Editorial

Minería y el país que queremos

El Perú no puede permitirse la inercia. En un contexto global cambiante—con presiones sobre costos, variaciones en la demanda y una transición energética que redefine cadenas productivas—la economía peruana necesita una palanca capaz de generar empleo, ingresos fiscales y dinamismo territorial. Esa palanca sigue estando, con fuerza, en la minería: no como promesa abstracta, sino como motor de inversión productiva que el país debe retomar con decisión y visión de mediano plazo.

Retomar las inversiones mineras es, en esencia, recuperar capacidad de ejecución. Sin proyectos nuevos (o expansiones) y sin permanencia en el desarrollo de la cartera existente, el país se queda sin el “combustible” que alimenta el crecimiento: menos producción significa menores ingresos, menor actividad de proveedores y una caída gradual del impacto fiscal y laboral. En otras palabras, cuando se estanca la inversión minera, se enfría la economía real. Y eso se traduce, tarde o temprano, en menos oportunidades para las regiones y para las familias que dependen de la formalidad y del trabajo de calidad.

En ese sentido, retomar las inversiones requiere mejorar el clima para el capital productivo, pero también exige cumplir compromisos que la sociedad merece. La sostenibilidad no puede ser un eslogan: debe traducirse en gestión ambiental robusta, seguridad, control del agua, planes de cierre de minas y trazabilidad de impactos. La licencia social tampoco puede quedar reducida a procesos formales sin resultados: debe incluir mecanismos creíbles de participación, acuerdos verificables y una distribución justa del valor que genera el proyecto. Cuando el país ordena su marco y hace cumplir la norma con eficiencia, la inversión deja de ser una amenaza y se convierte en desarrollo.

Ahora bien, el Perú no está ante un problema de “falta de recursos”. Está ante un problema de “falta de tiempo y ejecución”. Los minerales existen; los proyectos requieren decisiones. Y cada año que se pierde, el mercado se mueve, otros países avanzan y el ciclo de precios—que favorece en algunos momentos—se vuelve circunstancial. Por eso, hablar de un “nuevo ciclo de precios de crecimiento” implica algo concreto: no solo capturar mejores condiciones de mercado, sino preparar la economía para convertir esa coyuntura en expansión sostenida.

Cuando hay inversión minera, la cadena se activa: se mueve el transporte, se demanda servicios, se impulsa la industria auxiliar, se fortalece el empleo indirecto y se expanden oportunidades para proveedores locales. Además, el Estado cuenta con recursos para educación, salud e infraestructura. Dicho de manera directa: la minería no garantiza por sí sola el desarrollo, pero sin minería el desarrollo se encoge. Y en un país con brechas persistentes, el costo de prescindir de esta fuente de dinamismo es demasiado alto.

Por supuesto, la inversión minera debe ir acompañada de políticas que aseguren que el beneficio se quede en el Perú. Eso significa elevar capacidades productivas locales, promover encadenamientos reales y no simbólicos, mejorar la articulación con gobiernos regionales y municipales, y reforzar la supervisión para evitar prácticas que distorsionen la competencia.

El reto, entonces, es doble. Primero, recuperar la confianza para que los proyectos avancen. Segundo, elevar la calidad del desarrollo para que la sociedad perciba beneficios medibles. Lograr ambos frentes no es tarea de un solo actor: demanda coordinación entre el sector público y privado, acuerdos sociales genuinos y un Estado que cumpla su rol regulador con firmeza y eficiencia.

Retomar las inversiones en minería es, en última instancia, una decisión nacional. Es apostar por un crecimiento que no dependa únicamente de la suerte del precio del metal, sino de la capacidad del país para producir más, generar valor y sostener empleo. Es construir un ciclo económico en el que la coyuntura se convierta en tendencia.

El Perú merece un futuro en el que el desarrollo no se discuta a medias, ni se postergue por cansancio o desconfianza. La minería—bien hecha, bien regulada y bien socialmente articulada—puede volver a ser el motor de un nuevo ciclo de crecimiento. Pero para ello hay que actuar ahora: con orden, con estándares y con la determinación de que la inversión no espere eternamente al país.

 

INVERSIONES
En el acumulado enero-febrero, la inversión minera superó los US$ 871 millones, que representó un incremento de 35.7% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado principalmente por los rubros de infraestructura, equipamiento minero y exploración, comunicó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). A nivel territorial, la inversión se concentró en Arequipa, Ica, Moquegua y Apurímac, que en conjunto representaron el 53.9% del total nacional, consolidándose como los principales focos de dinamismo del sector en el país, según cifras del Boletín Estadístico Minero (BEM) que publica la Dirección General de Promoción y Sostenibilidad Minera (DGPSM) del Minem.

HIDROCARBUROS
Los ingresos al Estado peruano por la producción de hidrocarburos (gas y petróleo) durante el periodo enero – marzo del 2026, ascendieron a US$ 240 millones, monto que refleja la importancia de la contribución del sector para la economía del país. Del total, informó Perupetro, unos US$ 123.17 millones corresponden a la producción de gas natural, US$ 67.80 millones a la producción de líquidos de gas natural y US$ 49.61 millones por la producción de petróleo en el país. Solo en marzo, los ingresos por producción de hidrocarburos alcanzaron los US$ 89.5 millones. De este monto, el gas natural lideró la recaudación con US$ 41.3 millones, seguido por el petróleo con US$ 25.5 millones y los líquidos de gas natural con US$ 22.7 millones.


Daniel Misiano

TRANSICIÓN DE CEO
Dynacor Group Inc. anuncia que Jean Martineau, quien se ha desempeñado como presidente y director ejecutivo desde 2007, se jubilará de la corporación después de la junta general anual de accionistas (JGA) de junio de 2026. Como parte del plan de sucesión de la corporación, Daniel Misiano, quien se ha desempeñado como Director de Operaciones (COO) desde 2024, asumirá el cargo de presidente y director ejecutivo en ese momento. Martineau se presentará a las elecciones para formar parte del Consejo de Administración de Dynacor (Consejo) en la JGA. “Servir a Dynacor durante casi dos décadas ha sido un gran privilegio”, declaró Jean Martineau. “Nuestra cartera de activos en Ecuador y Senegal, nuestros nuevos equipos y el trabajo realizado en otros países nos posicionan para el éxito a largo plazo. La empresa está prosperando y diversificando sus horizontes, y tengo plena confianza en que Daniel continuará con este éxito al liderar la Corporación en la próxima fase de crecimiento”.

FARGO
Fargo, operador logístico de Ferreycorp, puso en marcha el primer almacén extraportuario en torno a la terminal de Chancay, a un kilómetro de distancia, para atender la demanda de servicios logísticos de diversas industrias que impulsa el nuevo puerto. Con esta sede de 20,000 m2, Fargo amplía su cobertura. En esta locación, la empresa desarrolla los negocios de depósito temporal, aduanero y simple, tanto en exportación como en importación; almacén de contenedores vacíos; y el servicio de transporte. La sede en Chancay se suma a los almacenes centrales de Fargo, en el Callao, y a su local en Arequipa, desde el cual se extiende a la región sur. “Con este primer almacén extraportuario en Chancay, Fargo aporta al desarrollo del ecosistema logístico vinculado a este nuevo terminal portuario, tal como lo venimos haciendo en los polos de Callao y Arequipa”, resaltó Raúl Neyra, gerente general de Fargo.

NO GEOLÓGICO; institucional
El Perú enfrenta un desafío interno que condiciona su competitividad, pese a la oportunidad geopolítica que representa la transición energética: la calidad de su institucionalidad, planteó Darío Zegarra, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), durante el Jueves Minero “Minería: oportunidad global y la tarea pendiente del Perú”, donde presentó tres propuestas concretas para los primeros 100 días del próximo gobierno. “La oportunidad estratégica del Perú en minerales críticos es hoy mayor que hace pocos años. Nuestro principal cuello de botella ya no es geológico: es institucional”, afirmó. Advirtió que factores como la minería ilegal, la corrupción subnacional y la falta de previsibilidad en permisos para desarrollar proyectos están debilitando la capacidad del país para posicionarse como proveedor confiable de minerales ante el mundo.


Yurani Triana

NUEVA DIRECTORA DE GESTIÓN HUMANA EN TERPEL
Terpel anunció el nombramiento de Yurani Triana como su nueva directora de Gestión Humana en Perú, cargo que asume tras una destacada trayectoria dentro de la organización y en el sector. Yurani es psicóloga por la Universidad Católica de Colombia y cuenta con una especialización en Gestión del Desarrollo y Cambio Organizacional por la Universidad Externado de Colombia. Asimismo, es coach ontológica certificada y ha complementado su formación con certificaciones en herramientas de evaluación de talento y liderazgo, fortaleciendo su enfoque en el desarrollo integral de las personas. Cuenta con más de 15 años de experiencia en gestión humana en compañías transnacionales, destacando su paso por Terpel Aviación del Perú, donde se desempeñó como Jefe de Gestión Humana desde el 2019.

COBRE
La producción nacional de cobre, en febrero, registró un total de 223,263 toneladas métricas finas (TMF), lo que significó un aumento de 2.9% en comparación a lo reportado en el mes equivalente del 2025 (217,002 TMF). Al respecto, este incremento resulta de los mayores niveles de producción presentados por Compañía Minera Antamina S.A. (+39.6%) y Minera Shouxin Peru S.A. (+30.4%), indicó el Ministerio de Energía y Minas en su más reciente boletín estadístico. Compañía Minera Antamina S.A. se mantuvo como el mayor productor de cobre a nivel nacional representando el 19.1% de la producción total.

CODELCO Y RELAVERAS
Codelco ha logrado recuperar alrededor de 530,000 toneladas de sus depósitos de relaves mineros en los últimos 30 años, lo que representa una contribución significativa a la producción, informó Humberto Rivas, gerente corporativo de Medio Ambiente, durante su presentación en el Congreso de Cierre de Minas, organizado por el DEEV. Con 11 relaveras y un total de 6,000 millones de toneladas depositadas, la productora estatal chilena enfrenta hoy el desafío de decidir entre cerrar estas instalaciones completamente al final de su vida útil o avanzar gradualmente en su gestión, mientras sigue compitiendo con proyectos que están aportando nueva producción de cobre. Gracias a su alianza con Minera Valle Central, una empresa de terceros que recupera cobre a partir del procesamiento de relaves y a la que se le paga por este servicio, Codelco ha podido extraer el valor residual de los desechos provenientes de las presas Colihues y Cauquenes, cuyos orígenes se remontan a la década de 1940 y ya han cumplido su vida útil.

PERÚ VS CONGO: HA LLEGADO EL MOMENTO DE MIRARNOS AL ESPEJO

El Congo ha logrado un crecimiento rápido gracias a yacimientos con leyes minerales muy altas, comparables a las que tuvo el Perú hace algunas décadas, lo que permite liberar grandes volúmenes de cobre con menor inversión relativa

El Perú se convirtió en el mayor productor después de su vecino Chile en 2016 gracias a una oleada de nuevos proyectos. Pero la producción y la inversión se han visto restringidas en los últimos años por la inestabilidad política y social. En los últimos años, la República Democrática del Congo ha experimentado un crecimiento extraordinario en la producción de cobre, consolidándose como uno de los actores clave del mercado global. De hecho, el país africano logró superar al Perú como segundo productor mundial en 2023, solo por detrás de Chile. Este cambio no es anecdótico, sino estructural. El dato más contundente es el volumen: en 2024, el Congo exportó un récord de 3.1 millones de toneladas de cobre, frente a los 2.83 millones de 2023 y 2.39 millones de 2022. Es decir, en apenas dos años, el país incrementó su producción en más de 700 mil toneladas, una expansión impresionante para estándares de la industria minera global. La República Democrática del Congo podría incluso desplazar a Chile del primer lugar al final de la década, mientras se desacelera el crecimiento de la extracción del metal rojo en los gigantes mineros andinos, dijo Wood Mackenzie en un informe divulgado por Bloomberg.

Como el Perú, la República Democrática del Congo posee algunos de los yacimientos de cobre de mayor ley (grado) del mundo, particularmente en el llamado “Copperbelt” africano. Esto significa que el contenido de cobre por tonelada de mineral es más alto que en muchos otros países, lo que reduce costos y aumenta la rentabilidad. El complejo minero Kamoa-Kakula, por ejemplo, es considerado uno de los proyectos de cobre de mayor ley a nivel global, con producciones proyectadas superiores a 500 mil toneladas anuales. Esta ventaja geológica es difícil de replicar en otras regiones. El Congo no solo produce cobre: también es el principal productor mundial de cobalto, con alrededor del 70% de la oferta global. Esto crea sinergias productivas, ya que el cobalto suele extraerse como subproducto del cobre. Esta combinación de cobre y cobalto posiciona al país como un proveedor estratégico global.

En su momento, el experimentado empresario minero Miguel Cardozo, presidente de PERUMIN 36, resaltó la importancia de considerar determinados factores para impulsar la industria minera en el Perú, como es el caso de la ley de los minerales (grado de concentración), que define de alguna manera la rentabilidad y avance de nuestros proyectos. La ley promedio de los recursos de cobre en los países no es la misma. “En Chile más o menos es 0.51%, en Perú estamos hablando de 0.41%, en México es 0.22% y en Rusia que tiene menores recursos es 0.81%, en Argentina 0.4%, mientras que en el Congo la ley es 2.6%”, indicó.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES
Un factor determinante es la fuerte presencia de inversión extranjera, especialmente de empresas chinas y grandes multinacionales. Compañías como CMOC, Glencore e Ivanhoe Mines han liderado el desarrollo de grandes proyectos mineros en el país africano. El Congo ha adoptado un modelo relativamente abierto a la inversión extranjera en minería, lo que ha permitido acelerar la explotación de sus recursos. En el primer trimestre de 2025, más del 99% de la producción de cobre provino de operadores privados y asociaciones con empresas internacionales.

A esto se suman operaciones como Tenke Fungurume y Kisanfu, que han consolidado una base productiva robusta. Este tipo de proyectos generan saltos abruptos en la producción nacional.

A pesar de su crecimiento, el modelo presenta fragilidades importantes. Primero, la volatilidad operativa. En 2025, las exportaciones de cobre cayeron 17.3% en los primeros nueve meses debido a problemas operativos en grandes minas. Esto revela una alta dependencia de pocos proyectos. Segundo, riesgos logísticos y de insumos. Por ejemplo, la producción depende de insumos como el ácido sulfúrico. Tercero, problemas institucionales: corrupción, inestabilidad política y debilidad regulatoria.

Haciendo las cuentas, el Perú tiene 300 mil toneladas de cobre en proyectos greenfield (nuevos), lo cual nos da una ventaja competitiva a nivel mundial en potencial de proyectos y reservas, y aunque la República Democrática del Congo produzca una cantidad similar a la nuestra, lo cierto es que, como país, a la fecha, el potencial peruano es prometedor.

El ascenso del Congo tiene consecuencias directas para los principales productores tradicionales: Perú y Chile. El Congo ya ha desplazado al Perú como segundo productor mundial, lo que implica una pérdida de posición estratégica. Esto intensifica la competencia por inversiones, mercados y precios. Históricamente, América Latina ha dominado la producción de cobre. Sin embargo, el auge africano —liderado por el Congo y potencialmente Zambia— sugiere una diversificación geográfica del suministro. Esto reduce el poder relativo de países como Perú y Chile en el mercado global.

En contraste, Perú enfrenta desafíos como conflictos sociales, burocracia y menor cartera de nuevos proyectos. Uno de los principales problemas de nuestro país es la paralización o retraso de proyectos mineros. Para competir con el Congo, el país necesita destrabar inversiones. Sin nuevos proyectos, la producción peruana tenderá a estancarse.

Para Perú, el desafío no es competir directamente en costos o leyes de mineral —donde el Congo tiene ventaja—, sino fortalecer sus propios atributos: estabilidad, sostenibilidad y capacidad institucional. Esto requiere reformas profundas para destrabar inversiones, reducir conflictos sociales y avanzar hacia una mayor sofisticación productiva. En un mundo donde el cobre será cada vez más demandado por la transición energética, el Perú aún tiene un rol clave que jugar. Pero mantener esa relevancia dependerá de decisiones políticas y estratégicas en el corto y mediano plazo.

 

El dinero tiene una marcada preferencia por las jurisdicciones en donde se multiplica con mayor facilidad. El Perú es dueño del 10% de reservas de cobre del mundo, detrás de Chile que posee un 30%, y el Congo tiene un aproximado de 3.5% de reservas de cobre del mundo; sin embargo, el país africano presenta una ley más alta que le permite trabajar con menor volumen de producción. En cambio, en el Perú, las operaciones mineras requieren de mayor capital y, por tanto, necesitan funcionar como una máquina precisa y sin interrupciones en el horizonte.

Con todo, la permisología (este fenómeno descrito como la innecesaria complicación de procesos) retrasa los proyectos mineros en el Perú a diferencia de la República Democrática del Congo, que ya no es ese país enfermo de inestabilidad.

DIFIERE
Ante el acelerado crecimiento de la producción cuprífera en la República Democrática del Congo, el vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, Juan Carlos Ortiz, descarta que el liderazgo peruano esté en riesgo por una competencia directa en volumen. “La industria minera responsable entiende que no competimos por ser el primer o segundo lugar en producción. No nos pagan más por estar arriba en un ranking”, afirmó. En efecto, su observación está relacionada más con la rentabilidad que con la cantidad per se. Cuando Ortiz aseveró esto, en concreto, dijo que ser el principal productor de algo no garantiza ser la mejor plaza para ejecutar la inversión. La competitividad de una nación no se mide en volúmenes sino en retornos para todos los grupos de interés. La competencia real se da cuando una empresa global decide dónde destinar su próximo dólar. La verdadera competencia ocurre cuando una compañía internacional tiene que decidir si invierte en Perú, Congo, Chile o Argentina y la tarea del Gobierno, sea cual fuere éste, es ofrecer las condiciones para que ese capital opte por plantarse aquí.

El Congo ha logrado un crecimiento rápido gracias a yacimientos con leyes minerales muy altas, comparables a las que tuvo el Perú hace algunas décadas, lo que permite liberar grandes volúmenes de cobre con menor inversión relativa. La lógica de la inversión extractiva no tiene complicaciones: a mayor profundidad de la veta, los gastos se incrementan dado que implica el uso de más maquinaria, insumos, infraestructura.

Ortiz reconoce que el país ha mejorado algunas posiciones en índices internacionales de competitividad minera, como el del Fraser Institute, pero advierte que aún existen brechas estructurales.

Según su diagnóstico, el Perú debe poner toda su atención en la estabilidad legal, el régimen tributario competitivo, la agilización de permisos, la mayor presencia efectiva del Estado y el combate frontal a la minería ilegal. La creciente expansión de operaciones informales no solo erosiona la institucionalidad, sino que eleva la percepción de riesgo país para los inversionistas. El riesgo de violencia que ya vemos en el norte con el oro puede escalar hacia el sur cuprífero si no se toman medidas, alertó.

Como el Perú, la República Democrática del Congo posee algunos de los yacimientos de cobre de mayor ley (grado) del mundo, particularmente en el llamado “Copperbelt” africano. Esto significa que el contenido de cobre por tonelada de mineral es más alto que en muchos otros países, lo que reduce costos y aumenta la rentabilidad.

ADICIÓN
Haciendo las cuentas, el Perú tiene 300 mil toneladas de cobre en proyectos greenfield (nuevos), lo cual nos da una ventaja competitiva a nivel mundial en potencial de proyectos y reservas, y aunque la República Democrática del Congo produzca una cantidad similar a la nuestra, lo cierto es que, como país, a la fecha, el potencial peruano es prometedor. El proyecto de cobre Tía María, de Southern Perú, ya en construcción y con la intención de iniciar su producción comercial en 2027, adicionaría 120 mil toneladas anuales; Zafranal, de la multinacional Teck, otras 126 mil; Trapiche, proyecto de Compañía de Minas Buenaventura, 70 mil.

Más del 60% de los proyectos en cartera del país son de cobre y el interés mundial por este metal es ampliamente conocido. El papel del cobre en la transición energética se debe a su excepcional conductividad (solo la plata es mejor conductor, pero es mucho más cara), durabilidad y reciclabilidad. Para muchos estudios, la demanda de transición energética será la principal fuente de crecimiento de la producción de cobre entre 2025 y 2040. Otro factor es la anticipación de una fuerte demanda relacionada con la inteligencia artificial (IA) derivada de la construcción de centros de datos, que utilizan cobre para la refrigeración y la distribución de energía. Con todo, el crecimiento de la demanda de centros de datos sigue siendo un riesgo al alza para estas previsiones. El continuo aumento de la demanda de computación sigue siendo de gran actualidad para los mercados del cobre.

El pedido a las autoridades del país es concentrarse en poner en valor los proyectos mineros, especialmente de cobre, pues existe un contexto favorable debido a la transición energética y al uso de energías limpias en todo el planeta, y a su actual precio en los mercados internacionales (la libra supera los US$5). “En verdad no importa el ranking, lo importante es incrementar nuestra producción y que esto se refleje en mayores recursos para continuar la senda del desarrollo y cerrar brechas que tanto se requiere en el país”, refirió otro reconocido empresario minero, Domingo Drago.

Los países con mayores reservas de cobre son principalmente Chile, Perú, Australia, Rusia y la República Democrática del Congo, seguidos por un segundo grupo donde están México, EE. UU. y China. Esta concentración significa que el mercado del cobre no es disperso: está dominado por un núcleo reducido. El Perú produce 2.5 millones, mientras que nuestro vecino Chile genera más del doble. Seguimos siendo una potencia cuprífera pero es innegable que ciertas áreas geográficas de África han ganado relevancia. Los millones de dólares invertidos y el empleo y desarrollo generado allá son millones de dólares y empleos ausentes en nuestro país.

En un escenario positivo, la producción de cobre en el Perú al 2040 alcanzará las 4.3 millones de toneladas, superando ampliamente la producción actual que llega a los 2.7 millones de toneladas, señaló anteriormente Rubén Arratia, director de Investigación en Metales Básicos y Preciosos en Wood Mackenzie. “La demanda del cobre se ve brillante. Uno de los responsables de esto es la transición energética, lo cual involucra cerca de 9 millones de toneladas adicionales. El cobre tiene un excelente futuro”, señaló Arratia. La oferta futura del cobre está concentrada y pocos países definirán el equilibrio del mercado global. Esperemos que el Perú sea uno de ellos.

PERÚ Y EL CONGO: ¿QUÉ HA PASADO?

Responde JOSÉ LUIS NOLAZCO, docente de la Facultad de Economía de la Universidad de Lima

¿Por qué ha crecido tanto la producción cuprífera en la República Democrática del Congo?
El ascenso de la República Democrática del Congo como potencia minera no responde a un factor aislado, sino a la convergencia de condiciones geológicas, financieras y de mercado durante la última década.

Riqueza geológica sin precedentes: El subsuelo congoleño alberga los yacimientos más ricos del mundo. Un ejemplo es el complejo Kamoa-Kakula, con leyes de mineral superiores al 4,5 %, un nivel extraordinario que reduce costos y acelera los plazos de escalamiento productivo.

El motor financiero de China: Las empresas chinas han sido decisivas al controlar o participar en las principales operaciones, integrando la extracción con la cadena de producción de baterías. Este modelo aseguró capital constante, incluso en periodos de incertidumbre global.

Impulso de la transición energética: La demanda global por electrificación (vehículos eléctricos y energías renovables) ha posicionado al Congo como un actor estratégico fundamental. Esta presión del mercado facilitó el financiamiento de expansiones que, en otros contextos, habrían tardado años.

Superación de competidores: En 2024, la RDC le arrebató al Perú el puesto de segundo productor mundial de cobre y consolidó su ventaja en 2025 con 3,2 millones de toneladas frente a las 2,77 millones peruanas. La ventaja radica en una combinación de minas superficiales, alta ley mineral y una regulación laxa.

