiento profundo de la industria en ese momento aunque con la escasa fortuna de contar con excelentes maestros que “me guiaron y formaron progresivamente, permitiéndome absorber la complejidad del mundo minero y energético”.

Elena Luz Barrio detesta los estereotipos que limitan tanto a hombres como a mujeres, dado que la capacidad profesional no debería medirse por etiquetas de género, sino por el talento y la determinación. Sostiene que la industria, progresivamente, derribe estereotipos y sea vista como más equitativa. “Me genera especial preocupación que todavía existan patrones educativos que encasillan a los hijos en roles de género preestablecidos”, añade.

La ejecutiva, con todo, tiene una marcada preferencia por el liderazgo participativo, aquel que integra a todos los miembros en la ejecución de tareas: “La colaboración colectiva es la vía más ágil para alcanzar metas ambiciosas” y más en una industria que, en palabras de la jefa de Administración de Ventas de Tecnomina SAC, es “el pilar fundamental de nuestra economía”.

“Los estereotipos son atajos mentales que crean sesgos y nos alejan de la realidad”

Es triatleta en la vida diaria: practica la natación en aguas abiertas, hace bicicleta y running. Angela Morales Recarte, la gerente de Seminuevos y Renta de Scania Perú, ha hecho del deporte un hábito con el que se desafía constantemente a superar sus límites, enfrentar sus miedos y ejecutar lo planeado con constancia y estratégicamente: “En este tipo de disciplina se trabaja más la mente que el cuerpo”. Y añade: “En mi opinión los estereotipos son una especie de atajos mentales que crean sesgos y nos alejan de la realidad, como líder es importante definir roles en base al talento de cada persona”.

Pero es también triatleta en el mundo corporativo. Esta ejecutiva amante de los desafíos de resistencia, ha logrado hacerse un lugar en el rudo mundo de la maquinaria pesada. Cuenta con más de 18 años en el sector y su recorrido inició en el área administrativa, donde entendió en profundidad la operación y todo lo que sucede tras bambalinas en el negocio. “Esa base me permitió participar en procesos estratégicos que ampliaron mi alcance hacia el ámbito comercial. Hoy mi gestión integra análisis, criterio estratégico y orientación a resultados en un sector altamente competitivo”, manifiesta.

Para Angela Morales, el sector de camiones y buses “ha dejado de ser un negocio transaccional para convertirse en un ecosistema de soluciones y, en esa línea, la participación femenina contribuye activamente a la transformación del sector porque aporta perspectivas distintas y diversidad en la toma de decisiones”. Además —dice— las empresas que buscan sostenibilidad y crecimiento a largo plazo han entendido que limitar el talento por género es ineficiente.

“Como líderes el reto no es polarizar la conversación sino gestionarla con madurez y objetividad, estableciendo procesos transparentes, utilizando criterios claros de promoción y esquemas salariales basados en el desempeño y en las competencias que muestren los colaboradores más allá del género”, destaca. “La verdadera transformación del sector ocurrirá cuando la diversidad deje de ser un objetivo y se convierta en una práctica cotidiana”.

La ejecutiva de Scania sostiene que el futuro del sector de camiones y buses se orienta hacia soluciones más sostenibles, eficientes y tecnológicas, lo que exige un rol activo de todos los actores. Pasada una década, a Angela Morales le complacería mirar atrás y ver que las personas que hoy forman parte de su equipo ocupan posiciones de mayor responsabilidad, y toman decisiones estratégicas con seguridad y liderando con valores sólidos.

“La diversidad de talento será fundamental para el desarrollo minero-energético”

Emily Yagua aterrizó en el 2018 como practicante en el área de aseguramiento de la calidad de Terpel. Gracias a su esfuerzo logró ubicarse como coordinadora de operaciones de la marca Mobil de la empresa. Su trabajo demanda su presencia en las minas y adaptarse a la rigidez del clima, horarios no convencionales y en general la cultura laboral del sector, aspecto que no la amilana, por el contrario, la acicatea.

A la pregunta de por qué no hay más mujeres trabajando en minería, sentencia que las barreras no están afuera, sino dentro de cada persona y muchas no se atreven a apostar por este sector.

“Las creencias limitantes pueden hacernos pensar que ciertos trabajos no son para nosotros, pero lo importante es la actitud, el compromiso, el esfuerzo y la determinación. A las jóvenes les diría que no permitan que un estereotipo les cierre puertas”, remarca.

Con sus nueve años de experiencia laboral, Emily nos cuenta que su logro profesional ha sido producto de su determinación, iniciativa y capacidad de generar confianza dentro de los equipos de trabajo con los que ha convivido.

