Editorial

La confianza: La promesa incumplida

Perú vive una tensión que no es nueva, pero que se siente cada vez con más nitidez: una inestabilidad política que desgasta, fricciona y ralentiza; y, al mismo tiempo, una institucionalidad que—cuando funciona—debería dar estabilidad y futuro. Sin embargo, en la práctica, lo que debería sostenernos a todos termina por convertirse en un terreno movedizo. Cambian los liderazgos, se reescriben agendas, se alteran prioridades, y el país aprende a convivir con la incertidumbre como si fuera parte del clima.

Las recientes elecciones nos demuestran que seguimos dando, tumbos especialmente en el ámbito político, sector que en lugar de ser una brújula, a veces se parece más a un volante flojo. Y cuando el tiempo se pierde en crisis, el daño se instala en lo cotidiano: en la inversión, en la confianza empresarial, en el empleo, en la capacidad del Estado para cumplir lo que promete. La institucionalidad, que debería actuar como columna vertebral, se ve empujada a reaccionar en vez de liderar.

Ahora bien: también existe una verdad que incomoda decir en voz alta, porque nos toca de cerca. Perú tiene fortalezas económicas reales. Hay un tejido productivo que aguanta, hay empresas que no se rinden, hay trabajadores que se mueven aun cuando el país se frena. Y, sobre todo, hay señales de orden macroeconómico que—felizmente—nos han permitido sostenernos. Ese es el contraste: mientras la política se sacude, la economía resiste.

Esa resistencia no es mérito de la improvisación. Es mérito del esfuerzo nacional: de quienes pagan impuestos aun con desconfianza; de quienes invierten pese a que cambian las reglas; de quienes trabajan aun cuando el Estado no les cumple como corresponde. Es mérito de una sociedad que se ha vuelto experta en adaptarse. Pero, aun así, la pregunta persiste: si tenemos fortalezas económicas, ¿por qué vivimos con la sensación de estar al borde de un nuevo sobresalto?

Cuando la institucionalidad se debilita, la confianza se vuelve frágil. Y una confianza frágil es cara.

La respuesta suele estar en el mismo lugar: en el deterioro de la confianza, que no nace de un día para otro. Se construye con coherencia, previsibilidad y respeto por las instituciones. Y se destruye—rápidamente—con lo contrario: con decisiones erráticas, con pugnas que se vuelven más importantes que los resultados, con discursos que prometen orden mientras expanden la sospecha.

Cuando la institucionalidad se debilita, la confianza se vuelve frágil. Y una confianza frágil es cara: eleva el costo de hacer negocios, reduce el horizonte de planificación y castiga, sobre todo, a quienes menos pueden esperar. El golpe de la inestabilidad política no cae igual en todos los hogares. Hay quienes tienen colchón. Otros no. Hay quienes pueden postergar. Otros necesitan hoy.

Por eso, la afirmación “tenemos fortalezas económicas” suena a consuelo, pero también a reproche: porque no deberíamos depender de la suerte mientras improvisamos en la cancha principal, que es la gobernabilidad. Perú no merece que su estabilidad dependa de que la economía aguante. Perú merece que la política construya estabilidad.

No es justo que el país se acostumbre a reemplazar reformas por slogans, acuerdos por confrontaciones, y planificación por urgencias. Si la institucionalidad está para sostener el sistema, entonces debe sostenerlo incluso cuando sea incómodo.
Los peruanos no merecemos el cansancio como destino. No merecemos que cada cambio de gobierno implique rearmar expectativas. No merecemos que el futuro se discuta como si fuera una negociación permanente, en vez de ser un compromiso. No merecemos que el progreso se entienda como una excepción, en lugar de una consecuencia.

La economía puede resistir; la sociedad puede adaptarse; pero la democracia, la institucionalidad y la confianza necesitan algo más: constancia, reglas claras y respeto por el rol de cada poder del Estado. Si de verdad queremos un país mejor, la tarea no es solo gestionar crisis: es recuperar credibilidad. Merecemos un Estado que cumpla, una política que ordene, e instituciones que no tiemblen. Y si la confianza nos la ha brindado la economía con su resiliencia, entonces ya es hora de devolver el favor: con gobernabilidad, coherencia y respeto por lo que sostiene a un país.

PERÚ PODRÍA DUPLICAR SU PRODUCCIÓN DE COBRE
El presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde, afirmó que el Perú atraviesa uno de los contextos más favorables de las últimas décadas por los altos precios de los minerales y sostuvo que, con la ejecución de los proyectos actualmente en cartera, el país podría duplicar su producción de cobre e incluso superar a Chile, país que lidera la producción mundial de este metal. Durante su participación en el conversatorio “Financiando el Motor del Crecimiento del País”, realizado en el marco del SIMPOSIO-XVI Encuentro Internacional de Minería, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, Velarde señaló que el país cuenta con inversiones cercanas a los US$ 47 mil millones en proyectos cupríferos. “El Perú podría tener una producción adicional de más de 3 millones de toneladas rápidamente y, si terminamos todos los proyectos, superar incluso a Chile en la producción de cobre”, sostuvo.

VEHÍCULOS ELÉCTRICOS Y MINERÍA PERUANA
La acelerada expansión de tecnologías como los vehículos eléctricos, los dispositivos móviles y la inteligencia artificial está impulsando una creciente demanda mundial de minerales, escenario que abre una oportunidad estratégica para países con abundantes recursos geológicos como el Perú, señaló Abraham Chahuan, presidente del World Mining Congress 2026. Destacó que los minerales se han convertido en un componente esencial de la vida cotidiana y del proceso de transición energética que atraviesa el mundo. “Un celular tiene más de 10 metales dentro. Entonces, estamos frente a una situación real en la cual la industria va a estar exigida porque la demanda está. Y la demanda está referida a temas de uso diario, de consumo diario, de satisfacción”, dijo. Chahuan explicó que el crecimiento sostenido del mercado de vehículos eléctricos es uno de los principales motores de esta transformación.

CAMBIO EN CODELCO
El presidente ejecutivo de Codelco, Rubén Alvarado Vigar, presentó su renuncia al cargo luego de haber ejercido estas funciones desde septiembre de 2023, conduciendo a la corporación en los distintos desafíos que ha debido enfrentar en este período. En consecuencia, el directorio de Codelco, luego de una sesión extraordinaria, acordó la designación de Jorge Gómez Díaz como nuevo presidente ejecutivo de la compañía. El presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, señaló que “Jorge Gómez es uno de los ejecutivos más reconocidos y respetados de la minería chilena. Su sólida experiencia operacional y de gestión, una destacada capacidad para liderar equipos de alto desempeño y su visión de la minería para generar valor sostenible para trabajadores y comunidades, serán claves para enfrentar los desafíos de esta nueva etapa de Codelco. Estamos muy satisfechos de que haya aceptado asumir este desafío”.

REAPROVECHAMIENTO DE RELAVES EN EL PERÚ
El reaprovechamiento de relaves históricos viene ganando protagonismo en la industria minera como una alternativa para recuperar minerales valiosos, promover la sostenibilidad y contribuir a la remediación ambiental. En ese contexto, Manuel Rodríguez Mariátegui, gerente general de Cerro de Pasco Resources y presidente del Congreso Internacional Aguas y Relaves 2026, destacó el potencial del Proyecto Quiulacocha como una de las iniciativas más representativas del país en materia de recuperación de valor a partir de pasivos mineros. “El Proyecto Quiulacocha representa uno de los casos más emblemáticos de reaprovechamiento de relaves en el Perú. Se trata de un depósito histórico acumulado durante más de un siglo de actividad minera en Cerro de Pasco, que aún contiene importantes volúmenes de plata, zinc, cobre, plomo, oro y minerales críticos como el galio y el indio, hoy altamente demandados por la industria tecnológica y la transición energética”, afirmó.

PUERTO DEL CALLAO, UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES
El Puerto del Callao se consolidó como el cuarto más importante de la región, al registrar 3.07 millones de TEU, reveló el Boletín FAL 414 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), considerado uno de los informes más relevantes sobre el desempeño portuario durante el 2024-2025. De acuerdo al estudio, el ranking es liderado por el puerto de Santos (Brasil) con 5.48 millones de TEU movilizados; seguido por Manzanillo (México), con 3.92 millones; y Bahía de Cartagena (Colombia), con 3.70 millones. Asimismo, el Puerto del Callao mantuvo su posición de cuarto lugar alcanzado en 2023, superando a Manzanillo International Terminal (MIT) de Panamá. El reporte también resalta el potencial estratégico del puerto de Chancay, considerado uno de los proyectos logísticos más estratégicos de Sudamérica.

Transición bajo tensión

La implementación de la Ley 32249 y sus reglamentos asociados está redefiniendo el diseño del sistema eléctrico peruano, con impactos en generación, distribución, gas natural y operación del sistema. El debate enfrenta dos visiones: una que impulsa mayor competencia y mercado, y otra que prioriza seguridad y planificación central. Servicios complementarios, contratos de energía y gestión de renovables, los que emergen como los principales puntos de tensión regulatoria. Este será uno de los temas más candentes en perú energía 2026.

El sistema eléctrico peruano se encuentra en una etapa de transición regulatoria profunda impulsada por la implementación de la Ley 32249 y la elaboración de sus reglamentos asociados. Este proceso no solo introduce ajustes técnicos, sino que redefine la arquitectura institucional del sector, especialmente en lo referido a la contratación de energía, la asignación de riesgos y la integración de nuevas tecnologías.

El debate actual revela una tensión estructural que atraviesa todo el sistema: por un lado, la necesidad de fortalecer la competencia y mejorar la eficiencia económica; por otro, la obligación de preservar la seguridad operativa en un sistema que incorpora cada vez más generación renovable variable.

La discusión ya no se limita a tarifas o contratos, sino a la pregunta central sobre el modelo de sistema eléctrico que el país quiere construir en la próxima década.

Reforma y evolución
Walter Sciutto, gerente general de Pluz Energía, recuerda que el diseño actual del sistema eléctrico peruano es heredero de la reforma estructural asociada a la Ley 28832, la cual permitió superar una etapa de crisis caracterizada por baja inversión, ausencia de contratos de largo plazo y señales de precio distorsionadas.

Según su análisis, dicha reforma se sustentó en tres pilares: eficiencia, seguridad y sostenibilidad. Bajo ese marco, el sector habría logrado un desarrollo significativo en infraestructura de generación, transmisión y distribución, alcanzando una matriz con alta participación de gas natural, presencia hidroeléctrica relevante y una incorporación progresiva de energías renovables.

Sin embargo, advierte que el nuevo proyecto regulatorio introduce un nivel de intervención mayor en la contratación de las distribuidoras, particularmente al establecer mecanismos de aprobación de demanda y definición centralizada de estrategias de compra. Esto, según señaló, traslada riesgos operativos a terceros y reduce la flexibilidad empresarial para gestionar el abastecimiento del mercado regulado.

Uno de los puntos más sensibles es el tratamiento de los contratos bilaterales, que hoy representarían una fracción relevante del abastecimiento del mercado regulado y habrían contribuido a reducir precios. Limitar su uso o reemplazarlos por mecanismos centralizados podría, desde su perspectiva, reducir eficiencia y encarecer el suministro.

Generación: competencia y neutralidad
Desde el punto de vista de los generadores, Eduardo Rivas, gerente general de Celepsa, señala que el objetivo de mayor competencia es positivo, pero que el diseño del reglamento aún presenta brechas relevantes.

El principal riesgo identificado es la posible exclusión o sesgo en la participación de centrales existentes en licitaciones para el mercado regulado, lo que podría distorsionar la competencia en un sistema que ya cuenta con activos eficientes en operación. Para el ejecutivo, la competencia debería ser tecnológica y abierta, sin discriminación entre instalaciones nuevas o existentes.

Asimismo, enfatiza que la industria eléctrica requiere estabilidad regulatoria debido a su alta intensidad en inversión de capital. Cambios normativos que introduzcan incertidumbre en la asignación de contratos o en la participación de agentes pueden afectar las decisiones de inversión de largo plazo.

En esa línea, propone que los clientes libres —especialmente grandes consumidores— evolucionen hacia esquemas de contratación más activos, incluso mediante licitaciones propias por bloques horarios, lo que podría dinamizar la entrada de nuevos proyectos renovables bajo condiciones de mercado.

Distribuidoras: rigidez y sobrecontratación
Desde el lado de las distribuidoras, Walter Sciutto, gerente general de Pluz Perú, advierte que el reglamento en discusión podría incrementar significativamente la rigidez del sistema. La preocupación central es la obligación de proyectar demanda de manera vinculante a horizontes largos, bajo supervisión del regulador.

Este esquema, según explica, no considera adecuadamente la alta volatilidad del mercado regulado, donde una parte importante de los clientes puede migrar entre condición libre y regulada. Esta característica reduce la certidumbre de cualquier proyección de largo plazo y aumenta el riesgo de sobrecontratación.

Asimismo, cuestiona la intención de restringir mecanismos como los contratos bilaterales o la generación distribuida, señalando que ambos han cumplido funciones relevantes en la reducción de costos y en la flexibilidad operativa del sistema.

Desde su visión, limitar estas herramientas podría generar el efecto contrario al buscado: menor competencia efectiva y mayores costos promedio para los usuarios finales.

 

Gas natural: el “seguro” del sistema
Otra de las intervenciones más enfáticas proviene de Enrique Martínez, representante de Transportadora de Gas del Perú (TGP), quien plantea que el gas natural cumple un rol estructural como respaldo del sistema eléctrico peruano.

En su visión, el gas funciona como una “batería del sistema”, proporcionando estabilidad, confiabilidad y precios competitivos. Esta condición, sostiene, ha sido clave para el desarrollo del sector eléctrico y para la estabilidad del costo de la energía en el país.

El ejecutivo advierte que una expansión desordenada de las energías renovables, sin mecanismos adecuados de respaldo, podría generar riesgos sistémicos similares a los observados en otros países con alta penetración de generación variable.

Asimismo, planteó la necesidad de reconocer económicamente la capacidad de respaldo del gas mediante mecanismos de remuneración por seguridad, de manera análoga a cómo se remunera la infraestructura de transmisión, independientemente de su nivel de utilización.

Servicios complementarios: hacia un mercado
El debate sobre servicios complementarios concentra uno de los ejes más técnicos de la discusión. Carlos Gomero, socio de LQG Energy & Mining Consulting, describe el estado actual como un sistema normativo fragmentado, sin una arquitectura de mercado consistente.

Históricamente, los servicios complementarios han sido provistos principalmente por agentes del sistema eléctrico bajo esquemas obligatorios o parcialmente remunerados, sin una lógica integral de precios o asignación competitiva. Casos como la regulación primaria de frecuencia han operado como obligaciones sin pago explícito, mientras otros mecanismos han evolucionado de forma aislada.

La aprobación de la Ley 32249 marca un punto de inflexión al introducir explícitamente la noción de un mercado de servicios complementarios, junto con principios como neutralidad tecnológica y causalidad. Esto implica, en teoría, que cualquier agente habilitado podría participar en la provisión de estos servicios bajo condiciones competitivas.

Sin embargo, Gomero advierte que el reto principal es transformar esta definición legal en un mercado operativo real. Para ello, se requiere definir claramente qué servicios existen, cómo se miden, cómo se asignan y cómo se remuneran.

También señala que el diseño del mercado deberá resolver tensiones como: la formación de precios, el alcance del principio de causalidad y la forma en que los costos serán trasladados a la demanda. Una aplicación estricta de causalidad podría redistribuir significativamente los costos hacia tecnologías renovables, alterando su competitividad relativa.

El regulador: renovables y flexibilidad
Desde el ámbito regulador, Severo Buenalaya, gerente de generación y transmisión de Osinergmin, destaca que el sistema eléctrico peruano está ingresando a una fase de mayor complejidad operativa debido al crecimiento de la generación renovable no convencional.

Con una participación que ya bordea niveles significativos y con proyecciones de crecimiento hacia el 30% de la matriz, el sistema requiere mayores niveles de flexibilidad operativa.

En este contexto, los servicios complementarios se vuelven esenciales para gestionar la variabilidad de la generación renovable. El regulador enfatiza que tecnologías como el almacenamiento energético serán claves para garantizar la estabilidad futura del sistema.

Asimismo, plantea la necesidad de una evolución progresiva del marco de servicios complementarios, incorporando nuevas funciones como regulación de frecuencia avanzada, soporte dinámico de red y capacidades de arranque en negro, en línea con la transformación tecnológica del sistema.

El COES: la seguridad es primero
Desde la posición del operador del sistema eléctrico, César Butrón, presidente del COES SINAC, enfatiza que la experiencia internacional reciente evidencia los riesgos de operar sistemas con alta penetración renovable sin suficiente soporte técnico.

Cita eventos recientes en Europa y América Latina como ejemplos de fallas asociadas a la reducción de inercia y reservas operativas, que pueden convertir fallas locales en apagones de gran escala.

Bajo su perspectiva, la discusión no puede centrarse únicamente en el diseño de mercados de servicios complementarios, sino que debe partir de la definición de obligaciones técnicas claras dentro de la normativa operativa. Es decir, primero debe garantizarse la exigencia de los servicios esenciales para la seguridad del sistema, y posteriormente definir los mecanismos de mercado para su valorización.

Asimismo, cuestiona que ciertas tecnologías renovables variables aún estén exoneradas de prestar servicios de regulación primaria de frecuencia, señalando que hoy existen soluciones tecnológicas —como el almacenamiento— que permiten cumplir dichas funciones.

 

Un modelo híbrido en construcción
El debate revela una tensión estructural: mientras el marco normativo avanza hacia la creación de mercados más competitivos y abiertos, los actores del sistema insisten en la necesidad de preservar la seguridad operativa como condición previa.

El futuro del sector eléctrico peruano dependerá de la capacidad de articular tres dimensiones simultáneas: inversión de largo plazo, señales de mercado eficientes y un sistema técnicamente robusto capaz de integrar una mayor participación de energías renovables sin comprometer su estabilidad.

En ese equilibrio —aún en construcción— se definirá la verdadera magnitud de la transición energética en el país.

Los reglamentos en cuestión
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) publicó el proyecto de Reglamento de Servicios Complementarios y la modificación de la Norma Técnica para la Coordinación de la Operación en Tiempo Real (NTCOTR), en el marco de la implementación de la Ley 32249.

Ambas propuestas buscan asegurar un suministro eléctrico seguro, confiable y eficiente, promoviendo un esquema competitivo, abierto y sin exclusiones para la provisión de servicios complementarios. Asimismo, establecen que los costos serán asignados a los agentes —generadores, transmisores, distribuidores o usuarios— cuya operación contribuya a condiciones de inestabilidad del sistema.

El diseño normativo articula cambios en el Reglamento de la Ley de Concesiones Eléctricas, el Mercado Mayorista de Electricidad y la regulación del COES, con el objetivo de viabilizar el nuevo mercado.
El proceso de prepublicación contempla un periodo de 25 días para recibir comentarios de actores públicos y privados, además de un taller de socialización para recoger aportes técnicos. La iniciativa ha sido desarrollada con participación del MINEM, OSINERGMIN y el COES, incorporando asistencia técnica internacional.

Renovables obligadas a prestar RPF
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) modificó la Norma Técnica para la Coordinación de la Operación en Tiempo Real, eliminando la exoneración de la Regulación Primaria de Frecuencia (RPF) para centrales de recursos energéticos renovables no convencionales (solar, eólica y mareomotriz) con potencia superior a 10 MW.

La medida alinea a Perú con prácticas internacionales en sistemas con alta penetración renovable y busca reforzar la seguridad, confiabilidad y calidad del suministro en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), en un contexto de creciente participación de estas tecnologías.

Hasta ahora, estas centrales estaban exceptuadas de prestar RPF, responsabilidad asumida principalmente por unidades térmicas e hidroeléctricas. Sin embargo, el avance tecnológico —incluyendo almacenamiento en baterías, control droop y esquemas de deloading— permite que estas unidades contribuyan a la estabilidad del sistema.

La disposición establece una implementación progresiva para centrales con concesión definitiva, con un plazo de adecuación de hasta 24 meses desde la actualización del procedimiento correspondiente por parte de OSINERGMIN. La medida fue coordinada con el COES y OSINERGMIN e incorpora ajustes para resguardar contratos vigentes.

LA MAREA VERDE DEL SECTOR ELÉCTRICO

Con más de 21 GW de proyectos solares y eólicos en cartera y una creciente concentración de inversiones en el sur del país, Perú acelera la expansión de las energías renovables no convencionales. El desafío ahora será modernizar la red eléctrica y adaptar el sistema energético para sostener una matriz cada vez más limpia y menos dependiente de combustibles fósiles.

Mientras buena parte del mundo acelera su transición energética para reducir emisiones y enfrentar la crisis climática, Perú comienza a consolidar un modelo propio: una matriz eléctrica diversificada, con fuerte predominio de recursos de baja huella ambiental y un creciente protagonismo de las energías renovables no convencionales. Aunque todavía persisten desafíos técnicos, regulatorios y de infraestructura, el país vive una expansión inédita de proyectos solares y eólicos, especialmente en el sur y norte del territorio, donde el potencial natural empieza a convertirse en inversión, generación y desarrollo regional.

Pero, como bien aseveran los expertos, más que una transición, este fenómeno, al menos en Perú, debe ser entendido como una convivencia entre todas las fuentes existentes y las próximas a ingresar. Es así que, hoy en día, nuestra matriz de generación eléctrica se compone de cuatro insumos primigenios bien definidos: el agua (53.4%), el gas natural (35.9%), el viento (6.4%) y la radiación solar (3.5%).

Es gracias a esta variopinta riqueza energética de nulo o mínimo impacto ecosistémico que Perú apenas representa el 0.2% del total de emisiones globales —o su equivalente a 104 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (GEI) al año—, lo que nos posiciona en las antípodas de las potencias más contaminantes, como los son China, Estados Unidos e India, que concentran alrededor del 50% las emisiones totales en el mundo.

El 58% de los 21.5 GW de proyectos renovables aprobados por el COES se concentra en el sur del país, principalmente en Arequipa, Ica y Moquegua.

Ahora bien, centrándonos en las energías renovables no convencionales —entiéndase, solar, eólica, biomasa y geotermia, principalmente—, es innegable que, poco a poco, van asumiendo un protagonismo que no pasa desapercibido. El fuerte ascenso de la solar y la eólica, en 70% y 2%, respectivamente, disparó la producción de energía eléctrica en 2025 a 65.1 gigavatios-hora (GWh), con un crecimiento moderado de 2%.