¿Qué prácticas y reformas podría replicar el perú para impulsar su industria local relacionada con el metal rojo?
El Perú se encuentra en un punto crítico: con una producción estancada y yacimientos en declive, su competitividad depende de reformas políticas e institucionales urgentes. Las medidas propuestas incluyen:
Agilización administrativa: Es imperativo establecer una ventanilla única con plazos vinculantes. Actualmente, un proyecto puede requerir hasta 400 permisos y 15 años de trámites, lo que eleva los costos administrativos al triple en comparación con Canadá o Australia.

Desbloqueo de la cartera de proyectos: El 91 % de la inversión minera (más de US$ 54.000 millones) está atrapado en fase de planeación. Proyectos como Tía María o Zafranal requieren que el Estado garantice estabilidad y gestione conflictos sociales preventivamente.

Fomento del valor agregado: El país debe invertir en capacidad de fundición y refinación. En 2019, Perú solo refinó el 9,8 % de su cobre, mientras que Chile superó el 50 % y China, el 85 %, lo que representa una pérdida de captura de valor económico.

Formalización minera: Según el modelo chileno de Enami, Perú necesita un esquema articulado de asistencia técnica y financiamiento para formalizar a los pequeños mineros, considerando que solo el 2 % de los inscritos en el Reinfo ha culminado el proceso.

Exploración y diálogo: Se debe fortalecer al INGEMMET y ofrecer incentivos para atraer empresas junior a la exploración. Asimismo, el modelo de diálogo de Quellaveco debe estandarizarse para lograr legitimidad social desde las etapas tempranas.

Alineamiento con la agenda verde: Posicionar el cobre peruano como insumo estratégico para la transición energética global permitiría atraer capital responsable y cumplir con los estándares exigentes de los mercados internacionales.

¿El Perú ha perdido competitividad como plaza para la inversión minera?
Sí. Los datos evidencian un retroceso significativo en el atractivo del país para los capitales mineros.

Caída en el índice Fraser: De ocupar el puesto 14 en 2018 (su mejor registro histórico), el Perú descendió abruptamente al puesto 59 en 2023. Aunque en 2024 hubo una leve mejora, en 2025 se situó en el puesto 41, superado por competidores regionales como Chile, Brasil, México e incluso provincias argentinas.

Factores de deterioro: La paralización de megaproyectos como Río Blanco o Tía María demuestra que el problema es institucional, no geológico. Los inversionistas señalan la incertidumbre regulatoria, la inestabilidad política y la debilidad del Estado para defender los derechos de propiedad.

Inseguridad y minería ilegal: El avance del crimen organizado y la minería ilegal proyectan una imagen de inseguridad. Un ejemplo crítico fue el asesinato de trabajadores en la Minera Poderosa en 2025, sumado a exportaciones ilícitas de oro que se estiman en US$ 12.000 millones.

Perspectiva a futuro: Si bien la coyuntura de precios es favorable por la demanda de cobre, el objetivo de recuperar el top 10 mundial exige una reforma profunda del entorno de inversión. De lo contrario, otros países continuarán ocupando el espacio que el Perú deja vacante.

Rómulo Mucho

Rómulo Mucho

consultor internacional de Recursos Minerales y Energéticos y exministro de Energía y Minas

LA PRÓXIMA CRISIS GLOBAL SERÁ LA MINERA

Las oportunidades no se pierden nunca, las que tu no aprovechas, las aprovecha otro

Puede parecer exagerado, pero no lo es. El mundo se está quedando sin cobre. Si no lideramos su oferta, inevitablemente vamos a tener que administrar su escasez. Actualmente no existe en el mercado internacional la suficiente cantidad que cubra la demanda actual y menos, la de las próximas décadas. El cobre, quizá el más importante de los minerales críticos, se ha convertido en el termómetro que mide la salud de la economía mundial. Es el elemento clave para la transición energética y la descarbonización del planeta. El déficit de cobre no es sólo coyuntural, ha pasado a ser estructural a partir de este año 2026. Aquí algunos temas clave:

Perú y Latinoamérica emergen como refugios estratégicos de «origen seguro» frente a rutas comerciales en conflicto, ofreciendo una prima de valor sobre el precio de Londres. Latinoamérica tiene la oportunidad histórica de liderar la oferta con «cobre verde» y soberanía tecnológica, lo que podría generar millones de empleos y miles de millones de dólares en ingresos fiscales para nuestros países; de lo contrario, nos limitaremos como ya se dijo, a administrar la escasez.

Debemos dejar de seguir exportando concentrados de cobre. Adoptemos como política de Estado la captura de valor sobre nuestros recursos naturales. En CESCO Week de hace dos semanas en Santiago de Chile, se habló del «Triángulo del Cobre» compuesto por Chile, Perú y Argentina, un proyecto muy interesante que cuenta con 42 proyectos importantes de cobre con un potencial de inversión de 138,000 millones de dólares, lo que podría añadir 6 millones de toneladas adicionales de cobre fino a la oferta global.

El cobre, quizá el más importante de los minerales críticos, se ha convertido en el termómetro que mide la salud de la economía mundial.

En el Perú, tenemos enormes desafíos que superar para poner en valor una cartera muy importante de proyectos de cobre que están paralizados desde hace muchos años. Las principales dificultades a superar son: (1) la cantidad de permisos y el tiempo que puede tomar entre 2 a 3 décadas para hacer realidad un proyecto minero y (2) la conflictividad social que viene impidiendo la exploración, así como la construcción de proyectos mineros para ponerlos en producción.

El Estado debe acompañar a los proyectos de interés público, para facilitar la llegada de grandes inversiones y que estos generen ganancias, empleo y desarrollo local.

En los últimos años ha crecido la minería ilegal que invade concesiones e inclusive, hasta algunas operaciones mineras, esto puede hacer desistir la llegada de inversiones tan importantes para nuestro crecimiento económico. El Estado tiene la obligación de ordenar este segmento de la minería mediante una ley de la Minería Artesanal y de Pequeña Escala (Ley MAPE).

Liderar la oferta mundial de cobre es una gran oportunidad para Perú y Latinoamérica. Un antiguo pensamiento dice que “las oportunidades no se pierden nunca, las que tu no aprovechas, las aprovecha otro”.

«Exigimos al contratista que el 100% de la mano de obra no calificada sea local»

“Es una exigencia que nosotros tenemos para poder fortalecer los lazos con la comunidad”, indica Dante Aguilar, gerente general de Activos Mineros SAC

La remediación de pasivos ambientales mineros puede multiplicar hasta por seis la inversión realizada. Es rentable. Y más importante aún, es una tarea pendiente, un compromiso de todos con todos, una obligación social, un imperativo ambiental. Dante Aguilar, gerente general de Activos Mineros SAC, nos revela los planes de la empresa para este 2026.

¿Qué han logrado en 2025? En remediación, en ejecución de inversiones…
Uno de nuestros proyectos que se han concluido en el 2025 es Excélsior, ubicado en Cerro de Pasco. Se trata de una desmontera. Este es un proyecto referente porque se encuentra dentro de la zona urbana y es el resultado de las operaciones de más de 60 años de Centromín, que dejó una acumulación de alrededor de 55 millones de toneladas de material. Ese material constituía un riesgo para la salud y para el medio ambiente. Nuestro trabajo consistió en estabilizar física y químicamente este material.

¿Cuánto invirtieron en ese proyecto solamente?
200 millones de soles. El proyecto empezó en 2017 y se ha concluido el año pasado.

¿Ya no habrá más inversiones para ese proyecto?
Ya no hay inversiones en obra. Ahora pasamos a una fase de poscierre. Es una fase donde se tiene que garantizar que el proyecto es estable desde el punto de vista químico y geológico, y se hacen algunas actividades de recalce, de topsoil, de algunas especies biológicas. O ajustes. Son inversiones mucho más pequeñas en comparación con el desarrollo global.

Hemos cerrado también un proyecto que se llama Azulmina, que también está en Cerro de Pasco. Azulmina nos terminó costando aproximadamente 50 millones de soles. Es una ex unidad minera que tenía una acumulación de 68 pasivos. A diferencia de Excélsior, que era solamente un gran pasivo, acá había varios pasivos dispersos, entre desmonteras, relaveras, tajos, bocaminas. Ya se ha terminado también ese proyecto.

¿Pudieron, como Amsac, ejecutar todo su presupuesto en 2025?
Normalmente la superamos. El año pasado sí hubo algunas complicaciones. Llegamos a ejecutar cerca del 90%. Más allá del desarrollo de los proyectos, la mirada está puesta en las personas, en las comunidades. En el caso de nuestros proyectos, podemos decir que tal vez no son muy visibles como si lo es la construcción de un puente o una escuela.

¿Puede hablar de las complicaciones que tuvieron?
Somos una empresa pública de derecho privado. Somos una especie de híbrido. Nuestro mecanismo de contratación es el mecanismo que prevé la Ley General de Contrataciones del Estado. Tienes que sujetarte a las condiciones que establece esta ley.

Ese mecanismo a veces genera que tus procesos puedan quedarse desiertos o retrasarse en la ejecución de obra. Hay factores externos que no dependen enteramente de la empresa, que no están vinculados a tu eficiencia.

¿Usted está a favor de reformas urgentes para acelerar ese tipo de procesos, quizás?
Siempre hay la posibilidad de hacer ajustes y mejoras a las normas, principalmente a esta norma. A esta norma se le han hecho algunas modificaciones, algunas mejoras, no hace mucho tiempo. El año pasado se incorporaron mejoras.

En total nosotros tenemos proyectos en 11 regiones del Perú. Tenemos una cartera de 66 proyectos que pueden sumar alrededor de 1.200 pasivos.

Hay una nueva ley con un nuevo reglamento y todavía estamos en la curva de aprendizaje de esa nueva ley y ese nuevo reglamento. Entonces, hacer una modificación tan rápida creo que no sería lo prudente.

El presupuesto para 2026, ¿a cuánto asciende?
Nosotros tenemos un presupuesto asignado para el 2026 de alrededor de 123 millones de soles para remediación ambiental.

¿Van a quedarse cortos?
No, porque concuerda con lo que hemos planificado invertir. Tenemos dos proyectos importantes, uno es Caridad y otro proyecto es Santa Rosa. Uno constituye la segunda fase de un proyecto ya culminado que está en cabecera de cuenca del río Rímac. Y el otro sí es la primera fase de una intervención de una relavera que se encuentra en Huancavelica. Principalmente el presupuesto es para financiar estos dos proyectos, ya que se encuentran en la primera etapa del proceso de contratación pública. Estos dos proyectos serían nuestros más grandes objetivos de este año.

¿De qué trata exactamente el acuerdo firmado con la minera Chinalco?
Chinalco es un inversionista privado que se adjudicó el proyecto Toromocho hace algunos años, hace unas décadas en realidad. Nosotros somos los supervisores de ese contrato y mantenemos una relación cercana. Ellos han visto la parte de promoción de inversión privada, que es uno de los ejes principales de Activos Mineros. Y les ha interesado ambas líneas en adición a los proyectos de innovación que estamos impulsando. Y lo que hemos hecho es sellar un convenio para el desarrollo de competencias técnicas.

 

El convenio tiene ese objetivo: fortalecer las competencias técnicas. Hemos podido visitar ya su centro de control acá en Lima, bastante automatizado. Han desplazado las operaciones que tenían en mina, las han traído acá; nos ofrecen una perspectiva del cierre, cómo ven ellos el cierre. Básicamente estamos buscando una sinergia, es un convenio que se ha firmado hace poco. La intención es conocer de sus experiencias en cierre de minas. Ellos nos comentaban que tienen varios proyectos en China. La intención es transmitir el conocimiento que ellos tienen y evaluar si pueden ser aplicables acá en Perú.

Mencionaba Pasco como una de las regiones en las que más remediaciones han hecho.¿Qué otras regiones requieren urgentemente remediación?
Lima, Áncash, Cajamarca. En total nosotros tenemos proyectos en 11 regiones del Perú. Tenemos una cartera de 66 proyectos que pueden sumar alrededor de 1.200 pasivos.

¿Todos ellos son huérfanos? ¿Nunca se identificó al responsable de eso?
No. Existen dos categorías. Los huérfanos y los que vienen de la actividad minera estatal. Centromin, Minero Perú. Los que vienen de la actividad minera estatal, cada vez el número va reduciéndose de manera considerable. Quedan muy pocos pasivos. En cuanto a los huérfanos, el avance no ha sido tan veloz.

¿Cómo priorizan los proyectos que van a remediar?
Eso no está dentro de nuestra competencia. En esencia, la priorización es una competencia del Ministerio de Energía y Minas. Ahora bien, en Activos Mineros sí hay una escala de valoración por peligrosidad, por ejemplo. Hay pasivos que pueden ser más peligrosos para la salud y para el medio ambiente que otros.

Ustedes contratan mucha mano de obra local.
Esa es una de las políticas muy fijas aquí en Activos Mineros. Es una exigencia que nosotros tenemos para poder fortalecer los lazos con la comunidad. Y nuestra exigencia ha ido creciendo. Lo que le exigimos al contratista es que el 100% de la mano de obra no calificada sea local. A veces se llega a escenarios en que la mano de obra no calificada no se puede cubrir.

¿Usted también es partidario de que las Obras por Impuestos incluyan la remediación ambiental?
Por supuesto; hemos estado promoviendo el tema, hemos estado impulsándolo.

¿Los escuchan, les ignoran?
Hemos presentado un modelo, hemos presentado el modelo preliminar al Ministerio de Economía y Finanzas. De hecho, la habilitación legal existe para incorporar la posibilidad de que los pasivos ambientales puedan ser desarrollados a través del mecanismo, pero todavía sí falta una habilitación sectorial.

¿Cuáles son los desafíos técnicos, los mayores desafíos técnicos que tienen para remediar pasivos?
Casi todos nuestros proyectos tienen un denominador común que son las condiciones adversas. Están a mucha altitud, hay frío extremo, debemos soportar radiación extrema, ausencia de vías. La época de lluvias, por ejemplo, paraliza proyectos. Una precisión: no tenemos proyectos en costa; la mayoría de nuestros proyectos están situados en la cordillera de los Andes.

Casi todos nuestros proyectos tienen un denominador común que son las condiciones adversas. Están a mucha altitud, hay frío extremo, debemos soportar radiación extrema, ausencia de vías.

¿Y cómo es la comunicación con las comunidades?
Nosotros tenemos un mecanismo que le llamamos “mesas de sostenibilidad”. Tenemos todo un procedimiento, digamos, para poder intervenir en comunidades. Hay un equipo de avanzada. Y de hecho, normativamente también necesitamos tener la disponibilidad de las áreas donde se va a intervenir. Hay que hacer negociaciones con la comunidad pues, en su gran mayoría, son los propietarios de las tierras en donde vamos a trabajar.

Entonces, sí hay mecanismos de negociación, se buscan mecanismos de compensación. Por ejemplo, la mano de obra. Principalmente son la generación de puestos de trabajo o algunas actividades vinculadas al proyecto. Algunos se vuelven proveedores de materiales como topsoil, como plántulas.

Para este año el presupuesto es de 123 millones de soles. A este ritmo de inversión, ¿cuándo vamos a acabar de remediar los pasivos mineros en el país?
Esa es una buena pregunta. El universo de pasivos no es estático. Se ha ido moviendo con el tiempo, dependiendo de la caracterización.

¿Siempre encuentran más? ¿Eso quiere decir?
No, sino que a veces en la caracterización se determinan pasivos que también ya no revisten peligrosidad. Puede ser que anteriormente una estructura, un campamento, una caseta o algo así, haya sido considerado un pasivo, y después, ya con las mediciones, con la caracterización más profunda que hace el Minem, dice, oye, esto no es un pasivo, no constituye un riesgo ni para la salud ni para el medio ambiente. Entonces enfoquémonos en lo que verdaderamente constituye un riesgo, que puede ser un relave, una bocamina, una de estas cosas. Por eso sostengo que el inventario es dinámico.

Dentro de ese inventario, que también suma alrededor de 6.000 pasivos, hay muchos que sí tienen responsables conocidos. Entonces se va reduciendo el número de pasivos. Ahora bien, la tarea es todavía larga. Yo no te podría decir cuánto vamos a tardar. Las buenas noticias son que el presupuesto ha ido creciendo, los proyectos se han ido cerrando, digamos que vamos yendo a un buen ritmo. Somos uno de los pocos países que tiene presupuesto y una empresa especializada para dedicarse a este problema.

Desde que existe Activos Mineros hasta la fecha, ¿cuánto han avanzado en remediación, más o menos?
En inversión hemos superado los 1,000 millones de soles. En proyectos, en pasivos, tenemos asignados alrededor de 1.200 pasivos, de los cuales han sido remediados más de 600.

¿Es rentable remediar?
Hace un par de años empezamos a trabajar una metodología con la Universidad Cayetano Heredia para poder ver cuál es el retorno, cuál es el retorno de este tipo de proyectos. Y las investigaciones arrojan resultados interesantes. Se intenta valorizar cada sol invertido y en algunos proyectos se refleja que son hasta seis soles.

«Coroccohuayco representa la continuidad de las operaciones de Antapaccay y una oportunidad concreta para el desarrollo de Espinar, Cusco y el país»

En proveedores locales, 15 empresas comunales vinculadas a la operación movilizan más de S/ 300 millones anuales y generan más de 1,400 empleos directos

“Los recursos de Antapaccay están declinando (de un promedio de 173 ktpa en los últimos 10 años a 100 ktpa para el presente año). Esta es una condición que cualquier operación enfrenta a medida que pasa el tiempo. Es por esta razón que estamos focalizados en el proyecto Coroccohuayco”, explica Karim Batallanos, CEO de Compañía Minera Antapaccay, en este diálogo. La visión de la empresa es continuar consolidándose como un referente de minería moderna y responsable, que contribuya al desarrollo económico, social y ambiental del Perú.

¿Cómo evalúan el rol del cobre en la transición energética global y qué impacto prevén en la demanda a mediano y largo plazo?
El Perú, y particularmente nuestras operaciones, ocupan una posición estratégica en el mercado del cobre, un insumo esencial para la vida diaria, electrificación, energías renovables y la electromovilidad. Según proyecciones de la Agencia Internacional de Energía, la demanda de minerales críticos continuará creciendo de manera sostenida hacia 2030. En ese contexto, el desafío no es solo producir más, sino hacerlo de manera responsable, con trazabilidad y una menor huella de carbono.

A través de Obras por Impuestos, hemos priorizado proyectos enfocados en cerrar brechas en servicios básicos, especialmente en agua y saneamiento. Un ejemplo concreto es la inversión de S/ 19.2 millones en Alto Pichigua, en Espinar, que beneficiará a más de 2,900 personas con acceso a agua segura y soluciones de saneamiento.

En el contexto actual de precios internacionales del cobre, ¿cómo califican el desempeño reciente de Antapaccay y cuáles son sus principales desafíos operativos?
Antapaccay ha mantenido un desempeño sólido, respaldado por una operación eficiente y una gestión enfocada en la optimización de costos y la sostenibilidad. En un entorno de precios internacionales volátiles y mayores exigencias operativas, hemos logrado sostener niveles competitivos de producción. Nuestros principales desafíos están en seguir mejorando la productividad y avanzar en la descarbonización, para lograr nuestras metas en materia ambiental.

¿Qué proyecciones manejan respecto a la producción de cobre en Antapaccay en los próximos 5 a 10 años?
Los recursos de Antapaccay están declinando (de un promedio de 173 ktpa en los últimos 10 años a 100 ktpa para el presente año). Esta es una condición que cualquier operación enfrenta a medida que pasa el tiempo. Es por esta razón que estamos focalizados en el proyecto Coroccohuayco para garantizar continuidad de nuestras operaciones y contribución al entorno. Estamos proyectando con este proyecto llegar a alrededor de 300,000 toneladas anuales, consolidándonos como uno de los principales polos cupríferos del país. Amplía el futuro minero de Espinar por más de 25 años. Este crecimiento responde a la creciente demanda global y se traduce también en mayor generación de empleo, encadenamientos productivos y aportes fiscales para el desarrollo del territorio. Los niveles actuales ya están en rango de 100 ktpa de cobre fino.

¿Qué avances existen en proyectos de ampliación o extensión de vida útil de la mina (Integración Coroccohuayco), y qué niveles de inversión estiman para estos desarrollos?
Coroccohuayco representa la continuidad de las operaciones de Antapaccay y una oportunidad concreta para el desarrollo de Espinar, Cusco y el país. El proyecto tiene una inversión estimada de US$ 1,800 millones y una operación proyectada hasta 2040 que permitirá sostener empleo formal y dinamizar la economía local, entre otros, contribuyendo además a consolidar al Perú como un actor clave en la producción de cobre para la transición energética global.

 

¿Cómo están abordando la eficiencia operativa y la innovación tecnológica para mantener la competitividad de Antapaccay?
Estamos enfocando nuestra competitividad en una operación cada vez más eficiente, apoyada en tecnología. Hoy venimos incorporando automatización en procesos clave y el uso de equipos más productivos, como perforadoras eléctricas, que nos permiten optimizar tiempos y reducir consumo energético. Esto no solo mejora nuestra productividad, sino que también nos prepara para una minería más moderna, donde la eficiencia operativa y la innovación van de la mano. Tenemos un equipo de personas de alto desempeño detrás de cada mejora.

¿Cuál es la estrategia de la compañía frente a la creciente presión por estándares ambientales y sociales en la industria minera?
Nuestra estrategia de sostenibilidad está alineada con estándares ESG internacionales y con nuestro Plan de Transición Climática. Operamos con energía 100% renovable y reutilizamos el 99% del agua en nuestros procesos. Asimismo, seguimos incorporando innovación en nuestras operaciones, como una flota de buses eléctricos y programas de forestación que ya superan los 585 mil árboles en más de 700 hectáreas altoandinas. Hoy, la minería no solo se mide por lo que produce, sino por cómo lo hace y qué valor genera en el entorno. Tenemos una estrategia para el aporte al desarrollo territorial de Espinar, aportando al convenio marco, a proyectos de desarrollo comunitario y una cartera de Obras por impuestos

En relación con las inversiones mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, ¿qué proyectos han priorizado en la zona de influencia y qué impacto han tenido hasta la fecha?
A través de Obras por Impuestos, hemos priorizado proyectos enfocados en cerrar brechas en servicios básicos, especialmente en agua y saneamiento. Un ejemplo concreto es la inversión de S/ 19.2 millones en Alto Pichigua, en Espinar, que beneficiará a más de 2,900 personas con acceso a agua segura y soluciones de saneamiento. Estamos comprometidos en impulsar el proyecto de agua y saneamiento para la ciudad de Espinar, que demandará una inversión de alrededor de S/ 300 millones, para hacerlo viable, estamos estableciendo alianzas, en este caso, Caterpillar se sumará a esta causa.

Este tipo de iniciativas no solo mejora la salud y la calidad de vida de las familias, sino que también genera empleo local y dinamiza la economía. Creemos que este mecanismo es clave para articular esfuerzos público-privados y responder de manera más rápida a las necesidades del territorio.

Nuestra estrategia de inversión social está orientada a generar valor compartido y desarrollo sostenible en el territorio, a través de un enfoque integral basado en seis mecanismos de desarrollo: empleabilidad territorial, convenio marco, obras por impuestos, desarrollo de proveedores, convenios directos y el aporte por canon y regalías.

¿Qué porcentaje de la inversión total de la compañía se destina actualmente a programas sociales y desarrollo comunitario?
Nuestra estrategia de inversión social está orientada a generar valor compartido y desarrollo sostenible en el territorio, a través de un enfoque integral basado en seis mecanismos de desarrollo: empleabilidad territorial, convenio marco, obras por impuestos, desarrollo de proveedores, convenios directos y el aporte por canon y regalías. Este modelo nos permite impulsar proyectos de alto impacto en salud, educación, agua y saneamiento y, al mismo tiempo, generar oportunidades concretas para la población, con más de 2,700 espinarenses trabajando actualmente de manera directa e indirecta en nuestra operación. Así, consolidamos un aporte sostenido que dinamiza la economía local y fortalece el desarrollo del territorio.

En proveedores locales 15 empresas comunales vinculadas a la operación movilizan más de S/ 300 millones anuales y generan más de 1,400 empleos directos, lo que demuestra el impacto económico local de la actividad minera

Nuestro enfoque es fortalecer la confianza a través de empleo, desarrollo productivo, inversión social y cumplimiento de compromisos, construyendo relaciones sostenidas en el tiempo.