Emily afirma que la minería, al ser una industria clave, es un sector que necesita una permanente evolución, donde, evidentemente, se exige mayor innovación, eficiencia y sostenibilidad. Pero en este proceso será la diversidad del talento humano fundamental para lograr estas exigencias. “Incorporar más mujeres y perfiles diversos aporta nuevas perspectivas y fortalece la capacidad de adaptación de las organizaciones”, indica.

Emily cree en el poder del ingenio y la creatividad, atributos que marcan la diferencia en el ambiente laboral, junto con el talento y la actitud. “El objetivo debería ser llegar a un entorno donde el talento pese más que cualquier prejuicio asociado al género”, afirma. Su padre trabajó más de 25 años en el sector y ahora ella sigue sus pasos.

Lo que más le gusta de trabajar en minería es la posibilidad de participar en proyectos y colaborar con muchas personas a lo largo de toda la cadena de abastecimiento. “En mi trabajo interactúo con distintos equipos, desde la planta en Callao, transportistas y proveedores, hasta el equipo en campo y el cliente final en la operación minera”, reseña.

“Compartí abiertamente mis intenciones de ser madre; me respondieron: estamos interesados en tu talento”

Las empresas deben realizar esfuerzos para asegurar que las mujeres se encuentren realmente representadas y escuchadas en la toma de decisiones en lo relacionado a su comunidad, su desarrollo y generación de oportunidades que ofrecen, afirma Lorena Carrillo, cuyo punto de inflexión en su carrera en la minería peruana fue reconocer que el negocio minero depende directamente de la sostenibilidad y el desarrollo de su entorno.

Su vida laboral ha sido un bumerán. Inició su trayectoria profesional en el sector minero, pero luego pasó diez años como trabajadora humanitaria fuera del país. Esa experiencia transformó su manera de ver el desarrollo y el valor que tienen las decisiones de largo plazo en contextos vulnerables. “Cuando regresé al Perú, decidí volver al sector minero, precisamente porque creo firmemente en el potencial transformador que tiene esta industria”.


Hoy Lorena Carrillo ocupa el puesto de Principal Corp Affairs NOJV Latin America de BHP. “Antes de ingresar compartí abiertamente mis intenciones de ser madre en un futuro cercano —aún sin fecha definida—, y la respuesta que recibí fue decisiva: estamos interesados en tu talento. Esa frase marcó una diferencia, porque dejó claro que mi potencial profesional no estaba condicionado por mi decisión personal de ser mamá”, revela.

“Comprendí que una operación minera solo es exitosa cuando se convierte en un buen negocio para todos: para las comunidades, para los inversionistas, para el medioambiente, trabajadores, para la empresa y para el entorno en su conjunto. Y, sobre todo, reafirmé mi convicción de que las compañías mineras tienen la capacidad y la responsabilidad de generar un impacto positivo”, reconoce.

BHP ha elaborado estudios que demuestran que los equipos con mayor participación femenina tiene 21% más sentido de pertenencia, y que las mujeres contribuyen a crear entornos abiertos, colaborativos y creativos, lo que genera resultados positivos en los equipos. A nivel operacional, contar con más mujeres ocasiona que los equipos tengan mejores indicadores en seguridad, consigan 11% mayor adherencia a planes de mantenimiento y registren aumentos en productividad. “La región de las Américas es un caso que vale la pena mirar. Es ahí donde BHP alcanzó el balance de género un año antes de lo pronosticado y hoy contamos con 45% de representación femenina en nuestra dotación y casi la mitad de los cargos de liderazgo están ocupados por mujeres”, resalta Lorena Carrillo.

Úrsula de la Mata Torres: la energía de transformar desde el propósito

En un sector históricamente masculino, la gerente de Transformación y Excelencia Operacional y Asuntos Institucionales de CVC Energía impulsa eficiencia, sostenibilidad y liderazgo con una convicción serena: cuando el talento pesa más que el género, la transformación es irreversible

Hay mujeres que irradian una fuerza silenciosa. No levantan la voz, pero mueven estructuras. No ocupan espacios: los transforman. Úrsula de la Mata Torres pertenece a esa estirpe. Desde su posición como gerente de Transformación y Excelencia Operacional y Asuntos Institucionales de CVC Energía, ha aprendido que la energía no solo fluye por cables y subestaciones: también circula en las decisiones, en los equipos y en la cultura de una organización.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, su historia no es solo la de una ejecutiva senior que lidera procesos estratégicos. Es la de una mujer que ha entendido que transformar es, ante todo, un acto de conciencia.