No es un secreto para nadie que el grueso de la energía verde provenga del norte y sur del país: solo en diciembre pasado, ambas zonas aportaron el 11% de la generación mensual. Y este aporte podría crecer aún más, si tenemos en cuenta que, según los registros técnicos, el potencial renovable no convencional de Perú alcanza los 937 GW de energía solar y 20 GW de energía eólica, con un aprovechamiento menor al 1% y 5% del potencial estimado, respectivamente.

En el norte —con una participación eólica de 24% en la matriz macrorregional—, son Piura, Cajamarca y La Libertad los más importantes gatilladores: Piura, por lo fundamental de la Central Eólica Talara con una potencia instalada de 30 MW; Cajamarca, por la preponderancia de la eólica Duna y Huambos con una capacidad de 36 MW; y La Libertad, por la significativa Cupisnique con sus 80 MW de potencia —y que en algún momento fue considerada la más grande infraestructura eólica existente en Perú—.

El sur, su contraparte, tiene un mix energético verde más balanceado: del total de la energía eléctrica creada en estas tierras, el 23% es de origen solar y el 21% es de origen eólico. Es aquí donde destacan tres regiones: Arequipa, con las fotovoltaicas San Martín (252,4 MW), Sunny (204 MW) y Matarani (80 MW); Ica, con las eólicas Wayra (309 MW), Punta Lomitas (294 MW) y San Juan de Marcona (135 MW); y Moquegua, con las solares Clemesí (114 MW) e Intipampa (91 MW).

Por supuesto, esta es la foto actual del escenario energético cero carbono en el país, y eso nos lleva a las siguientes preguntas: ¿Puede nuestra matriz hacerse más renovable de lo que ya es? ¿Hay interés por seguir construyendo más infraestructura de generación no fósil? ¿Contamos con las proyecciones de demanda para acompañar este crecimiento de la oferta verde?

 

El Comité de Operación Económica del Sistema (COES), cuya misión es operar, administrar y planificar el sistema eléctrico interconectado nacional, es optimista acerca del escenario venidero. Para su presidente, César Butrón, “a futuro, la matriz energética seguirá evolucionando hacia fuentes más limpias”. Desde su experiencia, las condiciones de mercado son lo suficiente favorables para viabilizar las inversiones en energías solar y eólica, dado al desplome histórico en sus costos de producción y por basarse en recursos inagotables.

Y esta no es una tendencia reciente. En la década de 2013-2023, la energía solar pasó de 80 a 401 MW, mientras que la energía eólica se expandió de 1 a 1,016 MW. En el corto, mediano y largo plazo, la Asociación Peruana de Energías Renovables (SPR) prevé que las renovables no convencionales escalen su cuota de participación en la generación eléctrica nacional, con proyecciones de 12% en 2030, 20% en 2040 y 43% en 2050.

Incluso, hay otros más entusiastas que visionan una matriz mucho menos fósil en el corto plazo, como lo es el CEO de Orygen, compañía que detenta casi la tercera parte de la producción renovable no convencional en todo el territorio. “Vemos bastante lograble el objetivo que tiene Perú de llegar al 30% energías renovables no convencionales en la matriz energética al 2030”, expresa Marco Fragale.

Con todo ello, bien vale la pena saber cuáles son las regiones con mayor potencial y las iniciativas cero emisiones que sostendrán las estimaciones esperadas. Según registros oficiales actualizados a abril de 2026, Perú cuenta con 21.5 GW de proyectos eólicos y solares con estudios de preoperatividad aprobados por el COES, volumen que ingresará al SEIN hasta fines del 2030. El 58% del total se distribuye en el sur, con énfasis en tres departamentos: Arequipa, Ica y Moquegua.

Arequipa
En Arequipa, con una radiación solar de hasta 7,5 kWh/m2 por día, se prevé que diez proyectos de generación limpia no tradicional —con concesión definitiva y con un total de 1.2 GW— ingresen a la etapa de operación comercial a lo largo de cinco años. Del total, siete deberían iniciar operación en 2026: Misti-Chachani-Pichu Pichu, Illa, Caravelí, Babilonia y San José.

Con una inversión de US$ 350 millones, Illa, del Grupo Enhol, es una central solar de 396 MW y más de 742 módulos fotovoltaicos, lo que la convierte en la infraestructura más grande de su tipo en el país. Su entrada a operación se realizará en diciembre y aportará el 2.5% de la generación eléctrica nacional. Durante su construcción, se crearon 635 puestos de trabajo y 633,000 horas-hombre trabajadas.

Liderada por Acciona, San José posee una capacidad instalada de 155 MW y más de 288 mil paneles bifaciales. Con una inversión de US$ 125 millones, su construcción arrancó en julio de 2025 y estará lista para producir a fines de este año. Producirá 488 GWh de electricidad limpia al año, suficiente para abastecer a 325.000 personas, evitando la emisión de 255,000 toneladas anuales de CO2.

Caravelí, bajo la dirección de Celaris Energy, es una planta aerogeneradora de 218 MW y US$ 240 millones. Su construcción presenta un avance superior al 73% y apunta a girar hélices desde setiembre. Más de 300 personas, entre ingenieros, técnicos y trabajadores locales, participan en la construcción del parque, que contempla obras civiles, montaje electromecánico y la infraestructura necesaria para conectarlo al SEIN.

Perú apenas representa el 0.2% de las emisiones globales de GEI gracias a una matriz eléctrica dominada por hidroenergía, gas natural y renovables.

Ica
Con una radiación promedio de 6 kWh/m2 por día y vientos que soplan con velocidades mayores a 35 Km/h, Ica presenta tres centrales de generación solar y eólica con concesión definitiva a ejecutar antes de 2030: Wayra Solar, Macarena y Guarango.

Wayra Solar, una de las joyas de Orygen, implica una inversión aproximada de US$ 72 millones y una capacidad de 94 MW. A fines del primer trimestre de 2026, su construcción registraba un avance de 70% en obras físicas. Con la esperanza de iniciar producción al cierre de este año, se integrará a los parques eólicos Wayra I y Wayra Extensión, lo que permitirá alcanzar una capacidad total superior a los 400 MW.

Por su parte, Macarena, que estrenará su operación comercial en 2027, ha logrado la obtención de la concesión definitiva de generación y transmisión, necesarios para avanzar con la construcción. Impulsada por Grenergy, la fotovoltaica de 170 MW contará con más 298 mil paneles de 655 vatios cada uno, los cuales generarán energía limpia y contribuirán al crecimiento de la infraestructura energética en la región.

Controlada por SL Energy, Guarango es una infraestructura eólica conformada por 60 aerogeneradores de 5.5 megavatios cada uno, resultando en una potencia instalada total de 330 MW. Con una inversión estimada en US$ 396 millones, el proyecto se encuentra en estudio, no ha empezado las obras físicas y apunta a operar en 2027.

 

Moquegua
Mientras, Moquegua, con una radiación diaria mayor a 6 kWh/m2, registra dos proyectos en desarrollo que posiblemente generen electricidad desde este año: Hanaqpampa, de Engie; y Lupi, de Statkraft.

Con una potencia instalada de 140 MW, Hanaqpampa propicia una inversión de US$ 250 millones, que serán destinados principalmente a la instalación 234,000 módulos fotovoltaicos de 630 Wp, una línea de transmisión en 220 kV y una subestación elevadora en 33 kV/220 kV. Hasta enero de 2026, había sido beneficiado con la aprobación de la modificación de servidumbre de paso y tránsito.

Lupi, situada a más de 4,500 msnm, es uno de los parques solares más altos del mundo. Con una potencia de 180 MW, se espera que contribuya con la producción de aproximadamente 581 GWh de energía renovable al año. Asimismo, con una inversión de US$ 116 millones, se ha programado su construcción para el segundo trimestre de 2026 y la operación a fines de 2027.

¿Y qué pasa en el norte?
De los 21.5 GW de proyectos eólicos y solares con estudios de preoperatividad aprobados, el 22% se asienta en el norte, repartiéndose entre las regiones Piura, Lambayeque, La Libertad y Cajamarca.

En Lambayeque, con vientos que corren a una velocidad de hasta 38 km/h, existen 12 proyectos, de los cuales solo uno tiene concesión definitiva de generación: la Central Eólica Mórrope. Conformada por 40 aerogeneradores de 6,4 MW cada uno, esta planta contará con una potencia nominal de 256 MW, apuntando a entregar energía al sistema interconectado desde fines de 2029.

Piura es la segunda región norteña con mayor número de proyectos renovables. Son 8 en total y solo uno cuenta con concesión definitiva: Emma, de 72 MW. Esta infraestructura, constituida por 16 aerogeneradores, aprovechará los intensos vientos de hasta 30 km/h para producir energía eólica a partir de marzo de 2028.

El desafío de la integración
Con el ingreso de la energía eólica y solar al sistema interconectado, cuya cuota de participación crecerá en 30 puntos porcentuales entre 2030 y 2050, ha surgido una pregunta: ¿está preparada nuestra red nacional que ha sido diseñada para operar principalmente con centrales hidráulicas y térmicas a gas?

Los cuestionamientos a las energías renovables no convencionales se centran en que son intermitentes, necesitan respaldo de otras tecnologías, pueden generar sobrecostos ocultos, alteran el mercado eléctrico, ocupan grandes extensiones de territorio, dependen de minerales y cadenas globales y pueden afectar la estabilidad eléctrica.

Desde Gerens, se afirma que la incorporación de estas fuentes hacia el 2030 podría costar más de US$ 5,393 millones a Perú, debido a que acarrean costos directos e indirectos para el sistema eléctrico, que finalmente se trasladarían a los usuarios mediante la suba de tarifas eléctricas. Entre los costos directos, se menciona la modernización de las redes de transmisión para incorporar fuentes intermitentes; mientras que, en términos de costos indirectos, se precisa la sustitución de gas natural e instalación de infraestructura renovable.

No obstante, Perú ha venido preparándose este nuevo paradigma, a través del Plan de Inversiones en Transmisión (PIT), que propone modernizar y ampliar la red eléctrica, con la puesta en marcha de 19 proyectos a nivel nacional, por la suma total de US$ 2,500 millones. Esto será estratégico porque permitirá integrar más renovables, reducirá congestiones y riesgos de cortes y facilitará la descarbonización. En suma, mejorará la confiabilidad del sistema.

Y no solo eso. Con aporte de expertos, se está perfeccionando el proyecto de decreto supremo para la aprobación del Reglamento de Servicios Complementarios, considerado una pieza angular para la modernización del mercado eléctrico y la mayor adhesión de renovables no convencionales, obligando a estas centrales a contar con regulación de frecuencia y de tensión, arranque autónomo ante apagones y reservas operativas.

El avance de las energías renovables no convencionales ya no es una posibilidad lejana, sino un proceso en marcha que reconfigura el mapa energético peruano. Con decenas de proyectos en desarrollo, miles de millones de dólares comprometidos y una red eléctrica que busca adaptarse a nuevas exigencias técnicas, Perú enfrenta el reto de transformar su enorme potencial natural en una transición sostenible, competitiva y segura.

PIURA, EL FUTURO ENERGÉTICO DEL NORTE PERUANO

Camisea con sus reservas actuales puede garantizar el abastecimiento de gas natural para los siguientes 10-15 años, lo que genera la urgencia de la reposición de reservas para no poner en riesgo nuestra matriz energética. Adicionalmente, puede haber riesgos asociados a infraestructura. Ante este escenario, Piura emerge como una gran alternativa que puede aportar de forma importante en la reposición de reservas y asegurar el abastecimiento al norte del país.

La discusión sobre el futuro de la matriz energética peruana ha cobrado relevancia debido a la necesidad de garantizar el abastecimiento de gas natural en el largo plazo. Las reservas disponibles en Camisea, estimadas en alrededor de 7.5 TCF (trillones de pies cúbicos), permitirían cubrir la demanda nacional durante aproximadamente 10 a 15 años. Ante este escenario, especialistas advierten sobre la urgencia de impulsar nuevas inversiones en exploración y producción para reponer reservas y diversificar las fuentes de suministro.

Actualmente, cerca del 95% del gas natural que consume el país proviene de Camisea y es transportado a través de un único sistema de ductos. Aunque este proyecto ha sido clave para el desarrollo energético nacional durante las últimas dos décadas, la alta dependencia de una sola fuente genera riesgos para la seguridad energética.

El gas natural representa alrededor de un tercio de la matriz energética peruana y abastece actividades fundamentales.

El desafío es especialmente relevante porque el gas natural representa alrededor de un tercio de la matriz energética peruana y abastece actividades fundamentales como la generación eléctrica, el transporte, la industria y el consumo residencial.

En este contexto, Piura surge como una alternativa con potencial para diversificar la producción nacional. Kiko Valencia, jefe de exploración de Olympic Perú, sostiene que el noroeste del país podría convertirse en una nueva fuente de abastecimiento energético.

“Hoy Perú depende casi completamente de Camisea para abastecer su demanda de gas natural. Si somos agresivos en la exploración en el noroeste de Piura, podríamos tener reservas equivalentes al 20% de Camisea en menos de cinco años”.

Según explicó, la producción del norte podría atender progresivamente la demanda de Piura y extenderse hacia otras regiones del norte y noreste del país, mientras Camisea continúa abasteciendo principalmente el centro y sur.

Actualmente, Piura produce alrededor de 80 millones de pies cúbicos diarios (MMPCD), pero el potencial exploratorio permitiría elevar esa cifra hasta entre 180 y 200 MMPCD en los próximos años, consolidando a la región como un actor relevante dentro de la matriz energética nacional.

Para el especialista en energía y GLP, Gaetano Manfredi, este crecimiento no solo fortalecería la seguridad energética, sino que también impulsaría nuevas inversiones industriales y oportunidades de desarrollo regional.

“El norte tiene la oportunidad de convertirse en un polo energético autosostenible. Más gas natural significa mayor competitividad para industrias, menores costos para transporte y mejores condiciones para atraer inversión regional”.

Uno de los sectores donde los beneficios ya comienzan a percibirse es el transporte, debido a que el uso de gas natural permite reducir significativamente los costos operativos frente a los combustibles líquidos tradicionales.

La producción del norte podría atender progresivamente la demanda de Piura y extenderse hacia otras regiones del norte y noreste del país.

Especialistas destacan que el potencial gasífero del norte ya no es solo una expectativa. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo acelerar las inversiones en exploración, infraestructura y desarrollo de mercado.

En esa línea, Luiggi Fernandez, director de Gas Energy Latin America, considera necesario articular exploración, producción, transporte y masificación para consolidar una matriz energética más competitiva.

“El potencial del norte ya dejó de ser una posibilidad teórica. Ahora el desafío es generar condiciones para acelerar exploración, infraestructura y desarrollo de mercado”.

En un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios energéticos y la fuerte dependencia de combustibles líquidos, el desarrollo de nuevas fuentes de gas natural aparece como una prioridad estratégica. Para los especialistas, la expansión de la producción gasífera en Piura representa una de las oportunidades más concretas para fortalecer la seguridad energética de Perú y diversificar su matriz de abastecimiento en los próximos años.

Perú entra al mapa global del hidrógeno verde

El hidrógeno cero emisiones se consolida como pieza clave de la transición energética mundial, aunque aún enfrenta altos costos, brechas tecnológicas y una adopción desigual. Europa, Estados Unidos y China lideran su expansión con metas ambiciosas hacia 2030, mientras América Latina emerge como región competitiva. En ese escenario, Perú empieza a posicionarse como actor estratégico gracias a su potencial renovable, proyectos industriales en el sur y avances iniciales en producción e innovación.

En el contexto de la transición energética global, el hidrógeno ha resurgido como un elemento clave en las estrategias de descarbonización de diversos sectores industriales y energéticos. Su versatilidad como vector energético y su potencial para reducir emisiones han impulsado un renovado interés internacional por su producción y escalamiento, especialmente en su versión renovable o cero emisiones. Sin embargo, su desarrollo actual revela una serie de avances desiguales entre regiones, así como desafíos técnicos, económicos y regulatorios que condicionan su adopción a gran escala.

El hidrógeno no es una sustancia nueva, su origen se remonta al siglo XIX. En 1800, los científicos William Nicholson y Anthony Carlisle demostraron que la electricidad podía descomponer el agua en átomos de hidrógeno y oxígeno, proceso al que bautizaron como electrólisis. Pero esta electricidad provenía de fuentes fósiles: petróleo y carbón. Fue en 2010 —cuando ya se hablaba de descarbonizar el sistema energético— que se apostó por usar fuentes limpias como el sol y el viento para la producción relevante de hidrógeno. Su sello color distintito de gris y azul se amplió a verde.

El hidrógeno verde representa menos del 1% de la producción mundial actual, pese a su creciente importancia energética.

Hoy en día, se observa un crecimiento sostenido en el consumo global de hidrógeno. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), la demanda mundial alcanzó cerca de 100 millones de toneladas en 2024, un 2% más que en 2023. Su uso como materia prima se concentra en sectores específicos tradicionales: refinación (43%), amoníaco (33%) y metanol (17%).

Pero, valgan verdades, casi la totalidad del hidrógeno es gris o azul (99%), es decir, de origen fósil; mientras que el verde apenas representa menos del 1%. Y si bien su producción creció 10% en 2024, todavía persisten desafíos para una mayor adopción: los altos costos de producción, la incertidumbre de la demanda, los entornos regulatorios y el lento desarrollo de infraestructura. Esto ha motivado la cancelación y retrasos de decenas de proyectos, y, por ende, ha reducido las perspectivas de producción de hidrógeno de bajas emisiones (azul y verde) al 2030, pasando de 49 millones a 37 millones de toneladas anuales.

Potencias mundiales aceleran sus metas
Y aunque el hidrógeno verde se encuentra en una fase temprana de desarrollo y enfrenta desafíos significativos, Europa ha dado el primer paso para encumbrarse como la principal potencia productora. Actualmente, del total de hidrógeno generado cada año, un rango de entre 60,000 a 90,000 toneladas puede clasificarse como verde. En los siguientes cuatro años, —con el impulso principal de España, Dinamarca y Alemania—, el continente se ha propuesto elevar progresivamente su producción hasta los 10 millones de toneladas anuales.

Por su parte, Estados Unidos, con una producción anual que no excede las 25,000 toneladas, también visiona escalonar a 10 millones de toneladas de hidrógeno limpio en 2030, 20 millones de toneladas en 2040 y 50 millones de toneladas en 2050. En 2023, publicó su primera hoja de ruta nacional, que busca acelerar la producción, procesamiento, distribución, almacenamiento y uso de hidrógeno del insumo, a fin de lograr una red eléctrica libre de carbono al 2035 y una economía con cero emisiones netas al 2050.

 

China es otro mercado de hidrógeno verde en fase de consolidación y reajuste. Con una entrega anual de 60,000 toneladas, el Gobierno se ha propuesto alcanzar 3 millones de toneladas anuales en 2030, gracias al desarrollo de una cadena de suministro integrada, grandes inversiones y políticas de apoyo.

Con todo, quizá la mayor preocupación compartida por Europa, Estados Unidos y China es la economía de la materia prima. Hoy, producir hidrógeno verde tiene un costo de entre 3 y 7 dólares por kilogramo, lo que lo hace más caro en comparación con el gris (1-2 US$/kg) y azul (2-3.5 US$/kg). Las razones de su elevado costo son obvias: necesita mucha electricidad renovable, los electrolizadores aún son costosos, las renovables son intermitentes, hay pérdidas de energía en el proceso y todavía falta infraestructura.

En este contexto, América Latina y el Caribe se perfila como una de las regiones para producir hidrógeno renovable a costos excepcionalmente bajos de cara al 2030. Según el Índice H2ALC 2025, que clasifica a 17 países según el grado de madurez de sus ecosistemas de hidrógeno, Brasil encabeza el ranking con 75,5 puntos, debido a sus avances regulatorios, instrumentos financieros y objetivos de consumo. Otros actores clave son Chile (73,25) y Colombia (73 puntos).

Perú: del potencial a los primeros proyectos
Y aunque Perú se ubica fuera del top 5 de la mencionada encuesta (44,75 puntos), es un bastión que empieza a posicionarse como una alternativa competitiva en la región, dado a sus favorables condiciones climáticas para la producción de hidrógeno cero carbono: hasta 6.5 kWh/m2 de radiación solar y picos de 11 m/s en velocidad de vientos. Sumado a los más de 950 GW de potencial en energías renovables no convencionales, que bien podrían ser aprovechados para la obtención del hidrógeno sostenible, destinándolo a sectores de gran demanda esperada en la minería, cementera y acería.

El hidrógeno verde representa menos del 1% de la producción mundial actual, pese a su creciente importancia energética.

En palabras del presidente de la Asociación Peruana de Hidrógeno (H2 Perú), Daniel Cámac, el costo de producción de hidrógeno limpio en nuestro país podría situarse a futuro entre los 2 a 2.5 dólares por kilogramo, haciendo factible la elaboración local de amoniaco, nitrato de amonio y explosivos a precios competitivos para actividades como la minería y la agricultura. “A nivel mundial el precio el precio de la tonelada de amoniaco producido con hidrógeno gris oscila entre US$ 250-350; el precio del amoniaco con hidrógeno azul, entre US$ 350-400; y el precio del amoniaco con hidrógeno verde, entre US$ 750 a más. Perú podría producir amoniaco más accesible con un costo de hidrógeno verde de 2-2.5 US$/kg”.

Precisamente, en los últimos años, el país ha impulsado una serie de iniciativas que combinan la elaboración de marcos regulatorios, proyectos piloto y la atracción de inversiones a gran escala, aprovechando su alto potencial en energías renovables como la solar y la eólica. Este interés creciente se ha materializado en propuestas industriales de gran envergadura, especialmente en regiones del sur como Arequipa, que buscan posicionar al Perú como un actor relevante en la futura cadena global del hidrógeno verde.

Cusco
Situada en Cusco, en Cachimayo, la única planta en Perú donde se fabrica nitrato de amonio grado ANFO, se viene aprovechando el suministro eléctrico 100% renovable para descomponer el agua mediante electrólisis y así obtener más de 8 toneladas de hidrógeno al día, que posteriormente se usará en la producción del nitrato. El objetivo de Enaex, titular de esta planta desde 2018, es incrementar aún más el volumen de hidrógeno limpio.

“En Cachimayo estamos inaugurando este primer semestre (de 2025) un electrolizador de gran capacidad, el cual nos permitirá continuar operando de manera eficiente y sostenible (equipo que permite separar el hidrógeno del oxígeno en el agua). Es el primer equipo que implementamos en la planta con una mejora notoria respecto a eficiencia y productividad lo que nos permitirá incrementar nuestra producción de hidrógeno y convertirnos en una opción viable y eficiente en el mercado para sus distintos usos”, contó su gerente general, Rodrigo Pastor, a esta revista en una ocasión anterior.