¿Qué visión tiene la alta gerencia sobre el futuro de Antapaccay dentro del portafolio global de la compañía y su relevancia estratégica para el Perú?
Antapaccay es un activo estratégico dentro del portafolio global de la compañía y un aporte relevante para el país, en un sector que representa alrededor del 10% del PBI y más del 60% de las exportaciones. El aporte en el entorno es evidente y se ha materializado a lo largo de los 42 años de nuestra presencia. Nuestra visión es continuar consolidándonos como un referente de minería moderna y responsable, que contribuya al desarrollo económico, social y ambiental del Perú. Producir cobre hoy implica hacerlo de manera responsable, competitiva y generando valor real en el territorio.

Chancadoras y repuestos: la base operativa de la minería moderna

Las chancadoras tienen un papel muy importante al empezar a procesar el mineral. Cómo funcionan las chancadoras afecta directamente la cantidad de trabajo que se puede hacer, los gastos y si las operaciones siguen adelante sin problemas. Como hay una mayor necesidad de minerales y se están desarrollando nuevas tecnologías, las chancadoras y sus repuestos son fundamentales para que la industria sea más eficiente, pueda competir mejor y sea más sostenible.

En Perú, la minería es muy importante para la economía del país. Para que la minería funcione bien, es fundamental que el procesamiento del mineral sea eficiente. En este proceso, las chancadoras son fundamentales. Ellas reducen el tamaño de las rocas que se extraen de la mina. Esto es muy importante porque influye en cómo van los procesos siguientes. Si las chancadoras funcionan bien y sin parar, eso determina cuánto mineral puede producir una mina. Además, afecta los costos y la ganancia que se obtiene de los proyectos mineros.

Existen distintos tipos de chancadoras, como las de mandíbula, cono, impacto y móviles, cada una adaptada a etapas específicas del proceso.

Las chancadoras son máquinas que rompen rocas grandes en pedazos más pequeños. Esto hace que sea más fácil manejarlas y tratarlas después. En Perú, la tierra es muy complicada y las rocas son muy duras, así que estas máquinas deben trabajar muy fuerte. Por eso, se han creado tecnologías más fuertes y especiales. Lo bueno de estas máquinas es que ayudan a que el mineral fluya mejor, a que se procese más rápido y a que se puedan recuperar más recursos valiosos como el cobre, el oro y el zinc.

El tipo de chancadora que se utiliza es diferente según la etapa del proceso y las características del material. En la primera etapa, las chancadoras de mandíbula son muy importantes porque reciben bloques grandes y los reducen a tamaños que se pueden manejar. Estas máquinas son fuertes y tienen un mecanismo simple, lo que las hace muy confiables para trabajos duros. A medida que el material sigue adelante, las chancadoras de cono comienzan a trabajar en las etapas siguientes, lo que permite reducir el material de manera más fina y uniforme. Este tipo de equipo es muy apreciado porque es preciso y puede crear tamaños de gránulos específicos, lo que es importante para que las plantas concentradoras funcionen de manera eficiente.

Las chancadoras permiten reducir el tamaño del mineral, facilitando su procesamiento y mejorando la eficiencia de toda la operación minera.

Por otro lado, las chancadoras de impacto son muy utilizadas en aplicaciones donde se necesita una forma específica del material final. Esto es especialmente importante en la producción de agregados. Aunque también se usan en algunos procesos de minería. Hace poco, las chancadoras móviles han cambiado mucho en el sector. Son muy flexibles en zonas remotas. Esto es muy importante en países con geografías complicadas como Perú. Estas unidades permiten que el proceso de trituración se haga en el lugar de extracción. De esta manera, se reducen los costos de logística y los tiempos de transporte.

El desarrollo de soluciones para triturar ha ayudado a las minas del país a trabajar de manera más eficiente. Ahora se utilizan plantas que incluyen varias etapas de chancado. Esto ha mejorado el flujo de trabajo y ha disminuido los problemas. También se ha aumentado la cantidad de material que se puede procesar. Además, los sistemas hidráulicos y los mecanismos de ajuste automático han mejorado la seguridad y han reducido el riesgo de problemas graves. Esto es muy importante en las minas grandes, donde cada hora que no se trabaja puede generar grandes pérdidas.

 

En el mercado peruano, el negocio de chancadoras y repuestos está creciendo rápidamente. Esto se debe a que hay una gran demanda de minerales importantes en todo el mundo y muchos proyectos mineros atractivos que están recibiendo mucho dinero de inversores. Esto ha generado una gran competencia entre las empresas que venden estos productos en Perú y en otros países, que quieren vender equipos mejores y más respetuosos con el medio ambiente. Las empresas prefieren comprar maquinaria que pueda procesar más material y que dañe menos al planeta, lo que está en línea con las reglas y los compromisos para ser más sostenible en la industria minera.

La tecnología ha cambiado mucho la forma en que funcionan las chancadoras. Ahora, las empresas pueden controlar cómo trabajan las máquinas en tiempo real y predecir si algo puede fallar antes de que sea un problema grande. Esto no solo hace que las máquinas estén disponibles más tiempo, sino que también ayuda a usar los recursos de manera más eficiente y reduce el costo de mantenerlas. Además, se están creando máquinas que usan electricidad o son híbridas para usar menos energía y producir menos contaminación, lo que es muy importante en el mundo actual.

La incorporación de nuevas tecnologías permite monitorear equipos en tiempo real y anticipar fallas, reduciendo costos y tiempos de inactividad.

Otro avance importante es el diseño de los componentes. Esto es especialmente cierto para las partes que se desgastan mucho, como los mantos, cóncavos y mandíbulas. Los materiales utilizados para estas partes son más resistentes ahora. Esto significa que duran más tiempo y no es necesario reemplazarlos tan a menudo. Esto reduce los tiempos en que las máquinas no están funcionando. A pesar de estos avances, las chancadoras todavía tienen problemas comunes. Esto se debe a las condiciones extremas en que operan. Un problema común es el desgaste de las piezas con el tiempo. Otro problema es cuando el material es demasiado grande y causa atascos. También hay fallas mecánicas en partes importantes. Estos problemas pueden afectar la capacidad de las chancadoras para operar de manera continua.

En este caso, el mantenimiento es fundamental para que los equipos funcionen bien y duren más tiempo. Las empresas que extraen minerales han encontrado que es útil hacer mantenimiento de tres maneras: antes de que haya un problema, cuando ya hay uno y también predecir cuándo puede ocurrir uno. El mantenimiento antes de que haya un problema se hace inspeccionando los equipos regularmente, lo que permite ver si algo se está desgastando antes de que falle. El mantenimiento predictivo utiliza tecnología para vigilar los equipos y así saber cuándo pueden fallar, lo que es una forma más inteligente de cuidar los equipos.

El mercado peruano de chancadoras y repuestos crece impulsado por la alta demanda de minerales y nuevos proyectos de inversión.

La disponibilidad de repuestos de calidad es muy importante. Se necesitan componentes como revestimientos, rodamientos y sistemas hidráulicos que cumplan con estándares altos. Esto es para que las chancadoras funcionen correctamente. Si se eligen repuestos adecuados, el equipo dura más, el proceso es más eficiente y la operación es más segura. En Perú, hay muchas más repuestos disponibles ahora. Los proveedores quieren destacarse por la calidad de sus productos y por dar una buena atención rápida.

En el futuro, la minería peruana y el sector de chancadoras y repuestos van a cambiar mucho. La tecnología va a mejorar con la digitalización, la automatización y la sostenibilidad. La inteligencia artificial ayudará a que los procesos sean más eficientes y a predecir problemas antes de que sucedan. Además, se buscará utilizar energías más limpias. Todo esto forma parte de un cambio que busca hacer que la minería sea más eficiente y responsable.

En resumen, las chancadoras son más que simples máquinas en la minería; son piezas clave que afectan la competitividad del sector. Elegirlas bien, operarlas correctamente y darles mantenimiento, junto con usar repuestos de alta calidad, es fundamental para superar los retos de una industria crucial para la economía de Perú.

GREENFIELD VS BROWNFIELD: ¿POR QUÉ SE HAN REDUCIDO LOS PROYECTOS NUEVOS EN EL SECTOR MINERO?

Son pocos los proyectos mineros greenfield concretos y en camino de ejecución en la cartera del Ministerio de Energía y Minas, esto se debe a la sinuosa tramitología y requerimientos de licencias para los nuevos proyectos versus los existentes. ¿Qué hacer?

En la cartera minera peruana predominan los proyectos de ampliación o también conocidos como brownfield (es decir, que crecen o modifican operaciones existentes), mientras que los greenfield (proyectos nuevos desde etapas tempranas) ocupan un espacio menor. Esta composición no es casual: responde a una combinación de riesgo técnico, tiempos de ejecución, costo de capital, y condiciones habilitantes como energía, agua y licencias socioambientales.

Si bien un dato esperanzador en este proceso es el pipeline de la cartera de exploración 2025 difundida por el MINEM, donde se reporta que la mayoría de proyectos de exploración son greenfield; cuando se mira la inversión hacia construcción o explotación, las oportunidades tienden a concentrarse básicamente en expansiones y proyectos conectados a operaciones existentes.

De hecho, la lista de “nuevas minas” próximas a concretarse son nombres conocidos: Tía María (Southern Perú), Zafranal (Compañía Minera Zafranal) y Pampa de Pongo (Jinzhao Mining Perú). Mientras que el último en iniciar operaciones fue Quellaveco en el 2022.

De los más de US$ 6 200 millones de inversión minera que se proyecta se invertirán en este año como parte de la cartera de proyectos mineros, se estima que más del 73% corresponde a la cartera brownfield.

De los más de US$ 6 200 millones de inversión minera que se proyecta se invertirán en este año como parte de la cartera de proyectos mineros, se estima que más del 73% corresponde a la cartera brownfield, lo que nos da una señal que también es importante impulsar inversiones que partan desde cero aprovechando nuevos puntos de desarrollo minero en el país, con el propósito de generar motores de impulso económico, no solo para el país, sino para las regiones donde se ubicarían estos proyectos

LOS FACTORES ADECUADOS
Todos los especialistas saben que la magnitud de greenfield es bastante retador, pues normalmente no parte con un sistema productivo ya probado (mina, planta, metalurgia, relaves, logística), sino concentra factores que suelen estar del lado de la incertidumbre en varios aspectos como: comportamiento metalúrgico del mineral, performance de recuperación, estabilidad operativa (minado, chancado, transporte interno) y la integración de ingeniería en un “todo” nuevo.

En ese contexto, el mercado y los financiadores suelen preferir proyectos que, aunque impliquen cambios, se apoyen en un historial operativo y en data existente: eso favorece que las ampliaciones o brownfield tengan una ruta de validación más rápida.

Como ejemplo de que el crecimiento minero en Perú suele tramitarse y ajustarse durante la vida del proyecto. El SENACE registra múltiples modificaciones de estudios ambientales de unidades mineras en operación, como el caso de Antapaccay (expansión Tintaya–Integración Coroccohuayco), donde se aborda la viabilidad ambiental de un proyecto conectado a una operación existente.

De otro lado, el tiempo de maduración de los greenfield suelen ser más largos por temas de evaluación de costos, financiamiento, diseños de ingeniería y sobre todo los trámites y permisos para las plantas, disposición de relaves, accesos, sistemas energéticos y redes de soporte, etc.

Al ser este suele más largo se eleva el riesgo financiero durante el periodo sin ingresos, aumenta la sensibilidad del proyecto a variaciones de costos (equipos, combustibles, fletes) y deja más margen para cambios en el entorno económico. En contraste, las ampliaciones brownfield al apoyarse en infraestructura parcial ya desplegada acorta tramos críticos.

Sin embargo, si bien los greenfield suenan altamente retadores, riesgosos y con una valía mucho más apetecible para las cifras del PBI peruano, jamás se podría desmerecer el aporte que vienen brindando las ampliaciones. Muchos proyectos nacieron siendo obviamente greenfield pero hoy sostienen la vida activa de la minería. ‎

Pero es cierto que la comunicación oficial del MINEM al informar de la cartera de proyectos se ve como constante inversiones como Reposición Antamina y Reposición Tantahuatay, que responden a una lógica de continuidad operativa y expansión en operaciones con trayectoria. Y no es que las empresas mineras no sean adversas a arriesgarse un poco más, sino que deben enfrentarse al sinuoso camino de las licencias.

COMPONENTES NUEVOS
Aunque brownfield también requiere gestión ambiental y social, el greenfield suele demandar desde el inicio una línea base más amplia, mayores componentes “nuevos” a evaluar, más incertidumbre sobre impactos acumulados en un territorio que no está conectado a una operación preexistente. Pero más aún, debe enfrentar cuellos de botella en aspectos como energía, agua y disposición de relaves que además de la línea de desarrollo propio de la actividad minera requerirá de acciones complementarias como nuevas líneas de transmisión, concesiones o infraestructura. Se adiciona aún más los acuerdos con terceros que implica una nueva gestión social con las comunidades aledañas y sus autoridades. Entonces ¿Por qué complicarse la vida con una operación nueva si se puede poner las fichas en una operación existente? La respuesta es bastante sencilla: el precio de los minerales, especialmente el del cobre, que tiene un horizonte muy prometedor gracias a la Inteligencia Artificial.

De otro lado, no hay nada más gratificante para los inversionistas que un proyecto nuevo que amplíe la posibilidad de generar mayores ingresos y desde el punto de vista de la ingeniería, diseñar todo desde cero es una experiencia más que gratificante.

Asimismo, representa una mejor oportunidad de optimizar costos, implementar nueva tecnología y plantear nuevas dimensiones para los equipos para lograr una mejor eficiencia metalúrgica. En greenfield se pueden diseñar rutas, accesos, acopios, campamentos, patios, puertos, cadena logística. Todos juguetes nuevos.

En esencia todo dependerá del riesgo que asuman los inversionistas y de la capacidad de consolidar inversiones de este tipo por parte de las autoridades peruanas. Todas las condiciones están dadas, ¿se podrían implementar políticas de promoción para inversiones greenfield? Sí, pero esta es una decisión que demanda ponderar lo que necesita el país, especialmente si se quiere mantener la posibilidad de un mayor crecimiento económico.

“Vemos dinamismo impulsado por una intensiva producción minera”

La producción minera tiene el potencial para dar un nuevo salto si es que se da luz verde a la lista de proyectos nuevos que tiene en el pipeline. El ejecutivo sostiene que nuestro país se encuentra en un momento expectante e histórico para lograr un nuevo salto de intensiva producción minera.

¿Cómo evalúa Ferreyros la tendencia hacia ampliaciones de operaciones frente a nuevos proyectos Greenfield en el Perú, y qué implicancias tiene esto para la demanda de maquinaria pesada?
La minería peruana atraviesa un buen momento, en un contexto internacional de precios favorables de los minerales. En el último año, la inversión minera en el país fue la mayor de la última década, superando los US$ 6,000 millones, según el Minem. Las minas están a máxima producción considerando esta buena coyuntura.

Esperamos que el panorama favorable de la minería peruana se mantenga, de la mano de operaciones existentes y ampliaciones. Sin embargo, este escenario podría ser aún mejor: más de un millón de toneladas de cobre al año podrían añadirse si se diera luz verde al gran pipeline de proyectos greenfield. Como proveedores líderes en maquinaria pesada, hacemos votos por que este potencial sea aprovechado por el Perú en este momento histórico, y reafirmamos nuestro compromiso con una minería productiva, segura, sostenible y en permanente evolución.

Vemos un dinamismo impulsado por una intensiva producción minera. Destaco la entrega, en este primer tramo del año, de camiones Cat 798, de 400 toneladas métricas; de otros modelos clave, como el cargador frontal Cat 995, el más grande del portafolio Caterpillar; y de grandes flotas de equipos auxiliares que respaldan la producción de cobre, todo ello acompañado por el soporte en las minas de nuestro equipo humano, reconocido por su conocimiento técnico, por su compromiso con la seguridad y por el orgullo de servir a este sector.

En un escenario con menos proyectos Greenfield, ¿qué soluciones ofrece Ferreyros para optimizar la productividad y extender la vida útil de equipos en operaciones en expansión?
Ferreyros resalta por su contribución, desde su etapa inicial, a proyectos que hoy son una exitosa realidad, como Mina Justa y Quellaveco, y simultáneamente, por acompañar el desarrollo de las operaciones brownfield, para aportar a su productividad y extender la vida útil de sus activos.

Nuestros camiones Cat 798 destacan por su menor costo por tonelada y mayor productividad. Con 400 toneladas métricas, ofrecen 10% más capacidad de carga, contribuyendo a los objetivos de producción de nuestros clientes. En el Perú son además reconocidos por su alta disponibilidad, la vida útil de su motor y la capacidad volumétrica de su tolva. Junto a otros equipos de gran envergadura, como las palas Cat 7495, las más grandes de nuestro portafolio, las perforadoras y los robustos equipos auxiliares Cat, reafirman su impacto en las minas peruanas.


Por otro lado, la autonomía es una tendencia fundamental en la búsqueda de una mayor productividad, utilización y seguridad, tanto en proyectos greenfield como brownfield. Los primeros camiones autónomos del Perú, los Cat 794, forman parte de la historia de Quellaveco desde el inicio de su operación: ya son cinco años de operaciones exitosas, con una flota que asciende hoy a 32 unidades y que se extenderá hasta las 34 próximamente. En tanto, en otros países, minas convencionales han incorporado la autonomía Caterpillar en sus operaciones.

¿Qué innovaciones tecnológicas en maquinaria considera su empresa más relevantes para apoyar proyectos brownfield y garantizar eficiencia en costos y tiempos?
Acompañamos la evolución tecnológica de nuestros clientes para maximizar su competitividad. La plataforma MineStar de Caterpillar es una pieza clave en este sentido, por su impacto transversal en el ecosistema minero. Como parte de MineStar, resalto la solución Command, que hace posible la operación autónoma de camiones y perforadoras a la que me he referido, así como otras innovaciones relevantes.

Nos honra haber sido reconocidos con el Premio Desarrollo Sostenible de la SNMPE, en el rubro Proveedores, por tecnologías clave para la innovación y la seguridad: Command for Dozing, para la operación de tractores y excavadoras a distancia, y 3D Bucket, que mejora la selectividad, productividad y seguridad en el carguío de palas eléctricas.

Las capacidades de MineStar abarcan además la gestión y optimización de flotas; la precisión; la seguridad; y el seguimiento de la salud de los activos. A la vez, en Ferreyros apostamos por la innovación con soluciones propias, impulsadas por el conocimiento y el talento de nuestra gente para atender las necesidades reales del sector.

Pongo en valor asimismo nuestro Centro de Monitoreo de Condiciones, que recibe y procesa cada día más de 7,000 millones de datos asociados a las flotas Cat, con un trabajo 24/7, integrando la conectividad de equipos, la gestión del mantenimiento y capacidades de predicción. Como ejemplo de esta labor, en Ferreyros desarrollamos algoritmos de IA para tomar acción proactiva en el mantenimiento, optimizando sus costos.

Mirando a un futuro no muy lejano, un aspecto de máxima importancia es la transición energética. Para respaldar estrategias de sostenibilidad de corto y largo plazo en el sector, ofrecemos el sistema Cat Dynamic Energy Transfer (DET), de Caterpillar, que permite transferir energía a grandes camiones mineros, tanto diésel-eléctricos como eléctricos de batería, mientras están en movimiento.

¿Cómo se preparan para atender las necesidades de mantenimiento y soporte técnico en minas que priorizan ampliaciones sobre nuevas exploraciones?
Ferreyros amplía permanentemente sus capacidades técnicas, logísticas y tecnológicas líderes en el sector. Un ejemplo de este despliegue es la puesta en marcha del Taller de Componentes Eléctricos, como parte de las ampliaciones de nuestro Complejo de Operaciones La Joya. En su primer año en actividad, el nuevo taller ya está certificado como world class por Caterpillar; sumándose a la categoría que ya distingue a nuestros dos Centros de Reparación de Componentes (CRC), tanto en Lima como en La Joya.

Como muestra del intensivo trabajo y de nuestra capacidad de servir a la gran minería, reparamos cada año más de 2,000 componentes mayores para clientes del sector. Nuestras inversiones nos permiten acompañar el crecimiento que se viene en esta y próximas décadas.

El soporte de Ferreyros está enfocado en maximizar la productividad y eficiencia en todo el ciclo de vida de los equipos Caterpillar. Quiero remarcar un importante logro de esta labor: nuestro camión Cat 798 AC está marcando nuevos benchmarks en la vida útil de los motores diésel, gracias a sus avances tecnológicos.

En materia logística, para dar una idea de envergadura, en el último año movilizamos unas 16,000 toneladas de repuestos y componentes hacia operaciones mineras de tajo abierto. Al mismo tiempo, la robotización en nuestro Centro de Distribución de Repuestos (CDR) viene contribuyendo a obtener eficiencias en la cadena logística a lo largo del país.

Seguimos desarrollando capacidades tecnológicas con soluciones propias. DARIS es un sistema de análisis y reportes integrados de datos conectado a flotas Cat en las 11 principales minas de tajo abierto, entregando indicadores de productividad, tendencias y estado de salud de las flotas. A la vez, venimos implementando nuestro proyecto Gemelo Digital MineLink en una importante mina. Esta solución apunta a optimizar el proceso de minado, abarcando etapas como la perforación y la voladura, el carguío y el acarreo de las flotas de camiones mineros, con impacto en la productividad, la reducción de costos operativos y la disminución de la huella de carbono.

Luis Felipe Jibaja, de ZAMine Perú: “Los clientes suelen priorizar la calidad de los equipos y repuestos”

Luis Felipe Jibaja, gerente Comercial Consumibles de ZAMine Perú, señala que la selección de chancadoras y repuestos debe basarse en criterios técnicos, calidad comprobada y planificación. Destaca que el mantenimiento preventivo, la correcta gestión de inventarios y la evaluación entre repuestos OEM y alternativos son claves para reducir costos y asegurar continuidad operativa.

¿Cuáles son los principales criterios técnicos que se deben considerar al seleccionar una chancadora para una operación minera o de agregados?
Los principales criterios técnicos incluyen el tipo de material, considerando su dureza, abrasividad, humedad y tamaño de alimentación. También es clave definir la capacidad requerida en toneladas por hora (TPH) y el régimen de operación. A ello se suma el tamaño de alimentación y del producto final, lo que determina la relación de reducción deseada. Otro factor importante es el tipo de proceso, ya sea chancado primario, secundario o terciario. Finalmente, deben evaluarse la facilidad de mantenimiento, la disponibilidad de repuestos, así como la compatibilidad con la planta existente y el espacio disponible.

¿Qué tipos de fallas son más frecuentes en las chancadoras y qué repuestos suelen requerirse con mayor regularidad?
Entre las fallas más comunes se encuentra el desgaste acelerado de los revestimientos debido a la abrasión, así como fallas mecánicas provocadas por una lubricación inadecuada y problemas asociados a la contaminación por polvo o humedad. En cuanto a los repuestos de mayor consumo, destacan los revestimientos como liners, mantos y cóncavos, además de placas de desgaste, bushings, sellos, correas, poleas y otros elementos de transmisión.

La calidad de los repuestos impacta directamente en la disponibilidad operativa y en la reducción de los costos totales de operación (TCO), evitando paradas imprevistas.

¿Qué impacto tiene la calidad de los repuestos en la eficiencia operativa y la vida útil de una chancadora?
La calidad de los repuestos influye directamente en la disponibilidad operativa y en la reducción de los costos totales de operación (TCO). El uso de repuestos de baja calidad o de revestimientos con aleaciones inadecuadas para la operación puede generar paradas imprevistas, disminución en la producción, productos fuera de especificación que requieren reproceso y una menor vida útil del equipo.

¿Cómo influye un plan de mantenimiento preventivo en la reducción de costos asociados a paradas no programadas?
Un plan de mantenimiento preventivo bien estructurado permite anticipar fallas antes de que se conviertan en eventos críticos que incrementen los costos operativos. Además, optimiza el uso de repuestos, extiende la vida útil de la chancadora y mejora la seguridad operacional. Desde el punto de vista económico, reduce significativamente los costos asociados a paradas no programadas, que suelen ser los más elevados dentro de la operación.