“Este cambio se debe a una combinación de factores: mayor acceso a educación, más referentes femeninos visibles y, sobre todo, a que las empresas han empezado a entender que la diversidad no es solo un tema de equidad, sino de mejores decisiones”, reflexiona. En su voz no hay estridencia, sino certeza. Sabe que el avance de la mujer en el mundo empresarial e industrial no es una concesión, sino una evolución necesaria.

Durante décadas, el sector energético fue un territorio áspero para el liderazgo femenino. Hoy, aunque los avances son innegables, Úrsula advierte que el camino aún exige determinación. “Debemos trabajar en la presencia de mujeres en posiciones de toma de decisión, no solo en roles de soporte. También es clave flexibilizar modelos laborales, romper estereotipos sobre liderazgo ‘duro’ y generar entornos donde las mujeres no tengan que masculinizarse para ser escuchadas”. Y sentencia con claridad: “La equidad real se logra cuando el talento pesa más que el género”.

Su día a día transcurre entre estrategias, procesos y articulaciones institucionales. Su misión es ordenar, priorizar, alinear. Hacer que la organización funcione como un sistema inteligente donde cada pieza entiende su propósito. “Mi trabajo consiste en alinear a los equipos con los objetivos estratégicos del negocio, asegurando que la operación sea sólida y escalable”, explica.

 

Pero detrás de esa descripción técnica hay una convicción profundamente humana. Para ella, la excelencia operacional no es un fin frío ni meramente financiero. Es una forma de dignificar el trabajo. “Cuando los procesos son claros y las responsabilidades están bien definidas, se reduce la fricción, mejora el clima interno y las personas pueden enfocarse en aportar valor”. Ese orden, lejos de encorsetar, libera. Y en esa liberación florece el compromiso.

Le apasiona el sector energía porque sabe que su impacto trasciende las oficinas. “Cuando la energía se gestiona de manera eficiente y responsable, permite que los hogares, las industrias y las comunidades funcionen y crezcan”. Habla del país como quien habla de su propia casa. Comprende que cada decisión estratégica tiene una resonancia social.

De niña, no imaginaba este destino. “Pensaba en un mundo laboral más tradicional”, confiesa. Sin embargo, con el tiempo entendió que crecer también implica atreverse a entrar en espacios donde antes había pocas mujeres. Ese paso, que a veces parece pequeño, es en realidad un acto de valentía cotidiana.

La transformación que lidera no es solo estructural. Es cultural. Se trata de conectar negocio, personas y sostenibilidad en una misma narrativa. De demostrar que eficiencia y empatía no son opuestos, sino aliados.

En el plano personal, su brújula tiene un norte claro: la familia. “Para mí, la familia siempre es la prioridad. El trabajo es importante y me apasiona, pero tiene sentido porque sostiene y acompaña a la familia, no al revés”. En un mundo que glorifica la hiperproductividad, su afirmación es casi revolucionaria.

Ser madre —dice— la ha transformado tanto como cualquier proceso corporativo. “Me ha dado una mirada más humana, más consciente y, sin duda, me ha hecho una mejor líder”. Ha aprendido a organizarse, a poner límites y, sobre todo, a estar presente de verdad. Sin culpa. Entendiendo que hay etapas donde el trabajo exige más y otras donde la familia marca el ritmo.

Cuando piensa en el futuro, su mirada se posa en las niñas que hoy observan el mundo con curiosidad. ¿Cómo impulsar las profesiones STEM? La respuesta es simple y poderosa: “Mostrando referentes reales desde temprana edad y conectando estas profesiones con propósito”. Porque cuando la ciencia, la tecnología o la ingeniería se vinculan con mejorar vidas y cuidar el planeta, dejan de ser abstractas y se vuelven vocación.

“Necesitamos más modelos cercanos que digan: sí se puede”. Ella, sin proponérselo, ya lo dice con su propia trayectoria.

En cada proceso optimizado, en cada equipo alineado, en cada decisión estratégica que integra sostenibilidad y negocio, Úrsula demuestra que la verdadera transformación no es abrupta ni ruidosa. Es constante, coherente y profundamente humana. Como la energía que ilumina sin hacerse notar, su liderazgo deja huella porque entiende que el poder más grande es el de hacer crecer a otros.