Europa, Estados Unidos y China lideran la carrera con metas de producción multimillonarias hacia 2030.

Arequipa
En Arequipa, hay dos grandes proyectos que prometen convertir a la región en el hub exportador del hidrógeno verde. El primero de ellos es Horizonte de Verano, que combina una planta solar y una desalinizadora de agua marina. Con ambas infraestructuras se pretende producir suficiente hidrógeno para su posterior transformación en 1 millón 650 mil toneladas de amoníaco verde al año. Con una inversión de US$ 11,200 millones, se desarrollará en cinco etapas, siendo que la primera entrará en operación a mediados de 2027 y la última a inicios de 2032. “Estamos ante uno de los giga proyectos de hidrógeno verde más avanzados de la región y probablemente del mundo”, sostuvo el CEO de Verano Energy, Dylan Rudney.

El segundo es el correspondiente a Phelan Green Energy. Por la suma de US$ 2,500 millones, la empresa apunta a construir una planta solar, una planta de electrólisis, una planta de síntesis e infraestructura logística conectada al puerto de Matarani. Cuando el proyecto de tres fases se haya completado, cada año entregará 75,000 toneladas de hidrógeno o su equivalente 400,000 toneladas de amoniaco con destino a mercados de Europa y Asia. “La decisión de inversión está prevista para el segundo semestre de 2026, lo que nos permitiría iniciar la construcción en 2027 y comenzar a producir hidrógeno verde a mediados de 2028. Este es el calendario tentativo que manejamos”, dijo a esta revista el otrora gerente general de Phelan en Perú, Jean-Louis Gelot.

Con la ejecución de estos de dos proyectos y otros en etapa temprana, Arequipa visiona atender el 5% de la demanda mundial de hidrógeno, según consta en el Plan de Desarrollo Regional Concertado 2026-2035, que busca convertir a la región en un referente internacional en energías renovables, impulsando el cambio de la matriz energética y la producción de hidrógeno verde.

 

Moquegua
Pero, aparte de Cusco y Arequipa, se han identificado cuatro hubs de hidrógeno en Ica, Moquegua, Tacna y Puno. Según el estudio “Valle del hidrógeno verde en el sur del país”, elaborado por H2 Perú con apoyo de Moquegua Crece, solo en Moquegua, el excelente potencial solar con factores de planta rondando el 30%, junto con decrecientes precios de electricidad (40 – 55 USD/MWh) generan las condiciones óptimas para tener un costo del hidrógeno competitivo (2.0 – 3.5 US$/kg).

Otro de los resultados preliminares de la investigación muestra que la minería y manufactura, como principales actividades industriales, podrían generar una demanda suficiente de hidrógeno que permite aprovechar los beneficios de las economías de escala de la cadena de valor (30 – 300 mil toneladas al año).

“A largo plazo, una nueva economía de hidrógeno podría generar en Moquegua entre 3,400 a 74,000 empleos directos y entre 800 a 4,000 millones de dólares de PBI adicional como mínimo”, se lee en el estudio.

Lima
Al sur de Lima, en Cañete, se ubica la planta Pampa Melchorita de Perú LNG. En abril de 2024, la empresa había anunciado un estudio preliminar para la producción de 60,000 toneladas anuales de syngas, un metano sintético compuesto de hidrógeno y monóxido de carbono. Aunque los resultados no han sido difundidos, se sabe que el objetivo era analizar las posibles fuentes de CO2, el suministro de energía renovable, la tecnología de electrólisis del agua para la producción de hidrógeno verde y la tecnología de metanización.

“Una vez culminado el estudio de prefactibilidad, Marubeni, Osaka Gas y Perú LNG considerarán los resultados y evaluarán si se puede tomar una decisión de inversión en 2025, con el objetivo de comenzar la producción y venta de e-metano para el año 2030, contribuyendo a lograr la neutralidad de carbono en la industria del gas”, adelantó la empresa en aquella oportunidad.

Perú avanza con proyectos industriales en Arequipa, Moquegua y Cusco que buscan integrarse a la cadena global del hidrógeno.

El rol de la academia
En el plano académico, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) ha marcado un evento sin precedentes en la producción de energía limpia en el país con su planta de producción de hidrógeno verde. Desarrollada por el Centro de Energías Renovables (CER), esta moderniza y automatizada infraestructura es capaz de producir 65 kg de hidrogeno al día, equivalente a 240 metros cúbicos de este gas combustible o a 65 galones de gasolina.

Un electrolizador, cuya tecnología se basa en la membrana de intercambio de protones (PEM), se encarga de dividir el agua en sus moléculas de hidrógeno y oxígeno mediante corriente eléctrica. La membrana PEM actúa como barrera entre los dos electrodos y permite el paso de los protones, a la vez que evita la mezcla de gases, facilitando así la separación y la recolección de hidrógeno y oxígeno en grandes balones.

“El proyecto está orientado a la formación académica y científica de los ingenieros de la UNI y de Perú. Esta iniciativa podría convertirse en un modelo para otras universidades, a fin de impulsar el desarrollo de centros de investigación de soluciones sostenibles y generar oportunidades de innovación y empleo en el sector de la energía limpia”, resalta el vicerrector de Investigación, Arturo Talledo.

El hidrógeno verde aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, pero su avance ya redefine la geopolítica energética global. Mientras las grandes potencias aceleran inversiones y metas de producción, regiones como América Latina comienzan a posicionarse como nuevos polos de competitividad. En ese escenario, Perú enfrenta el desafío de convertir su potencial renovable en proyectos concretos y sostenibles que le permitan integrarse de manera efectiva a la futura economía del hidrógeno.

María Claudia Morán Comitre

María Claudia Morán Comitre

ENERMIXA Sostenibilidad

El liderazgo energético que necesita el Perú: descentralización, sostenibilidad y valor empresarial

El Perú necesita un liderazgo energético capaz de mirar más allá de la generación tradicional y comprender que la competitividad del país también se construye desde la eficiencia, la descentralización y la sostenibilidad. La transición energética no debe entenderse únicamente como la incorporación de grandes proyectos renovables al sistema eléctrico, sino como una nueva forma de planificar, consumir, gestionar y medir la energía en empresas, territorios y ciudades.

En ese escenario, la generación distribuida se presenta como una herramienta estratégica. Su principio es producir energía cerca del punto de consumo, mediante soluciones como sistemas solares fotovoltaicos, cogeneración, almacenamiento, eficiencia energética y recursos renovables de pequeña o mediana escala. Esta lógica permite reducir pérdidas en distribución, optimizar costos, mejorar la continuidad del servicio y fortalecer la seguridad energética de usuarios comerciales, industriales y residenciales.

El Perú ya cuenta con una base normativa que reconoce esta posibilidad. La Ley N.° 28832 incorporó la generación distribuida dentro del marco para asegurar el desarrollo eficiente de la generación eléctrica. Posteriormente, el Decreto Legislativo N.° 1221 abrió una ruta para que los usuarios del servicio público de electricidad que cuenten con equipamiento de generación renovable no convencional o cogeneración puedan producir para autoconsumo e incluso inyectar excedentes al sistema de distribución, siempre que no se afecte la seguridad operacional de la red.

Sin embargo, el principal desafío está en pasar del reconocimiento normativo a la aplicación efectiva. Para que la generación distribuida se despliegue con escala y confianza, el país necesita reglas claras sobre capacidad máxima, procedimientos de conexión, medición bidireccional, tratamiento de excedentes, compensación económica, responsabilidades del usuario-generador, obligaciones de las empresas distribuidoras, plazos administrativos y criterios de seguridad. Sin estos elementos, la oportunidad existe, pero su implementación queda limitada por incertidumbre regulatoria, técnica y comercial.

Aquí cobra especial importancia la dimensión técnica. Conectar recursos distribuidos a la red no es únicamente instalar paneles o equipos de generación. Implica garantizar que la interacción entre el usuario, el sistema de distribución y los equipos de protección sea segura, confiable y compatible con la operación eléctrica. Por ello, referencias internacionales como la IEEE 1547 resultan relevantes, porque establecen criterios para la interconexión e interoperabilidad de recursos energéticos distribuidos con los sistemas eléctricos.

La IEEE 1547 aborda aspectos fundamentales como respuesta ante condiciones anormales de operación, calidad de energía, protección anti-isla, control de tensión, comunicación, pruebas, mantenimiento e interoperabilidad. Su valor no está en copiar modelos externos sin análisis local, sino en tomar buenas prácticas técnicas que permitan ordenar la conexión de recursos distribuidos bajo estándares robustos. Un mercado de generación distribuida requiere innovación, pero también confiabilidad sistémica.

Por eso, el liderazgo energético que necesita el Perú debe integrar cuatro dimensiones: regulación clara, estándares técnicos, inversión privada y gestión socioambiental. La generación distribuida no debe verse solo como una solución tecnológica, sino como una estrategia de competitividad empresarial y desarrollo sostenible. Una empresa que gestiona mejor su energía puede reducir costos, disminuir emisiones, mejorar indicadores ESG, fortalecer su reputación y anticiparse a exigencias de clientes, inversionistas y mercados.

Desde una mirada país, la descentralización energética también puede contribuir a cerrar brechas. En zonas urbanas, puede aliviar presión sobre redes y mejorar eficiencia. En zonas rurales o periurbanas, puede complementar soluciones de acceso, bombeo de agua, servicios productivos, educación y salud. En sectores intensivos en energía, puede mejorar resiliencia operativa y reducir exposición a variaciones de precios. En todos los casos, la clave está en diseñar soluciones técnicamente viables, ambientalmente responsables y socialmente aceptadas.

El Perú tiene potencial renovable, experiencia energética, capacidad empresarial y una creciente demanda por soluciones sostenibles. Lo que falta es acelerar la articulación entre norma, tecnología, financiamiento y gestión. La generación distribuida no reemplaza al sistema eléctrico centralizado, pero sí lo complementa, lo moderniza y lo acerca al usuario.

Desde ENERMIXA, creemos que la energía del futuro debe ser más limpia, inteligente, cercana y medible. El desafío no es solo producir más energía, sino gestionarla mejor, integrarla al desarrollo de los territorios y convertirla en valor para las empresas y el país.

PETROPERÚ: GÉNESIS DE UNA DEUDA Y SU ROL ESTRATÉGICO EN LA SEGURIDAD ENERGÉTICA

Con una deuda asomándose peligrosamente a un escenario de “cross default”, y con pérdidas operativas que se traducen en niveles de efectivo insuficientes incluso para garantizar sus operaciones, Petroperú volvió al quirófano y esta vez la operación de rescate promete ser distinta. Pero, ¿cuál es la génesis de esta deuda y hasta qué punto pone en riesgo el rol estratégico de la empresa?

Culminando el primer trimestre de 2026, la estatal Petróleos del Perú S.A. (Petroperú) registró una utilidad neta de US$ 133 millones, cifra que queda completamente eclipsada frente a los más de US$ 6,300 millones de deuda total que tiene la empresa, evidenciando su absoluta dependencia con fuentes externas y con la tolerancia de los acreedores para mantenerse a flote. Sin embargo, su situación financiera no siempre fue esa. Hubo tiempos en los que la compañía mostraba números más alentadores y una musculatura suficientemente robusta para cumplir su rol en la seguridad energética del país.

Según sus propios reportes, la empresa transitó de un periodo de rentabilidad operativa (2016-2021) a uno de pérdidas estructurales que se empezó a sentir a partir del 2022, cuando las deudas y los problemas vinculados a la Modernización de la Refinería de Talara empezaron a dar señales de una salud deteriorada.

La empresa transitó de un periodo de rentabilidad operativa (2016-2021) a uno de pérdidas estructurales que se empezó a sentir a partir del 2022.

¿Qué pasó entonces? Como se recuerda, en 2013 se promulgó la Ley Nº 30130, que declaró de necesidad pública e interés nacional la ejecución del Proyecto de Modernización de la Refinería Talara (PMRT), cuya inversión inicial se estimaba en US$ 1,334 millones de acuerdo a un estudio de factibilidad desarrollado por Arthur D. Little en 2007, y para cuya ejecución, a través de préstamos estructurados, bonos u otro tipo de operaciones, se aprobó el otorgamiento de garantías del Gobierno hasta por un total de US$1,000 millones. No obstante, al año siguiente, en mayo de 2014, Petroperú firmó un contrato de ingeniería, procura y construcción con la española Técnicas Reunidas para hacerse cargo del proyecto en una tarea que duraría 60 meses. Es decir, hasta finales del 2018. Pero la refinería recién entró en periodo de pruebas en abril del 2022, cuatro años después de las estimaciones iniciales y con una inversión total que superó los US$ 5,083.9 millones (sin incluir los intereses operativos devengados).

El factor Flexicoking
Considerado el “corazón económico” de la refinería, la Unidad de Flexicoking fue por un tiempo el principal dolor de cabeza operativo y el origen de los mayores retrasos técnicos del megaproyecto. Y es que a lo largo de su fase de comisionado y puesta en marcha, sufrió una serie de incidentes técnicos que la obligaron a realizar paradas de emergencia, incluyendo una parada crítica que secó la capacidad operativa del complejo y congeló las proyecciones de refinación comercial de la empresa, cambiando desde entonces el panorama para la compañía. Así, al no estar operativa, Petroperú se vio obligada a refinar bajo esquemas ineficientes con márgenes deprimidos. Y para no paralizar la refinería, tuvo que realizar exportaciones a precios muy castigados en el mercado internacional, mientras seguía importando combustibles caros para revenderlos internamente.

A lo largo de su comisionado y puesta en marcha, sufrió una serie de incidentes que la obligaron a realizar paradas de emergencia, incluyendo una parada crítica que secó la capacidad operativa del complejo.

En esas condiciones, Petroperú se enfrentaba a márgenes de refinación más bajos, altos costos fijos y problemas operativos post arranque, a lo que se sumaba el peligroso aumento de los intereses surgidos por los retrasos en la construcción.

Pero eso no era todo, para entonces, las calificadoras de riesgo agudizaban sus análisis y coincidían en que la combinación de sobrecostos y retrasos convirtió lo que debía ser un proyecto estratégico en una carga financiera insostenible para la empresa.

 

Una deuda sin salida
Así, y ya sumergida en el pantano de sus complicaciones, la liquidez corriente de la estatal quedó anulada y se vio obligada a solicitar y consumir los masivos rescates financieros que hasta ahora siguen sirviendo para cancelar facturas vencidas, pagar a proveedores de crudo y para amortizar la deuda principal que aumenta cada día debido a los intereses.

Con acreedores que van desde tenedores de bonos internacionales, la banca internacional, agencias de crédito y proveedores de crudo y combustibles, en los últimos años la deuda de Petroperú motivó la intervención del Estado inyectando o garantizando recursos a modo de rescate.

A la fecha, se han realizado más de cinco intervenciones de auxilio por un monto que supera los US$ 6,000 millones, y todos con la promesa de salvaguardar el rol estratégico de la compañía. Sin embargo, la situación financiera de la empresa no ha mostrado señales de mejora, y pese a los rescates, continúa nadando en las turbulentas aguas de sus crecientes deudas y problemas operativos. Situación que ha llevado a las principales calificadoras de riesgo a degradar la calificación de la empresa a niveles preocupantes, destruyendo así su reputación crediticia y disminuyendo aún más la confianza de los mercados internacionales.

A la fecha, se han realizado más de cinco intervenciones de auxilio por un monto que supera los US$ 6,000 millones.

En diciembre del año pasado, S&P Global Ratings rebajó la calificación de Petroperú a ‘B-‘ desde ‘B’, pues consideró que habían aumentado las incertidumbres sobre la capacidad del Gobierno para implementar medidas correctivas sostenibles. En tanto, en enero de este año, Moody’s Ratings rebajó las calificaciones de Petroperú de `B3´ a ‘Caa1’, con perspectiva negativa. Ello debido a que la calificadora estima que las disposiciones planteadas en el Decreto de Urgencia Nº 010-2025, que contemplan una segmentación de la empresa o la transferencia de activos a través de esquemas estructurados por PROINVERSIÓN, constituyen un evento de crédito negativo para Petroperú.

Rol social y estratégico
A marzo de 2026, Petroperú registró una participación del 19% en el mercado de combustibles a nivel nacional, 42% en el mercado del diésel y 31% en gasolinas. Pero también cuenta con más del 75% de participación de mercado en los departamentos con alto índice de vulnerabilidad del país, como Loreto, Ucayali y Madre de Dios, donde no existe presencia significativa del sector privado y donde, de acuerdo a la petrolera, su ausencia podría derivar en una grave afectación a la economía de dichas jurisdicciones. Por ello, en los considerandos y fundamentos de los Decretos de Urgencia que se han dictado para el auxilio financiero de la empresa, se destaca el rol estratégico de Petroperú en la seguridad energética del país, por lo que, incluso en el Decreto de Urgencia N° 010 2025, no solo se establece medidas extraordinarias en materia económica y financiera, sino que también se busca garantizar la continuidad de la cadena de producción y el abastecimiento de hidrocarburos a nivel nacional.

En ese sentido, en los mercados no muy competitivos para el sector privado, Petroperú asume de manera estructural rutas logísticas deficitarias o de alta complejidad geográfica para garantizar el suministro de combustible. Mientras que las empresas privadas concentran su distribución en zonas metropolitanas y de alta rentabilidad comercial. En consecuencia, su participación es indispensable para sostener el transporte de carga, la conectividad fluvial y los sistemas eléctricos aislados (ciudades que no están conectadas a la red eléctrica nacional).

Cuenta con más del 75% de participación de mercado en los departamentos con alto índice de vulnerabilidad del país, como Loreto, Ucayali y Madre de Dios, donde no existe presencia significativa del sector privado.

Otro factor que también sostiene el rol estratégico de la compañía es el conjunto de infraestructuras críticas que opera la empresa, como el Oleoducto Norperuano, que con sus más de 1,000 kilómetros conecta los principales bloques petroleros de la Amazonía con el puerto y la Nueva Refinería de Talara. Asimismo, opera tres refinerías (Talara, Conchán e Iquitos) que junto con una red de terminales y plantas de venta constituye la principal reserva de contingencia energética del país.

Por último, Petroperú es la encargada del suministro de combustibles a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, por lo que asegura el despacho continuo de diésel, gasolinas y combustibles de aviación (como el Turbo A-1 para helicópteros y aviones militares) en todo el territorio nacional.

Así, precisamente es este rol el que obliga al Gobierno a mantener una alta probabilidad de apoyo a la institución, y no precisamente por criterios de rentabilidad, sino más bien bajo la premisa de que las consecuencias de una parálisis operativa o «no intervención» serían devastadoras para la estabilidad macroeconómica y el orden social de la nación.

ENERGÍZATE PERÚ 2026: Talento que reinventa la energía en Perú

El ecosistema de innovación energética en Perú continúa ganando impulso. En ese contexto, el concurso ENERGÍZATE PERÚ se ha consolidado como una de las principales plataformas para identificar y visibilizar emprendimientos capaces de transformar el sector energía mediante soluciones tecnológicas sostenibles y con potencial de escalamiento.

La sexta edición del certamen se desarrollará en el marco de PERÚ ENERGÍA 2026, evento organizado por Prensa Grupo, y cuenta nuevamente con la coorganización del Centro de Innovación y Emprendimiento Hub UDEP de la Universidad de Piura, a través de su programa WISE Women in STEM Entrepreneurship – Perú. El objetivo del concurso es fomentar el desarrollo de emprendimientos innovadores vinculados a los subsectores de electricidad e hidrocarburos, promoviendo tecnologías que contribuyan a mejorar la eficiencia, sostenibilidad y competitividad de la industria energética nacional.

La convocatoria tiene alcance nacional y está dirigida a emprendimientos peruanos en distintas etapas de desarrollo. La categoría Prototipo considera proyectos en fase temprana, con prototipos funcionales o productos mínimos viables (MVP), mientras que la categoría Ventas está orientada a startups con validación comercial y crecimiento sostenido. Además del componente económico —que otorgará capital semilla de hasta US$ 5,000—, los equipos finalistas accederán a mentorías especializadas, entrenamiento intensivo y espacios de vinculación con actores clave del sector.

Durante el proceso, los participantes recibirán acompañamiento en temas como modelo de negocio, marketing y ventas, elevator pitch, finanzas, aspectos legales y conocimiento técnico del sector energía. El programa busca no solo premiar ideas innovadoras, sino también fortalecer capacidades empresariales y acelerar la conexión entre innovación y mercado.

Los resultados de la edición 2025 evidenciaron el alcance y diversidad de las soluciones impulsadas por el concurso. Entre los proyectos reconocidos destacó Yaku Evolution, emprendimiento enfocado en la producción de hidrógeno verde mediante un sistema de electrólisis de alta eficiencia; así como Pirosa, iniciativa que transforma residuos plásticos en gasolina de alto octanaje con menores emisiones de CO₂. En la categoría Ventas fueron premiados Hidrathor, por su sistema eficiente de puesta a tierra para construcción, y Ecobit, plataforma digital que incentiva el reciclaje corporativo mediante beneficios para usuarios y recicladores.

Con propuestas orientadas a energías limpias, economía circular y eficiencia operativa, ENERGÍZATE PERÚ reafirma su propósito de impulsar emprendimientos capaces de responder a los desafíos energéticos y ambientales del país, conectando innovación, sostenibilidad y desarrollo empresarial.

La VI edición de ENERGÍZATE PERÚ contará con la participación de reconocidos mentores y evaluadores vinculados al sector energía, innovación y emprendimiento. Su experiencia será clave para orientar a los equipos finalistas y fortalecer sus propuestas. A continuación, comparten sus reflexiones sobre los desafíos, oportunidades y el impacto de la innovación tecnológica en el desarrollo energético del país.

EVALUADORES:

“Hoy las soluciones más estratégicas para el país están orientadas a la transición energética, la eficiencia y la sostenibilidad, con énfasis en energías renovables, almacenamiento, electrificación rural, movilidad eléctrica y gestión inteligente del consumo. También están ganando relevancia las tecnologías digitales como la inteligencia artificial, el monitoreo predictivo y el análisis de datos para optimizar operaciones y reducir costos. Asimismo, la economía circular y la valorización energética de residuos se consolidan como tendencias clave, especialmente cuando combinan innovación tecnológica, impacto ambiental y modelos de negocio escalables y sostenibles”.