¿Es más rentable utilizar repuestos originales o alternativas compatibles en el mediano y largo plazo? ¿Por qué?
En una primera etapa de vida del equipo, los repuestos originales (OEM) ofrecen mayor confiabilidad, desempeño y la garantía de compatibilidad total. Sin embargo, su alto costo impacta directamente en el TCO. Por ello, tras una fase inicial de operación, resulta recomendable evaluar el uso de repuestos alternativos, siempre que cuenten con calidad comprobada. Esta estrategia permite reducir considerablemente el TCO, manteniendo e incluso mejorando la calidad del producto mediante soluciones adaptadas o customizadas a cada operación.

El uso de repuestos de baja calidad puede generar paradas imprevistas, menor producción, reprocesos y reducción en la vida útil del equipo.

¿Cuáles son los factores más importantes que los clientes consideran al momento de elegir un proveedor de chancadoras y repuestos?
Los clientes suelen priorizar la calidad de los equipos y repuestos, un precio competitivo asociado al valor ofrecido, la disponibilidad de stock local y los tiempos de entrega. Asimismo, el soporte técnico y el servicio postventa son factores determinantes en la toma de decisión.

¿Cómo está evolucionando el mercado de repuestos para chancadoras en términos de disponibilidad, precios y competencia?
El mercado viene mostrando un incremento en la competencia entre proveedores OEM y alternativos, con una amplia variedad de opciones en términos de calidad y precio, lo que obliga al cliente a evaluar cuidadosamente e incluso realizar pruebas de desempeño. Paralelamente, se observa una tendencia hacia la optimización de inventarios y el planeamiento estratégico, donde el usuario busca reducir costos trasladando de manera planificada parte de esta gestión al proveedor.

El mercado de repuestos para chancadoras es cada vez más competitivo, impulsando la evaluación de calidad, precio y estrategias de optimización de inventarios.

¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento de la empresa en el negocio de chancadoras y repuestos en el corto y mediano plazo, y qué estrategias están considerando para alcanzarlas?
En el corto y mediano plazo, la empresa viene trabajando en la optimización de la planificación del inventario disponible en Perú, con el objetivo de reducir costos logísticos y ofrecer mayor disponibilidad a precios competitivos. Esta propuesta se complementa con un sólido soporte al producto, que incluye visitas a mina y la recomendación de modelos de abastecimiento adaptados a cada cliente, como consignaciones o contratos de suministro.

¿Qué tipo de inversiones está priorizando la empresa actualmente para fortalecer su posición en el mercado de chancadoras y repuestos?
La empresa prioriza garantizar una alta disponibilidad de repuestos consumibles, lo que permite reducir los tiempos de entrega y mejorar los costos operativos de los clientes, evitando la necesidad de mantener inventarios propios o en tránsito. Asimismo, está impulsando su expansión comercial y cobertura regional mediante un equipo especializado en líneas de productos para plantas de procesamiento, como chancado, fajas transportadoras y colectores de polvo. Con ello, busca fortalecer su posición competitiva, mejorar la satisfacción del cliente y asegurar un crecimiento sostenido.

Diego Cota

Diego Cota

gerente regional de Ventas en Traka

Gestión de llaves y equipos bajo control: el secreto detrás de la operación segura en el sector minero

En la minería de alto volumen, todo acceso y equipamiento debería estar bajo un estricto control. Sin embargo, las operaciones mineras no son lugares de trabajo convencionales, sino en grandes complejos que funcionan como una verdadera ciudad: cuentan con dormitorios, flotillas de transporte, servicios, comedores, oficinas, seguridad, infraestructura crítica, plantas de proceso, maquinaria pesada y sistemas de operación que requieren administración constante.

Es así como la asignación de llaves y la entrega de equipamiento técnico, de seguridad física, industrial y de protección personal no son procesos secundarios, son operaciones que sostienen la continuidad operativa de la mina y cuidan del bienestar de los trabajadores.

En ese sentido, los sistemas automatizados de gestión de llaves y activos como los gabinetes electrónicos, los casilleros inteligentes y las plataformas de administración, surgen como soluciones para documentar cada acceso, garantizar que solo el personal certificado opere maquinaria de alto riesgo y asegurar que los equipos de comunicación y de seguridad personal estén disponibles en condiciones óptimas.

Control de llaves y acceso operativo
En entornos mineros de gran escala, la incorporación de tecnología en la gestión de accesos y llaves, además de aportar orden y eficiencia, también representa una medida directa de protección para los trabajadores.

Al establecer controles precisos sobre quién puede ingresar o activar cada recurso, se reducen riesgos operativos y se previenen situaciones que, en muchos casos, podrían derivar en accidentes graves. La digitalización de estos procesos asegura que la seguridad esté integrada desde el primer punto de contacto con la operación.

En ese sentido, un armario inteligente no solo organiza llaves, sino que también ayuda a definir quién puede operar cada vehículo o instalación crítica, por ejemplo. La gestión de llaves se extiende desde autobuses de transporte hasta los tractocamiones mineros y retroexcavadoras, donde se exige certificaciones específicas. El sistema asegura que únicamente personal autorizado retire la llave correspondiente y que cada movimiento quede registrado.

La asignación de llaves y la entrega de equipamiento técnico, de seguridad física, industrial y de protección personal no son procesos secundarios, son operaciones que sostienen la continuidad operativa de la mina.

El funcionamiento es sencillo y seguro. El trabajador se identifica con su credencial en el gabinete, el sistema valida si cuenta con los permisos adecuados, certifica el proceso haciendo mandatorio el reconocimiento de las políticas de la empresa, incluyendo la de seguridad personal, propósito de la operación, anotaciones de bitácora, y, en caso afirmativo, libera solo la llave asignada. Cada apertura queda registrada con hora, usuario y equipo vinculado y si fuera el caso que el vehículo estuviera en mantenimiento o bloqueado por protocolo de seguridad, la llave permanece inaccesible; de esta manera, el gabinete actúa como filtro operativo y documental.

Una práctica común es reemplazar los cilindros de encendido de la maquinaria pesada, permitiendo la implementación de llaves maestras. Así la operación se ve mejorada, al contar con llaves de alta seguridad, controladas electrónicamente, accesibles solo a los usuarios programados y se reduce riesgos de robo, uso indebido y fallas operativas.

En el ámbito de planta física, los armarios inteligentes pueden administrar las llaves de las subestaciones eléctricas, cuartos mecánicos y otros accesos sensibles, mientras que en emergencias concentran las llaves críticas de seguridad, donde el cumplimiento normativo y la protección de vidas son prioritarios.

Finalmente cabe señalar que la administración de llaves en los dormitorios constituye un aspecto importante también, en un complejo minero, cada acceso a habitaciones, áreas comunes y espacios de descanso debería estar regulado con la misma rigurosidad que los equipos de trabajo. La trazabilidad de quién entra y quién sale de los dormitorios garantiza orden y disciplina, protege la integridad de los trabajadores y previene incidentes derivados de accesos indebidos.

Gestión automatizada de equipos de protección y comunicación
Dentro de la operación minera, los casilleros inteligentes aseguran que cada trabajador reciba equipos de comunicación y protección personal en condiciones óptimas y verificadas. Radios, baterías, detectores de gases y mascarillas de oxígeno, tabletas, celulares y otros equipos de protección personal son recursos indispensables para enfrentar entornos de alto riesgo, y su administración no puede quedar al azar.

El acceso a estos equipos se realiza, de igual manera, mediante una credencial, el sistema valida la identidad del trabajador y libera el compartimento asignado. Al retirar un radio, por ejemplo, el casillero puede tener integrada una base de carga, y si el dispositivo presenta fallas, el usuario puede devolver el equipo, marcar la falla como crítica dentro del sistema, inhibiendo su uso para otros usuarios, bloqueándolo y registra la incidencia para activar el proceso de mantenimiento, evitando que un operador descienda a la mina con un radio inservible o sin batería, situación que en una emergencia puede ser mortal.

 

En el caso de detectores de gases y mascarillas de oxígeno, el casillero garantiza que cada trabajador lleve consigo el equipo de protección personal requerido antes de ingresar a las áreas de operación, ya sean subterráneas o a cielo abierto. El registro digital documenta quién retiró el dispositivo, en qué momento y bajo qué turno, permitiendo a los supervisores verificar que nadie acceda a la operación sin los elementos de seguridad necesarios.

Estos casilleros transforman cada entrega en un registro verificable y cada restricción en un mecanismo de seguridad colectiva. La rutina de retirar un radio, una batería o una mascarilla queda documentada y se convierte en evidencia de que el trabajador cuenta con el equipo necesario para operar en condiciones seguras. Así, la administración de dispositivos se integra al sistema de protección general de la mina y fortalece la disciplina operativa frente a riesgos invisibles como gases tóxicos o fallas de comunicación.

Integración operativa, control de accesos y mantenimiento en tiempo real
La implementación de armarios y casilleros inteligentes alcanza su máximo valor cuando se conectan a una plataforma de gestión centralizada como Traka Web. En minería, esta integración permite que las credenciales de los trabajadores, los registros de recursos humanos y los sistemas de control de acceso existentes puedan integrarse para hacer una operación unificada.

El trabajador se identifica con su credencial y, de manera automática, el sistema valida si está autorizado para retirar una llave, un radio o un detector de gases, evitando la duplicación de registros y asegurando que cada acceso quede vinculado al perfil laboral del empleado.

Esta plataforma también puede ayudar a gestionar el bloqueo de equipos en mantenimiento, al restringir la llave correspondiente y evita que el equipo sea energizado por error. Esta práctica de seguridad industrial se conoce como Lockout / Tagout (LOTO).

Lockout / Tagout consiste en cortar la energía del equipo en mantenimiento, asegurar los interruptores, generalmente con un candado, para que no puedan activarse, etiquetar los interruptores y verificar que no hay fuentes de energía activa, antes de dar mantenimiento a los equipos. Cuando varias cuadrillas ejecutan mantenimiento, múltiples candados son usados para bloquear un interruptor, y es hasta que todos los candados son retirados, por cada uno de sus respectivos supervisores, que puede volver en operación el equipo.

Gestionar el acceso a estas llaves puede salvar vidas y su aplicación es decisiva: la maquinaria pesada, las subestaciones eléctricas, los cuartos mecánicos, sistemas de aire comprimido, bandas transportadoras, equipos hidráulicos, entre otros, permanecen inactivos hasta que el personal autorizado concluye sus labores. El protocolo se basa en dos acciones complementarias: el bloqueo físico, que impide la activación del equipo, y el etiquetado visible, que advierte a todos los trabajadores que la máquina está fuera de servicio.

Dentro de la operación minera, los casilleros inteligentes aseguran que cada trabajador reciba equipos de comunicación y protección personal en condiciones óptimas y verificadas.

En este contexto, las llaves actúan como el mecanismo que mantiene un equipo fuera de operación hasta que la cuadrilla de mantenimiento concluye su trabajo. En otras palabras, una gestión adecuada de llaves es parte fundamental de la correcta aplicación del protocolo.

Cumplir con LOTO reduce de forma comprobada el riesgo de atrapamientos, electrocuciones y quemaduras, y asegura que la reactivación de los equipos solo ocurra bajo condiciones verificadas. Además, aporta trazabilidad completa, evidencia documental para auditorías y un mayor nivel de seguridad operativa en cada etapa.

Finalmente, los encargados pueden supervisar todos los gabinetes y casilleros distribuidos en distintas minas o áreas de operación mediante el software de administración, lo que les permite verificar si los radios entregados están en uso, comprobar el estado de las baterías y confirmar que los equipos de protección personal hayan sido retirados antes de iniciar la jornada laboral.

La plataforma convierte la gestión de llaves y dispositivos en un sistema coordinado que enlaza credenciales, procesos y seguridad operativa en tiempo real.

Por último, esta gestión operativa es amplificada cuando la plataforma TrakaWEB es integrada a los sistemas corporativos de seguridad y la gestión de los usuarios se centraliza a nivel global y los armarios de llaves y casilleros inteligentes se vuelven una extensión del sistema de seguridad.

Solo los trabajadores y contratistas con credencial corporativa pueden acceder a los gabinetes y solo pueden tomar las llaves y equipos asignados a través de un solo sistema. Detrás de escena, TrakaWEB mapea los permisos de acceso de la plataforma de seguridad, sincroniza los usuarios y credenciales autorizados y reporta todos los eventos generados hacia la plataforma de seguridad corporativa.

De manera preventiva, los gabinetes son la primera línea de control para su operación y, de manera correctiva, permite obtener la información para actuar ante una emergencia, como un incendio, una evacuación. No solamente la plataforma de seguridad puede asegurar que un empleado está en su área de trabajo, si también que cuenta con su equipo de protección personal y de comunicación, listo para trabajar de manera seguridad y a tiempo.

La gestión de llaves y dispositivos en minería no es una rutina aislada de cada trabajador, sino parte de una estrategia colectiva que sostiene la operación completa. El registro de accesos, la validación de credenciales y la administración de equipos de seguridad personal conforman un sistema que responde a exigencias normativas y a protocolos de seguridad. Cada interacción queda documentada y se convierte en evidencia verificable, facilitando a la empresa demostrar cumplimiento y, al mismo tiempo, reducir riesgos operativos.

«El desafío del Perú: transformar ese potencial minero en producción real»

La estabilidad jurídica es fundamental. La minería es una inversión de largo plazo y requiere reglas claras, continuidad y predictibilidad

La brecha entre la creciente demanda de metales y la capacidad real de producción se amplía, mientras los proyectos mineros continúan enfrentando largos ciclos de maduración. La industria minera global enfrenta la urgencia de acortar plazos pues no puede seguir operando con planes de desarrollo incompatibles con la urgencia energética y tecnológica actual en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y una demanda acelerada de minerales estratégicos impulsada por la electrificación global. Poner en operación una nueva mina en el Perú puede tardar hasta 40 años. El mundo necesita más minerales, y los necesita con mayor rapidez. El presidente del World Mining Congress 2026, Abraham Chahuan ha señalado antes: “El mundo no puede darse el lujo de esperar tanto”. Y lo reitera en esta entrevista.

¿Cómo evalúa hoy la competitividad del sector minero peruano frente a otros países, como Chile o, más recientemente, el Congo?
El Perú sigue siendo altamente competitivo por su riqueza geológica y su tradición minera. Sin embargo, hoy la competitividad ya no se define solo por los recursos, sino por la capacidad de los países para desarrollar proyectos con eficiencia, predictibilidad y seguridad.

En ese contexto, otros países han avanzado con mayor velocidad. La República Democrática del Congo, por ejemplo, ya ha desplazado al Perú como segundo productor mundial de cobre. En la región, Argentina está dando pasos importantes para atraer inversión con marcos más competitivos.

El desafío para el Perú es claro: mantener su fortaleza geológica, pero complementarla con mejores condiciones para la inversión, mayor eficiencia en los procesos y una respuesta firme frente a la ilegalidad, que hoy también afecta nuestra competitividad.

A su parecer, ¿cuáles son los principales cuellos de botella que limitan la competitividad de la minería en el Perú?
El principal cuello de botella es la falta de eficiencia en los procesos administrativos. Existen duplicidades, superposición de trámites y tiempos excesivos que ralentizan la inversión.

Hoy, desarrollar un proyecto minero puede tomar décadas, no por falta de recursos, sino por la complejidad del sistema.

Pero el desafío también es institucional. Necesitamos un Estado más articulado, que priorice decisiones técnicas y entienda que el objetivo final es generar desarrollo para la población.

Cuando los recursos de la minería no se traducen en obras y bienestar, se generan brechas sociales que terminan afectando la viabilidad de los proyectos.

En un contexto de elecciones, ¿qué rol juega la estabilidad jurídica en la atracción de inversión minera?
La estabilidad jurídica es fundamental. La minería es una inversión de largo plazo y requiere reglas claras, continuidad y predictibilidad.

En un contexto electoral, esto cobra aún más relevancia, porque los inversionistas evalúan no solo el potencial del país, sino la calidad de sus instituciones y la consistencia de sus políticas.

Aquí entra un concepto clave: la confianza.

Y justamente ese es uno de los pilares del World Mining Congress 2026.

La minería del futuro depende de confianza, tecnología y transformación. Sin confianza, no hay inversión posible.

¿Considera que los costos operativos en el Perú siguen siendo competitivos a nivel regional?
Los costos siguen siendo competitivos en términos relativos, pero ya no son el único factor determinante.

La República Democrática del Congo, por ejemplo, ya ha desplazado al Perú como segundo productor mundial de cobre. En la región, Argentina está dando pasos importantes para atraer inversión con marcos más competitivos.

Hoy, la competitividad se define por una combinación de variables: costos, pero también tiempos, predictibilidad, gestión social y eficiencia regulatoria.

Un país puede tener costos atractivos, pero si no tiene capacidad de ejecutar proyectos en plazos razonables, pierde competitividad.

Por eso, el foco debe estar en mejorar la eficiencia del sistema en su conjunto.

¿Qué minerales estratégicos posicionan al Perú como actor clave en la transición energética?
El principal es el cobre. Es el mineral base de la electrificación: redes eléctricas, energías renovables, electromovilidad.

El Perú tiene una posición privilegiada, con una de las mayores reservas del mundo y una cartera importante de proyectos, donde más del 70% está vinculada al cobre.

El desafío es claro: transformar ese potencial en producción real.

El cobre está marcando una nueva etapa en la historia del mundo, y el Perú tiene la oportunidad de ser protagonista.

 

¿Cómo puede el país fortalecer su liderazgo en cobre a nivel mundial?
No podemos asumir que nuestra ventaja geológica se sostendrá sola.

Hoy existe una competencia global por atraer inversión en minerales críticos, y esa ventana de oportunidad no será permanente.

El Perú tiene recursos, talento y experiencia.

El siguiente paso es convertir esa ventaja en liderazgo sostenido, mejorando competitividad, acelerando proyectos y fortaleciendo la institucionalidad.

¿Qué imagen proyecta el Perú ante los inversionistas internacionales del sector?
El Perú es visto como un país con gran potencial geológico, sólida tradición minera y capital humano altamente valorado. Nuestra industria es reconocida por operar grandes proyectos con estándares cada vez más altos en sostenibilidad, lo que explica por qué las principales compañías mineras del mundo están presentes en el país.Además, existe una expectativa creciente sobre el rol que puede jugar en el suministro de minerales críticos. El hecho de que el Perú sea sede del World Mining Congress 2026 refleja esa relevancia.Pero también es un momento de definición: el país es visto como una gran oportunidad, y el reto es estar a la altura de esa expectativa.

¿Qué reformas regulatorias considera urgentes para dinamizar el sector?
El Perú necesita avanzar hacia una visión integral de desarrollo minero.

Una prioridad es consolidar una Política Minera al 2050, articulada con infraestructura, energía, agua y desarrollo territorial.

A ello se suma la necesidad de una Ventanilla Única Digital que reduzca duplicidades y mejore la eficiencia.

Y, por supuesto, es clave avanzar en la formalización de la pequeña minería, diferenciándola claramente de la minería ilegal.

El principal cuello de botella es la falta de eficiencia en los procesos administrativos. Existen duplicidades, superposición de trámites y tiempos excesivos que ralentizan la inversión.

¿Qué cambios se requieren en la relación entre el Estado, las empresas y las comunidades?
Se requiere una visión compartida de desarrollo. Hoy, muchas veces, los actores operan de manera desarticulada, lo que genera desconfianza y falta de resultados.

La minería debe integrarse al desarrollo del territorio, con un Estado que cumpla su rol, comunidades informadas y empresas comprometidas.

La clave es construir confianza desde el inicio.

¿Es necesaria una reforma del sistema de canon minero para maximizar su impacto?
Más que discutir la distribución del canon, el verdadero desafío está en la gestión.

El Perú ha alcanzado niveles históricos de transferencias por canon, regalías y derechos de vigencia. Sin embargo, el problema no es cuánto se transfiere, sino cómo se utiliza.

La prioridad debe ser fortalecer las capacidades de gestión, planificación y ejecución en los distintos niveles de gobierno.

Pero, sobre todo, asegurar que esos recursos se traduzcan en obras bien ejecutadas, oportunas y sostenibles, que realmente contribuyan a cerrar brechas en infraestructura, salud, educación y servicios básicos.
Ese es el objetivo de fondo: convertir los recursos que genera la minería en desarrollo tangible y en una mejora real en la calidad de vida de la población.

¿Cómo mejorar la predictibilidad en los procesos de permisos y licencias?
La predictibilidad se construye con reglas claras, procesos eficientes y señales coherentes.

Es necesario simplificar trámites sin reducir estándares.

Medidas que generan incertidumbre, como cambios en el régimen de concesiones, van en sentido contrario.

El foco debe estar en resolver los verdaderos cuellos de botella.

¿El Perú está preparado para liderar en minería inteligente y automatizada?
Sí, el Perú tiene condiciones para liderar, especialmente por su capital humano y experiencia operativa. Ya existen casos como Anglo American Quellaveco, que muestran el potencial de la minería digital. El desafío ahora es escalar, lo que requiere infraestructura digital, conectividad y desarrollo de capacidades tecnológicas.

¿Existe una estrategia país clara para aprovechar la demanda global de minerales verdes?
Existe una base, pero el reto es pasar de la visión a la ejecución. La política minera debe estar alineada con la cartera de proyectos y traducirse en decisiones concretas en infraestructura, energía, agua y territorio. Ese es el paso clave para responder a la demanda global.

El Perú tiene una posición privilegiada, con una de las mayores reservas del mundo y una cartera importante de proyectos, donde más del 70% está vinculada al cobre.

¿Qué significa para el país que el WMC 2026 se realice aquí?
Es un reconocimiento, pero sobre todo una oportunidad estratégica.

El WMC reúne a quienes toman decisiones a nivel global. Y eso permite al Perú posicionarse en el centro de la conversación sobre el futuro de la minería.

Llega en un momento clave, donde el mundo necesita minerales con urgencia.

Por eso, más que un evento, es un llamado a la acción.

El Perú tiene todo para ser protagonista.

El desafío es estar a la altura de esa oportunidad.

Pluspetrol: un plan de US$ 100 millones para el Lote 56

Esta decisión es consecuencia de una reinterpretación geológica donde se ha obtenido una caracterización más detallada de las formaciones en el área de estudio

Pluspetrol Perú Corp. tiene entre manos un plan de US$ 100 millones para invertir en un proyecto relacionado con el desarrollo del Lote 56, ubicado en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, departamento Cusco.

Esta decisión es consecuencia de una reinterpretación geológica donde se ha obtenido una caracterización más detallada de las formaciones en el área de estudio, optimizando los modelos estructurales y estratigráficos, pudiendo así considerar esta formación como potencial objetivo principal para futuros proyectos y disminuir el riesgo de producción del Lote 56. Una vez haya concluido el traslado de componentes y se haya terminado con la perforación, el máximo flujo esperado es de 130 millones de pies cúbicos por día.

La empresa, por tanto, cree conveniente “tener una ubicación más cercana a la formación con mayor potencial, lo cual se traduciría en una optimización del empleo de materiales y recursos”.

La petrolera tiene la intención de modificar la ubicación de la locación Pagoreni Norte hacia una nueva posición denominada Saniri Norte, lo cual incluye la reubicación total de facilidades de perforación y las facilidades auxiliares de apoyo.

La nueva locación estará conformada por cuatro pozos: tres pozos dirigidos de desarrollo y un pozo inyector de cortes de perforación. En esta reubicación se incluyen todos los pozos aprobados en el IGA de referencia para la locación Pagoreni Norte.

Los componentes del proyecto serán reubicados, así como las actividades requeridas para el desarrollo de la perforación y los procesos operativos.

Asimismo, se contempla la reubicación del camino de acceso desde el río Urubamba hacia la locación, así como, los caminos internos que conectan las diferentes instalaciones de la locación, denominados como áreas de tránsito. Durante la etapa de construcción se habilitará un área destinada al helipuerto, que permanecerá operativo durante todas las etapas del proyecto.