“El verdadero legado no es solo abrir puertas, sino asegurar que permanezcan abiertas”

Magaly Bardales, gerente general del área Legal y de Relaciones Institucionales de Nexa Resources Perú, está convencida de que debemos dejar de ver a la diversidad como un desafío pendiente y entenderla como una fortaleza estructural del sector. “Que la inclusión no dependa de esfuerzos aislados, sino que sea parte natural del modelo de gestión y de la cultura organizacional”, indica. Para esta ejecutiva de una de las mineras más importantes de Sudamérica, “el verdadero legado no es solo abrir puertas, sino asegurar que permanezcan abiertas”.

El rol de la minería va más allá de la operación, según Bardales. “Podemos contribuir al empoderamiento femenino si articulamos educación, empleabilidad y fortalecimiento de capacidades en nuestras zonas de influencia”, reflexiona. A lo largo de su carrera en el sector minero peruano, ha experimentado momentos que redefinieron su manera de gestionar y entender la industria. “Un punto de inflexión fue asumir responsabilidades corporativas en un entorno operativo altamente exigente, el cual requiere una mirada del negocio y su relación con las comunidades, autoridades, reguladores y los inversionistas”, confiesa. “Ahí entendí que el liderazgo en minería requiere una visión más estratégica e integral”.

Involucrarse activamente en la agenda de diversidad e inclusión marcó otro punto relevante en su vida profesional, porque le permitió entender que la sostenibilidad no depende solo de resultados operativos, sino también de la cultura organizacional y de cómo gestionamos el talento. “Mi mensaje es claro: prepárense, confíen en sus capacidades, asuman que su presencia no es excepcional, sino necesaria”, remarca.

En la última década, Nexa casi ha duplicado su participación femenina, pasando de 9,9% en 2015 a 18,5% en 2025. Hoy alrededor del 26,7% de sus posiciones de liderazgo están ocupadas por mujeres. La participación de las mujeres ha avanzado de manera sostenida, aunque aún existe un amplio espacio para seguir creciendo. En el Perú se observan progresos graduales. “Sin embargo, el empleo femenino continúa concentrándose principalmente en funciones administrativas, por lo que el siguiente paso es ampliar su participación en roles operativos estratégicos y en trayectorias de liderazgo sostenidas”, refiere la ejecutiva de Nexa Resources. “Más allá de las cifras, el cambio más relevante es conceptual. Hoy la diversidad comienza a entenderse como parte de la competitividad”, apostilla.

 
Vanessa Chávarry

Vanessa Chávarry

Socia de Payet, Rey, Cauvi, Pérez Abogados

Planes de Cierre bajo la lupa: sanciones del OEFA

A marzo de 2025, según información del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) dicha entidad ha multado al sector minero con 243,721 UIT, siendo las vinculadas al incumplimiento de los planes de cierre las que destacan ampliamente.

La exigencia de la autoridad ambiental respecto a esta obligación es el cumplimiento total de los compromisos asumidos por los propios administrados en sus planes de cierre, que involucran obligaciones de cierre progresivo, final y post cierre a nivel de ingeniería de detalle, y de ese modo se exige su obligatorio cumplimiento en el lugar, tiempo y modo en que fueron aprobados. Para el Tribunal del OEFA, conforme con los reiterados fallos que ha emitido, esta exigencia es categórica dado que obedece a que estos compromisos se encuentran orientados a prevenir o revertir de forma progresiva o final, según sea el caso, la generación de los impactos negativos que las actividades mineras puedan generar en el ambiente.

En ese sentido, no se acepta excepción alguna de un incumplimiento a las obligaciones previstas en el marco de un plan de cierre y específicamente de sus cronogramas, salvo que aplique un supuesto de caso fortuito o fuerza mayor o que dichas obligaciones dejen de ser exigibles al ser modificadas como parte de una modificación del plan de cierre. Lo segundo es bastante usual, ya que las empresas suelen tramitar modificaciones de sus cronogramas de plan de cierre, pero estos trámites demoran mucho tiempo en ser aprobados, hecho que les genera contingencia, en tanto que si OEFA los supervisa antes de obtener la aprobación correspondiente van a ser sancionados.

Los registros de OEFA muestran que existen muchos casos donde se han detectado incumplimientos a cronogramas de plan de cierre, cuya modificación ya se había tramitado, pero no aprobado; con lo cual la obligación exigible en el momento de la supervisión, según el lugar, tiempo y modo, era la prevista en el plan de cierre vigente en ese momento. Pero qué ocurre si es que la modificación se aprueba antes del inicio del procedimiento administrativo sancionador.