“Los proyectos más sólidos son aquellos que combinan innovación, viabilidad técnica e impacto real en la sociedad, con capacidad de implementarse de manera sostenible y generar beneficios concretos. También es clave que respondan a problemas como el acceso a la energía, la eficiencia, la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental, además de contar con potencial de escalabilidad y adaptación a distintas realidades del país. Valoro especialmente las propuestas con una ruta clara de implementación, indicadores de impacto y posibilidades reales de articulación con el sector público o privado”.

“Los proyectos más sólidos combinan innovación con una clara ventaja competitiva y un componente tecnológico bien definido, junto con un modelo de negocio que permita llevar la solución al mercado de forma viable. En el contexto actual, las soluciones más estratégicas son las que contribuyen a la seguridad energética, la competitividad económica y la sostenibilidad ambiental, aprovechando tecnologías para mejorar la gestión de infraestructura, el almacenamiento energético y la eficiencia frente a la dependencia de combustibles fósiles. También valoro los pitches concisos, con sustento técnico y financiero, y equipos con experiencia y validación previa”.

 

MENTORES

“Uno de los errores más comunes en los emprendimientos energéticos es enamorarse de la solución tecnológica antes de validar si existe un problema real y un mercado dispuesto a pagar. Muchos equipos desarrollan prototipos sin haber conversado con usuarios, algo crítico en un sector con ciclos de venta largos y alta complejidad regulatoria. Los equipos con mayor potencial son aquellos que combinan claridad del problema, adaptabilidad y entendimiento de la cadena de valor, además de integrar perfiles técnicos y comerciales. El reto es equilibrar innovación con viabilidad regulatoria y comercial desde el inicio”.

“Uno de los errores más comunes en los emprendimientos energéticos es diseñar productos o servicios sin validar previamente la necesidad del cliente, muchas veces por partir de una experiencia técnica o una tendencia. También se suele subestimar la importancia de la estrategia digital, la presencia web y las relaciones públicas, que son claves para la autoridad de marca y la validación en el mercado. Los equipos con mayor potencial combinan formación técnica con ejecución directa del negocio y aprovechan tecnologías como IoT e inteligencia artificial para automatizar procesos, generar datos y escalar soluciones”.

“Uno de los errores más comunes en los emprendimientos energéticos es partir de la tecnología antes que del problema, sin validar quién enfrenta la necesidad, cuánto le cuesta resolverla y bajo qué condiciones adoptaría una solución. En este sector, comprender el contexto operativo y regulatorio es tan importante como la innovación técnica. Los equipos con mayor potencial combinan solidez técnica, comprensión del mercado y capacidad de adaptación, conectando innovación con posibilidades reales de implementación y escalamiento. Además, es clave fortalecer la articulación del ecosistema para acelerar startups de energía y sostenibilidad”.

“Uno de los errores más comunes en los emprendimientos energéticos es enfocarse únicamente en la tecnología y dejar en segundo plano la viabilidad regulatoria, contractual y operativa del proyecto, sin considerar desde el inicio permisos, estándares técnicos o responsabilidades ante fallas. En este sector, innovar no es suficiente; la solución debe generar confianza técnica, comercial y regulatoria. Los equipos con mayor potencial combinan un problema claramente identificado, una solución aterrizada a necesidades reales y una visión de escalabilidad, incorporando desde etapas tempranas aspectos como seguridad, trazabilidad y cumplimiento normativo”.

“Uno de los errores más recurrentes en los emprendimientos energéticos es el sesgo tecnológico, donde los equipos se enfocan en la solución técnica y descuidan la validación del problema desde la perspectiva del usuario, lo que dificulta la adopción en contextos reales. También es clave no subestimar las ventas, ya que son parte central de la validación y del paso de inventor a empresario. Los equipos con mayor potencial destacan por su multidisciplinariedad, capacidad de pivotar con feedback y visión de crecimiento exponencial. La innovación más resiliente nace del codiseño con el usuario y de un enfoque ético regulatorio integrado”.

“En la transición energética no basta con optimizar lo existente; se requiere dar un salto hacia soluciones innovadoras y disruptivas que respondan a los retos de descarbonización, flexibilidad y eficiencia. Los equipos con mayor potencial combinan comprensión del mercado y del marco regulatorio, desarrollando propuestas integrales, viables y escalables. El equilibrio entre innovación y viabilidad se logra mediante validación continua técnica, comercial y regulatoria. El ecosistema necesita mayor articulación e interdisciplinariedad para acelerar soluciones que enfrenten la creciente complejidad del sector energético”.

«En materia energética y en hidrocarburos en particular, el equilibrio entre innovación tecnológica y viabilidad comercial y regulatoria debe responder en forma gradual a la respuesta que se obtendrá de aplicar determinada tecnología adecuada a la realidad del proyecto. Un lote petrolero que produce 100 barriles por día de petróleo no adaptaría oleoductos inteligentes porque sería totalmente inviable económicamente En ese caso, la tecnología recomendable será transportar el crudo vía cisternas, en la medida que ello sea rentable y permitido legalmente».

 

Voces que transforman

Los líderes de las principales empresas de minería, energía e industria analizan los desafíos, oportunidades y perspectivas que marcarán el futuro del país.

Los desafíos de Perú son conocidos: recuperar competitividad, acelerar inversiones, cerrar brechas de infraestructura y generar crecimiento sostenible en un entorno global marcado por la transición energética, la volatilidad geopolítica y la creciente demanda de minerales estratégicos. Pero también es cierto que el país conserva fortalezas difíciles de ignorar. La minería, la energía y la industria continúan siendo pilares fundamentales para el desarrollo nacional y representan una plataforma de oportunidades que trasciende coyunturas políticas y económicas.

Perú mantiene una de las carteras mineras más importantes del mundo. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, la cartera de proyectos de inversión minera 2025 comprende 67 iniciativas valorizadas en más de US$ 64,000 millones, distribuidas en 19 regiones del país. Asimismo, la producción nacional de cobre alcanzó los 2.76 millones de toneladas en 2025, consolidando a Perú entre los principales productores globales de este metal clave para la electrificación y la descarbonización de la economía mundial.

En paralelo, el sector energético atraviesa una etapa de transformación. La expansión de las redes de gas natural, el crecimiento de las energías renovables, la digitalización de los sistemas eléctricos y la búsqueda de una mayor eficiencia operativa están redefiniendo la manera en que empresas y ciudadanos consumen energía. A ello se suma el desafío de garantizar seguridad energética y competitividad para una economía que busca sostener su crecimiento en el largo plazo.

Inversión, competitividad, transición energética y sostenibilidad son algunos de los temas que definen la agenda empresarial en un momento clave para el desarrollo nacional.

Las perspectivas también muestran señales alentadoras. Según estimaciones oficiales, la economía peruana creció 3.4% en 2025, impulsada principalmente por la recuperación de sectores productivos estratégicos y por una mayor estabilidad macroeconómica. Sin embargo, sostener ese dinamismo requerirá decisiones oportunas, capacidad de ejecución y una estrecha colaboración entre el sector público y privado para materializar proyectos que generen empleo, bienestar y desarrollo descentralizado.

En este contexto, Energiminas reúne en una edición especial las reflexiones de algunos de los líderes empresariales más influyentes del país. Los principales ejecutivos de Celepsa, Detroit Power System Perú, Promigas, ABB, Aggreko, Perú LNG, Hunt Oil, Toyota del Perú, Cálidda y el Estudio Jurídico Minera Crime & Compliance comparten su visión sobre el momento que atraviesa el Perú, las oportunidades y retos de sus respectivos sectores, así como las estrategias que impulsan para seguir generando valor, inversión y desarrollo.

Sus testimonios ofrecen una mirada privilegiada sobre los temas que marcarán la agenda empresarial de los próximos años: sostenibilidad, innovación, transición energética, infraestructura, competitividad, gobernanza y seguridad jurídica. Más allá de las cifras, estas voces permiten comprender cómo se construye el futuro desde las empresas que hoy lideran la transformación del país y que continúan apostando por Perú incluso en escenarios complejos.

Porque el liderazgo empresarial no consiste únicamente en gestionar negocios exitosos. También implica anticipar tendencias, asumir compromisos, promover el diálogo y contribuir activamente al desarrollo de Perú. Las siguientes páginas son una invitación a conocer esa visión de futuro de quienes hoy toman decisiones que impactan en el crecimiento del país.

Jorge Tanaka: “La minería y la industria avanzan hacia una mayor electrificación”

El gerente de Energía de Detroit Power System Perú —empresa especializada en generación eléctrica, sistemas híbridos y almacenamiento de energía— sostiene que la minería y la industria peruana avanzan hacia una mayor electrificación y adopción de soluciones híbridas. En esta entrevista analiza el crecimiento de los sistemas BESS, el rol del gas natural y los desafíos regulatorios que enfrenta la transición energética en Perú.

¿Cómo evalúa la demanda de soluciones energéticas en la minería peruana y cuáles son las principales tendencias que observa actualmente?
En la minería peruana existe una creciente demanda de soluciones energéticas más eficientes y sostenibles. Esto responde tanto al crecimiento de las operaciones como a mayores exigencias de productividad.

Más que la aparición de una única tecnología disruptiva, lo que observamos es una evolución hacia operaciones con mayor consumo de energía eléctrica, mejor gestión energética y sistemas de respaldo cada vez más robustos.

Hoy las compañías mineras buscan soluciones que les permitan abastecer operaciones de mayor potencia y complejidad. En ese contexto, vemos una creciente demanda de grupos electrógenos de gran capacidad, generación eléctrica a gas natural, soluciones híbridas, microrredes y sistemas de almacenamiento energético (BESS).

La minería busca cada vez más soluciones energéticas eficientes, confiables y sostenibles.

Asimismo, existe una tendencia progresiva hacia la electrificación de procesos y equipos mineros. En las operaciones mineras, hasta hace pocos años predominaban los camiones de acarreo completamente mecánicos. Hoy observamos el predominio de camiones con tracción eléctrica, la incorporación de camiones híbridos de 90 toneladas de capacidad y, hacia los próximos años, se vislumbra la implementación de camiones tipo trolley de 300 y 400 toneladas para determinados tramos dentro de mina. Esta evolución incrementará aún más la demanda de potencia eléctrica en las operaciones, permitiendo, al mismo tiempo, reducir emisiones y mejorar la eficiencia de la operación.

En ese escenario, creemos que el mercado ya no buscará únicamente el suministro de equipos y soporte técnico confiable, sino también socios estratégicos con capacidad de integrar rápidamente nuevas tecnologías y desarrollar soluciones energéticas adaptadas a las necesidades específicas de cada operación minera.

¿Qué tecnologías considera más relevantes para acelerar esta transición energética?
La electrificación es una de las principales, pero también el gas natural cumple un rol clave en esta transición. Hoy vemos un mayor interés de industrias y mineras por soluciones basadas en gas natural para generación eléctrica.

Incluso, operaciones alejadas de los ductos ya utilizan gas natural licuado (GNL), transportado mediante cisternas criogénicas. Esta tecnología permite abastecer grandes consumos energéticos con menores emisiones y mejores costos operativos.

El principal reto sigue siendo asegurar un suministro estable y sostenible de gas natural, especialmente en operaciones remotas.

Detroit Power System Perú trabaja con sistemas de almacenamiento energético, microrredes y generación híbrida. ¿Percibe una mayor adopción de estas tecnologías?
Sí. La tecnología existe desde hace varios años, pero las principales barreras siguen siendo logísticas y de abastecimiento. El suministro de GNL a locaciones remotas está madurando y lo cierto es que existen varias operaciones donde se genera electricidad solo con diésel y donde hay una importante oportunidad para la sustitución por GNL.

Por otro lado, vemos un interés creciente por sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) y soluciones híbridas, como soluciones de BESS en sincronismo con generación eléctrica con gas natural, porque permiten mejorar la autonomía energética y complementar otras fuentes de generación.

¿Podría compartir algún caso de éxito reciente?
Claro. Varias de nuestras aplicaciones BESS han sido implementadas en Chile. Uno de los casos más importantes fue la instalación de un sistema de almacenamiento energético en un pontón salmonero en el sur de Chile.

Los sistemas BESS ya permiten reducir hasta 25% el consumo de diésel en algunas operaciones.

Se trató de una solución de 214 kWh que permitió reducir aproximadamente 25% del consumo de diésel de la embarcación. También desarrollamos proyectos similares en Atacama, donde se lograron importantes ahorros energéticos.

Los sistemas BESS también permiten realizar “peak shaving” o recorte de punta, es decir, utilizar baterías durante horarios de máxima demanda eléctrica para reducir costos asociados a potencia y peajes de transmisión.

Actualmente, esos costos representan entre 25% y 30% de la facturación de electricidad de muchas empresas, por lo que cualquier solución que permita optimizarlos tendrá un impacto económico importante.

¿Cómo ha evolucionado el costo de estas tecnologías?
De manera bastante favorable. Desde 2021 o 2022, el costo de los sistemas BESS prácticamente se ha reducido a una tercera parte. Eso ha convertido a estas soluciones en alternativas mucho más accesibles para minería e industria.

 

¿Y en Perú ya cuentan con experiencias concretas?
Sí. Hemos desarrollado soluciones de generación eléctrica con gas natural para importantes industrias en Lima. Actualmente, tenemos proyectos operativos de “peak shaving” utilizando grupos electrógenos a gas natural y contamos con una cartera cercana de proyectos adicionales para este y el próximo año.

La demanda está creciendo rápidamente, especialmente porque Lima tiene acceso a gas natural a costos más competitivos.

¿Qué rol tendrán combustibles alternativos como el hidrógeno o el biogás en la matriz energética peruana?
Todos estos combustibles forman parte del proceso de transición energética, aunque tienen características distintas.

En el caso del hidrógeno, nuestros grupos electrógenos a gas natural ya están preparados para operar con mezclas de hasta 25% de hidrógeno sin modificaciones mecánicas. Eso significa que, cuando las distribuidoras comiencen a incorporar hidrógeno en las redes, nuestros equipos podrán adaptarse automáticamente.

Sin embargo, todavía falta tiempo para que el hidrógeno sea una solución masiva y económicamente competitiva.

El gas natural seguirá siendo clave para acompañar la transición energética en Perú.

En cambio, el biogás sí representa una oportunidad inmediata. Se obtiene de la descomposición de residuos orgánicos o industriales. Incluso, en Perú ya existen instalaciones que generan grandes cantidades de biogás y muchas veces simplemente lo queman para evitar emisiones de metano.

Nuestra propuesta es utilizar ese biogás para generar electricidad y hacer más rentable y sostenible la operación.

Detroit también incorpora soluciones tecnológicas para monitoreo y mantenimiento predictivo. ¿Cómo funcionan?
Nosotros representamos a la marca MTU y utilizamos una plataforma llamada MTU Go, que monitorea permanentemente variables como temperatura, presión, vibración, consumo de combustible y horas de operación.

Toda esa información se analiza en tiempo real y permite pasar de un mantenimiento reactivo a uno preventivo e incluso predictivo. Gracias a ello, se reducen fallas, costos operativos y consumo de combustible, además de extender la vida útil de los equipos.

¿Qué políticas deberían fortalecerse para impulsar la infraestructura energética en Perú?
Uno de los principales problemas es la calidad de los combustibles. Aunque existe una normativa para regular emisiones, el combustible disponible en el país todavía mantiene altos niveles de azufre.

Eso limita el ingreso de tecnologías más limpias y eficientes. Mientras no exista un combustible de mejor calidad, será difícil aprovechar plenamente los avances tecnológicos disponibles a nivel internacional.

También es necesario desarrollar una regulación más clara para el uso masivo y seguro de sistemas BESS y soluciones híbridas.

¿Cuáles son las principales líneas de negocio de Detroit y cuáles tienen mayor proyección?
Las principales líneas de negocio de Detroit Power System Perú están enfocadas en soluciones para minería, energía, industria y transporte.

Nuestra principal fortaleza es el área de servicios, tanto en campo como en talleres, especialmente en mantenimiento, overhaul y repower de motores mineros MTU, donde contamos con amplia experiencia y soporte especializado para operaciones de alta exigencia.

Además, representamos marcas líderes como MTU de Rolls-Royce Solutions, Donaldson, Allison Transmission, ACDelco, CRRC, Foremin y Excel.

Sin embargo, una de las divisiones con mayor proyección, y donde actualmente estamos enfocando gran parte de nuestras inversiones, es el área de energía, impulsada por la creciente electrificación de la industria y la minería.

El futuro energético estará en la coexistencia de distintas tecnologías y fuentes de generación.

En esta línea, desarrollamos soluciones con grupos electrógenos diésel y a gas, sistemas híbridos, almacenamiento energético (BESS) y proyectos integrales de generación y respaldo energético, buscando acompañar la transición hacia operaciones más eficientes, confiables y sostenibles.

¿Cómo ha evolucionado el crecimiento del área de energía?
Ha sido un año positivo. Hemos concretado ventas importantes para operaciones mineras sobre los 4000 msnm. Por citar algunos casos, la venta de tres grupos electrógenos de 2.4 MW para una estación de relaves y otra solución móvil sobre semirremolque cama baja de 3.25 MW para movilizar palas eléctricas; todos en media tensión y con altos estándares exigidos por estos importantes clientes.

Gracias a estos proyectos y a otras ventas complementarias, estimamos un crecimiento considerable respecto al año anterior. Además, ya estamos desarrollando nuevas oportunidades para los siguientes años.

Finalmente, ¿qué enseñanzas dejó la reciente interrupción del suministro de gas natural en Perú?
Fue un evento puntual, pero sí generó dudas en algunos clientes sobre la confiabilidad del gas natural. Sin embargo, si analizamos más de 20 años de operación de Camisea, el suministro ha sido históricamente muy estable.

Más que abandonar una tecnología, este tipo de situaciones demuestra que el futuro estará en la coexistencia de distintas soluciones energéticas: gas natural, almacenamiento, generación híbrida y otras alternativas que permitan garantizar continuidad operativa y seguridad energética.

María Aybar: “No tenemos una crisis de recursos, sino una ventana de oportunidad que se está cerrando”

La gerente país de Hunt Oil Company advierte que el Perú enfrenta una ventana crítica en su desarrollo energético: aunque cuenta con alto potencial en petróleo y gas, la falta de exploración, la incertidumbre regulatoria y la baja competitividad están acelerando la dependencia de importaciones y postergando proyectos clave como Camisea o Candamo.

¿Hay suficientes reservas de petróleo y gas como para sentirnos aliviados con el futuro energético del país?
Perú, a diferencia de otros países, tiene potencial geológico; por lo tanto, el problema no es que no haya recursos; el problema es que no se están reponiendo las reservas al ritmo que se vienen consumiendo. Si no exploramos, no hay futuro energético.

Perú posee potencial energético, pero la falta de exploración impide la reposición de reservas al ritmo del consumo.

Si invirtiéramos en exploración, podríamos tener 30 años o más de reservas. No es un problema de recursos, es un problema de políticas de Estado.

En cuanto al petróleo, la dependencia externa ya es estructural. Perú ya es un importador neto de petróleo, puesto que la demanda es mucho mayor que su producción interna, la misma que en los últimos años ha decaído significativamente, principalmente por paralización de lotes productivos.

¿Cómo y cuánto podría afectarnos el no poner en producción las reservas existentes y confirmar las proyectadas?
No poner en producción reservas existentes ni confirmar nuevas reservas puede afectar a Perú en tres niveles: económico (ingresos y competitividad), energético (seguridad y abastecimiento) y estratégico (inversión y reputación país).

En resumen: no desarrollar reservas ni confirmar nuevas no es una opción neutra, es una decisión que reduce ingresos hoy, pone en riesgo la seguridad energética y debilita la capacidad de crecimiento del país en menos de una década.

¿Qué es más probable en el mediano plazo: lanzar un nuevo Camisea o elevar aún más nuestra dependencia a combustibles importados?
En el mediano plazo, Perú no enfrenta un problema de falta de recursos, sino de falta de proyectos y políticas claras con mirada de largo plazo.

La dependencia del petróleo importado ya es estructural y seguirá creciendo si no se activan nuevos proyectos.

Si no se reactiva la exploración hoy, el país dependerá cada vez más de energía importada antes de desarrollar un nuevo gran yacimiento. Más aún porque el nivel actual de conflictividad e incertidumbre, sumado a la tramitología, hace que los tiempos se alarguen innecesariamente y no resultamos atractivos para la inversión privada. Perú no está frente a una crisis de recursos, sino frente a una ventana de oportunidad que se nos está cerrando debido a que no somos competitivos para atraer la inversión que se requiere en el sector.

Camisea tomó 20 años desde su descubrimiento hasta su puesta en producción. ¿Candamo puede hacerse realidad en menos tiempo?
Desde un punto de vista meramente técnico, Candamo podría desarrollarse más rápido que Camisea, pero en el contexto actual de Perú, siendo realistas, lo más probable es que nos tome plazos bastante largos para sacar este proyecto, esto debido a que las principales barreras hoy son sociales, ambientales y políticas, no tecnológicas. El tiempo que tome Candamo no dependerá del subsuelo, sino de las decisiones que tomemos en la superficie.

 

¿Realmente le estamos dando la importancia debida a la actividad en aguas profundas?
Hoy tenemos un contratista interesado en explorar en aguas profundas, pero deberíamos tener muchos más debido al potencial geológico del área. Perú sí tiene potencial en aguas profundas, pero no se le está dando la velocidad ni el foco que requiere.

Solo para que tengas una idea clara de la situación: las cuencas marinas de Perú tienen, aproximadamente, 8,650 millones de barriles de petróleo prospectivos y 8.4 TCF de gas por descubrir. Ocho de las 18 cuencas del país están en el mar y varias de ellas están casi no exploradas.

El año pasado había apenas 5 contratos exploratorios activos en todo el país y de ellos 3 offshore, mientras que en 2009 había 68 contratos exploratorios. Ello nos demuestra que la exploración está en sus mínimos históricos justo cuando más la necesitamos.

No desarrollar reservas afecta la economía, la seguridad energética y la competitividad del país en el corto plazo.

¿Eso qué nos muestra? Que el offshore es probablemente el mayor “territorio energético pendiente” de Perú, pero a pesar de representar una gran oportunidad, se encuentra sin impulso real, lo que implica que podríamos correr el riesgo de que se convierta en otra oportunidad perdida.

¿Han sido acertadas las decisiones de Estado para promover el sector energético en los últimos cinco años?
No dudo que las entidades responsables de promover la inversión en el sector han venido trabajando con este objetivo, pero es evidente que no han sido exitosas, puesto que en los últimos 5 años no se han firmado contratos de exploración, ha habido contratos que han culminado y, a pesar de haber sido entregados a un nuevo contratista, se encuentran totalmente parados y, a nivel internacional, hemos perdido competitividad frente a los otros países de la región. La falta de exploración, inversión y señales claras está comprometiendo seriamente la sostenibilidad del sistema en la próxima década. Perú no ha fallado por malas decisiones visibles, sino por falta de políticas estructurales de largo plazo.