El acceso de equipos y materiales de construcción a la Locación Saniri Norte se efectuará principalmente mediante embarcaciones por el río Urubamba, las que embarcarán y desembarcarán a orillas de este río, donde atracarán. El tipo de embarcación variará según la época del año y el nivel del río: naves de calado menor durante la época de vaciante y naves de calado mayor en época de creciente. Para la movilización durante la etapa de construcción hacia la Locación Saniri Norte, se ha estimado un aproximado de 60 viajes/mes.

El traslado de pasajeros y carga desde Lima hacia el Campamento Base Malvinas se realizará mediante el uso de aviones según peso de carga o número de pasajeros. Asimismo, adicional al transporte fluvial, se considera de manera opcional el transporte aéreo desde el Campamento Base Malvinas hacia la Locación Saniri Norte. Para esta movilización, se ha estimado un requerimiento de 8 vuelos/mes en helicóptero desde el Campamento Base Malvinas.

Las actividades comprenden el retiro del material orgánico, el acondicionamiento y corte del terreno, la conformación de la superficie y la disposición del material excedente.

Para la conformación de la plataforma y accesos Pluspetrol empleará material propio, aplicando el método de corte‑relleno compensado. Así también requerirá un estimado de 5.000 m3 de material de préstamo, proveniente de canteras autorizadas ubicadas dentro del Lote 56. En cuanto al volumen estimado de movimiento de tierras, se considera un total de 270.600 m³ de corte y 70.600 m³ de relleno. Estos volúmenes corresponden a la construcción de los componentes del proyecto.

 

El material superficial orgánico del suelo (topsoil), retirado durante la construcción de los diferentes componentes del proyecto, será almacenado y conservado en un depósito habilitado para tal fin. El volumen estimado de topsoil a almacenar será de aproximadamente 20.675 m³.

El material excedente generado como resultado de los trabajos de corte y relleno será trasladado al Depósito de Material Excedente (DME), el cual se ubicará dentro del área de influencia del proyecto. El volumen estimado de suelos excedentes asciende a aproximadamente 200.000 m³, los cuales serán manejados y dispuestos siguiendo los criterios establecidos en el Plan de Manejo Ambiental.

El campamento se ubicará dentro de las instalaciones de la locación Saniri Norte, donde se implementarán las oficinas administrativas, dormitorios, comedor y demás áreas auxiliares necesarias para el soporte de las actividades de construcción y perforación.

Para el desarrollo de las actividades consideradas Pluspetrol habilitará primero el campamento de construcción y posteriormente el campamento de perforación, ambos implementados sobre un único espacio dentro de la locación. Para la perforación se utilizará un equipo de perforación con una potencia estimada de 2000 HP.

Pluspetrol habilitará un camino de acceso de aproximadamente 1.48 km de longitud, el cual conectará con la locación Saniri Norte.

Durante la perforación de los pozos se estima la generación de aproximadamente 4,000 barriles de recortes de perforación para el pozo inyector y 42,000 bbls para los otros pozos. La disposición final de los recortes de perforación se realizará mediante reinyección en un pozo dedicado.

Durante la etapa constructiva de la plataforma de perforación y de las facilidades asociadas, se estima el empleo de aproximadamente 200 personas

ETAPA OPERATIVA
La etapa operativa del proyecto se estima en 20 años y necesitará de diversos componentes. Detallamos alguno de ellos.

Sistema de captación: una válvula de seguridad de subsuperficie (de acondicionamiento automático) denominada SCSSV es la encargada de cortar el flujo de gas en caso de una emergencia (sobrepresión o fallas); esta válvula es comandada por el Panel de Control.

El gas del reservorio, luego de pasar por la válvula SCSSV, pasa a través de 2 válvulas manuales (LMV y UMV) y de ahí se deriva el gas por uno de los ramales de producción pasando por una válvula lateral (WSSV) y finalmente por la válvula de estrangulamiento, con la que se regula el flujo de gas en forma remota y automática. El conjunto de pozos en una misma locación se denomina «cellar de pozos de producción”.

Panel hidráulico de boca de pozo: se utilizará para abrir y cerrar las válvulas. El panel tendrá un volumen hidráulico ajustado para dos ciclos de apertura y cierre de todas las válvulas de seguridad de las bocas de pozo. El Panel de Control registra continuamente las condiciones operativas en el pozo, y tomará acción (hidráulicamente) sobre los accesorios de seguridad del pozo.

La petrolera tiene la intención de modificar la ubicación de la locación Pagoreni Norte hacia una nueva posición denominada Saniri Norte, lo cual incluye la reubicación total de facilidades de perforación y las facilidades auxiliares de apoyo.

Múltiple de recolección (manifold): será diseñado de acuerdo con el escenario a definirse al momento de la producción, para manejar los pozos productores. El manifold constará de un colector de producción (production header), un colector de prueba (test header).

Medición de gas: cada tubería de producción, proveniente de cada uno de los pozos productores, constará de elementos de medición, que permitirán medir apropiadamente el caudal de gas producido. Asimismo, constará de accesorios para adquisición de muestras.

Sistema de trampa (Pig launcher): como parte del flowline de producción de gas, se dispondrá de un sistema completo de lanzadora de «chancho», desde el cual se podrá enviar los «chanchos» de limpieza, inspección, calibrador.

Sistema de drenajes: todos los drenajes líquidos provenientes de la instalación son recogidos en un recipiente de drenaje no presurizado. Desde este recipiente, y mediante bomba, son enviados los líquidos al flowline de producción.

Sistema de generación: un generador a gas será dispuesto en el área para producir energía eléctrica necesaria.

Almacén de materiales: permitirá dar facilidades para almacenar las herramientas de mantenimiento, los repuestos y cobertizos de emergencia.

El futuro energético del sur peruano entre avances y redefiniciones

El evento PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa reunió a actores del sector público, privado y académico para analizar el futuro energético del sur del Perú. Se discutieron proyectos de transmisión, gas natural, renovables y minería, evidenciando avances, brechas estructurales y desafíos de ejecución. El encuentro destacó la urgencia de articular inversión, planificación y seguridad energética en la región

El evento PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa, organizado por Prensa Grupo, reunió a cerca de más de doscientos asistentes y contó con la participación de 30 expositores y panelistas provenientes de los sectores de minería, electricidad e hidrocarburos. La cita se consolidó como un espacio de análisis técnico y estratégico sobre el futuro energético del sur de Perú, en un contexto marcado por la transición hacia fuentes más limpias, la expansión de infraestructura crítica y la necesidad de cerrar brechas históricas en planificación y ejecución.


Desarrollo economico de Arequipa.

El evento concitó la mirada de los medios de comunicación locales, lo que reflejó el creciente interés por la agenda energética regional, especialmente en un territorio donde convergen proyectos mineros de gran escala, potencial renovable excepcional y desafíos estructurales en transmisión, gas natural y seguridad energética.

A lo largo de las distintas ponencias y paneles, el evento dejó una idea central: el sur de Perú no solo enfrenta una transformación energética, sino que también está redefiniendo las condiciones de su competitividad económica a partir de la infraestructura que logre materializarse en los próximos años.

Infraestructura eléctrica
Uno de los anuncios más relevantes estuvo a cargo del presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, quien destacó la existencia de un portafolio de seis proyectos de transmisión eléctrica para la macro región sur, con inversiones superiores a los US$ 400 millones. Estas iniciativas, que serán adjudicadas en su mayoría en 2026, forman parte del Plan de Transmisión 2025-2034 y buscan fortalecer el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).


Luis del Carpio, ProInversion.

Los proyectos incluyen nuevas líneas en 220 kV y 138 kV, así como ampliaciones de subestaciones en regiones como Ayacucho, Cusco, Puno, Arequipa y Tacna. La expansión también contempla iniciativas como Mayurina–Mollepata, Tintaya Nueva–Nueva San Gabán y Los Héroes–Garita, además de la Central Fotovoltaica Las Joyas en Arequipa.

Del Carpio recordó que entre 2002 y 2025 se han desarrollado 28 proyectos de transmisión bajo esquemas APP y Proyectos en Activos, con una inversión acumulada superior a US$ 4,700 millones, lo que evidencia el rol del modelo privado en la consolidación del sistema eléctrico.

En la misma línea, representantes del sector eléctrico regional, como el gerente general de SEAL, Markpool De Taboada, señalaron que existen tres proyectos adicionales de transmisión en desarrollo para atender la creciente demanda en zonas mineras, industriales y urbanas del sur. A ello se suma la línea Ocoña–Atico, que permitirá abastecer al sector pesquero actualmente dependiente del diésel.

Sin embargo, Taboada advirtió que el sistema debe evolucionar hacia una matriz equilibrada, donde convivan generación renovable, hidráulica y térmica, junto con sistemas de almacenamiento y servicios complementarios que garanticen estabilidad operativa.


Andres Romero Valgesta.

Renovables y almacenamiento
La transición energética fue uno de los ejes más discutidos del evento. Desde la experiencia internacional, el consultor Andrés Romero, de Valgesta Nueva Energía, analizó el caso chileno para advertir los efectos de la expansión acelerada de renovables sin una infraestructura de transmisión equivalente.

El fenómeno del vertimiento energético y la congestión en redes radiales evidencian, según explicó, la necesidad de complementar la generación con almacenamiento (BESS). No obstante, también advirtió que estos sistemas no resuelven por sí solos los problemas estructurales del sistema eléctrico, ya que la mayor capacidad de almacenamiento tiende a reducir los diferenciales de precios que sostienen su rentabilidad.

 

En el caso peruano, esta discusión se conecta directamente con las propuestas del sector minero. Desde Southern Perú, Luis Toledo planteó que la gran minería puede evolucionar de un rol de consumidor intensivo a uno de gestor activo de su demanda energética, mediante el uso de baterías y energía solar.

Los estudios presentados muestran retornos de inversión cercanos al 19% y 20% en proyectos híbridos, con una vida útil de hasta 15 años, además de beneficios en reducción de emisiones y gestión de carga en horas punta del SEIN.

Gas natural y seguridad energética
Uno de los diagnósticos más críticos del evento estuvo relacionado con la seguridad energética del sur del país. Para especialistas como Martín Mejía, de Cálidda, la principal brecha es el costo desigual de la energía respecto a Lima, donde el gas natural reduce hasta en 70% los costos industriales, mientras que en regiones como Arequipa estos pueden ser hasta 170% más altos.


Seguridad energética.

Mejía propuso un proyecto de conexión regional por US$ 500 millones para integrar siete regiones al sistema tarifario de Lima, aunque advirtió que la iniciativa permanece en evaluación desde hace más de dos años.

En la misma línea, la asesora de ProInversión, Elizabeth Rodríguez, destacó que la seguridad energética ya forma parte de la estrategia de atracción de inversiones del Estado, que impulsa proyectos de regasificación, almacenamiento y ampliación de redes de gas.

Por su parte, el especialista Erick García alertó sobre la ausencia de un plan energético integral en el país, señalando que el sistema continúa operando de manera fragmentada entre fuentes energéticas, cuando debería funcionar de forma complementaria.


Jacob Salazar GORE, Arequipa.

Minería y sostenibilidad
La minería, como principal demandante de energía en el sur, también ocupó un espacio central en el debate. Representantes de Minsur, Cerro Verde y Yura coincidieron en que el sector avanza hacia la descarbonización mediante renovables, electrificación y eficiencia energética.

Sin embargo, también se identificaron limitaciones tecnológicas, especialmente en la electrificación de camiones de acarreo y operaciones subterráneas, que podrían incrementar significativamente la demanda eléctrica del sistema, superando incluso los 700 MW en una sola operación minera.

Asimismo, se resaltó el uso de energías solares en la industria cementera, que ya cubre hasta el 35% de su consumo, aunque persisten restricciones por la falta de acceso a gas natural y de incentivos para proyectos renovables.


Rol de la-energía en la minería.

Hidrógeno verde y clúster energético
El Gobierno Regional de Arequipa presentó su iniciativa para desarrollar un clúster de carbono neutral basado en hidrógeno verde, energías renovables e industria sostenible. El proyecto contempla más de 50 mil hectáreas habilitadas y un potencial de hasta 900 MW en energía solar.

La propuesta incluye un parque industrial conectado a los puertos de Matarani y Quilca, con el objetivo de facilitar la exportación de energía y derivados como el hidrógeno. Además, se busca reducir los tiempos de evaluación ambiental a cinco meses para acelerar la inversión privada.


Luis Toledo, Southern Perú.

De la planificación a la acción
PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa dejó en evidencia que el sur del país se encuentra en un punto de inflexión. La región combina un alto potencial energético —solar, hidroeléctrico y gasífero— con una demanda creciente impulsada por la minería, la industria y el consumo urbano.

Sin embargo, el principal desafío no radica únicamente en la disponibilidad de recursos o en la cartera de inversiones, sino en la capacidad del Estado y el sector privado para convertir proyectos en infraestructura operativa dentro de plazos previsibles.

La transición energética, la seguridad del sistema eléctrico y la integración del gas natural no avanzarán de manera aislada. El futuro del sur dependerá de la articulación entre planificación, ejecución y visión de largo plazo, en un escenario donde la energía ya no es solo un insumo, sino el eje estructural del desarrollo económico regional.

La importancia de la seguridad en los sistemas de energía

La tecnología viene realizando importantes aportes en los sistemas de seguridad de los complejos de energía. De la mano de la experiencia de Indra conoceremos en la siguiente nota cómo implementan estas soluciones, teniendo en cuenta que esperan implementar un centro de monitoreo en el Perú

Conocida por sus soluciones en el campo de la defensa y seguridad, Indra es una compañía global que también ha creado tecnologías para el sector energético, en donde puede ayudar a consolidar un modelo más eficiente, seguro y sostenible. Y así lo ratifica Andy Saboya Rojas, gerente de Energía de la compañía, quien asegura que conocen todas las complejidades de la industria, ya sea que se hable de gas, petróleo o utilities.

“Estoy hablándote de mundos bastantes complejos, en donde la tecnología definitivamente puede aportar haciéndolas más eficientes y mejorando la seguridad de los activos. Estas soluciones están en todas las etapas de la cadena de valor. Podemos estar en una planta eólica, en una planta fotovoltaica, en una hidroeléctrica o una termoeléctrica, ayudándolos a gestionar sus activos de la mejor manera posible, y garantizando la seguridad y continuidad operativa”, explica Saboya, quien para reforzar su idea precisa que en los ductos de transporte de gas o de crudo, Indra cuenta con tecnología capaz de decirle al cliente que en determinado punto está pasando un vehículo, o que hay una actividad extraña.

Y como en todas las operaciones también se gestiona data, el especialista reconoce que muchas veces las empresas no conocen el estado actual de sus activos. Por lo que advirtió que no solo es necesario contar con KPIs y con actuadores o sensores que recojan la data, sino que la información debe estar bien estructurada para una adecuada toma de decisiones.

Entonces, si hablamos de datos también tenemos que hablar de ciberseguridad. Efectivamente, agrega el especialista, quien destaca que en dicha materia la empresa ha desarrollado gran experiencia en el mundo OT. Que es un escenario donde todavía hay ciertas falencias, porque tanto en minería, energía, gas y petróleo, el tema de la ciberseguridad está bien maduro en el ambiente TI, pero no en el OT. Y en una planta se tiene que trabajar en ambos mundos.

“Y no solamente eso, en el mundo OT está tu información core, el núcleo del negocio. No es lo mismo que un hacker se meta a tu servidor, a que un hacker tome el control de tu PLC, que es lo que controla distintos procesos de tu planta. Ahí es donde nosotros somos bastante potentes. Somos de las pocas empresas que tienen mucha experiencia en el tema de ciberseguridad en el mundo OT”, destaca Saboya.

Tanto en minería, energía, gas y petróleo, el tema de la ciberseguridad está bien maduro en el ambiente TI, pero no en el OT.

¿Y cómo es que lograron consolidar esa experiencia? Gracias a que son una compañía global, responde el ejecutivo de Indra, pero sobre todo a los casos de éxito que han conseguido en todos los lugares donde participan, principalmente en Europa.

“Por ejemplo, en España tenemos un contrato global con Motorola, y solo en un mes hemos atendido alrededor de mil eventos de ataques. Por lo tanto, la criticidad de gestionar bien la ciberseguridad en los ámbitos OT hoy es más que prioritario. Por eso, también estamos trabajando con algunas instituciones para definir los procedimientos de ciberseguridad en el mundo OT, y de hecho este año estamos planificando la implementación de un centro de monitoreo en Perú”, asegura el representante de Indra, quien también reconoce que será el centro número 14 de la compañía en el mundo, y que entrará en operación en el cuarto trimestre del año.

Cierre de minas en Perú: del pasivo ambiental a la oportunidad sostenible

El país avanza en transformar el cierre minero en un proceso estratégico que combina remediación ambiental, innovación tecnológica y participación social. Casos históricos como Excélsior conviven con operaciones modernas como Antamina y Yanacocha, mientras nuevas reglas buscan agilizar procesos sin perder rigor en la fiscalización

El cierre de minas en el Perú ya no es solo el final de una operación de minería. Ahora es una de las partes más complejas del ciclo minero. Cerrar una mina significa mucho más que apagar máquinas o sellar entradas: implica reparar territorios, gestionar problemas del pasado, reconstruir relaciones con comunidades y asegurar que los ecosistemas puedan sostener vida de nuevo. Por eso, el enfoque para el cierre de minas ha cambiado: ahora es más estratégico y combina ciencia, inversión, regulación y tecnología.

Hoy en día, Perú tiene tres situaciones al mismo tiempo: problemas del pasado que necesitan solución, minas modernas que planean su cierre desde el principio, y un Estado que intenta mejorar sus reglas para supervisar mejor el medio ambiente.

Problemas del pasado: cuando el cierre llegó tarde
En la región Pasco, el proyecto Excélsior es un ejemplo importante de remediación ambiental. Gestionado por Activos Mineros (AMSAC), este problema es uno de los más grandes de Sudamérica. La intervención abarca cerca de 70 hectáreas afectadas por décadas de residuos mineros.

Lo importante no es solo el tamaño, sino el impacto en las personas y el territorio. Proyectos como este no solo buscan estabilizar suelos o cubrir relaves, sino también reducir riesgos para comunidades cercanas. En total, estas intervenciones benefician indirectamente a más de 230 mil personas en distintas regiones.

El trabajo en Excélsior ha incluido estabilización de suelos, cobertura de materiales contaminantes y procesos de revegetación con especies nativas. Es una forma de “reconstrucción ambiental” en un territorio que durante décadas sufrió los efectos de la minería antigua.

El trabajo en Excélsior ha incluido estabilización de suelos, cobertura de materiales contaminantes y procesos de revegetación con especies nativas.

Otro caso es Quiluacocha, que muestra una escala aún más desafiante. Se trata de un depósito de relaves de aproximadamente 115 hectáreas ubicado a más de 4,300 metros de altitud, con más de 50 millones de toneladas de residuos acumulados. El impacto ambiental ha sido significativo: presencia de metales pesados en suelos y agua, y presión constante sobre ecosistemas altoandinos.

Las intervenciones en esta zona han sido graduales y complejas, centradas principalmente en la estabilización del terreno y la reducción de riesgos. No es un caso de transformación rápida, sino de contención progresiva en un entorno geográfico extremo.

El tercer ejemplo, Pucará, refleja otra realidad: la dispersión. Aquí no hay un solo gran depósito, sino múltiples zonas afectadas por antiguas operaciones mineras. Bocaminas abandonadas, desmontes inestables y drenaje ácido de roca se distribuyen entre alturas de 3,800 a 4,200 metros.

Esto convierte el cierre en un trabajo casi artesanal: cada sitio requiere una solución distinta. Más que restaurar un solo paisaje, se trata de intervenir pequeñas heridas distribuidas en un territorio amplio y complejo.

Minas modernas: cuando el cierre comienza antes de la extracción
Las minas modernas en Perú tienen una forma diferente de trabajar. El cierre de la mina ya no es solo el final del proceso, sino que se planea desde el principio. Un ejemplo claro es la mina Antamina, en la región Áncash. Lo que destaca a Antamina es su enfoque en el cierre de la mina. Entre 2005 y 2017, la mina trabajó con la Universidad de British Columbia, la empresa TECK y el gobierno canadiense en un programa de investigación para entender cómo cerrar mejor la mina mientras aún estaba en operación. Esto cambió la forma tradicional de trabajar. En lugar de esperar al final de la vida útil de la mina, el plan de cierre se integra desde el inicio.

Otro ejemplo es el complejo Tintaya-Antapaccay, en la región Cusco. Este proyecto ha invertido más de 1.500 millones de dólares y ha actualizado su plan de cierre varias veces, incorporando instrumentos técnicos adicionales. El cierre de la mina no es un documento único, sino un proceso que se ajusta constantemente a la realidad operativa.

 

Tecnología: el nuevo ojo del cierre de minas
La forma de observar el cierre de las minas ha cambiado. Ahora se utilizan drones equipados con cámaras multiespectrales para captar información invisible al ojo humano. Estas herramientas permiten sobrevolar grandes extensiones en poco tiempo y generar imágenes que se combinan para reconstruir el terreno en modelos digitales.

Uno de los indicadores más utilizados es el NDVI, que permite medir la “salud” de la vegetación. Con él, se pueden distinguir zonas verdes activas, áreas degradadas o sectores en recuperación. En el caso de operaciones como Yanacocha, este tipo de análisis es clave para verificar el avance real de la rehabilitación ambiental.

La tecnología no reemplaza el trabajo en campo, sino que ambos mundos conviven. El análisis digital aporta velocidad y escala, mientras que el trabajo presencial sigue siendo clave para validar lo que muestran los modelos.

El Estado y la nueva agenda del cierre
El Estado peruano está redefiniendo su rol en el cierre de minas. A través de Activos Mineros (AMSAC), se han desarrollado más de 60 proyectos de remediación en distintas regiones del país. El enfoque ya no es solo técnico. Ahora se incorporan componentes sociales, participación comunitaria y restauración ecológica. Proyectos como Excélsior, Caridad o Delta Upamayo muestran cómo la remediación puede ser una herramienta de desarrollo regional.

En paralelo, el Ministerio de Energía y Minas ha propuesto cambios al reglamento de cierre de minas para reducir los tiempos de evaluación. Actualmente, los procesos pueden tardar más de 100 días en promedio, e incluso años en algunos casos.

La propuesta busca reducir estos plazos a entre 30 y 45 días, incorporando auditorías y límites más estrictos a los requerimientos de información.

La tecnología no reemplaza el trabajo en campo, sino que ambos mundos conviven. El análisis digital aporta velocidad y escala, mientras que el trabajo presencial sigue siendo clave para validar lo que muestran los modelos.

El objetivo es claro: mayor eficiencia. Pero también abre una discusión importante sobre el equilibrio entre velocidad administrativa y rigor ambiental.

Otro tema es lainversión comprometida para estos procesos, el exministro de Energía y Minas, Jorge Montero, explica que tras la modificación de la Ley de Cierre de Minas en 2021, y la publicación de su respectivo reglamento en 2025, Perú ha logrado acumular más de US$ 4,500 millones para el cierre de minas. Los cambios realizados en dicha ley permitieron incluir la figura de las garantías financieras para el cierre progresivo, lo que antes solo estaba considerado para el cierre final.

«Ese cambio logró cosas importantes, porque antes las minas pateaban todo para el cierre final, y la garantía no alcanzaba para nada: se generaban forados y las minas no se cerraban bien. Pero todo eso cambió cuando se incluyeron las garantías financieras para el cierre progresivo”, explicó.

El exfuncionario indica que aún está pendiente la publicación de la Guía Metodológica del Cierre de Minas, que es un anexo del reglamento con el que se determina cómo se proyectan los costos. “Porque cuando hablamos de garantías nos referimos a costos. Y si no lo tenemos claro cómo discutimos la garantía», añade.

El verdadero desafío ya no es solo cerrar minas. Es lograr que, después de ellas, el territorio siga teniendo futuro. Montero explica que no es solo mitigar, remediar y rehabilitar, sino de crear un componente de infraestructura que podría heredarse a la comunidad, más allá de las vías de acceso o las redes de electrificación que ya son parte del tejido urbano.