La defensa para estos casos siempre ha buscado aplicar alguno de estos criterios: retroactividad benigna y/o subsanación voluntaria. El primero alega la aplicación de efectos retroactivos frente a una modificación más beneficiosa para el infractor; sin embargo, como parte de la línea jurisprudencial del Tribunal se ha señalado que el principio de retroactividad benigna versa sobre la aplicación de una norma más favorable al administrado y no respecto de disposiciones establecidas en actos administrativos, como es el caso de las modificaciones o actualizaciones de los planes de cierre, con lo cual este argumento no es irrefutable para liberar de responsabilidad.

La subsanación voluntaria, conforme con los criterios del Tribunal, sólo será aceptada bajo ciertas condiciones. Y es que va a depender de cuándo fue tramitada la modificación del cronograma previsto en el plan de cierre.

Respecto al segundo, la subsanación voluntaria, conforme con los criterios del Tribunal, sólo será aceptada bajo ciertas condiciones. Y es que va a depender de cuándo fue tramitada la modificación del cronograma previsto en el plan de cierre. Si es que fue tramitada antes del vencimiento del plazo establecido para su cumplimiento, se aplica la subsanación voluntaria; pero no en el otro supuesto, ya que aquí, al tratarse de plazos ya vencidos, la infracción se configuró dado que los nuevos plazos aprobados no generan una eficacia anticipada ni implican la continuidad del intervalo de tiempo de los mismos.

A la luz de estos criterios y las facultades amplias otorgadas al OEFA para el dictado de medidas administrativas por incumplimientos de cierre, que puede involucrar incluso la paralización de actividades, cobra real importancia la necesidad de que las empresas auditen las obligaciones planteadas en sus planes de cierre, a efectos de que puedan adoptar las acciones correspondientes, mucho más si consideramos las nuevas disposiciones legales que plantean la responsabilidad solidaria de sus directores y/o accionistas mayoritarios por las sanciones administrativas y civiles que se deriven por el incumplimiento de las medidas de cierre progresivo, final y post cierre planteadas en este instrumento.

PROYECCIÓN MINERA

La evolución de los proyectos mineros está sujeta a cambios permanentes, ya sea por decisiones internas de las propias empresas o por factores externos

Actualmente avanzan importantes proyectos, como Tía María, que obtuvo la aprobación y autorización del inicio de las actividades de explotación de mina y avanzó a la etapa de ejecución, Reposición Raura, que consiguió la aprobación de la modificación de concesión de beneficio y la autorización de construcción del dique de arranque del nuevo depósito de relaves Niño Perdido y avanzó a la etapa de ejecución. Pero se espera más.

Para este 2026 se estima el inicio de ejecución de inversión de tres proyectos mineros (Ampliación Huarón, Optimización Cerro Verde y Reposición Ferrobamba). De estos, resalta Reposición Ferrobamba por su avance de permisos, dado que mediante Resolución N° 293-2025-MINEM-DGM/V, se aprobó el proyecto de modificación de la concesión de beneficio Las Bambas y se autorizó la construcción del proyecto.

Por su parte, para el 2027 se proyecta el inicio de ejecución de inversión de otros tres proyectos mineros (Integración Coroccohuayco, Los Calatos y Trapiche), mientras que para el 2029 se proyecta el inicio de ejecución de inversión de dos proyectos mineros (Coimolache Sulfuros y La Arena Sulfuros).

Para 2028, las autoridades no tienen programado el inicio de ningún proyecto de la Cartera de Inversión Minera.

Al cierre del 2026, se espera la ejecución de US$ 2691 millones gracias a la contribución de proyectos como Reposición Inmaculada, Reposición Antamina, Romina, Reposición San Rafael, entre otros que iniciaron en años anteriores; y el potencial inicio de ejecución de Ampliación Huarón, Optimización Cerro Verde y Reposición Ferrobamba.

Para el año 2027, se espera la ejecución de inversión de US$ 3487 millones. Esta proyección se sustenta en el inicio de ejecución de Integración Coroccohuayco, Los Calatos y Trapiche; así como la continuidad en labores de ejecución de otros 13 proyectos que iniciaron en años anteriores.

Para 2028, las autoridades no tienen programado el inicio de ningún proyecto de la Cartera de Inversión Minera. Sin embargo, 15 proyectos que iniciaron ejecución previamente seguirán reportando inversiones, asimismo, se espera que algunos de los proyectos actualmente sin fecha de inicio de ejecución puedan iniciar este año.

La evolución de los proyectos mineros está sujeta a cambios permanentes, ya sea por decisiones internas de las propias empresas (como modificaciones en su estructura directiva, revisiones del Capex o actualizaciones en los parámetros técnicos) o por factores externos que escapan a su control, tales como los plazos de tramitología minera, el contexto socio-político o la volatilidad de los precios de los metales.