¿Qué hacer para ganar o recuperar nuestra competitividad hidrocarburífera ante la escalada de otros vecinos de la región como Argentina, Brasil o Venezuela?
Para comenzar, requerimos del Estado acciones concretas como: simplificación de permisos, predictibilidad regulatoria, contratos de largo plazo, acompañamiento frente al conflicto social, respeto a las condiciones contractuales, por mencionar las más urgentes.

De otra manera, no resultaremos atractivos para la inversión privada porque Perú tiene el potencial para competir con los líderes de la región, pero necesita pasar de un modelo reactivo a uno proactivo en exploración, inversión y estabilidad.

Chevron ya está explorando en Perú, ¿confía en que otros gigantes mundiales del rubro ingresen al país en el corto plazo?
La llegada de Chevron es una señal positiva de confianza en el potencial del país, pero no garantiza un ingreso masivo de otras compañías. Para que eso ocurra, Perú necesita consolidar un entorno competitivo, predecible y ágil para la inversión. Como país, necesitamos posicionarnos como destino prioritario.

El problema del sector energético no es geológico, sino regulatorio, político y de falta de condiciones para la inversión.

Si Perú no mejora sus condiciones, las grandes decisiones de inversión seguirán yéndose a Brasil, Guyana o Argentina.

Con los años que tiene en el sector, ¿qué le da esperanza sobre el futuro de Perú?
Lo que me da esperanza es que Perú ya ha demostrado con creces que tiene toda la capacidad de hacer las cosas muy bien. Camisea es prueba de que, cuando hay visión y decisión, el país logra proyectos de nivel mundial.

Hoy seguimos teniendo recursos, interés internacional y, sobre todo, una oportunidad clara de corregir el rumbo. Mi optimismo se alimenta de la convicción de que, si tomamos las decisiones correctas, Perú puede volver a ser un protagonista energético clave en la región.

«La CSF Solimana fortalecerá nuestra oferta energética y contribuirá a una matriz más robusta»

Con más de 15 años, Celepsa se ha consolidado como un actor relevante del sistema eléctrico peruano. Su plataforma de generación hidrotérmica ha permitido el desarrollo de actividades industriales más eficientes. Y a ella se sumarán pronto activos renovables que favorecerán el crecimiento de su portafolio hacia una energía limpia. Eduardo Rivas, gerente general de la compañía eléctrica perteneciente al Grupo UNACEM, comparte avances más recientes.

¿Cómo evalúan actualmente el desempeño operativo de sus centrales de generación en operación y qué mejoras o modernizaciones están priorizando?
Como Celepsa, evaluamos el desempeño operativo de nuestras centrales bajo un enfoque que combina eficiencia, confiabilidad y sostenibilidad.

Actualmente, evaluamos el desempeño de nuestras centrales hidroeléctricas y térmica combinando indicadores técnicos como disponibilidad, eficiencia de generación y confiabilidad de los equipos, con sistemas de monitoreo en tiempo real que nos permiten tener una visión continua de la operación y anticiparnos ante eventuales contingencias.

Este monitoreo se realiza desde nuestro Centro de Control, que incorpora un centro de monitoreo y diagnóstico, facilitando la toma de decisiones oportunas y contribuye a asegurar un suministro energético confiable. Asimismo, somos pioneros en incluir en nuestra organización una Gerencia de Gestión de Activos, lo que refuerza nuestro enfoque en la optimización y sostenibilidad de la operación.


CT Santo Domingo de los Olleros.

En cuanto a mejoras y modernización, uno de los casos más relevantes y recientes es la actualización de nuestra Central Termoeléctrica Santo Domingo de los Olleros, donde incorporamos el paquete tecnológico actualizado de Siemens Energy para la turbina de gas. Esta modernización permitió incrementar en más del 7% la potencia de generación, mejorar la eficiencia de la turbina, optimizar el consumo de combustible y reducir emisiones de CO₂, posicionando la central como una de las más eficientes en su tipo. Asimismo, la intervención extendió los intervalos de mantenimiento, incrementando su disponibilidad y confiabilidad.

A partir de estas experiencias, venimos priorizando iniciativas orientadas a la eficiencia operativa. En esa línea, estamos evaluando tecnologías como sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) y energía solare a través de nuestro laboratorio tecnológico (Labtec), ubicado en Condorcocha, una de las plantas de UNACEM, a 3,850 m.s.n.m., donde probamos e incorporamos innovaciones aplicadas a la operación.

¿Qué proyectos tienen en cartera en energías renovables convencionales y no convencionales, y en qué etapa de desarrollo se encuentran?
Actualmente, uno de nuestros proyectos más relevantes es la Central Solar Fotovoltaica Solimana, que se ubicará en la provincia de Camaná y cuya construcción, una vez sea tenga la aprobación final por el directorio del Grupo UNACEM, debería iniciar este año.

La central fotovoltaica Solimana, que se ubicará en la provincia de Camaná, debería iniciar su construcción este año una vez que se tenga la aprobación final por el directorio del Grupo UNACEM.

El desarrollo de este proyecto de generación eléctrica a partir de recursos renovables marcará un importante avance en la transición energética del país, contribuyendo a nuestro propósito de transformar la energía que evoluciona el mundo hacia un futuro sostenible. Solimana contará con una potencia instalada de 257 MW y más de 400 mil paneles solares.

De manera complementaria, nuestra oferta de energía solar se refuerza con la compra de energía del proyecto CSF Babilonia, una central de 200 MW en fase de construcción, de la cual adquirimos la mayor parte de su producción bajo un contrato de largo plazo con Zelestra.

Asimismo, contamos con un portafolio de proyectos de energías no convencionales en distintas etapas de evaluación y desarrollo, como parte de nuestra estrategia de diversificación de la matriz energética y crecimiento sostenible.

Finalmente, estamos evaluando nuevas centrales hidroeléctricas como parte de nuestro pipeline de expansión, el cual supera los 1,000 MW.


Presa Capillucas.

¿Cuáles son sus proyecciones de producción eléctrica para el corto y mediano plazo?
Proyectamos una sólida producción de aproximadamente 4,300 GWh hasta fines de 2027, considerando tanto la generación de nuestras centrales actuales como la compra de energía a terceros, lo que nos permite asegurar una gestión flexible y eficiente del portafolio energético. Esta proyección refleja nuestra capacidad de respuesta frente a la demanda del sistema y nuestro compromiso con la confiabilidad del suministro.

Adicionalmente, el desarrollo del proyecto CSF Solimana permitiría incorporar alrededor de 850 GWh anuales a nuestra disponibilidad de generación, fortaleciendo nuestra oferta energética y contribuyendo a una matriz más robusta y sostenible.

¿Cómo está estructurado actualmente su portafolio de contratos de venta de energía y qué nuevos acuerdos de suministro están en negociación?
Actualmente, nuestro portafolio de contratos de venta de energía mantiene una composición diversificada entre sectores estratégicos del país: 45% al sector minero, el 42% corresponde a empresas distribuidoras y el porcentaje restante a distintas industrias productivas. Esta diversificación refleja nuestra capacidad de acompañar operaciones de alta demanda energética con soluciones confiables y de largo plazo.

Proyectamos una sólida producción de aproximadamente 4,300 GWh hasta fines de 2027, considerando tanto la generación de nuestras centrales actuales como la compra de energía a terceros

Asimismo, venimos participando activamente en procesos de licitación relevantes del mercado, como parte de nuestra estrategia para seguir fortaleciendo nuestros acuerdos de suministro y consolidar relaciones sostenibles con nuestros clientes.

En ese contexto, el sector minero cumple un rol especialmente relevante dentro de nuestra visión de crecimiento. En Celepsa, creemos que la minería y la energía avanzan de manera complementaria: la energía hace posible la producción de los minerales que hoy impulsan la transición energética global.

Creemos que la transición energética requiere articulación entre sectores estratégicos, y estamos convencidos de que el futuro del Perú se construye con energía y minería trabajando en una misma dirección.

 

¿Cuál es el presupuesto de inversión proyectado para 2026 y cuáles son los principales destinos de ese capital?
Para 2026, nuestro presupuesto de inversión estará enfocado principalmente en la ejecución de la Central Solar Fotovoltaica Solimana, ubicada en la provincia de Camaná. Este proyecto, que contempla una inversión aproximada de USD 190 millones y aún se encuentra sujeto a la aprobación final del Directorio, incluye también el desarrollo de una línea de transmisión de 34 kilómetros, infraestructura clave para garantizar la integración eficiente de la energía al sistema eléctrico.

Los principales destinos de este capital estarán orientados al inicio y avance de las obras de construcción y a la implementación de infraestructura asociada.

Solimana representa un paso importante dentro de nuestra estrategia y reafirma nuestro compromiso con el desarrollo de energía renovable en el país. A través de este proyecto, buscamos seguir fortaleciendo una matriz energética más limpia y acompañar la creciente demanda de sectores estratégicos con soluciones energéticas confiables y competitivas, en el marco de la evolución natural del proyecto y sujeto a las aprobaciones corporativas correspondientes.

¿Qué iniciativas vienen implementando en materia de sostenibilidad con las comunidades de sus zonas de influencia?
En Celepsa venimos implementando iniciativas de sostenibilidad enfocadas en agregar valor a las comunidades de nuestras zonas de influencia.

Una de nuestras principales iniciativas es el Programa de Sostenibilidad del Camarón de Río, este esfuerzo nace antes de nuestra operación comercial, en el 2001, conscientes de la importancia del recurso camarón para la zona de Cañete, en donde empezaríamos nuestras operaciones. El programa tiene como objetivo promover la la conservación de la especie y su aprovechamiento responsable, trabajando de la mano con los extractores locales para fortalecer sus capacidades y fomentar prácticas sostenibles. A la fecha, logramos el incremento de la población del camarón, favoreciendo la recuperación y sostenibilidad del recurso a largo plazo.


Programa de Sostenibilidad del Camarón de Río.

Asimismo, como parte de nuestra responsabilidad con las poblaciones de nuestra zona de influencia, principalmente agrícola y que requiere un abastecimiento sostenible del agua, año a año implementamos la adecuación de bocatomas en la cuenca media del río Cañete. Estas infraestructuras de captación de agua buscan garantizar el abastecimiento para riego, fortalecer la resiliencia hídrica y asegurar una operación sostenible de nuestra central en coordinación permanente con las comunidades.

Para ello, trabajamos de la mano con los agricultores, promoviendo una gestión colaborativa del recurso hídrico y atendiendo las necesidades vinculadas a la actividad agrícola. Además, este esfuerzo incorpora un monitoreo todo el año, una activa participación local y generación de empleo mediante mano de obra de la zona.

¿Cómo viene avanzando Celepsa en la inclusión de talento femenino y el desarrollo del talento local?
En Celepsa, como parte del Grupo UNACEM, contamos con un programa de Diversidad, Equidad e Inclusión, en donde se enmarca nuestro programa Women in Energy by Celepsa, una iniciativa desarrollada en colaboración con el World Energy Council, que busca fortalecer el liderazgo femenino en un sector históricamente masculinizado. A la fecha, ya contamos con dos promociones del programa, con más de 25 profesionales formadas, quienes han pasado por un proceso integral que combina herramientas de liderazgo y desarrollo personal.

Este programa no solo impulsa el crecimiento profesional de nuestras colaboradoras, sino que también promueve nuevas formas de liderazgo más diversas, colaborativas e inclusivas, alineadas con los desafíos de la transición energética.

Esperamos que en el corto plazo se impulse una discusión más amplia sobre la incorporación de sistemas de almacenamiento que contribuyan a fortalecer la confiabilidad del suministro eléctrico.

Por otro lado, impulsamos el desarrollo del talento local en las zonas donde operamos, especialmente en mujeres. Un ejemplo son nuestros talleres de costura en Chilca, con los que buscamos fortalecer habilidades, generar oportunidades de ingreso y contribuir al desarrollo sostenible de nuestras comunidades.

¿Cómo visualizan la evolución de la matriz energética del Perú en el largo plazo?
Visualizamos que la matriz energética del Perú evolucionará hacia una mayor diversificación, manteniendo una base sólida de generación hidrotérmica, que continuará siendo uno de los principales pilares del sistema eléctrico nacional.

A ello se sumará una mayor incorporación de energías renovables no convencionales, especialmente solar y eólica, así como soluciones que aporten mayor firmeza y flexibilidad al sistema, como el almacenamiento de energía. En ese sentido, esperamos que en el corto plazo se impulse una discusión más amplia sobre la incorporación de sistemas de almacenamiento que contribuyan a fortalecer la confiabilidad del suministro eléctrico.

Asimismo, se estima que durante 2026 ingresarán alrededor de 1,000 MW de nueva generación eólica y solar, mientras que para 2027 se proyectan cerca de 500 MW adicionales.

De cara al largo plazo, el principal desafío será consolidar una matriz energética equilibrada, capaz de combinar seguridad energética, competitividad y sostenibilidad.


Subestación El Platanal.

¿Qué rol están otorgando a los sistemas de almacenamiento de energía dentro de su estrategia de crecimiento?
Consideramos que el desarrollo de los sistemas de almacenamiento de energía debe ir más allá de la regulación de frecuencia y contemplar mayores aplicaciones que permitan potenciar la integración de la generación renovable. En esa línea, es importante que esta discusión continúe profundizándose en el país para habilitar todo su potencial.

En Celepsa, los sistemas de almacenamiento representan una línea que venimos explorando de manera progresiva como complemento a nuestras operaciones, en un contexto donde la flexibilidad y la firmeza del sistema eléctrico cobran cada vez más relevancia.

Por otro lado, recientemente hemos implementado un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) para nuestro cliente UNACEM, en su planta de Atocongo. Este proyecto ya se encuentra construido y próximo a entrar en operación, con su energización prevista para julio. Estas soluciones se alinean con nuestro enfoque de gestión activa de la demanda, orientado a generar eficiencias para clientes industriales y, en una siguiente etapa, contribuir a una mayor estabilidad del sistema eléctrico.

¿Cómo evalúan el desarrollo de los servicios complementarios en el sistema eléctrico peruano y su impacto en la operación del mercado?
Evaluamos que el desarrollo de los servicios complementarios en el sistema eléctrico peruano viene funcionando adecuadamente en términos operativos.

No obstante, consideramos que aún existe una oportunidad importante de evolución para fortalecer su rol dentro del mercado eléctrico. En particular, el principal desafío está en contar con un marco regulatorio más claro y específico que permita su adecuada definición, valorización e implementación.

Como resultado del programa Women in Energy by Celepsa, contamos con más de 25 profesionales formadas, quienes han pasado por un proceso integral que combina herramientas de liderazgo y desarrollo personal.

Avanzar hacia un esquema más moderno de servicios complementarios permitiría no solo optimizar la operación del sistema, sino también acompañar mejor la incorporación de nuevas tecnologías y fuentes renovables.

¿Qué objetivos tiene Celepsa con su participación en el evento PERÚ ENERGÍA y qué mensaje buscan transmitir al sector?
Nuestra participación tiene como objetivo aportar activamente a la discusión sobre los principales desafíos del sector energético, compartiendo nuestra experiencia y promoviendo soluciones que contribuyan a un sistema más eficiente, seguro y sostenible. Es también una oportunidad para reencontrarnos con los principales actores del sector y fortalecer el diálogo sobre el futuro de la energía en el país.

Buscamos poner en valor el rol compartido que tienen todos los actores del sistema en la transición energética, destacando la importancia de avanzar hacia un sistema energético confiable y seguro, incorporando una visión de largo plazo que permita su desarrollo ordenado y equilibrado.

Asimismo, por segundo año consecutivo, auspiciamos el concurso Energízate Perú, una iniciativa que busca identificar y visibilizar proyectos innovadores con potencial de generar un impacto positivo en el sector. A través de esta plataforma, buscamos impulsar nuevas ideas y talentos que contribuyan a acelerar la transición energética en el país.

La energía flexible será clave para el crecimiento sostenible de Perú

La transición energética en Perú está acelerando la demanda de soluciones híbridas capaces de garantizar continuidad operativa, reducir emisiones y optimizar costos en minería e industria. En esta entrevista, Amador Sánchez, gerente de Desarrollo de Negocios de Aggreko, explica cómo la integración de generación convencional, energías renovables y almacenamiento en baterías está redefiniendo el suministro energético en zonas remotas. Además, destaca el rol de la flexibilidad y el monitoreo remoto para asegurar operaciones más eficientes, sostenibles y confiables.

¿Cómo describirían el rol de Aggreko en el sistema energético de Perú hoy?
Aggreko cumple un rol clave como socio energético flexible, especialmente en sectores donde la confiabilidad y la rapidez son críticas. En Perú, esto se traduce en apoyar a la minería, oil & gas y la industria con soluciones de energía a la medida de las necesidades de nuestros clientes, muchas veces en zonas donde la red es limitada o inexistente. Complementamos la infraestructura existente asegurando continuidad y cubriendo brechas durante expansiones, mantenimientos o contingencias.

Las soluciones híbridas permiten reducir emisiones sin comprometer la confiabilidad energética.

¿Qué tipo de soluciones energéticas están siendo más demandadas actualmente por la minería y la industria en el país?
Hoy vemos una fuerte demanda por soluciones híbridas que combinan generación térmica con energías renovables y almacenamiento en baterías, además de equipos de alta eficiencia en gas y diésel. Los clientes buscan no solo confiabilidad, sino también optimización del consumo de combustible y reducción de emisiones, especialmente en operaciones y mercados con metas ambientales exigentes.

¿Cómo ha evolucionado su oferta en Perú hacia sistemas más eficientes o con menor impacto ambiental?
Nuestra oferta ha evolucionado significativamente. Hemos pasado de soluciones principalmente térmicas a sistemas energéticos integrados que incorporan sistemas solares, BESS y tecnologías de gestión energéticas más eficientes. Además, hemos integrado sistemas avanzados de monitoreo y control que permiten optimizar el rendimiento en tiempo real, reduciendo costos operativos y la huella ambiental.

En proyectos mineros, ¿qué ventajas ofrece una solución energética temporal frente a una infraestructura eléctrica tradicional?
Las soluciones temporales ofrecen rapidez de implementación, flexibilidad y menor inversión inicial. En minería, donde los cronogramas y las necesidades operativas pueden cambiar, un sistema modular permite ajustar la capacidad según la demanda. También reduce el riesgo asociado a grandes inversiones en infraestructura permanente, especialmente en etapas tempranas o en proyectos remotos.

La transición energética en Perú impulsa modelos más sostenibles y colaborativos.

¿Qué tan importante es hoy la combinación de energías renovables, almacenamiento en baterías y generación convencional en sus proyectos?
Hoy es fundamental. Esta combinación permite entregar energía confiable y estable, al mismo tiempo que reduce el consumo de combustible y las emisiones. Las baterías cumplen un rol clave en gestionar la intermitencia de las renovables y mejorar la eficiencia del sistema en su conjunto.

¿Cómo contribuye Aggreko a garantizar continuidad operativa en zonas remotas o con infraestructura limitada?
Nos especializamos en operar en entornos desafiantes, donde la continuidad energética es crítica. Nuestro enfoque combina despliegue rápido de equipos, soporte técnico en terreno y monitoreo remoto avanzado.

En este punto, nuestro Centro de Operaciones Remotas de Energía (CORE) juega un rol clave. Desde el CORE, monitoreamos en tiempo real el desempeño de los sistemas instalados, lo que nos permite anticipar fallas, optimizar la operación y tomar decisiones correctivas de manera proactiva, incluso antes de que impacten al cliente.

Esto se traduce en una operación más eficiente y confiable, con menores tiempos de respuesta y mayor visibilidad del sistema, algo especialmente relevante en zonas aisladas. En conjunto, estas capacidades nos permiten asegurar que nuestros clientes mantengan operaciones continuas, seguras y optimizadas, incluso en condiciones complejas o con infraestructura limitada.

La minería demanda sistemas más flexibles, eficientes y adaptables a zonas remotas.

¿Qué tendencias están observando en Perú en relación con la transición hacia energías más limpias en minería e industria?
Se observa una tendencia clara hacia la descarbonización y la eficiencia energética. En minería, especialmente, hay mayor presión por cumplir metas ESG, lo que está impulsando la adopción de soluciones híbridas y de menor emisión. También vemos una mayor apertura a la innovación, con modelos como energy-as-a-service y enfoques más colaborativos en la gestión de energía.

¿Cuál es la visión de Aggreko sobre el futuro del suministro energético flexible en el país en los próximos años?
Vemos que la energía flexible será un habilitador clave del crecimiento y la sostenibilidad en Perú. A medida que las industrias avanzan hacia zonas más remotas y las necesidades energéticas se vuelven más dinámicas, será esencial contar con sistemas modulares, adaptables y de bajas emisiones. Nuestro foco está en liderar esa transición con soluciones cada vez más limpias e inteligentes.

Finalmente, ¿qué perspectivas de crecimiento ven para Aggreko en el mercado peruano en los próximos años?
Vemos altas oportunidades de crecimiento, especialmente en utilities, minería e industria, sectores que están en expansión y en proceso de transición energética. A medida que las empresas priorizan sostenibilidad, resiliencia y flexibilidad, soluciones como las nuestras ganan relevancia. Además, las características geográficas del país generan un entorno ideal para soluciones off-grid e híbridas.

Solange Cuadros: “Lo que ocurrió en marzo nos deja una lección clara: la energía debe ser una prioridad de Estado”

La gerente general de Perú LNG sostiene que el gas natural seguirá siendo un eje estratégico para el desarrollo del país, pero advierte que el Perú aún no aprovecha todo su potencial por falta de condiciones habilitantes, visión de largo plazo y decisiones energéticas claras que impulsen la inversión y la masificación a nivel nacional.

¿Cómo imagina el rol del gas natural para el país en la próxima década?
Tengo la plena convicción de que el gas natural seguirá siendo un pilar fundamental para el desarrollo de Perú en la próxima década; no solo porque actualmente es la principal fuente de energía del país, sino porque tiene un rol clave en lo que se conoce como el trilema energético, que implica equilibrar tres objetivos fundamentales: seguridad energética (abastecimiento confiable), asequibilidad (energía accesible y a buen precio) y sostenibilidad ambiental (el gas natural es una fuente de transición menos intensiva en carbono que otros combustibles fósiles).

El gas natural seguirá siendo un pilar clave del desarrollo del Perú por su rol en la seguridad, competitividad y sostenibilidad energética.