«Eso también podría ser parte del cierre, pero para que suceda se le tendría que decir a la empresa minera que no desarme su campamento, porque las comunidades lo podrían usar como un centro educativo, o una universidad como un centro de investigación. Ahora se les obliga a que retiren y se lleven todo. Creo que se le puede dar una segunda mirada, porque hay instalaciones que podrían ser aprovechadas por los gobiernos regionales, las municipalidades provinciales y las mismas comunidades», comenta, lo cual podría ser un aspecto también a discutir en este nuevo enfoque de cierre de minas que implique una mirada más amplia, ya no solo de aproximarnos a dejar las cosas muy parecido a como se encontraron antes de iniciar la explotación, sino a una herencia mucho más dinámica y productiva.

Minería, energía y gas: los pilares del nuevo ciclo económico peruano

Perú atraviesa un nuevo ciclo de crecimiento impulsado por grandes inversiones en minería, energía y gas. Con proyectos por más de US$ 60 mil millones y una fuerte expansión de renovables, el país busca diversificar su matriz energética. Sin embargo, persisten desafíos estructurales en hidrocarburos y ejecución de proyectos que definirán el impacto real de este impulso económico

Perú está creciendo mucho en tres sectores importantes: minería, energía e hidrocarburos. Hay muchas inversiones en marcha, más de 60.000 millones de dólares en minería y más de 7.000 millones en nuevos proyectos mineros que empezarán en 2026. Además, se están incorporando más energías renovables al sistema eléctrico del país.

El sector de hidrocarburos es un poco complicado. Perú tiene mucho gas natural, más de 43 trillones de pies cúbicos, pero depende mucho de importar combustibles refinados. La mayoría de la producción se concentra en Camisea.

Mientras tanto, el sistema eléctrico está cambiando rápidamente. Se están proyectando más de 1.400 megavatios de capacidad solar entre 2025 y 2028, y se han invertido más de 1.500 millones de dólares en generación y transmisión.

Más de 1.400 MW solares y proyectos eólicos e híbridos impulsan la diversificación del sistema eléctrico.

Todo esto muestra que la economía de Perú se basa en grandes proyectos a largo plazo, donde la minería, la energía y los hidrocarburos están muy conectados.

Proyectos mineros en marcha
El 2026 marca el inicio de una nueva fase de inversión minera en Perú. Según el MINEM, cinco proyectos ubicados en Arequipa, Pasco y Apurímac iniciarán construcción con una inversión conjunta de US$ 7,653 millones, consolidando una cartera madura que ya superó etapas críticas de permisos y factibilidad.

El más singular es Pampa de Pongo (Arequipa), desarrollado por Jinzhao Mining, con foco en la explotación de hierro. Su relevancia radica en que rompe la dependencia histórica del cobre dentro de la estructura minera peruana. El proyecto se encuentra en ingeniería avanzada y listo para pasar a construcción, aunque su desarrollo ha sido prolongado por la necesidad de infraestructura logística, especialmente portuaria. Su entrada en ejecución en 2026 lo posiciona como uno de los pocos proyectos de gran escala de hierro en el país.

En la misma región se ubica Zafranal, un proyecto cuprífero impulsado por Teck Resources con una inversión cercana a US$ 2,000 millones. Está en fase de factibilidad avanzada y representa uno de los nuevos polos de producción de cobre en el sur del país. Su importancia radica en su rol dentro del ciclo de expansión del cobre, clave para la demanda global asociada a electrificación y transición energética.

Cinco proyectos por US$ 7,653 millones iniciarán construcción en 2026, marcando una etapa más madura de inversión enfocada en expansión y continuidad operativa.

También en Arequipa destaca la Optimización de Cerro Verde, con una inversión de aproximadamente US$ 2,100 millones. A diferencia de los proyectos nuevos, este caso no implica abrir una mina, sino ampliar y mejorar una de las operaciones cupríferas más grandes del país. En fase de ingeniería de detalle, busca aumentar capacidad de procesamiento y extender la vida útil de la operación, consolidando una tendencia creciente: la minería de optimización antes que la apertura de nuevos yacimientos.

En Pasco, la Ampliación Huarón, operada por Pan American Silver, se orienta a la expansión de una mina polimetálica que produce plata, zinc y plomo. En fase de factibilidad avanzada, su inversión es menor en escala, pero estratégica en continuidad productiva, al extender la vida útil de una operación histórica en la sierra central.

Finalmente, en Apurímac, la Reposición Ferrobamba, vinculada a Las Bambas (MMG), con una inversión cercana a US$ 1,800 millones, busca garantizar la continuidad de una de las minas de cobre más importantes del país. En fase de ingeniería avanzada, su objetivo es reponer reservas y sostener la producción en el mediano plazo.

En conjunto, con base en lo descrito, se puede deducir que estos proyectos reflejan una minería más madura; es decir, menos exploratoria, más orientada a continuidad operativa y expansión de capacidad instalada.

El sistema gasífero sigue concentrado en una sola fuente, pese a amplias reservas aún no desarrolladas.

Dinamismo hidrocarburífero
El sector de los hidrocarburos en Perú está en una etapa de cambio importante. El país depende mucho de otros para obtener combustibles y la producción de gas natural se concentra en un solo lugar, el sistema de Camisea, en la región de Cusco. Aunque Perú tiene muchas reservas de gas natural, su producción real no es muy diversa.

El Ministerio de Energía y Minas sostiene que hay más de 43 trillones de pies cúbicos de gas natural que se pueden explotar. Sin embargo, la mayor parte del gas que se consume en el país proviene del sistema de Camisea. Esto hace que el país dependa mucho de un solo lugar para obtener energía.

Perú también importa mucho combustible líquido, especialmente diésel. Esto muestra que hay una brecha entre lo que el país podría producir y lo que realmente produce. Esta brecha no se debe solo a la falta de recursos naturales, sino también a la complejidad de la infraestructura y la necesidad de inversiones riesgosas en exploración.

 

Para solucionar este problema, el Estado peruano ha lanzado una estrategia para expandir la frontera energética del país. Esto incluye mejorar el sistema existente y abrir nuevas áreas para la exploración de hidrocarburos. Una de las cosas más importantes que se está haciendo es extender el sistema de transporte de gas que opera la Transportadora de Gas de Perú. Esto permitirá que más gas natural se transporte desde Camisea hasta la costa peruana.

Además, el Estado está impulsando proyectos para llevar gas natural a más partes del país. Uno de estos proyectos es el programa de expansión regional conocido como Siete Regiones, que costará alrededor de $550 millones. Este proyecto busca llevar gas natural a zonas del interior del país, como Cusco, Puno y Junín, para que la gente pueda usarlo en sus hogares y empresas.

En cuanto a la producción de gas natural, el Lote 58 es uno de los proyectos más importantes en la cuenca de Camisea. Se espera que este proyecto permita incorporar nuevas reservas de gas natural al sistema energético del país y refuerce la capacidad de abastecimiento de gas natural para el mercado interno.

Perú también está explorando nuevas áreas para la producción de hidrocarburos, especialmente en la costa norte del país. Allí, se encuentran los lotes Z-61, Z-62 y Z-63, que se consideran de alto potencial para la producción de petróleo y gas. Aunque todavía no se ha invertido mucho en estas áreas, se espera que las inversiones sean significativas si se encuentran recursos importantes.

El país mantiene una alta dependencia de importaciones de diésel, evidenciando limitaciones en refinación y producción.

Por otro lado, hay un área llamada Candamo, en la cuenca de Madre de Dios, que se considera una de las reservas gasíferas más importantes del país. Se estima que esta zona podría contener alrededor de 10.3 trillones de pies cúbicos de gas natural. Sin embargo, su desarrollo no es fácil debido a las restricciones ambientales, logísticas y sociales.

En resumen, el sector hidrocarburífero peruano tiene un sistema consolidado en Camisea, pero también hay muchos proyectos en diferentes etapas de desarrollo que buscan ampliar la frontera energética del país. La transición hacia una mayor diversificación dependerá de la capacidad de convertir el potencial geológico en producción efectiva bajo condiciones de inversión sostenibles.

Sector eléctrico en expansión
El sector eléctrico en Perú está cambiando poco a poco. Se están incorporando energías renovables, como la energía solar y eólica, y se está mejorando el sistema de transmisión.

El Ministerio de Energía y Minas afirma que entre 2025 y 2028, Perú tendrá más de 1.400 megavatios de capacidad solar nueva. También hay muchos proyectos de inversión en generación y transmisión eléctrica, que suman más de 17.000 millones de dólares hasta noviembre de 2025. Esto se debe a que la demanda de electricidad sigue creciendo, y también a que la minería está expandiéndose.

En este contexto, se están desarrollando centrales solares, eólicas e hidroeléctricas. Un proyecto importante es la Central Solar Illa, en la región Arequipa, que tendrá una capacidad de 396 megavatios y costará alrededor de 350 millones de dólares. Esto ayudará a aumentar la participación de la energía solar en el sistema eléctrico nacional y reducir los costos energéticos en la industria y la minería.

En la región Ica, se están desarrollando proyectos híbridos que combinan energía eólica y solar. Un ejemplo es el proyecto Wayra Solar, que tendrá una capacidad de 94 megavatios y costará alrededor de 72 millones de dólares. Esto ayudará a aprovechar los recursos naturales de la región y a generar energía de manera más estable.

También se está desarrollando el Parque Eólico Caravelí, en la región Arequipa, que tendrá una capacidad de 219 megavatios y costará más de 240 millones de dólares. Esto ayudará a reforzar el suministro eléctrico en el sur de Perú y a consolidar a Arequipa como un centro de desarrollo de energías renovables.

En cuanto a la hidroelectricidad, se está desarrollando la Central Araza, en la región Cusco, que tendrá una capacidad de 200 megavatios y costará alrededor de 452 millones de dólares. Esto ayudará a diversificar la matriz energética del país y a complementar la generación térmica y renovable.

Para que todo esto funcione, se necesita mejorar la infraestructura de transmisión. El Plan de Transmisión Eléctrica 2025-2034 contempla inversiones de más de 1.650 millones de dólares en líneas de alta tensión, subestaciones y modernización del sistema eléctrico nacional. Esto ayudará a fortalecer la capacidad del sistema eléctrico nacional y a garantizar la confiabilidad del suministro en un contexto de creciente demanda.

El verdadero impacto económico dependerá de la capacidad de convertir inversiones en proyectos operativos dentro de plazos previsibles.

En resumen, el sector eléctrico en Perú está cambiando hacia una configuración más diversificada y territorialmente distribuida, con una mayor participación de la energía solar, eólica e hidroeléctrica, y una infraestructura de transmisión en expansión. Esto ayudará a garantizar la seguridad energética y a reducir el impacto ambiental.

El reto no es invertir más, sino ejecutar a tiempo
Perú avanza hacia un modelo económico basado en grandes infraestructuras energéticas y mineras interconectadas. La cartera de proyectos mineros por US$ 7,653 millones, la expansión del gas natural con inversiones clave en transporte y producción, y la aceleración de energías renovables configuran un escenario de transformación estructural.

Sin embargo, este crecimiento no depende solo del volumen de inversión, sino de la capacidad del país para convertir proyectos en operación efectiva dentro de plazos previsibles. En esa transición entre planificación y ejecución se define el verdadero impacto del actual ciclo minero-energético de Perú.

La importancia de innovar en el sector minero

Piero Saravia, gerente de Transformación Digital de Minsur, nos brinda los principales fundamentos sobre cómo integrar una cultura de innovación en el sector y cómo integran estos principios en su corporación

Para innovar es necesario un cambio en la mentalidad de la organización, forjar una cultura de innovación implica definir hitos y establecer mecanismos para encaminar las nuevas ideas, las mismas que pueden surgir de todos los niveles de la compañía. Piero Saravia, gerente de Transformación Digital de Minsur, explica la importancia de este cambio de mentalidad bajo una adecuada dirección.

En Minsur hay una condición: que nada se ejecuta ni se impulsa si no se está pensando en mover la palanca del negocio, ya sea para reducir costos, incrementar la productividad, ser más seguros o más sostenibles.

Hay que tener una mejor simbiosis con la academia. Capacitar mejor a los estudiantes y enfrentarlos también a los retos de las industrias.

“Si no lo apalancamos con la estrategia del negocio, la idea se convierte en algo que solo llama la atención, pero que no aporta valor”, asegura Saravia. Y así funciona ya sea si la idea surge de un operador de planta o desde vicepresidencia. O si el proyecto es muy grande, pequeño o muy complejo.

Lo que sigue es impulsar la idea o escalar el proyecto también bajo la premisa de tolerar el error, pero no la negligencia. Nada se hace sin planificación y sin tener claros los indicadores que determinen el rumbo de la innovación.

Saravia considera que una cultura de innovación arranca desde las casas de estudio donde hoy se forman los profesionales del futuro, y en donde los avances de las nuevas tecnologías parecen no estar incluidos en las currículas.

“Lo que preocupa es que no se ven estos avances en las universidades nacionales, aunque algunas sí tienen muy buenos laboratorios. Creo que se debe promover más el acercamiento con instituciones o partners que ya tengan experiencia innovando en diferentes sectores. Canadá y Australia son dos referentes en el campo de la minería”, precisó.

A la hora de innovar en Minsur hay una condición: que nada se ejecuta y nada se impulsa si no está pensado en mover la palanca del negocio.

En esa línea, sostiene que es necesario lograr una mejor simbiosis con la academia. Capacitar mejor a los estudiantes y enfrentarlos también a los retos de la industria.

“Estamos cometiendo el error de no llevarles los retos de forma adecuada. Eso nos acercaría bastante a las universidades. Pero, sobre todo, nos ayudaría a promover más la innovación, que hoy más que nunca es completamente necesaria. Necesitamos nuevas formas de recuperar el mineral, de fragmentar la roca y de crear valor”, asegura.

De igual manera, el gerente de Transformación Digital de Minsur sostiene que no se debe perder el vínculo con la sociedad, y que a través de la innovación podemos ayudar a la comunidad a desarrollar sus negocios y a escalar sus propuestas de valor.

«La minería está evolucionando hacia perfiles más híbridos, capaces de combinar conocimiento técnico con gestión, análisis y comunicación»

El empleo local hoy se gestiona como una variable estratégica desde las primeras etapas del proyecto, incluso desde exploración, indica Joshua Abdukalil, gerente de nuevos negocios de minería en Adecco Perú

Las empresas mineras y contratistas están asesorando y enseñando a las compañías locales los procesos necesarios para competir en el exigente mercado de la gran minería. Los ejemplos son diversos y cada vez más numerosos. El concepto de sostenibilidad en minería ha dejado de centrarse únicamente en el cumplimiento ambiental para integrar criterios sociales y económicos. Hoy, el empleo local se posiciona como un componente estratégico dentro del desarrollo de los proyectos, especialmente en etapas tempranas como la exploración. Conversamos con Joshua Abdukalil, gerente de nuevos negocios de minería en Adecco Perú.

La industria ya no solo busca ingenieros tradicionales, sino perfiles digitales y de sostenibilidad. ¿Qué tan difícil es encontrar este talento hoy en el Perú?
Hoy el desafío no está en formar profesionales técnicos, sino en encontrar talento con una visión integral. La formación académica ha avanzado, pero el sector requiere algo más: manejo de herramientas digitales, capacidad de relacionamiento social y comprensión del entorno ambiental y territorial.

Existen perfiles con estas competencias, pero no en la magnitud que la industria demanda. La brecha sigue siendo relevante y se hace más visible conforme el sector crece y se vuelve más complejo.

¿Estamos viendo un cambio hacia perfiles “híbridos” que combinen conocimientos técnicos con habilidades digitales y de gestión?
Sin duda. La minería está evolucionando hacia perfiles más híbridos, capaces de combinar conocimiento técnico con gestión, análisis y comunicación.

Este tipo de profesional permite mejorar la coordinación entre áreas, tomar mejores decisiones y avanzar de manera más ordenada hacia una minería sostenible y socialmente responsable.

Usted ha mencionado que el empleo local ya no es solo un componente social, sino estratégico. ¿Cómo ha cambiado este enfoque en los últimos años?
El enfoque ha cambiado por completo. El empleo local hoy se gestiona como una variable estratégica desde las primeras etapas del proyecto, incluso desde exploración.

Ya no se trata solo de generar oportunidades, sino de integrar a las comunidades de manera planificada, fortaleciendo la licencia social y reduciendo riesgos para la continuidad del proyecto en el tiempo.

La principal brecha se concentra en la mano de obra calificada. En muchas zonas mineras no existen centros de formación técnica cercanos, lo que limita la disponibilidad de personal preparado para posiciones especializadas.

¿Qué impacto real tiene la contratación de talento local en la viabilidad de los proyectos mineros?
El impacto es directo y significativo. Contar con talento local fortalece la relación con el entorno, genera confianza y contribuye a la estabilidad de la operación.

En la práctica, el empleo local se convierte en uno de los pilares que sostienen la viabilidad social y operativa del proyecto.

¿Cuáles son las principales brechas entre la oferta laboral local y lo que demandan las empresas?
La principal brecha se concentra en la mano de obra calificada. En muchas zonas mineras no existen centros de formación técnica cercanos, lo que limita la disponibilidad de personal preparado para posiciones especializadas.

Esto representa un desafío permanente y refuerza la necesidad de invertir en formación y desarrollo local.

En zonas donde compite la minería formal con la informal, ¿cómo afecta esto la disponibilidad de mano de obra?
La competencia es alta. La minería informal, pese a no ofrecer estabilidad ni estándares adecuados de seguridad, genera ingresos rápidos que resultan atractivos.

Esto obliga a la minería formal a ser más competitiva, no solo en términos salariales, sino también en condiciones laborales y proyección de desarrollo.

La escasez de talento especializado ha generado incrementos salariales y mejores beneficios. ¿Estamos ante un mercado laboral más competitivo para el trabajador?
Sí, claramente. El crecimiento del sector ha incrementado la oferta laboral y ha elevado el estándar de lo que las empresas deben ofrecer.

Hoy el salario es necesario, pero no suficiente. Factores como clima laboral, desarrollo profesional y estabilidad son clave para retener talento.

¿Qué tanto peso tienen hoy factores como bienestar, rotación flexible o capacitación frente al salario al momento de atraer talento?
Tienen un peso determinante. Un esquema de trabajo equilibrado, acceso a capacitación y oportunidades de crecimiento profesional son elementos que influyen directamente en la decisión de un trabajador.

Cada vez más, estos factores son tan relevantes como la compensación económica.

EL ASUNTO LUPAKA GOLD

“El caso de Lupaka refleja un escenario extremo, en el que no se lograron hacer respetar derechos fundamentales, lo que derivó en consecuencias graves y trágicas”, alega Luis Sáenz

En 2020, la minera Lupaka inició un arbitraje ante el CIADI, bajo el TLC Canadá–Perú. El 30 de junio de 2025, el tribunal arbitral emitió un laudo firme a favor de Lupaka. El Perú no solicitó la anulación dentro del plazo de 120 días, vencido el 28 de octubre del año pasado. El laudo es definitivo y exigible. En enero de 2026, el CEO de Lupaka Gold, Gordon Ellis, confirmó públicamente en una entrevista con Bloomberg que la empresa iniciará acciones para la ejecución internacional del laudo CIADI, ante la falta de respuesta del Estado peruano. Ante esta situación, la empresa ha contratado investigadores especializados para identificar activos del Estado peruano en el extranjero. ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Qué implicancia tiene para el país en su conjunto? Lo esclarece Luis Sáenz, director de BLB Consultores, en este diálogo.

¿Cuáles son los fundamentos legales de la demanda presentada por Lupaka Gold contra el Estado peruano y en qué tratados internacionales se sustenta?
La demanda de Lupaka Gold se sustenta en el Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Perú, bajo el cual la empresa inició un arbitraje ante el CIADI en 2020. En ese marco, Lupaka alegó la vulneración de estándares internacionales como el trato justo y equitativo, la protección y seguridad plena y la expropiación indirecta, debido a la falta de acción del Estado peruano frente a los bloqueos que impidieron la operación del proyecto Invicta.

¿Qué hechos específicos llevaron al conflicto entre la empresa minera y las autoridades o comunidades en el Perú?
El conflicto se originó principalmente por el bloqueo del acceso al proyecto Invicta por parte de la comunidad de Parán, pese a que la empresa contaba con acuerdos formales de uso de tierras con la comunidad titular del terreno. Si bien existieron negociaciones previas con Parán entre 2013 y 2015, estas no se formalizaron, y posteriormente un cambio en la dirigencia comunal llevó a desconocer lo avanzado y a plantear nuevas exigencias. Esto derivó en un conflicto focalizado en el acceso al proyecto. A partir de octubre de 2018, los bloqueos se intensificaron, impidiendo el ingreso de personal, autoridades y proveedores. A pesar de múltiples gestiones ante distintas entidades del Estado, no se ejecutaron acciones efectivas para restablecer el orden público, lo que finalmente llevó a la paralización total del proyecto.

¿Cuál es el monto de compensación que reclama la empresa y cómo se calcula ese perjuicio económico?
El tribunal arbitral ordenó al Estado peruano el pago de aproximadamente US$67 millones, monto que continúa incrementándose debido a la aplicación de intereses cercanos al 9% anual. Este monto corresponde a la compensación por la afectación de una inversión minera que fue construida y quedó paralizada sin poder operar.

¿En qué instancia internacional se está resolviendo el arbitraje y cuáles son los plazos estimados del proceso?
El arbitraje se resolvió ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). El laudo fue emitido el 30 de junio de 2025, y el Estado peruano contaba con un plazo de 120 días para solicitar su anulación, el cual venció el 28 de octubre de 2025 sin que se presentara recurso alguno. En consecuencia, el laudo es definitivo, firme y exigible, y el caso se encuentra actualmente en una etapa de cumplimiento o eventual ejecución internacional.

¿Qué argumentos ha presentado el Estado peruano en su defensa frente a la demanda?
Si bien no se tiene el detalle específico de la estrategia de defensa, en este tipo de controversias es usual que los Estados sostengan que el conflicto responde a dinámicas sociales complejas con comunidades locales, y que se realizaron esfuerzos para canalizar el diálogo y evitar una escalada.

En esa línea, también suele argumentarse que la intervención estatal debe equilibrar la protección de la inversión con la preservación de la “paz social”, especialmente en contextos sensibles donde una acción directa podría generar mayores niveles de conflicto.

No obstante, en este caso, el tribunal concluyó que dichas acciones resultaron insuficientes, determinando que el Estado no cumplió con garantizar la protección y seguridad de la inversión.

 

¿Qué precedentes existen de casos similares en América Latina y cómo podrían influir en este litigio?
Hay precedentes importantes en Latinoamérica, recientemente en países como Bolivia y Panamá. En particular, en Panamá existe un arbitraje de gran magnitud contra el gobierno por la paralización de una de las minas de cobre más importantes a nivel mundial, Cobre Panamá. Las consecuencias podrían implicar pagos por miles de millones de dólares a las empresas afectadas. Asimismo, en el Perú, con el proyecto Santa Ana en Puno (2011), existe un precedente en el que el gobierno peruano se vio obligado a pagar el laudo arbitral en su contra. En ese sentido, en este caso, dada la situación del arbitraje, al gobierno peruano ya no le queda otra que pagar.

En este caso, el Perú ya ha perdido el arbitraje y ha transcurrido el plazo para solicitar la anulación del laudo. Por lo tanto, la consecuencia fiscal es el pago de la totalidad del laudo arbitral, que asciende a aproximadamente US$69 millones, a la fecha.

¿Cuáles serían las consecuencias fiscales para el Perú en caso de perder el arbitraje?
En este caso, el Perú ya ha perdido el arbitraje y ha transcurrido el plazo para solicitar la anulación del laudo. Por lo tanto, la consecuencia fiscal es el pago de la totalidad del laudo arbitral, que asciende a aproximadamente US$69 millones, a la fecha.

¿Cómo podría este caso afectar la percepción de los inversionistas extranjeros sobre la seguridad jurídica en el país?
Lo que el gobierno peruano debe hacer ahora es aceptar el laudo arbitral y efectuar el pago correspondiente lo más pronto posible. Esta es la mejor forma de demostrar que el país, aunque de manera tardía, mantiene su compromiso con la protección de las inversiones.