Desde la competitividad, el gas natural permite reducir costos para la industria, la generación eléctrica y también para millones de hogares. Eso impacta directamente en la productividad y el crecimiento económico.

Desde la seguridad energética, es el recurso que hoy nos da estabilidad. En un contexto global cada vez más volátil, contar con energía propia, confiable y asequible es una ventaja estratégica que no podemos dar por sentada.

Y desde la sostenibilidad ambiental, el gas natural es un aliado de la transición energética y de una mayor complementariedad energética, pues permite integrar más renovables garantizando respaldo al sistema eléctrico y avanzar hacia una matriz más limpia sin comprometer la confiabilidad del suministro.

¿Estamos aprovechando este recurso para generar bienestar y competitividad?
Hemos avanzado, pero todavía no estamos aprovechando todo el potencial del gas natural.

Ha generado ahorros y desarrollo tangible, sobre todo en generación eléctrica e industria, pero todavía tenemos brechas importantes en masificación, especialmente fuera de Lima. Sectores como el transporte y la industria podrían beneficiarse mucho más del gas, pero no hemos logrado escalar su uso al ritmo que el país necesita. Además, seguimos teniendo un desafío clave: no estamos explorando lo suficiente para reponer las reservas que se van consumiendo, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de este recurso en el tiempo.

¿Qué nos hace falta para atraer grandes inversiones en el rubro hidrocarburífero?
Para atraer grandes inversiones, Perú necesita algo muy concreto: un entorno que genere confianza sostenida en el tiempo. Esto pasa por tres elementos clave: primero, reglas claras y estables que se mantengan en el largo plazo. La inversión en hidrocarburos es de largo plazo e implica grandes riesgos, por lo cual requiere predictibilidad.

A pesar de los avances, el país aún no logra aprovechar plenamente el potencial del gas, especialmente en la masificación fuera de Lima.

Segundo, agilidad en los procesos. Hoy los tiempos para permisos y decisiones son largos y eso nos resta competitividad frente a otros países.

Y tercero, una visión país compartida, que reconozca, valore y promueva el rol estratégico de la energía en el desarrollo de todos los sectores.

Para mí es claro: el potencial está. Lo que necesitamos es un entorno que permita convertir ese potencial en proyectos concretos, viables y sostenibles en el tiempo.

 

¿Cuáles serían los riesgos a corto plazo de no tomar decisiones energéticas claras?
El mayor riesgo de no tomar decisiones energéticas claras no es inmediato, pero es profundamente estructural.

En el corto plazo, el sistema puede seguir funcionando. Pero lo que empezamos a perder es margen de maniobra como país y capacidad de anticiparnos a escenarios más complejos.

Primero, se afecta la seguridad energética. Si no desarrollamos nuevas reservas ni impulsamos la exploración, vamos a depender cada vez más de importaciones. Eso nos vuelve vulnerables a la volatilidad de los precios internacionales y a shocks externos.

Segundo, impacta en la competitividad. La energía deja de ser una ventaja y pasa a ser un costo. Eso encarece la industria, desincentiva nuevas inversiones y limita el crecimiento.

Y tercero, se genera un riesgo más silencioso, pero igual de importante: se pierde el interés y la confianza de largo plazo del inversionista. Cuando un país no tiene una dirección clara, el capital naturalmente se mueve a donde sí la hay.

No tomar decisiones energéticas claras aumenta la dependencia de importaciones y debilita la competitividad del país en el mediano plazo.

¿Qué hacer para que la crisis gasífera sucedida en marzo no se repita a futuro?
Lo que ocurrió en marzo nos deja una lección clara: la energía debe ser una prioridad de Estado. Para evitar que se repita, necesitamos avanzar en una mayor resiliencia de la infraestructura y en una planificación integral más eficiente, con verdadera mirada de largo plazo.

No se trata solo de reaccionar ante las crisis, sino de anticiparnos a ellas, fortaleciendo el sistema y gestionando los riesgos de manera oportuna.

¿Por qué después de 20 años no hemos vuelto a poner en operación otro Camisea?
Porque un proyecto de esa magnitud requiere tres condiciones fundamentales que no se han dado de la misma forma en los últimos años.

Primero, exploración sostenida. No hemos invertido ni explorado al nivel necesario para generar nuevos descubrimientos de escala comparable.

Segundo, condiciones para desarrollar proyectos complejos. Camisea implicó infraestructura, financiamiento y coordinación público-privada en un contexto de estabilidad y claridad regulatoria.
Y tercero, una visión compartida de largo plazo. Ese tipo de proyectos no avanza solo con recursos; avanza cuando hay alineamiento entre el Estado, la inversión y el país.

Mientras otros países han tomado decisiones claras para desarrollar sus recursos, Perú ha reducido su actividad exploratoria, ha complejizado sus procesos y ha enviado señales contradictorias a la inversión.

Camisea es el resultado de una visión país, de estabilidad y de decisión de ejecutar.

¿Cuál es la solución más realista para la masificación: gasoducto físico o virtual?
El gasoducto físico sin duda es la solución de largo plazo; permite transportar volúmenes grandes, tener costos más bajos en operación y un suministro continuo para las industrias y ciudades conectadas. Sin embargo, estos proyectos son altamente complejos, y requieren de inversiones significativas, largos plazos de maduración y condiciones habilitantes muy claras.

En ese contexto, el gas natural licuado transportado a través del “gasoducto virtual” se posiciona como un aliado estratégico para la masificación. Permite llegar más rápido a nuevas zonas, aprovechar la infraestructura existente y sustituir combustibles más contaminantes, facilitando la transición hacia una matriz energética más limpia.

Además, el gasoducto virtual cumple un rol clave: crear demanda y desarrollar mercados, lo que a su vez hace viables futuras inversiones en infraestructura física.

En la práctica, es una solución complementaria. El gasoducto virtual permite avanzar hoy, mientras se crean las condiciones para desarrollar el gasoducto físico mañana. De hecho, en la Planta de PERU LNG contamos con dos cargaderos de gas natural licuado, desde donde salen camiones que abastecen al norte, sur y centro del país, incluyendo regiones como Cusco, contribuyendo de manera concreta a la masificación.

El gasoducto virtual es hoy una solución clave para la masificación, mientras se desarrollan las condiciones para infraestructura física de largo plazo.

¿Qué país le gustaría que encuentren las próximas generaciones de peruanos?
Me gustaría que encuentren un Perú que haya sabido convertir su potencial en oportunidades concretas y sostenibles.

Un país donde la energía, y en particular, el gas natural se haya aprovechado estratégicamente como un motor de desarrollo, no solo para crecer, sino para cerrar brechas y descentralizar el progreso.

Un Perú donde todas las regiones tengan acceso a energía moderna, confiable, sostenible y competitiva, donde la industria se haya fortalecido y que las autoridades hayan podido articular esfuerzos de manera efectiva, permitiendo que la inversión genere un impacto directo en la calidad de vida de más personas.

Pero, sobre todo, un país que haya aprendido a ejecutar. Que no se quede en el potencial, sino que sea capaz de transformarlo en resultados concretos para su gente. Nuestro país tiene todo para lograrlo.

Toyota del Perú y el desafío de la transición energética

La llegada de la nueva RAV4 en versiones híbrida e híbrida enchufable es una muestra de cómo Toyota acompaña las distintas etapas de la transición energética

En un contexto donde la transición energética, la descarbonización y la sostenibilidad se han convertido en ejes centrales para el desarrollo del país, el sector transporte enfrenta el desafío de transformar su modelo energético sin comprometer competitividad, acceso e infraestructura. En esta entrevista, buscamos recoger cómo Toyota del Perú comparte su visión sobre el futuro de la movilidad sostenible, el avance hacia la carbono neutralidad y el rol que deberán asumir las empresas, el Estado y el sistema energético frente a los nuevos retos de la transición global. Responde Oscar Chero, gerente ejecutivo de la división de movilidad y asuntos corporativos de Toyota del Perú.

El transporte representa uno de los mayores desafíos dentro de la agenda global de descarbonización. Desde la experiencia de Toyota, ¿cómo debería plantearse la transición energética del sector transporte en un país como el Perú?
La experiencia internacional demuestra que no existe una única ruta hacia la descarbonización. Cada país debe construir su transición considerando su realidad energética, infraestructura disponible, nivel de desarrollo y necesidades de movilidad.

En el caso del Perú, creemos que la transición debe ser gradual, inclusiva y centrada en las necesidades de las personas y las empresas. Cada usuario enfrenta realidades distintas en términos de infraestructura, recorridos, disponibilidad energética y presupuesto. Por ello, la transición debe ofrecer diferentes alternativas tecnológicas y permitir que cada persona o empresa adopte la solución que mejor se adapte a sus necesidades.

La infraestructura de carga seguirá siendo un factor importante para acelerar la adopción de tecnologías enchufables a gran escala.

Ese es precisamente el enfoque de Toyota, basado en múltiples opciones tecnológicas. Sin embargo, ello no significa que todas las tecnologías tengan el mismo potencial de impacto en el corto plazo. Considerando las condiciones actuales de infraestructura y disponibilidad energética del país, los vehículos híbridos eléctricos representan hoy una de las herramientas más efectivas para avanzar en la reducción de emisiones a gran escala.

Al mismo tiempo, seguimos ampliando las alternativas disponibles para el mercado peruano. La reciente incorporación de la nueva RAV4 en versiones híbrida e híbrida enchufable refleja nuestra convicción de que la transición energética requerirá distintos niveles de electrificación a medida que evolucionen las condiciones del país.

Pero la transición no depende únicamente de los vehículos. También requiere conocimiento, capacidades técnicas y articulación entre distintos actores. Bajo el principio Toyota de ir al gemba, es decir, estar donde ocurren las cosas, venimos desarrollando actividades en distintas regiones junto con universidades, institutos técnicos, empresas y autoridades para contribuir a una transición energética informada y sostenible.

Toyota viene impulsando una estrategia de múltiples tecnologías para la reducción de emisiones. ¿Por qué consideran que modelos como los híbridos cumplen hoy un rol clave dentro de la transición energética en mercados emergentes?
Los híbridos auto-recargables permiten reducir emisiones desde hoy, sin esperar a que se desarrollen nuevas infraestructuras o cambien los hábitos de uso de los consumidores. Combinan un motor de combustión con uno eléctrico y recuperan energía durante la conducción, especialmente en frenadas y desaceleraciones, lo que los hace particularmente eficientes en entornos urbanos.

Además de su aporte ambiental, ofrecen beneficios económicos concretos para los usuarios, con ahorros de combustible que pueden alcanzar hasta el 40% dependiendo de las condiciones de manejo.

Toyota fue pionera en introducir esta tecnología en el Perú en 2009 y desde entonces ha trabajado para acercarla a más personas. A abril de este año, dos de cada tres vehículos híbridos auto-recargables vendidos en el país correspondieron a nuestra marca, lo que refleja una creciente confianza de los consumidores en esta alternativa.

La electrificación del transporte implica una presión creciente sobre la infraestructura y la demanda eléctrica. ¿Está preparado el Perú para afrontar este nuevo escenario energético?
El Perú viene avanzando, pero todavía enfrenta desafíos importantes vinculados a infraestructura, planificación y desarrollo normativo.

La expansión de la electromovilidad requerirá una red de carga cada vez más robusta, estándares técnicos claros y una adecuada coordinación entre distintos sectores. Son procesos que toman tiempo y que deben desarrollarse de manera ordenada.

En ese contexto, es importante reconocer que no todos los usuarios cuentan hoy con las mismas condiciones de acceso a infraestructura de carga ni tienen los mismos requerimientos de movilidad. Por ello, creemos que la transición debe mantener distintas alternativas disponibles para que cada persona o empresa pueda optar por la tecnología que mejor responda a su realidad.

Mientras el país continúa fortaleciendo las condiciones necesarias para una adopción más amplia de tecnologías enchufables, los vehículos híbridos permiten generar beneficios inmediatos en reducción de emisiones y consumo de combustible sin requerir cambios en los hábitos de uso.

Al mismo tiempo, seguimos ampliando las opciones disponibles para el mercado. La llegada de la nueva RAV4 en versiones híbrida e híbrida enchufable es una muestra de cómo Toyota acompaña las distintas etapas de la transición energética, acercando tecnologías de mayor nivel de electrificación a quienes estén en condiciones de adoptarlas.

 

En los últimos años, la sostenibilidad ha dejado de ser un tema reputacional para convertirse en una variable de competitividad. ¿Cómo está integrando Toyota los objetivos de carbono neutralidad dentro de su estrategia de negocio?
La sostenibilidad forma parte de nuestra estrategia de negocio y de nuestra visión de largo plazo. No la entendemos como una iniciativa aislada, sino como un elemento transversal que influye en nuestras decisiones de inversión, operación y desarrollo de productos.

Esto se refleja en la ampliación progresiva de nuestro portafolio de soluciones electrificadas, así como en nuevas alternativas de acceso a la movilidad. Por ejemplo, a través de KINTO venimos ampliando las alternativas de acceso a la movilidad, permitiendo que más personas y empresas puedan conocer y utilizar nuevas tecnologías mediante modelos flexibles de uso.

Asimismo, venimos trabajando en la reducción de nuestra propia huella ambiental. Como resultado de este esfuerzo, Toyota del Perú recibió por segundo año consecutivo la cuarta estrella del programa Huella de Carbono Perú, reconocimiento otorgado por el Ministerio del Ambiente a las organizaciones que demuestran una gestión sostenida de medición y reducción de emisiones.

Finalmente, creemos que la transición energética requiere construir capacidades en todo el ecosistema. Por ello realizamos actividades de formación y transferencia de conocimiento con universidades, centros de formación técnica, empresas y entidades públicas en distintas regiones del país.

Mientras el país continúa fortaleciendo las condiciones necesarias para una adopción más amplia de tecnologías enchufables, los vehículos híbridos permiten generar beneficios inmediatos en reducción de emisiones y consumo de combustible.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son las principales barreras que hoy frenan una adopción más acelerada de tecnologías de bajas emisiones en el país?
Existen desafíos relacionados con infraestructura, predictibilidad regulatoria y conocimiento técnico.

La infraestructura de carga seguirá siendo un factor importante para acelerar la adopción de tecnologías enchufables a gran escala. Del mismo modo, contar con reglas claras y una visión de largo plazo contribuye a generar confianza para las inversiones que requiere la transición energética.

También observamos una brecha importante de información. Muchas personas todavía no conocen las diferencias entre las distintas tecnologías disponibles ni los beneficios concretos que cada una puede ofrecer según su realidad de uso. En algunos casos, existe la percepción de que hay una única solución para todos los usuarios, cuando en realidad las necesidades de una familia, una empresa logística o una operación minera pueden ser muy distintas.

Por ello, además de comercializar vehículos, promovemos espacios de capacitación y diálogo con universidades, institutos técnicos, gremios y entidades públicas. Asimismo, compartimos conocimiento técnico con autoridades como el Ministerio de Energía y Minas para contribuir a una mejor comprensión de las oportunidades y desafíos asociados a la movilidad sostenible.

A pesar de estos desafíos, vemos señales positivas. Existe un interés creciente de consumidores y empresas por incorporar soluciones más eficientes, lo que demuestra que la transición energética ya está en marcha.

¿Qué políticas públicas considera prioritarias para acelerar la transición hacia una movilidad más sostenible y generar un entorno atractivo para la inversión de largo plazo?
Lo más importante es contar con una visión de largo plazo que genere confianza y predictibilidad para todos los actores involucrados en la transición energética.

Desde nuestra perspectiva, las políticas públicas deben enfocarse en crear las condiciones para que las personas y las empresas puedan adoptar soluciones de menor impacto ambiental de manera progresiva y según sus necesidades. La transición será más efectiva cuando los usuarios tengan la posibilidad de elegir la tecnología que mejor se adapte a su realidad, considerando factores como infraestructura disponible, tipo de operación, autonomía requerida y costo total de uso.

Por ello, creemos que es importante mantener un enfoque tecnológicamente neutral que promueva la reducción de emisiones sin restringir el desarrollo de distintas alternativas. Los vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos pueden desempeñar roles complementarios en diferentes etapas de la transición.

Asimismo, será fundamental continuar impulsando la infraestructura, fortalecer las capacidades técnicas del país y promover espacios de colaboración entre el sector público, la academia y el sector privado. La transición energética requiere una visión compartida y una construcción gradual que permita generar beneficios ambientales, económicos y sociales de manera sostenible.

Sectores como minería, energía y logística vienen avanzando en sus propias metas ESG y de reducción de emisiones. ¿Qué rol tendrá la movilidad sostenible dentro de la transformación de estas industrias?
La movilidad sostenible tendrá un papel cada vez más relevante dentro de las estrategias ESG de múltiples sectores productivos.

Muchas empresas ya cuentan con objetivos concretos de reducción de emisiones y están incorporando indicadores ambientales dentro de sus procesos de toma de decisiones. En ese contexto, las flotas representan una de las oportunidades más concretas para reducir emisiones sin afectar la productividad del negocio. Además del beneficio ambiental, permiten generar eficiencias operativas y ahorros asociados al consumo de combustible.

Sin embargo, la transición no será igual para todas las organizaciones. Las necesidades de una operación minera son distintas a las de una empresa logística o una compañía de servicios. Por ello, la elección tecnológica deberá responder a las características de cada operación, considerando factores como recorridos, infraestructura disponible, exigencias operativas y objetivos de sostenibilidad.

Precisamente por eso creemos en un enfoque de múltiples opciones tecnológicas. Algunas organizaciones encontrarán oportunidades inmediatas en soluciones híbridas, mientras que otras podrán avanzar progresivamente hacia tecnologías con mayores niveles de electrificación conforme evolucionen las condiciones de infraestructura y operación.

La sostenibilidad genera mayor valor cuando logra combinar beneficios ambientales, económicos y operativos. En ese sentido, la movilidad sostenible se está consolidando como una herramienta estratégica de gestión empresarial y no únicamente como una iniciativa ambiental.

Muchas personas todavía no conocen las diferencias entre las distintas tecnologías disponibles ni los beneficios concretos que cada una puede ofrecer según su realidad de uso.

En un contexto marcado por transición energética, presión climática y transformación tecnológica, ¿qué tipo de liderazgo deben asumir hoy las empresas para generar un impacto real y sostenible en el país?
Las empresas tenemos la responsabilidad de contribuir activamente a la construcción de soluciones para los desafíos que enfrenta el país. Esto exige una visión de largo plazo, capacidad de innovación y disposición para colaborar con distintos actores del ecosistema.

En Toyota entendemos el liderazgo como la capacidad de convertir los compromisos en acciones concretas. Por ello, impulsamos tecnologías que permiten reducir emisiones desde hoy, ampliamos progresivamente las alternativas de electrificación disponibles para los usuarios y promovemos espacios de formación y transferencia de conocimiento en distintas regiones del país.

Asimismo, creemos que el liderazgo implica compartir experiencia y generar capacidades. Por ello trabajamos de manera cercana con universidades, institutos técnicos, empresas y entidades públicas para contribuir al desarrollo de una movilidad más sostenible y mejor preparada para los desafíos futuros.

Los cambios que el país necesita no dependen únicamente de incorporar nuevas tecnologías. También requiere información, preparación y articulación entre distintos sectores. El desafío no es elegir entre crecimiento económico y sostenibilidad. El desafío es construir soluciones que permitan avanzar en ambos objetivos al mismo tiempo. Ese es el tipo de liderazgo que el país necesita.

Crimen organizado y minería ilegal: El desafío que redefine el Compliance en la industria minera

En el complejo mundo minero, el cumplimiento normativo ha dejado de ser una formalidad administrativa para convertirse en una herramienta operativa y reputacional. Según Betsabeth Obando Flores —Gerente General del Estudio Jurídico Minera Crime & Compliance; especialista en Criminología Corporativa y Compliance en Minería y Corporativo, puede abordarse desde un enfoque que fusione el compliance tradicional con la investigación de delitos y la criminología corporativa. Bajo esa lógica, asegura que el éxito de una mina no solo depende de la eficiencia en sus flujos de producción, sino también de una gobernanza que anticipe riesgos desde la exploración hasta el post-cierre. Lo que requiere a su vez un adecuado cumplimiento en todos sus niveles administrativos, ya sea en un plano interno como externo. Incorporando en dichas políticas sus vínculos con las comunidades, el Estado y sus proveedores. En la siguiente entrevista, Obando analiza el sector, la importancia del compliance y cómo esta herramienta permite hacerle frente a la infiltración del crimen organizado y la minería ilegal.

¿Cuál es el alcance del Estudio Jurídico Minerva Crime & Compliance y cómo se traduce en una empresa minera?
Nosotros somos especialistas en criminología corporativa y compliance minero. Y nuestra responsabilidad es garantizar el cumplimiento de toda la normativa que rige la industria, desde los manuales internos, normas ISO y leyes específicas de cada país, incluyendo los estándares internacionales, ya que operamos de forma transnacional con oficinas en Madrid, Chile, Ecuador y Colombia. También contamos con especializaciones en normas ESG, gobernanza, sostenibilidad, impactos ambientales y prevención de delitos como el lavado de activos y la protección de datos. El núcleo de nuestra propuesta es unir la investigación criminal con el cumplimiento normativo.

¿Por qué es relevante no perder de vista la criminalidad y el compliance en la industria minera?
En realidad, es una necesidad crítica porque el crimen organizado busca constantemente insertarse en el sector minero formal, ya sea para fomentar la minería ilegal o para cometer delitos dentro de las propias estructuras de las empresas. Frente a eso es que proponemos un enfoque inédito que fusiona la criminología con el compliance, lo que ha tenido una gran recepción entre los empresarios por su capacidad de blindaje.

El compliance abarca toda la gobernanza y no puede obviar nada. Y si se inicia con este enfoque desde la apertura, el cierre y el post-cierre serán procesos mucho más sencillos.

Cuando diseñaban este nuevo enfoque, ¿qué diagnóstico hicieron del compliance en el sector? ¿Lograron ver avances o todavía enfrentamos deficiencias?
En general, el sector presenta deficiencias considerables, a pesar de que ya existe la tecnología y la inteligencia necesarias para desarrollar una minería más sostenible. Hay una carencia de fiscalización por parte de los Estados; falta que las autoridades actúen como entes fiscalizadores de los manuales de cumplimiento y los procesos de debida diligencia. Falta mucho camino por recorrer, y nuestro rol es ayudar a los corporativos en esa implementación.

Y a la fecha, ¿percibe un interés por alinearse a estos estándares o es solo una respuesta a la presión regulatoria?
Hay un creciente interés por cumplir y ser fiscalizados. Aunque las estadísticas dicen que en Perú recién se está comenzando a implementar y a demandar especialistas en compliance. Sin embargo, países como Chile ya tienen esto normado con monitoreos y auditorías constantes, mientras que Europa está a años luz de nosotros, con un compliance robusto y ejecutivo.

Se dice que un compliance sólido garantiza la continuidad de la operación. ¿Cuál es su opinión?
Exactamente. Hoy en día, un buen compliance en minería es la única garantía de tener una empresa sostenible y operativa en el tiempo. Esto permite, por ejemplo, que un cierre de minas se realice de forma ejecutiva y visionaria, con apoyo financiero y un trabajo a la par con las comunidades para que puedan volver a habitar sus territorios tras la actividad. El compliance abarca toda la gobernanza y no puede obviar nada. Y si se inicia con este enfoque desde la apertura, el cierre y el post-cierre serán procesos mucho más sencillos.

Lamentablemente, la mayoría recurre al compliance cuando la mina ya está funcionando o cuando la fiscalización es inminente. Es decir, se busca el compliance por necesidad inmediata y no para evitar el riesgo de forma proactiva.

En la práctica, ¿cuándo las mineras implementan estos controles, lo hacen de forma preventiva o reactiva?
Lamentablemente, la mayoría recurre al compliance cuando la mina ya está funcionando o cuando la fiscalización es inminente. A menudo nos llaman tras un derrumbe, el fallecimiento de un trabajador, problemas de ocupación de terrenos o denuncias ambientales de las comunidades. Es decir, se busca el compliance por necesidad inmediata y no para evitar el riesgo de forma proactiva.

Hace poco usted dijo que la Mina San José, en Chile, era un referente de lo que no se debe hacer en materia de compliance. ¿A qué se debe?
La Mina San José es el ejemplo de la ausencia de gobernanza y sostenibilidad. Fallaron la gerencia, el directorio y los mecanismos financieros, lo que llevó a un cierre precipitado que casi cuesta 33 vidas. Lo más grave es que faltó integrar el riesgo geomecánico en la estrategia de cumplimiento. Así pasa cuando a veces se ignoran los detalles técnicos u operativos, por eso el compliance sirve para asegurar que todo funcione correctamente: desde la maquinaria y el transporte hasta la geomecánica, que es con lo que se trabaja día a día.


Mina a tajo abierto en la sierra norteña de Perú

¿Cómo ve el tema del compliance en la pequeña y mediana minería?
También veo un gran interés, y hoy hay muchas mineras que quieren estar dentro de la ley. Para ello son vitales las capacitaciones en cuanto a todas las normas, incluso las internacionales, porque el compliance debe estar en toda la cadena y mantenerse activo. No es un manual para guardar en un cajón, debe ser parte del sistema vivo de la empresa.

De otro lado, ¿cómo se logra que el cumplimiento no se rompa en la cadena de proveedores?
El compliance debe incluir el transporte y a todos los proveedores. Como oficiales de cumplimiento, verificamos mensualmente que los proveedores cumplan con la norma y asesoramos a la empresa para que no acepte vínculos con entidades que no respeten los estándares internacionales. Es un enfoque estratégico que une la gobernanza, la sostenibilidad y el análisis de la criminalidad para proteger la integridad de la industria.

Así pasa cuando a veces se ignoran los detalles técnicos u operativos, por eso el compliance sirve para asegurar que todo funcione correctamente: desde la maquinaria y el transporte hasta la geomecánica, que es con lo que se trabaja día a día.

Por último, ¿qué perfil debe tener el oficial de cumplimiento y qué tan importante es su independencia?
En sectores de alto riesgo como la minería, contar con un Oficial de Cumplimiento Externo especializado fortalece la eficacia y credibilidad del sistema de compliance. Su independencia y experiencia certificada garantizan una supervisión objetiva, libre de conflictos de interés, permitiendo que el cumplimiento trascienda el enfoque regulatorio para convertirse en una función estratégica orientada a la gestión de riesgos, la trazabilidad, la integridad corporativa y la sostenibilidad del negocio.

La transición energética empieza en la industria: eficiencia, digitalización y competitividad para el nuevo desarrollo sostenible

Cuando se habla de transición energética, la conversación suele centrarse en grandes proyectos de generación renovable, parques solares, centrales eólicas o nuevas tecnologías para producir electricidad de manera más limpia. Sin embargo, existe un componente igual de importante que muchas veces recibe menos atención: la forma en que la energía es consumida dentro de las operaciones industriales.

Desde la experiencia de Roberto Amaya, Regional Sales Manager NEMA Motors de ABB Latinoamérica, la transformación de la matriz energética ha avanzado de manera sostenida durante los últimos años. No obstante, ese mismo ritmo de modernización aún no se refleja en gran parte del consumo industrial. El sector concentra cerca del 30% de la demanda final de electricidad del país y una proporción importante de sus procesos continúa operando con tecnologías de baja eficiencia energética.

Uno de los principales desafíos se encuentra en los motores eléctricos. Según estudios globales de ABB, más del 66% de la electricidad utilizada por la industria se destina a estos equipos. A nivel mundial, los motores consumen aproximadamente el 45% de toda la electricidad producida, convirtiéndose en uno de los puntos de mayor impacto para mejorar la eficiencia energética, reducir emisiones y fortalecer la competitividad empresarial.

De acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, cerca del 80% de los motores instalados en la industria peruana corresponden a categorías de eficiencia IE1 o IE2, consideradas las más bajas dentro de los estándares internacionales. Esta realidad genera consecuencias directas tanto en la rentabilidad de las empresas como en sus objetivos de sostenibilidad.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), la eficiencia energética es uno de los mecanismos más inmediatos y costo-efectivos para reducir emisiones y alcanzar los objetivos climáticos globales, consolidándose como un pilar clave en la transformación industrial. Por lo tanto, es urgente comprender el rol de las industrias en el reemplazo de motores ineficientes, pues el costo kilovatio hora está incrementándose aceleradamente. El reemplazo de cada motor ineficiente, entonces, trasladaría un ahorro energético de hasta 10% de acuerdo a la IEA mencionada previamente, y con variadores de velocidad hasta un 60%.

Un entorno cada vez más exigente
La necesidad de avanzar hacia operaciones más eficientes responde también a cambios estructurales que enfrenta la región. En palabras de Roberto Amaya, el crecimiento poblacional, la urbanización, la mayor demanda de recursos y la incorporación acelerada de tecnologías digitales están incrementando significativamente el consumo energético.

La transición energética no depende únicamente de cómo se genera la energía, sino también de cómo se consume dentro de cada operación industrial.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la población peruana pasará de 34.4 millones a 35.8 millones de habitantes hacia 2030, lo que implicará mayores requerimientos de energía, agua, alimentos e infraestructura. Paralelamente, tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT), la automatización avanzada y los centros de datos están generando nuevas demandas eléctricas y obligando a las industrias a evolucionar con mayor rapidez.

En este contexto, la eficiencia energética deja de ser una iniciativa complementaria para convertirse en una necesidad estratégica. Ya no se trata únicamente de reducir costos, sino de garantizar la sostenibilidad, resiliencia y competitividad de las operaciones frente a un entorno cada vez más desafiante.

El verdadero costo de la ineficiencia
Uno de los principales errores al momento de evaluar la renovación de motores industriales es concentrarse únicamente en el costo de adquisición, según afirma el experto Roberto Amaya.

La experiencia de ABB demuestra que aproximadamente el 97% del costo total de propiedad de un motor durante su vida útil corresponde al consumo de energía. En contraste, solo alrededor del 2% está asociado a la compra inicial del equipo y apenas un 1% al mantenimiento.

Esta realidad cambia por completo la ecuación de inversión. Un motor más eficiente puede representar un desembolso inicial ligeramente mayor, pero genera ahorros sustanciales durante años de operación. Más aún en un contexto donde el precio de la energía continúa registrando incrementos significativos para los sectores residencial e industrial en diversos países de América Latina.

Por esta razón, las regulaciones internacionales impulsadas por organismos como NEMA e IEC avanzan hacia estándares cada vez más exigentes, promoviendo tecnologías que van desde los niveles de eficiencia NEMA Premium 3, NEMA Premium 4, y NEMA Premium 5; y su equivalente en IEC: IE1 hasta IE5, e incluso IE6 en determinadas aplicaciones.

Tecnología para una industria más sostenible
Frente a estos desafíos, ABB viene impulsando una nueva generación de soluciones enfocadas en maximizar el rendimiento energético de las operaciones industriales.

La propuesta combina motores eléctricos de eficiencia NEMA Premium, motores de alta eficiencia hasta IE6, motores de reluctancia, motores de imanes permanentes, variadores de velocidad y plataformas digitales de monitoreo como ABB Ability™, capaces de supervisar en tiempo real el comportamiento de los equipos, anticipar fallas y optimizar el consumo energético.

La integración de estas tecnologías permite alcanzar importantes ahorros energéticos, incrementar la disponibilidad operativa de los activos y obtener retornos de inversión que, en algunos casos, pueden ser inferiores a 18 meses.

Para Roberto Amaya, sectores como minería, cemento, agua y tratamiento de aguas, agroindustria, alimentos y bebidas encuentran en estas soluciones una oportunidad concreta para reducir su huella de carbono, fortalecer su productividad y responder a los nuevos requerimientos de sostenibilidad que exigen los mercados globales.

La eficiencia energética ya no es una tendencia futura; es una decisión estratégica que definirá la competitividad y sostenibilidad de las industrias en América Latina.

La transición energética comienza donde se consume la energía
La transición energética no depende únicamente de cómo se genera la electricidad. Su éxito también está determinado por la eficiencia con la que esa energía es utilizada dentro de cada planta industrial.

Mientras las inversiones en energías renovables continúan expandiéndose, existe una oportunidad inmediata y altamente rentable en la modernización de los sistemas de motorización industrial.

Por ello, la verdadera transformación energética de la industria peruana y latinoamericana comienza en el piso de planta, donde cada motor, cada proceso y cada decisión tecnológica pueden marcar la diferencia entre una operación tradicional.

ABB lidera el cambio hacia motores más eficientes en Perú
Mauricio Rosales, IEC, NEMA & Large Motors Product Manager de ABB en Perú, se centra en un desafío estructural del país: cómo la industria puede volverse más eficiente en el uso de energía y agua en un contexto de creciente presión sobre los recursos.

En esa línea, ABB impulsa sus motores para bombeo VHS, diseñados para aplicaciones en pozos profundos y orientados a sectores estratégicos como agroindustria y minería, donde el abastecimiento hídrico se ha convertido en un factor crítico de productividad.

Rosales advierte que muchas decisiones industriales siguen enfocadas en el costo inicial de los equipos, cuando el verdadero impacto está en su operación de largo plazo. “El 97% del costo total de un motor corresponde al consumo de energía durante su vida útil”, señala, destacando la importancia de la modernización tecnológica.

En Perú, sectores como minería, agroindustria e industria papelera ya están migrando hacia motores IE3 e IE4, impulsados por metas de eficiencia y reducción de emisiones. Sin embargo, el especialista señala que la ausencia de una regulación sólida en eficiencia energética aún limita una adopción más acelerada.

Finalmente, enfatiza que la eficiencia no solo debe medirse en términos económicos, sino también ambientales, ya que la reducción de emisiones de CO2 es clave para enfrentar el cambio climático y asegurar la sostenibilidad industrial del país.

Metas Cálidda: 17,000 vehículos pesados a GNV al 2030 y más de 100,000 nuevas conexiones este año

La distribuidora de gas natural para Lima y el Callo espera superar las 11.000 unidades de transporte pesado operando con GNV este año

El mercado del gas natural vehicular (GNV) para transporte pesado continúa consolidándose en el Perú. María Angélica Román, directora comercial de Cálidda, la empresa distribuidora de gas natural para Lima y Callao, destacó que la compañía prevé cerrar este año con cerca de 11.000 vehículos pesados operando con gas natural, frente a las aproximadamente 10.300 unidades actualmente activas.

Mientras el mercado de vehículos livianos convertidos a gas natural muestra una etapa de madurez, especialmente entre los taxistas, la compañía identifica al transporte pesado como el principal driver del crecimiento futuro. La ejecutiva explicó que las perspectivas de crecimiento se mantienen sólidas y que hacia 2030 la meta es alcanzar alrededor de 17.000 vehículos pesados impulsados por GNV. El crecimiento, conjeturó, será gatillado principalmente por el segmento de transporte de carga y pasajeros.

“Vemos un mercado que viene creciendo de manera sostenible. Para este año esperamos estar muy cerca de las 11.000 unidades activas y, hacia 2030, estimamos llegar a unas 17.000”, señaló la ejecutiva. Según Román, el principal incentivo para que las empresas transportistas migren hacia el gas natural sigue siendo el ahorro operativo. De acuerdo con los cálculos de Cálidda, el uso de GNV permite reducir en aproximadamente 50% los costos de combustible frente al diésel, además de disminuir hasta en 30% las emisiones de dióxido de carbono y en más del 90% el material particulado. El uso del gas natural no solo es una decisión económica acertada, sino también una apuesta por la sostenibilidad ambiental.

“Está demostrado que una flota de alrededor de diez unidades pesadas convertidas a GNV puede generar ahorros cercanos a los US$100.000 al año. Ese ahorro incluso puede permitir al transportista adquirir un vehículo adicional”, indicó. Asimismo, en la actualidad los usuarios pueden encontrar vehículos pesados a gas natural en distintas marcas y para múltiples aplicaciones como: tractos, mixers, volquetes, camiones última milla, buses interprovinciales, transporte privado, minibuses, etc.

En el segmento residencial, Cálidda ya supera los dos millones de clientes conectados a la red de gas natural en Lima y Callao, y para este 2026, la compañía proyecta incorporar más de 100.000 nuevas conexiones residenciales, cerca de 3.000 clientes comerciales y aproximadamente 70 usuarios industriales.

La compañía también impulsa programas de incentivos como el Fraccionamiento GNV que, en alianza con el Consorcio Camisea, brinda un financiamiento 0% de intereses, de hasta $45 mil dólares por vehículo, para la adquisición de flota pesada a gas natural. Este incentivo se complementa con líneas de crédito directo de Cálidda, para apoyar a los usuarios que buscan renovar o ampliar sus flotas a GNV.

Por su parte, los usuarios de vehículos livianos ya conocen los beneficios económicos del GNV, que también ofrece ahorros de más del 60% en gasolina y del 30% frente al GLP. Sin embargo, enfatizó la necesidad de reforzar las prácticas de mantenimiento para garantizar el desempeño adecuado de las unidades convertidas. Los concesionarios, añadió la directora comercial de Cálidda, amplían la oferta de vehículos que incorporan sistemas de gas natural desde fábrica, con más de 70 modelos disponibles actualmente en el mercado peruano.

A juicio de María Angélica Román, uno de los principales retos para la masificación del GNV fuera de Lima es fortalecer la red de estaciones de abastecimiento en provincias. Actualmente existen más de 323 estaciones de GNV en el departamento de Lima y la Provincia Constitucional del Callao (296 conectadas a la red y 27 virtuales). Para este año, Cálidda espera que cuatro o cinco nuevas estaciones sean instaladas, mientras mantiene en evaluación cerca de 37 proyectos potenciales (Solicitudes de Factibilidad Presentadas y respondidas).

Cálidda no opera estaciones propias, sino que actúa como articulador entre operadores de estaciones de servicio, transportistas y otros actores del mercado. “Nuestro rol es conectar oferta y demanda. Trabajamos mediante alianzas estratégicas con operadores para ampliar la cobertura y dar tranquilidad a los transportistas”, explicó.

CLIENTES CONECTADOS
En el segmento residencial, Cálidda ya supera los dos millones de clientes conectados a la red de gas natural en Lima y Callao, y para este 2026, la compañía proyecta incorporar más de 100.000 nuevas conexiones residenciales, cerca de 3.000 clientes comerciales y aproximadamente 70 usuarios industriales. A mitad de año, la empresa reporta alrededor de 42.000 nuevas conexiones residenciales, cifra que supera el ritmo inicialmente presupuestado.

Actualmente, la penetración del servicio residencial alcanza más del 70% dentro de las zonas donde existe infraestructura disponible. La empresa estima que este indicador podría superar el 80% en los próximos años gracias al crecimiento de las redes y a la incorporación de usuarios que aún no se han conectado pese a contar con cobertura.

Hasta la fecha, la empresa ha registrado cerca de 2.500 hallazgos arqueológicos y más de 10.000 piezas recuperadas, las cuales son conservados de la mano con el Ministerio de Cultura.

La estrategia de masificación también contempla herramientas de financiamiento para los usuarios residenciales. Durante el primer año, los nuevos clientes pueden acceder a facilidades para adquirir gasodomésticos como cocinas, termas o secadoras. Posteriormente, quienes mantienen un buen historial de pagos pueden acceder a Crédito Cálidda, una línea que permite financiar diversos productos para el hogar e incluso gastos educativos.

Los beneficios del gas natural trascienden el ahorro económico, al contribuir también a mejorar la calidad de vida de las familias y reducir el impacto ambiental. En el corto y mediano plazo, la seguridad del suministro energético en Perú continuará dependiendo de los hidrocarburos, incluso mientras la transición hacia fuentes renovables avanza con rapidez.

Uno de los aspectos menos visibles de la expansión de redes de gas natural en Lima es la gestión de hallazgos arqueológicos. Román destacó que la compañía tiene una amplia experiencia en este ámbito y cuenta con equipos especializados de arqueólogos encargados de recuperar y preservar los vestigios encontrados durante las obras.

Hasta la fecha, la empresa ha registrado cerca de 2.500 hallazgos arqueológicos y más de 10.000 piezas recuperadas, las cuales son conservados de la mano con el Ministerio de Cultura.

La experiencia adquirida en este campo será particularmente relevante si la empresa asume nuevos procesos de expansión en otras regiones del país, donde las condiciones urbanas y patrimoniales presentan desafíos similares. Para Cálidda, el futuro de la masificación del gas natural dependerá de la coordinación entre empresas, autoridades y usuarios, manteniendo como eje central al consumidor final. “Cuando llega el gas natural, llega progreso: se reducen costos, se mejora la calidad de vida, se impulsa el crecimiento de los negocios y se generan beneficios ambientales”, concluyó Román.

• La compañía entregará sus camiones y perforadoras con capacidades autónomas para el desarrollo del esperado proyecto Tía María.
• La flota autónoma estará compuesta por 14 camiones 930E-5, 02 perforadoras eléctricas 320XPC y 02 camiones regadores HD1500.

Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú, empresa líder en equipos mineros, marcará un nuevo hito en su trayectoria, con el inicio de la entrega de su primera flota de equipos autónomos, destinada al proyecto cuprífero Tía María, de Southern Perú, ubicado en Arequipa.

Estos equipos incorporan tecnología de última generación, como el sistema FrontRunner, que les permite optimizar los estándares de eficiencia, productividad, seguridad y sostenibilidad en las operaciones mineras.

La flota autónoma estará conformada por 14 camiones 930E-5, 02 perforadoras eléctricas 320XPC y 02 camiones regadores HD-1500, equipos que actualmente operan en algunas de las minas más modernas del mundo. Asimismo, de acuerdo con el plan del proyecto, entre diciembre de este año y julio de 2027, Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú entregará al proyecto dos palas eléctricas de cable P&H 4100XPC-AC y un cargador híbrido WE-2350.

“La autonomía minera ya no es una proyección futura, sino una realidad que comienza a consolidarse en operaciones de gran escala en el Perú. La entrega de estos equipos para Tía María representa el ingreso de nuestro portafolio autónomo a una minería altamente exigente, que demanda tecnologías orientadas a fortalecer la seguridad, la productividad y la eficiencia operacional”, señaló Julio Molina, presidente ejecutivo de Komatsu-Mitsui.

Considerado uno de los proyectos mineros más relevantes del país, Tía María demandará una inversión estimada de US$ 1,802 millones y proyecta una producción anual de 120 mil toneladas de cobre.

Presencia global en autonomía minera
En abril de 2026, Komatsu anunció que alcanzó, a nivel global, los 1,000 camiones autónomos ultra class operando mediante su sistema FrontRunner, convirtiéndose así en el primer fabricante de equipos originales (OEM) en lograr este hito.

De esta manera, Komatsu reafirma su compromiso de generar valor para sus clientes mediante soluciones innovadoras que contribuyan a satisfacer la creciente demanda de minerales esenciales y a promover operaciones mineras más seguras.

METSO: REDEFINIENDO LA INNOVACIÓN Y LOS SERVICIOS DE CALIDAD EN LA INDUSTRIA MINERA

METSO: REDEFINIENDO LA INNOVACIÓN Y LOS SERVICIOS DE CALIDAD EN LA INDUSTRIA MINERA

Con un equipo de más de 4.500 expertos, en 2025 Metso logró una facturación de 1,1 billones de euros en Sudamérica

Con más de 4,500 expertos desplegados en toda Sudamérica, Metso continúa apostando por la región y este año espera alcanzar una facturación de 1.3 billones de euros en esta parte del mundo. ¿La clave? Equipos de alta tecnología y un modelo de servicios centrado en la eficiencia, optimización y disponibilidad.

Enfocada en las necesidades de sus clientes y en los desafíos del sector minero, la compañía se consolida como un socio estratégico orientado a construir relaciones de confianza, agregar valor y desarrollar soluciones que optimicen la rentabilidad de cada operación. Bajo este enfoque, su propuesta apunta a mitigar las incertidumbres operativas, acelerar los procesos de ramp-up y garantizar que los activos alcancen su máxima capacidad de manera predecible.

Con más de 4,500 expertos desplegados en toda Sudamérica, Metso continúa apostando por la región y este año espera alcanzar una facturación de 1.3 billones de euros en esta parte del mundo.

Con un equipo de más de 4.500 expertos, en 2025 Metso logró una facturación de 1,1 billones de euros en Sudamérica y ahora espera alcanzar los 1,3 billones al cierre de 2026.

En tanto, la división de servicios del área Andina (que abarca Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Guyana y Surinam) logró ventas por más de 200 millones de euros el año pasado. Por ello, en 2026 se ha planteado la meta de alcanzar los 253 millones de euros, una proyección respaldada por un primer trimestre que superó sus objetivos en un 25%, impulsado en gran medida por proyectos clave como Tía María, en donde Metso suministrará la tecnología para la parte húmeda en un contrato que ronda los 100 millones de dólares.

SERVICIOS DE CLASE MUNDIAL
Este desempeño responde principalmente a la maduración de los contratos de Servicios de Largo Plazo (LCS o Life Cycle Services), un modelo donde Metso se integra en las operaciones para asegurar la eficiencia y disponibilidad de sus equipos a través planes de mantenimiento y del suministro oportuno de componentes críticos. Al cierre del 2025, Metso contabilizó 600 contratos LCS activos a nivel mundial, de los cuales Sudamérica concentra cerca de 100.