En los últimos procesos electorales, los inversionistas han percibido niveles de incertidumbre política poco habituales. A puertas de un nuevo periodo electoral, y tras los recientes cambios en la Presidencia, esta inestabilidad continúa afectando la percepción sobre la estabilidad necesaria para inversiones de gran escala y de largo plazo, como las mineras.

Si a ello se suma un eventual incumplimiento de laudos arbitrales internacionales, se genera un riesgo adicional que puede poner en seria duda la seguridad jurídica en el Perú. Este escenario se ve reforzado por una retórica política anti-minera que hoy tiene mayor visibilidad en el país.

¿Qué impacto reputacional podría tener para el Perú en el ámbito internacional, especialmente en el sector minero?
Reputacionalmente, el Perú aún se mantiene como un país atractivo para la inversión minera, a pesar de haber registrado una ligera caída en estos indicadores en los últimos años. Casos como los de Bear Creek Mining (proyecto Santa Ana) y Lupaka Gold (Invicta) representan excepciones, más no la regla. Por ello, cuando el Perú recibe un laudo arbitral en contra y decide —como en el caso de Lupaka— no solicitar su anulación, resulta fundamental asumirlo y cumplir con el pago correspondiente a la brevedad.

Llegar a una instancia arbitral suele ser la alternativa más extrema y compleja. En ese sentido, el hecho de que un tribunal internacional e independiente falle en contra del Estado peruano debería tener dos consecuencias principales: aceptar la decisión y asumir la obligación financiera correspondiente; y tomarlo como una oportunidad de aprendizaje para evitar situaciones similares en el futuro. Esa es la forma más efectiva de mitigar un impacto reputacional negativo y preservar la posición del Perú como destino de inversión en el sector minero.

¿Qué lecciones deja este conflicto para la relación entre empresas extractivas, comunidades locales y el Estado peruano?
Lamentablemente, el caso de Lupaka es uno de varios en los que el inversionista minero, por más responsable que sea, ha tenido que enfrentar conflictos sociales sin el respaldo efectivo de las autoridades. En este caso, el Estado peruano debió actuar con mayor celeridad y determinación, no solo para restablecer el orden, sino también para contribuir a una solución adecuada del conflicto. Nada de esto ocurrió.

Más allá de promover el diálogo, el rol del Estado también implica garantizar el respeto de las leyes básicas de seguridad y convivencia, así como proteger la integridad de las personas y sus bienes. Sin embargo, existen diversos antecedentes en los que situaciones sociales han escalado hacia escenarios de violencia sin una intervención oportuna.

El caso de Lupaka refleja un escenario extremo, en el que no se lograron hacer respetar derechos fundamentales, lo que derivó en consecuencias graves y trágicas. Si bien la situación ha mostrado mejoras en los últimos años, aún persisten casos en los que diversos grupos actúan con impunidad, afectando negativamente a operaciones mineras formales y responsables.

Uchucchacua: en busca de una mejor recuperación de las leyes del concentrado de zinc

La inversión en la modificación de las instalaciones de la planta concentradora rondará los US$ 12.3 millones

Compañía de Minas Buenaventura se ha propuesto incrementar la capacidad de flotación, espesamiento y filtración de zinc del circuito I de su planta de procesos en su mina Uchucchacua, ubicada en los distritos de Oyón y Yanahuanca, correspondientes a las provincias de Oyón y Daniel Alcides Carrión, pertenecientes a las regiones de Lima y Pasco. Los cambios planteados en la planta concentradora se justifican por la necesidad de incrementar el tiempo de residencia de la pulpa en la etapa de flotación de zinc, debido al incremento de la ley de zinc en el mineral de cabeza (de 1,81% Zn a 2,87% Zn). La inversión en la modificación de las instalaciones de la planta concentradora rondará los US$ 12.3 millones.

Estos cambios no implican el incremento de la capacidad de producción de la planta de procesos aprobada y solo están relacionados con una mejor recuperación de las leyes del concentrado de zinc.

Por tal motivo, se debe incluir equipos adicionales a los ya existentes, dentro del área del circuito I de la planta concentradora, con lo cual se espera mantener la eficiencia de recuperación. Adicionalmente, se propone eliminar la etapa de flotación y espesamiento de Zn-Ag en el circuito II, debido a que, una vez ejecutado el cambio propuesto, los relaves de flotación de pirita que actualmente se procesan en este circuito serán tratados en el circuito de flotación de zinc (circuito I).

Flotación rougher
En esta etapa se incorporará cuatro celdas flotación tipo tanque 510-FC-001@004 de 70 m3 cada celda, las cuales serán alimentadas por el rebose del tanque acondicionador 510-TK-002 cuyo caudal y contenido de solidos serán 551,8 m3 y 27% respectivamente.

Flotación scavenger
En esta etapa se utilizará un banco de celdas, conformado por seis celdas tipo tanque de 20 m3 cada celda (510-FC-005@010, existentes), dispuestas en serie. Estas celdas serán alimentadas por las colas del circuito de flotación rougher de zinc. Las colas del circuito de flotación scavenger de zinc representan el relave final.

Flotación cleaner
Los concentrados colectados en la etapa rougher alimentarán el circuito cleaner de zinc, el cual estará compuesto por una celda columna (510-FC-011, existente) de 88,9 m3. El flujo de espumas rougher y el flujo de espumas proveniente de la celda de flotación cleaner scavenger 510-FC-012 alimentarán a la celda columna de flotación cleaner de zinc, por intermedio de la bomba de espuma vertical 510-PU-011.

Flotación cleaner scavenger
En esta etapa se utilizará la celda columna (510-FC-012, existente) de 22,2 m3. Las colas procedentes de las celdas de flotación cleaner de zinc, con un caudal de 72,1 m3/h, alimentarán a la celda de flotación cleaner escavenger mediante las bombas 510-PU005A/510-PU-005B (existentes).

Estos cambios no implican el incremento de la capacidad de producción de la planta de procesos aprobada y solo están relacionados con una mejor recuperación de las leyes del concentrado de zinc.

Espesamiento del concentrado de zinc
En esta etapa se incorporará un espesador de concentrado 560-TH-001 y un holding tank 560-TK-001. Con la finalidad de mantener las condiciones de operación del espesador dentro de los rangos óptimos para la operación, este equipo contará con un sistema de instrumentación y control, el cual se basará en el control de variables, lo que permitirá manejar las condiciones operacionales del equipo.

Estas variables corresponden al flujo de descarga por el underflow, flujo del floculante agregado, medición del torque, presión de la cama de lodos, nivel de interface de sólidos y porcentaje de sólidos en el underflow.

El espesador de concentrado de cobre generará dos productos: el overflow que será enviado a la cocha de sedimentación de rebose para zinc (560-PO-001), desde la cual los lodos retornarán al espesador de concentrado mediante la bomba vertical 560-PU-021 (existente) y el rebose de la cocha se enviará al cajón de relaves (existente), en el área de la cocha se ha incluido un tecle de cochas de sedimentación 560-HT-001 de 1 t.

Para la optimización del filtrado en la producción de concentrado de zinc se planifica implementar un nuevo filtro prensa que operará de forma continua y eficiente, con un alto grado de automatización.

Roxana Orrego Moya

Roxana Orrego Moya

Ing. Geógrafa, Mg. en Ecología y Gestión Ambiental

DE PROYECTO A ACTIVO: La arquitectura financiera que la sostenibilidad necesita

El 25 marzo de 2026, el Consejo Normativo de Contabilidad aprobó la adopción de las NIIF S1 y NIIF S2 en el Perú. Con ello, la sostenibilidad deja de ser un discurso periférico y pasa a ser una variable financiera que las empresas deberán gestionar con trazabilidad, materialidad y evidencia. En ese nuevo marco, el desafío ya no es solo ejecutar proyectos ambientales y sociales, sino estructurarlos de manera que puedan ser leídos por el mercado como parte de una estrategia de riesgo, acceso a capital y creación de valor.

Durante años, buena parte de los proyectos ambientales y sociales en la industria energética y extractiva han sido tratados como obligaciones operativas, compromisos voluntarios por responsabilidad empresarial y/o por imagen reputacional: necesarios, valiosos, pero difícilmente reconocidos por el mercado como algo que pueda atraer capital, reducir riesgo o generar una lógica de retorno financiero El problema no es la falta de buenas intenciones. El problema es la falta de arquitectura y trazabilidad.

En contextos de restricción presupuestaria, volatilidad regulatoria y mayor escrutinio de inversionistas, la discusión ya no puede quedarse en el plano reputacional. Ahora, la industria necesita responder ¿qué proyectos de sostenibilidad pueden convertirse en decisiones financieras defendibles para directorios, bancos y fondos de inversión? Esa es la diferencia entre una acción que se ejecuta porque “hay que hacerla” y un “activo con un valor propio”, que puede ser entendido por el mercado.

El desafío ya no es solo ejecutar proyectos ambientales y sociales, sino estructurarlos de manera que puedan ser leídos por el mercado como parte de una estrategia de riesgo, acceso a capital y creación de valor.

Ese salto exige pasar de la lógica del proyecto aislado a la “lógica de pipeline”: identificar qué se hace, cómo se mide, qué evidencia lo respalda, qué riesgo reduce y qué tipo de instrumento puede capturar ese valor. No todos los proyectos califican porque la selectividad es el primer filtro de la integridad financiera. Y ese punto es sano porque evita vender la idea de que exista una conversión automática entre impacto y financiamiento. Lo que sí existe es una ruta para volver financiables algunos proyectos, siempre que cumplan condiciones técnicas, financieras, de escala y de credibilidad.

Si un proyecto quiere ser leído como activo el primer requisito es la trazabilidad. El mercado necesita saber cuál es la línea base, qué cambio se produjo, cómo se midió, con qué frecuencia se monitorea, qué tercero lo verifica y qué tan estable es el resultado en el tiempo. En esa secuencia, el Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV), se consolida como una metodología fundamental y se convierte en la columna vertebral de credibilidad, mitigación de incertidumbre y trazabilidad auditable.

Sin esa base, el proyecto permanece en el terreno de la narrativa. Con esa base, más bien, puede empezar a dialogar con instrumentos distintos como los créditos de carbono, bonos vinculados a sostenibilidad, vehículos de inversión o esquemas de financiamiento climático. La forma concreta depende de cada caso y la lógica es la misma orientada a traducir un resultado verificable en una estructura que el mercado de capitales pueda valorar y financiar.

Para la industria energética y extractiva, esta discusión tiene una relevancia inmediata, considerando que, en escenarios complejos, los proyectos ambientales y sociales no solo protegen relaciones con comunidades o mejoran indicadores de desempeño, sino que también reducen riesgo operativo, riesgo reputacional, riesgo regulatorio y riesgo de interrupción. En términos financieros eso es fundamental porque influye en la continuidad del negocio y en las condiciones de acceso a capital.

Una intervención ambiental o social, o ambas en conjunto, bien estructuradas, pueden dejar de verse como un costo hundido (o una obligación) y pasar a leerse como un mecanismo de protección y creación de valor. Pero para que eso ocurra, la empresa necesita algo más que voluntad y, más bien, construir una arquitectura capaz de demostrar ¿qué se hizo? (transparencia), ¿qué cambió? (arquitectura), ¿qué riesgo se redujo? (sostenibilidad) y ¿por qué el proyecto merece ser considerado “como financiable”?

Estas decisiones de gestión también están supeditadas a los contextos y riesgos políticos, los que pueden cambiar por completo la ecuación. En mercados regulados, la obligación legal crea demanda y acelera la compra de instrumentos. En mercados voluntarios o no regulados, el valor depende más de la competitividad, la reputación, la confianza y la capacidad de demostrar integridad técnica. Lo que funciona en un mercado regulado no se traslada mecánicamente a uno voluntario como el peruano.

Si un proyecto quiere ser leído como activo el primer requisito es la trazabilidad. El mercado necesita saber cuál es la línea base, qué cambio se produjo, cómo se midió.

El punto de partida es estructurar proyectos robustos.
La discusión útil no va por afirmar que todo proyecto ambiental o social puede convertirse en activo financiero, sino en identificar qué condiciones hacen viable esa transformación. Desde esa perspectiva, el desafío es identificar y construir los criterios y secuencias de trabajo que ayuden a distinguir entre proyectos que solo cumplen una función operativa y proyectos que pueden convertirse en activos financiables, escalables y replicables.

Por eso debemos centrar la discusión y los criterios para pasar de un proyecto ambiental y/o social a un “activo”, pasando de una conversación conceptual a producir efectos en la práctica y GAIA SPE Perú desarrolla este tema con una serie de artículos y Webinars a lo largo del presente año 2026.

La sostenibilidad deja de ser costo cuando puede ser entendida, verificada y financiada. Ese es el cambio de fondo. Y ese cambio requiere más estructura.

 


 

Sobre la autora:
Roxana Orrego Moya, cuenta con más de 25 años estructurando y canalizando fondos para proyectos ambientales y sociales en los sectores energético, extractivo y agroindustrial. Especialista en traducir impacto ambiental y social al lenguaje del riesgo financiero y el acceso a capital. Ha ejercido alta dirección pública y representado al Perú en cumbres climáticas globales y OCDE. Especialización en finanzas (ESAN) y candidata a doctora en Sociología (PUCP). Colaboradora de GAIA SPE Perú.

US$ 250 millones para una iniciativa de procesamientos separados

Uno de los pasos: Chinalco optimizará el sistema de stockpile para segregar mineral por mineralogía y asegurar una alimentación estable a molienda

Una millonaria iniciativa (nada menos que US$250 millones) tiene programada ejecutar la empresa Chinalco. Se trata de su proyecto minería y procesamiento separados (SM&SP, por sus siglas en inglés), cuyo fin es garantizar la continuidad operativa y maximizar el aprovechamiento de los recursos mediante la explotación y el tratamiento segregado por mineralogía en su unidad operativa Toromocho, situada en Junín.

El alcance considera la optimización del circuito de separación Cu–Mo en la Línea I, la implementación de la planta de Talco (separación Mo–Mg), la instalación de un espesador dedicado de concentrado de cobre de diámetro de 24 m, el taller de deshidratación y secado de molibdeno, y un taller de preparación de reactivos, junto con mejoras en el manejo de aguas de retorno y adecuaciones eléctricas e instrumentación. Asimismo, incorpora un nuevo sistema de acopio (stockpile PH-2) con conjunto de fajas.

Para viabilizar el proyecto SM&SP y mantener el proceso minero-metalúrgico aprobado, Chinalco optimizará el sistema de stockpile para segregar mineral por mineralogía y asegurar una alimentación estable a molienda. El uso de una sola pila genera mezclas que incrementan la variabilidad del mineral y afectan la estabilidad de los molinos SAG y la flotación. Por tal razón incorporará un nuevo stockpile (PH-2), un conjunto de fajas que permiten conmutar el sentido de apilamiento entre la pila existente y la nueva y alimentadores de placas para la recuperación hacia las fajas de los molinos SAG. Esta configuración mejora la segregación, mantiene buffers adecuados entre mina y planta y reduce los riesgos de inestabilidad en el tonelaje a molienda.

La capacidad de diseño de pila es 190,000 t; la capacidad efectiva calculada sin ayudas de descarga es 76,000 t.

El sistema se complementa con fajas de transporte de 2 m de ancho, con tramos de hasta 5,45 km en la zona terrestre y alrededor de 300 m en la zona de chancado y acopio. Estas fajas cuentan con accionamientos de hasta 280 kW, con motores de media tensión (4,16 kV), y están diseñadas para soportar un caudal nominal de hasta 170,000 t/d.

Planta de separación Cu-Mo
La optimización del circuito Cu–Mo (cobre-molibdeno) se sustenta en que el arrastre de Mo al concentrado de Cu y la variabilidad de leyes provienen de una liberación incompleta y un control granulométrico deficiente en la remolienda, además de inestabilidades hidráulicas que afectan la flotación y aumentan el consumo de reactivos.

Chinalco instalará un molino vertical de remolienda tipo Vertimill VTM800, con potencia instalada de 1,500 kW, capaz de procesar hasta 144 t/h de concentrado mixto y picos cercanos a 300 t/h en condiciones máximas.

Chinalco instalará un molino vertical de remolienda tipo Vertimill VTM800, con potencia instalada de 1,500 kW, capaz de procesar hasta 144 t/h de concentrado mixto y picos cercanos a 300 t/h en condiciones máximas.

Planta de separación de molibdeno-magnesio (Mo-Mg)
El proyecto SM&SP requiere una planta especializada para remover impurezas magnésicas (talco y magnesita) del concentrado de molibdeno proveniente del circuito Cu–Mo, ya que estas generan penalidades comerciales, incrementan el consumo de reactivos y afectan las operaciones de secado y empaque.

Dado que su presencia depende de la mineralogía del yacimiento y no puede controlarse solo mediante la flotación Cu–Mo, Chinalco sostiene que se justifica la instalación de la planta Mo–Mg, que emplea un esquema de flotación de alta selectividad que combina columnas y celdas para alcanzar la calidad metalúrgica requerida del concentrado final.

La planta de separación molibdeno–magnesio incorpora un conjunto de equipos nuevos diseñados para maximizar la remoción de impurezas magnésicas (principalmente talco y magnesita) presentes en el concentrado proveniente del circuito Cu–Mo.

Planta de preparación de reactivos
El proyecto SM&SP requiere un control preciso y estable en la dosificación de reactivos para flotación principal, separación Cu–Mo y separación Mo–Mg. La operación ha demostrado que una parte importante de la variabilidad en recuperación, ley y consumo de reactivos proviene de soluciones mal preparadas o de interrupciones en los equipos de dosificación.

Para garantizar calidad y continuidad, se implementa una planta dedicada de preparación por lotes controlados, con instrumentación de nivel y caudal y redundancias en tanques y bombas. Esta configuración asegura concentraciones consistentes, elimina paradas por mantenimiento y centraliza el manejo seguro de insumos, fortaleciendo la confiabilidad del suministro de reactivos en todo el esquema SM&SP.

La planta está destinada para preparar, almacenar y enviar soluciones de reactivos hacia los puntos de dosificación de los procesos (flotación principal, Cu–Mo y Mo–Mg).

Planta de deshidratación y secado de molibdeno
Como parte del proyecto SM&SP la minera ha previsto la implementación de deshidratación y secado de concentrado de Mo, debido a que la separación Mo–Mg y la flotación selectiva generan variaciones en la densidad y reología del concentrado que afectan el secado directo.

Por ello, ha seleccionado un filtro prensa de membrana que reduce la humedad y estabiliza la alimentación al secador, mientras que el transporte cerrado evita derrames y mantiene la calidad del producto.

Una iniciativa de US$ 18 millones para incrementar recuperación de partículas ultrafinas de cobre

Esta mejora tiene como objetivo incrementar en 1% la recuperación global de cobre, lo que representa un beneficio significativo desde el punto de vista metalúrgico y económico

Chinalco tiene la necesidad de incrementar la recuperación de partículas ultrafinas de cobre (menores a 38 micras) en su operación de cobre Toromocho, las cuales actualmente se pierden en el relave del proceso de flotación. Para ello, la minera, con la autorización reciente del Senace, implementará una tecnología de agregación magnética, que permite la aglomeración y posterior flotación de estas partículas, las cuales no logran recuperarse de manera eficiente en el circuito Rougher convencional. La inversión en este plan ronda los US$ 18 millones.

Esta mejora tiene como objetivo incrementar en 1% la recuperación global de cobre, lo que representa un beneficio significativo desde el punto de vista metalúrgico y económico. La iniciativa no implica modificaciones en los equipos principales existentes, por lo que se considera una medida de optimización operacional.

Con el objetivo de mejorar la recuperación de partículas ultrafinas de cobre, Chinalco ha considerado la implementación de la tecnología ProFlote. Esta tecnología, fabricada y ensamblada por Ausmetec en Australia, cuenta con soporte técnico integral, desde la instalación del equipo hasta su evaluación técnica.

Con el objetivo de mejorar la recuperación de partículas ultrafinas de cobre, Chinalco ha considerado la implementación de la tecnología ProFlote. Esta tecnología, fabricada y ensamblada por Ausmetec en Australia, cuenta con soporte técnico integral, desde la instalación del equipo hasta su evaluación técnica.

ProFlote está diseñada específicamente para optimizar la recuperación de partículas ultrafinas, las cuales suelen perderse en las celdas de flotación Rougher convencionales debido a su reducido tamaño.

Estas partículas representan un potencial metalúrgico considerable que, actualmente, Chinalco no está aprovechando de manera eficiente. Por ello, la compañía ha considerado su implementación en las seis líneas del circuito de flotación Rougher, con la instalación de un total de 90 tubos ProFlote, distribuidos entre las seis líneas del circuito.

Cada línea contará con cinco tableros de energía e instrumentación, en concordancia con la configuración del diseño original. Adicionalmente, se prevé la instalación de seis tubos ProFlote en las celdas Cleaner Bulk, distribuidos de la siguiente manera: dos tubos en la primera celda y un tubo en la segunda celda, para cada una de las dos líneas. Cada línea contará con dos tableros de control PCS.

Planta de emulsión diesel
El mineral de cobre que ingresa a planta, con presencia ocasional de mineral oxidado, afecta la eficiencia de recuperación en el circuito Rougher. Además, el material fino menor a 40 micras se pierde en las colas de flotación.

Para mejorar la estabilidad del proceso de flotación, la minera propone implementar un sistema de dosificación de diésel emulsificado con MIBC (Metil Isobutil Carbinol) como complemento a los reactivos actuales. Esta emulsión permitirá generar microburbujas estables y aumentar la hidrofobicidad de las partículas, favoreciendo la recuperación de minerales finos y la eficiencia del circuito de flotación de la unidad minera situada en Junín.

US$ 35 millones para nuevo circuito cerrado de chancado y clasificación en Toromocho

El sistema actual no permite una clasificación efectiva ni la incorporación de procesos intermedios antes de la molienda final

La planta de procesamiento de Toromocho, en Junín, cuenta con un circuito de chancado de pebbles en la Fase 2, donde las partículas gruesas provenientes del molino SAG son chancadas mediante una chancadora cónica y recirculadas al mismo molino, generando una carga circulante que disminuye la eficiencia del sistema de molienda.

Con el fin de optimizar el tratamiento de pebbles y reducir dicha recirculación, Chinalco busca incorporar un nuevo circuito cerrado de chancado y clasificación, conformado por una unidad molienda en rodillos de alta presión (HPGR) en un circuito cerrado con una zaranda tipo banana en seco. Esta modificación, ya aprobada por el Senace, permitirá obtener un producto de menor tamaño (6 mm), que será transformado en pulpa e integrado directamente al sistema de clasificación por hidrociclones.

Actualmente, el circuito de chancado de pebbles opera de manera convencional, utilizando equipos existentes conectados al molino SAG. Los pebbles generados a la salida del trommel son transportados mediante fajas hacia la chancadora cónica, donde se trituran hasta un tamaño de producto aproximado de P80: 38 mm.

Los pebbles generados a la salida del trommel son transportados mediante fajas hacia la chancadora cónica, donde se trituran hasta un tamaño de producto aproximado de P80: 38 mm.

El material resultante es luego retornado al molino SAG para su reprocesamiento, generando una recirculación que reduce la eficiencia del molino al ocupar capacidad con material parcialmente reducido, por lo que el sistema actual no permite una clasificación efectiva ni la incorporación de procesos intermedios antes de la molienda final.

Por este motivo, la minera instalará un nuevo circuito de chancado terciario y clasificación para pebbles y finos provenientes del molino SAG, integrado a los equipos existentes y nuevos. El diseño contempla la construcción de una plataforma, trabajos en concreto y estructuras metálicas, mecánica para la instalación de equipos.

Mejora de la eficiencia de la extracción de magnetita
Actualmente, los pebbles descargados de cada molino SAG son transportados por fajas hacia su etapa de chancado. En estas líneas, la primera faja de transporte no cuenta con un detector de metales, y los electroimanes ubicados en la descarga de cada una retiran tanto elementos metálicos como partículas de magnetita, lo que implica la pérdida de mineral con contenido de cobre.

Por ello, Chinalco busca optimizar la eficiencia del sistema de extracción de magnetita, instalando un detector de metales antes de cada electroimán.

Toromocho: Planta de recuperación de cobre de aguas ácidas recibe aprobación ambiental

Pruebas de laboratorio y evaluaciones técnicas realizadas por Chinalco demostraron la viabilidad de recuperar este cobre

El plan de US$48.6 millones de Chinalco de una planta industrial para la recuperación de cobre de las aguas ácidas de las pozas A y C de manejo de aguas de contacto de mina Toromocho, en Junín, ha sido aprobado por el regulador ambiental Senace. La minera explica que el plan se justifica en la generación de aguas de contacto y no contacto de los depósitos de desmonte, los cuales presentan caudales entre 70 y 300 m3 /h, pH ácido (2,5 a 3) y concentraciones significativas de cobre (1 a 3 g/L).

Pruebas de laboratorio y evaluaciones técnicas realizadas por Chinalco demostraron la viabilidad de recuperar este cobre mediante procesos de extracción por solventes (SX) y electrodeposición (EW), utilizando y ampliando la planta hidrometalúrgica existente para alcanzar una capacidad de tratamiento de 150 m3 /h.

El proyecto permite aprovechar un recurso actualmente no recuperado y, simultáneamente, optimizar el manejo ambiental de las aguas ácidas, reduciendo su carga contaminante antes de su descarga al sistema de tratamiento de la Planta Kingsmill.

La planta hidrometalúrgica actual tiene una capacidad de producción de 4,100 kg/d de cátodos de cobre, y la planta SX-EW, una capacidad de procesamiento de 75 m3 /h de PLS.

La planta hidrometalúrgica actual tiene una capacidad de producción de 4,100 kg/d de cátodos de cobre, y la planta SX-EW, una capacidad de procesamiento de 75 m3 /h de PLS, mientras que las pozas A y C captan las escorrentías del DDO y del DDE, respectivamente.

Considerando las condiciones actuales de la planta hidrometalúrgica y del sistema de extracción por solventes, así como los objetivos de la modificación propuesta, Chinalco instalará nuevos equipos para la captación de soluciones ácidas provenientes de las pozas A y C con contenido de cobre, su clarificación, el bombeo de la solución clarificada y el posterior procesamiento mediante SX y EW en la planta hidrometalúrgica.

Asimismo, incluye la pre-neutralización del efluente residual con cal y su neutralización final con relaves, a fin de atender la demanda adicional de 75 m3 /h y alcanzar una capacidad total de 150 m3 /h de tratamiento de PLS.

Con estas instalaciones complementarias, estima la empresa, no solo se logrará procesar 150 m3 /h de PLS para obtener aproximadamente 8 t/día de cátodos de cobre, sino que además se generará un beneficio ambiental al permitir el tratamiento y reúso de las aguas ácidas procedentes de las pozas A y C.

Plan de Chinalco en Toromocho: un depósito de mineral dentro del tajo

Para el año 2027 la empresa plantea almacenar mineral que será utilizado en el 2028

El Senace ha aprobado el plan de Chinalco Perú para garantizar la alimentación continua a la planta concentradora de la mina Toromocho, en Junín, que requiere asegurar la disponibilidad anticipada de mineral de cobre y molibdeno. Para el año 2027 la empresa plantea almacenar mineral que será utilizado en el 2028.

Su plan de almacenar mineral en la zona norte del tajo, aprovechando vías preexistentes que forman parte de las vías principales del tajo, ha recibido el visto bueno de la autoridad ambiental; Chinalco, para tal efecto, propone implementar un depósito de mineral dentro del tajo.

Abarcará un área de 18,4 ha y la capacidad máxima del depósito será 6,3 Mt considerando una densidad de 2 t/m3.

El diseño del depósito de mineral dentro del tajo está basado en los mismos parámetros usados actualmente en los depósitos de mineral de baja ley, con que cuenta la operación Toromocho, por lo que tendrán una altura máxima de 30 m, ancho de banquetas de 20 m, ancho de rampas de 40 m para doble sentido, pendiente promedio de 10% hasta 12%, ángulo de reposo de material de 37°.

Abarcará un área de 18,4 ha y la capacidad máxima del depósito será 6,3 Mt considerando una densidad de 2 t/m3, que es igual a los usados en los demás depósitos de baja ley.

La habilitación de dicho componente no requiere la ejecución de una fase constructiva, debido a que se ubica dentro del tajo (zona norte), por lo que, dicho sector será minado para generar una plataforma donde se habilitará el stock o depósito de mineral y su conformación corresponde a la fase operativa de almacenamiento de mineral y retiro del mismo cuando este se requiera. Por ello, este depósito será dinámico, con capacidad máxima de 6,3 Mt.

Proyecto de exploración La Granja: ampliación de cronograma

La Granja es uno de los mayores recursos de cobre sin explotar del mundo

First Quantum tiene la necesidad de reprogramar las perforaciones en su proyecto de exploración La Granja, en Cajamarca, con fines geológicos, geotécnicos e hidrogeológicos, debido a las condiciones climáticas durante las temporadas de lluvias, las cuales redujeron el tiempo efectivo de trabajo por razones de seguridad.

Este cambio, indica la empresa, no implica la ejecución de nuevas actividades de exploración, ni la modificación del área efectiva ni del área de influencia aprobadas, ni el incremento de impactos ambientales previamente evaluados.

La minera solicita la ampliación del cronograma de ejecución del proyecto en su conjunto por un periodo de 12 meses adicionales, aplicados por igual para cada actividad o labor del Proyecto en su conjunto (etapas: preliminar o construcción, exploración, cierre y postcierre).

Con la ampliación de cronograma propuesta para las etapas de construcción y exploración, la etapa de cierre iniciaría en enero de 2029 hasta diciembre de 2031 y la etapa de postcierre, de enero de 2032 hasta diciembre de 2036.

La minera cuenta con 594 plataformas aprobadas y vigentes, de las cuales 302 se encuentran ejecutadas y 292 pendientes de ejecutar. En las 292 plataformas pendientes de ejecución se aprobaron 325 sondajes, los cuales alcanzan un total de 108.639 m lineales de perforación.

Las plataformas mantendrán las dimensiones aprobadas: un área aproximada de 400 m2 cada una y contarán con tres pozas de sedimentación y una poza de contingencia por plataforma. El manejo de lodos se mantiene a través de las pozas de sedimentación con funcionamiento en serie (una después de la otra). Considerando 20 m lineales de avance diario por máquina, y manteniendo las seis máquinas perforadoras DDH montadas en camión, se espera un avance diario de 120 m de perforación.

De acuerdo con el cronograma propuesto (las estimaciones se consideran desde mayo 2026 hasta diciembre 2028 serían 32 meses, aproximadamente 960 días), la empresa podrá cubrir los 108.639 m lineales de perforación aprobados pendientes de ejecución.

La optimización del manejo de lodos de perforación, otro de los objeticos de la compañía, tiene como finalidad mejorar la eficiencia en su manejo, almacenamiento temporal y disposición final, sin modificar el volumen de perforación aprobado ni incorporar sustancias adicionales a aquellas ya evaluadas ambientalmente. La medida propuesta fortalece el control ambiental del proyecto y no genera impactos adicionales ni significativos.

First Quantum planea además reubicar estaciones de monitoreo de calidad de aire y ruido, pues el objetivo responde a la necesidad de corregir inconsistencias técnicas y cartográficas, evitar interferencias con áreas habitadas y asegurar la adecuada representatividad de los datos de monitoreo ambiental. La modificación de ubicación de las estaciones de monitoreo de calidad de aire y ruido se realizará dentro del área de estudio ambiental del proyecto, con el objetivo de optimizar la representatividad de los datos de monitoreo ambiental.

First Quantum adquirió una participación del 55 % en La Granja de Rio Tinto en agosto de 2023 y ahora opera el proyecto, realizando más perforaciones de recursos.

Asimismo, la precisión de los datos de georreferenciación de la estación de monitoreo de agua superficial es necesaria debido a errores materiales identificados en las coordenadas originalmente reportadas, los cuales ubican la estación sobre una zona de terreno superficial (o suelo natural o alejada del cuerpo de agua).

La corrección propuesta por First Quantum tiene como finalidad mejorar la representatividad del monitoreo, sin modificar los cuerpos de agua evaluados ni los parámetros de monitoreo aprobados en la Décimo Tercera MEIA-sd. Asimismo, esta precisión se encuentra dentro del área de estudio ambiental del proyecto y no implica la ejecución de nuevas actividades.

La Granja es uno de los mayores recursos de cobre sin explotar del mundo. Descubierto a principios de la década de 1980, Rio Tinto operó el proyecto desde 2006 hasta 2023, realizando perforaciones extensas para expandir el recurso y gestionando relaciones comunitarias de primer nivel para garantizar un fuerte apoyo local.

First Quantum adquirió una participación del 55 % en La Granja de Rio Tinto en agosto de 2023 y ahora opera el proyecto, realizando más perforaciones de recursos, ampliando el apoyo de la comunidad y estableciendo opciones para el desarrollo del proyecto para convertirse en un importante productor de cobre.

Mina María Teresa: Minera Colquisiri SA apuesta por la energía solar

El sistema solar fotovoltaico en la minera dejará de emitir 329,850 kg de CO2 anualmente (factor de 0.4521 dióxido de carbono de (kg / kWh)

Como parte de su proceso de mejora continuo y asegurando el suministro de energía eléctrica para sus operaciones, a la vez que apoyando la disminución de huella de carbono de sus operaciones, Minera Colquisiri SA se ha planteado con un sistema de generación de energía fotovoltaica en el departamento de Lima, provincia de Huaral, distrito de Chancay-Huaral.

El sistema solar fotovoltaico en la minera dejará de emitir 329,850 kg de CO2 anualmente (factor de 0.4521 dióxido de carbono de (kg / kWh).

El sistema fotovoltaico será distribuido en soportes tipo mesa con 12° de inclinación, un total de 28 mesas. Estas mesas se anclarán al dado de concreto de 110x110x35cm los cuales fueron recomendados por el proveedor GEOSERVICE de la mina. Las filas de los paneles fotovoltaicos estarán distanciados a 3 m, con el objetivo de la facilitar el acceso de personas y de un vehículo para la limpieza de los módulos en la etapa de operación y mantenimiento.


Distribución de los módulos fotovoltaicos en Open Solar. Fuente: Sami Energy Consulting S.A.C., 2025

Para la buena transferencia de datos, el inversor contará con una antena DataLogger modelo S2-WL-ST.

La minera hará uso los módulos de la marca JINKO SOLAR de tecnología N-Type de 2382x1134x30 mm. Esta marca de módulos está clasificada como Tier 1 según Bloomberg New Energy Finance (BNEF). Esto significa que Jinko Solar cumple con los estándares de alta calidad y garantía necesaria los cuales los hacen ser más confiables en el mercado global. Se colocarán 806 módulos fotovoltaicos, modelo, JKM620- 66HL4M-BDV de 620Wp.

La empresa usará el inversor de la marca Solis; estos inversores también son una marca destacada en el sector de los inversores fotovoltaicos, que se utilizan en sistemas de energía solar. En este proyecto se usará el modelo S5-GC100K-HV de 100 kW de potencia nominal a una configuración de red trifásico 480V, el equipo cuenta con las siguientes características eléctricas.

El sistema contará con un medidor inteligente Solis llamado EMP3-5G PRO, el cual está diseñado para optimizar la medición y gestión de consumo energético en aplicaciones residenciales e industriales. El EPM3-5G PRO combina tecnología avanzada y características robustas para garantizar una precisión y fiabilidad excepcionales en la monitorización de la energía.

Un sistema fotovoltaico es un conjunto de componentes que permiten transformar la energía solar fotovoltaica para suministrar electricidad. Estos funcionan mediante la captación y conversión de la luz solar, por ello, es conocido también como sistema de paneles solares.

Para la buena transferencia de datos, el inversor contará con una antena DataLogger modelo S2-WL-ST, la cual tendrá la finalidad transmitir a distancia los datos de funcionamiento de la planta fotovoltaica al sistema de monitorización en la nube Solis en tiempo real, y realizar un análisis de datos preciso y completo y un procesamiento de alerta temprana de fallos.

La nube Solis emite comandos de control a los inversores para lograr servicios de gestión de O&M de la planta solar fotovoltaica de manera estable, fiable e inteligente.

Anadarko planea invertir US$ 995.4 millones repartidos en 36 meses de labores exploratorias

Los pozos exploratorios y de evaluación no son pozos de producción, pero podrían convertirse en pozos de producción a futuro

La petrolera Anadarko planea invertir US$ 995.4 millones en el Perú. Su objetivo general es determinar la posible existencia de reservas comerciales de hidrocarburos (gas y/o petróleo) mediante la perforación de 5 pozos exploratorios y 10 pozos confirmatorios en el Lote Z-62 y determinar la viabilidad de su explotación.

Se estima que la profundidad total de los pozos, incluida la mesa de agua, podrían alcanzar hasta 4 000 m verticales. La vida útil del proyecto será aproximadamente de 36 meses.

El proyecto se ubica en el mar frente a las provincias de Ascope y Trujillo, distrito de Santiago de Cao, Magdalena de Cao, Razuri, Salaverry, Huanchaco, Moche y Víctor Larco Herrera, en la región La Libertad.

Para la perforación de los pozos en el Lote Z-62, se utilizará una unidad móvil de perforación flotante MODU (Unidad Móvil de Perforación Costa Afuera, por sus siglas en inglés) diseñada para aguas profundas. Esta MODU podría ser una semisumergible o un buque de perforación.

Dado que la profundidad mínima de la mesa agua en el área de interés es de 165-230 m, el posicionamiento de la MODU será mantenido por el sistema de amarres con anclas y/o el sistema de posicionamiento dinámico (DP, Dynamic Position, por sus siglas en inglés).

La frecuencia de los viajes entre el Lote Z-62 y la base de helicópteros puede variar entre uno y tres viajes ida y vuelta al día, según las necesidades.

La MODU seleccionada contará con una plataforma para helicópteros que cumple con los requisitos de la reglamentación local e internacional para traslado de personal, incluyendo las facilidades para el almacenamiento y abastecimiento de combustible. La frecuencia de los viajes entre el Lote Z-62 y la base de helicópteros puede variar entre uno y tres viajes ida y vuelta al día, según las necesidades.

Durante las operaciones de perforación se planea utilizar un ROV clase de trabajo. Un ROV es un submarino operado remotamente, conocido como ROV (Remotely Operated Vehicle) por sus siglas en inglés. Los ROV de la clase de trabajo utilizados en plataformas de perforación en aguas profundas son robustos y altamente capaces diseñados para realizar tareas complejas en entornos submarinos extremos, a profundidades hasta 3,000 metros.

La técnica de perforación que se propone emplear comprende un sistema rotativo estándar con un top drive. En perforación rotativa, el pozo se perfora por rotación de la tubería de perforación de la MODU y aplicación de fuerza hacia abajo (además del efecto de la gravedad) sobre una broca de perforación.

La planta desalinizadora con la que contará la MODU será una instalación industrial destinada a la desalinización de agua de mar, para el uso doméstico y para algunas actividades de limpieza.

El proyecto de perforación exploratoria se justifica por la necesidad de asegurar el suministro energético del país, por el potencial económico que representa para el Estado y mantener la producción nacional identificando nuevas reservas.

Los pozos exploratorios y de evaluación no son pozos de producción, pero podrían convertirse en pozos de producción a futuro, en la medida que se requieran y estén autorizados en una Certificación Ambiental de explotación.

Electro Araza SAC y un plan de US$ 452 millones para construir tres hidroeléctricas

Durante la etapa de operación ejecutará un monto de US$ 2.1 millones anuales

Electro Araza SAC tiene la intención de invertir decenas de millones en el proyecto Centrales Hidroeléctricas del río Araza, ubicado en los distritos de Marcapata y Camanti en la provincia de Quispicanchi, departamento del Cusco. Durante la etapa de construcción, el monto de inversión para el desarrollo del proyecto se estima en aproximadamente US$ 452 millones, mientras que durante la etapa de operación se considera un monto de US$ 2.1 millones anuales.

La empresa ha presentado a las autoridades ambientales un documento que tiene como objetivo incluir mejoras tecnológicas y modificar componentes auxiliares en el proyecto Centrales Hidroeléctricas del río Araza, considerando que los cambios propuestos generan impactos ambientales negativos no significativos.

Electro Araza SAC solicita el reemplazo de la chimenea de equilibrio por optimizaciones en el empleo de materiales y diseño de la tubería enterrada, con cambios menores en el trazo de la tubería en la Central Hidroeléctrica Limacpunco, una de las instalaciones que componen el proyecto.

La compañía indica que al tratarse de turbinas tipo Pelton, los resultados de los análisis realizados C3-T-0018 3-18 para determinar la sobre-presión a la que estaría sometida la tubería como producto de los fenómenos transitorios generados por la salida intempestiva de la central y cierre de los inyectores de las turbinas en 30 segundos “permiten señalar que dicha sobre-presión será del orden del 18% de la carga estática total de la central, por ello, los espesores de la tubería de acero han sido calculados asumiendo una sobre-presión de +20%”.

También requiere mejoras tecnológicas del sistema de generación que implica el reemplazo de 3 turbinas Pelton a solo 2, manteniendo la capacidad de caudal a turbinar y la regla de operación; y el cambio de la disposición espacial de la casa de máquinas y la subestación para incluir una sala Operación y Mantenimiento en la casa de máquinas y el cambio en el tipo de transformador de la subestación.

Electro Araza SAC considera instalar 2 turbinas tipo Pelton de eje vertical para la Central Hidroeléctrica Limacpunco, con capacidad para turbinar 8,5 m³/s y generar 17,5 MW cada una (para una capacidad para turbinar total de 17 m³/s y de generar 35 MW). Debido a que la capacidad de caudal a turbinar se mantiene en 17 m3/s, este cambio no implica una variación en la regla de operación de la central hidroeléctrica.

Electro Araza SAC considera instalar 2 turbinas tipo Pelton de eje vertical para la Central Hidroeléctrica Limacpunco, con capacidad para turbinar 8,5 m³/s y generar 17,5 MW cada una (para una capacidad para turbinar total de 17 m³/s y de generar 35 MW).

Sobre la Subestación Limacpunco, la empresa ahora considera 2 transformadores elevadores, trifásicos de 16/20 MVA – 230/13.8kV cada uno. Y en configuración simple barra, con 3 bahías de línea y 2 de transformación.

Ahora bien, al igual que para la Central Hidroeléctrica Limacpunco, se elimina la chimenea de equilibrio también para la Central Hidroeléctrica Ttio, otro de los componentes del proyecto Centrales Hidroeléctricas del río Araza.

La Central Hidroeléctrica Ttio tendrá tres turbinas tipo Pelton de eje vertical, con capacidad para turbinar 10,0 m³/s y generar 26,67 MW cada una (para una capacidad para turbinar total de 30 m³/s y de generar 80 MW).

Un tercer componente del proyecto es la Central Hidroeléctrica Capiri, en la que también habrá cambios aunque no muy significativos.

HACIA UN NUEVO PARADIGMA EN LAS INDUSTRIAS DE ENERGÍA Y MINERÍA

En su octava edición, el CIIT Latam Congress se convirtió una vez en la caja de resonancia de las nuevas tecnologías en las industrias de minería y energía, marcadas hoy por los progresos de la inteligencia artificial, los nuevos alcances de la automatización y la ciberseguridad, las mismas que garantizan operaciones más seguras, eficientes y productivas.

Con una participación de más de 660 asistentes, provenientes de 16 países, el congreso ratificó la importancia de la innovación en las organizaciones, y exploró con marcada solvencia los desafíos de la transformación digital en las industrias.

Bajo la presidencia de Mijalko Ugarte, gerente de informática de Sociedad Minera Cerro Verde, el encuentro recorrió los terrenos del mundo IT y OT, buscando coincidencias y formas de entrelazar mejor ambos entornos, en donde la data y los procesos necesitan convertirse en valor, pero también en activos menos vulnerables.

La nueva frontera
Con ese objetivo, cuatro Keynote Speakers de Australia, Estados Unidos y Canadá, se encargaron de revelar hasta dónde nos pueden transportar los saltos tecnológicos que hoy se están produciendo. En ese sentido, Andrew Scott, CEO de Global Mining Guidelines Group, y experto en innovación abierta, robótica, I+D y soluciones automatizadas, habló sobre “La colaboración como factor clave para el futuro de la minería”, y dijo que las minas del mañana y bajas en carbono se construirán superando los silos, compartiendo el riesgo e ingeniando colaborativamente. En tanto, Satish Rao, director general de CLAREO y asesor estratégico para gigantes del sector energético y minero, reflexionó sobre “El gran reajuste industrial”, y cómo se está reimaginando la minería y la energía para la era digital.

Por su parte, Pieter Van Schalkwyk, CEO de XMPro y experto en IA industrial especializado en sistemas multiagente y gemelos digitales, analizó el presente y futuro de las operaciones agénticas en las industrias de activos intensivos, y dejó claro que la orquestación de agentes de inteligencia artificial puede llevar las operaciones a niveles aún no conocidos, y todo a una velocidad que el hombre no es capaz de alcanzar. Finalmente, Petr Musilek, profesor de ingeniería eléctrica e informática y decano asociado en la facultad de Ingeniería de la Universidad de Alberta, se introdujo en el mundo de la integración de la inteligencia responsable en los sectores de energía, minería y el núcleo digital.

El valor de la innovación
En otro momento, Silvia Dioses, directora de Sistemas de Gestión Empresarial de ISA ENERGÍA, se encargó de moderar el Panel de Discusión “El Valor de la Innovación llevado a la realidad”, en donde intercambió ideas con Ruth Escobar, jefa de Innovación de Sociedad Minera Cerro Verde; Piero Saravia, gerente de Transformación Digital de Minsur; Richard Revoredo, superintendente de Telecomunicaciones de Compañía Minera Antamina, y Rodolfo Vera, gerente IM de Anglo American.

En dicho escenario, el representante de Anglo American y también presidente de la siguiente edición del CIIT Latam Congress, sostuvo que la innovación siempre debe estar vinculada al negocio, y que su implementación también tiene que ser útil para quitar de la línea de fuego al trabajador. Similar punto de visto expresó Piero Saravia, de Minsur, quien precisó que todo lo que se imagine tiene que salir de la estrategia del negocio, y que, a la hora de abordar un proyecto de innovación, éste debe ser visto desde sus diferentes esquemas de valor.

En el panel también se analizó la importancia de promover la innovación sin castigar el error o, en buena cuenta, buscar nuevas formas de abordar los problemas en la organización.

El futuro de los minerales
En tanto, en el panel “El futuro de los minerales”, el exministro de Energía y Minas, Rómulo Mucho, habló sobre el rol de los minerales críticos en la transformación energética, y destacó que Perú puede convertirse en un jugador clave en ese mercado, principalmente por sus valiosos recursos en plata, cobre, estaño, zinc y litio. “Somos un país importante es la provisión de la mayoría de estos materiales”, aseguró, luego de recordar que el avance de la inteligencia artificial y la construcción de nuevos centros de datos requerirán cantidades enormes de energía y minerales.

De igual manera, destacó el “poder invisible” de las tierras raras, pues hoy prácticamente sostienen la tecnología global, teniendo a China como un verdadero gigante en este negocio.

Frente a esa gran demanda del mundo tecnológico, Darío Zegarra, de Newmont Yanacocha, indicó que se precisa un marco regulatorio para que Perú sea competitivo y atractivo para poner en valor los recursos minerales que siempre han estado ahí.

“Si tuviera que apostarle a una cosa como salto tecnológico, yo apostaría a la política pública. Porque si no atacamos el desafío de alinear nuestra mirada, y no nos enfocamos en lo que realmente mueve las agujas de nuestra economía, todo nuestro potencial y recursos minerales van a seguir bajo tierra. Y ese gran portafolio de más de 60 mil millones de dólares en proyectos mineros no será más que un gran potencial pegado en la pared. Y seguirá ahí sin generar empleo, sin generar tecnología y sin generar innovación”, advirtió.