En paralelo a este pilar, la firma introduce al mercado soluciones comerciales emergentes como el esquema «Asset as a Service». Una propuesta diseñada para optimizar la eficiencia de capital, permitiendo transformar el CapEx de los proyectos en OpEx mediante un formato tipo leasing donde Metso asume la ingeniería, construcción, operación y mantenimiento de la planta; una alternativa que ya cuenta con un primer contrato exitoso en Perú y que proyecta sumar al menos cinco contratos hacia el 2030.

Para dar soporte físico a este portafolio, Joe Pezo, VP de Ventas de Servicios del Área Andina, detalló que la compañía actualmente está invirtiendo 15 millones de dólares en la construcción de un nuevo Service Center en La Joya, Arequipa. “Esta instalación triplicará la capacidad de la sede actual de Río Seco e integrará naves de reparación especializada para equipos de gran envergadura (como sistemas HPGR, zarandas y tolvas mineras), laboratorios y una planta de bombas; infraestructura con la que proyectan alcanzar una facturación de 30 millones de euros anuales a mediano plazo”, resaltó Pezo.

Para lograrlo, Metso cuenta con un equipo técnico cuyo talento es altamente demandado en la región. Además, potencia constantemente las capacidades de su recurso humano, incorporando también a especialistas de las zonas donde opera, los mismos que por su expertise participan constantemente en las paradas de planta en donde participa la empresa.

INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA
Bajo una estrategia que busca maximizar el rendimiento, el tonelaje y la recuperación, Metso ha implementado una serie de herramientas y tecnologías para sus tareas de mantenimiento que se complementan con cámaras portátiles y algoritmos de análisis. Esto le permite auditar las paradas de planta, identificar tiempos muertos y rediseñar los procedimientos para reducir el tiempo de las intervenciones críticas al mínimo.

A nivel corporativo, Metso respalda esta evolución tecnológica destinando el 4% de su presupuesto anual a I+D, lo que se traduce en el lanzamiento o actualización de alrededor de 100 productos por año. «Lo que hacemos es la creación de nuevos productos de acuerdo con las necesidades de los clientes. Miramos cuáles son sus problemas y, en base a eso, desarrollamos un nuevo equipo o hacemos un upgrade de los existentes», explica Fernando Samanez, VP Minerals Sales South America de Metso.

Por ejemplo, bajo el sello Metso Plus, la firma diseña tecnologías tanto para proyectos greenfields como para optimizaciones de plantas maduras brownfields donde las mineras buscan elevar su producción y mejorar los ratios de recuperación de manera limpia y sostenible. Estas soluciones permiten garantizar como mínimo un 20% de ventaja en eficiencia energética, menor consumo de agua y reducción de la huella de carbono.

En un sector donde las contingencias operativas pueden costar millones, la confianza es un activo invaluable. Para Metso, la promesa es clara: ofrecer equipos y servicios que cumplan con lo que la marca promete. “No nos gusta sobreprometer ni sobredimensionar; vendemos lo que corresponde para que el cliente obtenga el resultado esperado», aseguró Samanez.

FOSPIBAY: 14 AÑOS FOMENTANDO EL DESARROLLO EN SECHURA

Fondo busca seguir impulsando proyectos en electrificación, educación, salud, saneamiento, infraestructura y fortalecimiento productivo, priorizando intervenciones que generen impacto territorial y sostenibilidad en el tiempo

El Fondo Social del Proyecto Integral Bayóvar (FOSPIBAY) cumple un rol de articulador entre actores públicos, privados y comunidad. Transforma los recursos provenientes de las regalías mineras en oportunidades; las inversiones responden a demandas reales para la provincia de Sechura, en la región Piura. Sus fines son diversos, desde fomentar el desarrollo de capacidades humanas y potenciar la provisión de servicios básicos, a reducir los niveles de desnutrición en la población infantil, elevar los estándares de calidad de la educación y la salud y aumentar los servicios de saneamiento. El Fondo ha sido el pilar de proyectos como una planta procesadora de miel, un proyecto de electrificación en Chusis, además de obras de saneamiento en Bellavista. El Fondo lo integran la Municipalidad Provincial de Sechura, la Comunidad Campesina San Martín de Sechura y Compañía Minera Miski Mayo. Segundo Eduardo Reusche Castillo es su gerente general y en este diálogo nos revela avances y proyectos del Fondo.

FOSPIBAY cumple un nuevo aniversario consolidándose como un actor importante en el desarrollo de Sechura. ¿Qué balance hace de estos años de trabajo y cuál considera que ha sido el principal aporte del fondo a la provincia?
El balance del trabajo realizado es positivo y, sobre todo, significativo para la provincia de Sechura. Durante estos años, FOSPIBAY ha logrado consolidarse como un ente articulador que transforma los recursos provenientes de las regalías mineras en oportunidades concretas para la población, priorizando proyectos de impacto social y territorial en base a nuestras prioridades y marco legal que nos regula. A la fecha se han ejecutado 276 millones de soles en 186 proyectos, entre obras culminadas y en ejecución.

El principal aporte ha sido contribuir al cierre de brechas históricas en servicios básicos, infraestructura, educación, electrificación y desarrollo productivo, especialmente en sectores que durante muchos años tuvieron acceso limitado a oportunidades de desarrollo. Por ejemplo el Programa “Iluminando Sechura” ha beneficiado 2.700 familias quienes cuentan con energía eléctrica en sus hogares y otras 7 mil familias pronto contarán con este servicio debido a los proyectos que venimos ejecutando, cuyo objetivo es cerrar la brecha de acceso a luz eléctrica en toda la provincia de Sechura. Más allá de ejecutar obras, el Fondo ha permitido fortalecer y generar capacidades, dinamizar la economía local y generar mejores condiciones de vida para miles de familias sechuranas.

A lo largo de este tiempo, ¿cómo han cambiado las necesidades de las comunidades y cómo ha evolucionado la estrategia de intervención de FOSPIBAY?
Las necesidades de las comunidades han evolucionado junto con el crecimiento del territorio. En una primera etapa, las prioridades estaban centradas en infraestructura básica y acceso a servicios esenciales; instituciones educativas, centros de salud y vías de acceso, hoy, además de ello, existe una demanda creciente por proyectos sostenibles, fortalecimiento productivo, educación de calidad y generación de empleo.

FOSPIBAY ha logrado consolidarse como un ente articulador que transforma los recursos provenientes de las regalías mineras en oportunidades concretas para la población, priorizando proyectos de impacto social y territorial en base a nuestras prioridades y marco legal que nos regula.

Frente a ello, FOSPIBAY ha evolucionado hacia una intervención más integral y sostenible, promoviendo proyectos que generen desarrollo a largo plazo, como el Proyecto “Sechura Mujer, ¡Emprendemos!”, que beneficiará a más de 838 mujeres en 39 asociaciones, un proyecto inclusivo que revalora el rol de mujer emprendedora, cuya duración de 2 años y permitirá mejorar la productividad, la economía familiar de todas las beneficiarias.

Actualmente trabajamos con una visión articulada, donde la infraestructura se complementa con desarrollo de capacidades como un eje articulador para la sostenibilidad.

¿Qué proyectos emblemáticos destacaría por el impacto generado en infraestructura, servicios básicos o calidad de vida de la población?
Existen diversos proyectos emblemáticos que reflejan el impacto del FOSPIBAY en Sechura. Que no solo son servicios básicos sino su actividad productiva. Destacaría las intervenciones en electrificación rural y urbana con el programa “Iluminando Sechura”, que han permitido llevar energía eléctrica a cientos de familias; los proyectos educativos como SEC YURAC, que beneficia a 118 Instituciones educativas en toda la provincia, mediante construcción, equipamiento y capacitación docente; así como obras vinculadas a agua, saneamiento y salud.

También son importantes las iniciativas de fortalecimiento productivo y articulación multisectorial, porque permiten que las inversiones tengan sostenibilidad y generen reactivación económica como los proyectos pesqueros-acuícolas que vienen beneficiado directamente a más de 1.300 pescadores que se han formalizado con sus permisos de pesca, así como 806 buzos artesanales con su patente, habilitación sanitaria de embarcaciones, monitoreos sanitarios y ambientales de la bahía, más de 104 OSPAS fortalecidas; entre otras intervenciones. Los proyectos que no solo mejoran infraestructura, sino que transforman la vida de las personas a través de sus beneficios y fortalecen el desarrollo territorial.

Uno de los grandes retos en las regiones es el cierre de brechas sociales. Desde su experiencia, ¿cuáles son hoy las principales necesidades pendientes en Sechura?
Aún existen importantes desafíos relacionados con acceso a agua y saneamiento, conectividad, electrificación en algunos sectores, infraestructura vial y fortalecimiento de capacidades productivas.

Uno de los principales retos es consolidar un desarrollo más equilibrado entre crecimiento económico y bienestar social. Sechura tiene un enorme potencial productivo, pero es necesario seguir fortaleciendo inversiones que permitan generar oportunidades sostenibles, especialmente para jóvenes, mujeres y poblaciones vulnerables sobre todo.

 

¿Cómo se desarrolla el trabajo articulado entre FOSPIBAY, las autoridades locales y las comunidades para priorizar y ejecutar proyectos?
El trabajo articulado es uno de los pilares fundamentales de FOSPIBAY. La priorización de proyectos se desarrolla mediante diálogo constructivo y permanente con autoridades locales, dirigentes y población, identificando las principales necesidades y alineando las intervenciones a las prioridades del territorio.

El fondo cumple un rol de articulador entre actores públicos, privados y comunidad, promoviendo consensos y asegurando que las inversiones respondan a demandas reales. Esta coordinación permite optimizar recursos, fortalecer la sostenibilidad de los proyectos y generar mayor impacto social. No reemplaza el rol del Estado sino como un modelo de gestión complementa ese rol con un esfuerzo articulador.

Es importante mencionar alianzas, entre estas con el Programa Mundial de Alimentos para la implementación del Programa “Compartiendo la Mesa” que articula y promueve sinergias entre productores que desarrollan agricultura familiar, sistema de compras locales, piloto de alimentación escolar y promover la disminución de la desnutrición y anemia.

En este rol articulado es relevante mencionar el rol propositivo de los miembros del directorio, tanto la Municipalidad Provincial de Sechura, la empresa mayor aportante Compañía Minera Miski Mayo S.R.L., el Ministerio de Energía y Minas y la Comunidad Campesina San Martín de Sechura.

En materia de desarrollo productivo, ¿qué iniciativas vienen impulsando para fortalecer la economía local y generar oportunidades sostenibles para la población?
Venimos impulsando iniciativas orientadas al fortalecimiento de capacidades productivas, articulación multisectorial y promoción de actividades económicas sostenibles, especialmente vinculadas a pesca, acuicultura, agricultura, apicultura, emprendimientos y generación de empleo y servicios.

Nuestro enfoque busca no solo ejecutar infraestructura, sino también contribuir a la reactivación económica local mediante proyectos que generen empleo, fortalezcan cadenas productivas y permitan a las familias mejorar sus ingresos de manera sostenible. Debido a nuestras intervenciones, 6 asociaciones (4 de miel de abeja y 2 de cultivos alternativos) han logrado acceder al programa Agroideas y ahora ya tienen sus proyectos en marcha y de manera sostenibles, además, otras 29 asociaciones se han fortalecido mejorando su producción y capacidad técnica para postular a programas que permitan desarrollar aún más sus planes de negocio. Asimismo, más de mil jóvenes se capacitan y certifican para mejorar la empleabilidad e incluso promover el autoempleo gracias al convenio que tenemos con el programa “Jóvenes Productivos” el cual ha sido reconocido, entre otras intervenciones como el proyecto “Sechura Mujer, Emprendemos”, que fortalece la igualdad de género e inclusión en el desarrollo productivo de nuestra provincia.

Además, promovemos espacios de articulación entre instituciones, sector privado y comunidad, porque entendemos que el desarrollo sostenible requiere trabajo conjunto y visión de largo plazo.

La transparencia y la adecuada gestión de recursos son fundamentales en este tipo de organizaciones. ¿Cómo trabaja FOSPIBAY para fortalecer la confianza y legitimidad de su gestión?
La transparencia es fundamental para fortalecer la confianza de la población y garantizar la sostenibilidad institucional. En FOSPIBAY trabajamos bajo criterios de responsabilidad, rendición de cuentas y cumplimiento normativo, promoviendo procesos técnicos y participativos. Además, todos los años nos sometemos a auditorías contable-financieras y de gestión, en las cuales logramos opinión favorable y positiva de manera consecutiva desde el año 2021 hasta el 2024 en los resultados de dichas auditorías, actualmente ya se está realizando el proceso de auditoría del año 2025.

Uno de los principales aprendizajes es que los recursos generan mayor impacto cuando existe articulación territorial, planificación y participación de la comunidad.

Asimismo, impulsamos una gestión basada en resultados e impacto social, donde cada proyecto busca responder a necesidades concretas de la población. La legitimidad se construye con obras, pero también con diálogo, transparencia y cercanía con las comunidades.

Desde su perspectiva, ¿qué aprendizajes deja la experiencia de FOSPIBAY para otros espacios de inversión social vinculados a actividades extractivas y energéticas?
Uno de los principales aprendizajes es que los recursos generan mayor impacto cuando existe articulación territorial, planificación y participación de la comunidad. La inversión social debe ir más allá de la obra física y orientarse a generar desarrollo sostenible y cierre de brechas reales.

También hemos aprendido que la sostenibilidad depende de la capacidad de construir alianzas y fortalecer capacidades locales. El desarrollo no se logra de manera aislada; requiere diálogo, corresponsabilidad y visión compartida entre todos los actores.

Pensando en los próximos años, ¿cuáles son las prioridades y metas que se ha trazado FOSPIBAY para seguir contribuyendo al desarrollo de Sechura?
Las prioridades están enfocadas en continuar reduciendo brechas en servicios básicos, fortalecer proyectos de impacto social y consolidar iniciativas orientadas al desarrollo económico sostenible.

Buscamos seguir impulsando proyectos en electrificación, educación, salud, saneamiento, infraestructura y fortalecimiento productivo, priorizando intervenciones que generen impacto territorial y sostenibilidad en el tiempo.

Asimismo, queremos fortalecer la articulación institucional y promover una gestión cada vez más alineada a criterios de sostenibilidad y desarrollo humano.

Finalmente, en el marco de este aniversario, ¿qué mensaje le gustaría compartir a las comunidades y aliados que han acompañado el trabajo del fondo durante todos estos años?
En este aniversario queremos expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento a las empresas aportantes (Compañía Minera Miski Mayo S.R.L. y Pacasmayo), a la comunidad sechurana, a la Municipalidad Provincial de Sechura, autoridades locales, instituciones y aliados estratégicos que han acompañado este proceso de desarrollo.

Los avances alcanzados expresan el resultado del trabajo conjunto y del compromiso compartido por construir una Sechura con más oportunidades y menos brechas. Desde FOSPIBAY renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando con responsabilidad, transparencia y visión de futuro el manejo de fondos provenientes de las regalías mineras; impulsando proyectos que contribuyan al bienestar y desarrollo sostenible de nuestra población sechurana.

El Boom Histórico de Obras por Impuestos

El mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) ha tomado una relevancia importante en la ejecución de inversión pública, alcanzando cifras récord no solo en el 2025, pues todo apunta que en el 2026 las buenas noticias que dará la ejecución de este mecanismo serán superiores. De esta manera, las empresas se han convertido en excelentes aliados para la reducción de brechas de infraestructura en nuestro país.

Durante décadas, la burocracia estatal y la ineficiencia en la gestión pública han sido los principales cuellos de botella para el desarrollo de obras especialmente de infraestructura. Hospitales a medio construir, colegios con estructuras colapsadas y carreteras que se quedan en el papel formaban parte del paisaje habitual. Sin embargo, una herramienta legal creada en el país hace casi dos décadas está cambiando radicalmente estas reglas de juego: el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI).

Este instrumento —que permite a las empresas privadas diseñar, financiar y ejecutar proyectos de infraestructura pública a cuenta de su Impuesto a la Renta de tercera categoría— no solo vive su mayor época dorada en territorio nacional, sino que se ha convertido en una «patente» de política pública que el Perú exporta con éxito hacia el resto de América Latina.

El sector minero ha puesto énfasis en este mecanismo para impulsar obras de infraestructura en sus zonas de influencia sobre todo aprovechando la capacidad que brinda el mecanismo en fluidez, relativa rapidez, transparencia y enfocarse en obras que realmente necesita la comunidad.

De hecho, según Proinversión, este sector es uno de los más dinámicos en utilizar el mecanismo, teniendo en cuenta que entre el 2009 y 2026 se han adjudicado y ejecutado 211 proyectos de inversión mediante OxI de las 1,124 obras registradas en este período en todo el país. Sin embargo, no es una empresa minera la que lidera el ranking de ejecución, pues el podio se mantiene en el sector financiero en manos del BCP. Empero, la mayor obra construida a través del mecanismo de OxI es hasta el momento el Puente Chilina de Arequipa, donde se invirtieron S/ 260 millones, siendo impulsadas por Southern Perú Copper Corporation y Sociedad Minera Cerro Verde.

Igualmente, se espera que sea el Hospital Victor Rámos Guardia en Ancash la obra más contundente en montos que se haya realizado bajo el mecanismo e OxI, pues se estima una inversión de S/ 1100 millones.

Cifras Récord
Lo que comenzó en 2009 como un experimento normativo tímido se ha consolidado hoy como un motor imparable de desarrollo. Al cierre del año 2025, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) reportó un hito histórico sin precedentes: se adjudicaron 501 proyectos por un monto total de S/ 5,180 millones, la cifra anual más alta desde la creación del mecanismo. Con ello, el acumulado histórico desde 2009 superaba ya la barrera de los S/ 16,900 millones.

Sin embargo, el arranque de 2026 ha pulverizado cualquier proyección previa. El incremento del tope de los Certificados de Inversión Pública Regional y Local (CIPRL) y la flexibilización de los reglamentos han generado una verdadera explosión inversionista. Hasta el primer trimestre de este año se registraba un récord histórico con S/2.129 millones adjudicados, a través de 121 intervenciones en todo el país, monto que quintuplica lo registrado en el mismo periodo de 2025 y marca un salto sin precedentes en la ejecución de inversión pública, reflejando un cambio real en la capacidad de respuesta estatal para cerrar brechas en infraestructura y servicios sociales.

El potencial a futuro sigue siendo gigantesco. Actualmente, ProInversión mantiene en vitrina una cartera activa de más de 700 intervenciones valorizadas en unos S/ 19,000 millones, concentradas principalmente en los sectores de Transportes (31%), Educación (21%) y Salud (16%), listos para recibir financiamiento privado.

 

Protagonistas del Cambio
Detrás de cada puente, red de agua o complejo educativo ejecutado bajo esta modalidad, hay un ecosistema corporativo que ha entendido que la sostenibilidad de sus negocios está ligada al bienestar de sus zonas de influencia. Sin embargo, si bien este mecanismo ha sido exitoso, hay oportunidades de mejora.

David Guerrero, supervisor senior de Gestión Social en Compañía Minera Antamina, señala que si bien el mecanismo viene funcionando, los gobiernos locales vienen experimentando dificultades para planificar sus proyectos, lo que se traduce en debilidad para estructurarlos bien. Además, no se prioriza de manera adecuada y se elaboran expedientes técnicos no muy bien formulados, lo que retrasa la ejecución.

Igualmente, otra preocupación es que si bien existen muchos proyectos, estos se encuentran muy atomizados y no tienen un impacto real en la reducción de brechas de infraestructura, lo que debería ser una de las preocupaciones principales del mecanismo.

Enrique Aguilar, gerente de Planeamiento Social en Sociedad Minera Cerro Verde, sostiene que aún existe una baja priorización de proyectos de gran envergadura o impacto. “En algunos casos nos piden intervenir en proyectos que van desde miradores turísticos a la compra de maquinaria, de todo tipo”, indica.

En una presentación, realizada para el Instituto de Ingenieros de Minas, explicó que existen aún oportunidades para lograr por ejemplo que reducir la burocracia en entidades estatales en permisos que estén alrededor de los proyectos, promover incentivos regulatorios positivos, ampliar el número de empresas constructoras con experiencia en el mecanismo.

En realidad, el mecanismo ha tenido recientemente un upgrade para ampliar su uso con el nuevo reglamento de la Ley N° 29230, Ley de Obras por Impuestos (OxI), con la que se introdujeron mejoras orientadas a acelerar la ejecución de infraestructura y servicios públicos que impactan directamente en la calidad de vida de la población.

Una de las principales innovaciones es que proyectos de gran envergadura, alta complejidad técnica o carácter urgente, se podrán diseñar y ejecutar en paralelo, siempre que se demuestre una ventaja competitiva frente a la metodología secuencial, utilizando la metodología BIM, la cual permite optimizar la planificación, coordinación y control técnico de las obras.

El reglamento incorpora la categoría normativa de “intervenciones”, que agrupa todo aquello que puede ejecutarse mediante el mecanismo: proyectos de inversión, Inversiones de Optimización; Ampliación Marginal, Rehabilitación y Reposición (IOARR); IOARR de emergencia; actividades de operación y mantenimiento; servicios; así como iniciativas de construcción de viviendas rurales.

Pero aún hay más, otro cambio relevante es la incorporación de la modalidad de Servicios por Impuestos, aplicable en sectores como salud, educación y saneamiento. Esta herramienta permitirá financiar servicios públicos con resultados concretos y medibles, en zonas rurales, de emergencia o de frontera con una provisión más ágil de servicios públicos.

En realidad el mecanismo viene funcionando bien y se espera que con las mejoras esto se impulse a un horizonte nunca previsto. Enrique Aguilar sostiene un sí rotundo al hecho de que este es una excelente fórmula para contribuir al sector público con la reducción de brechas.

“Lo que más hay en el país son necesidades. Y este es un espacio genial para que la empresa privada ponga toda su capacidad, su know how, su voluntad para contribuir a que el Perú tenga una mejor infraestructura pública”, sostiene.

Obras por Impuestos ha demostrado que cuando las reglas del juego son transparentes y los incentivos están bien alineados, el sector privado puede ser un gestor público mucho más veloz y eficiente que el aparato estatal tradicional. En un contexto donde la ciudadanía exige con urgencia servicios básicos de calidad, la consolidación y descentralización de este mecanismo no es solo una alternativa financiera viable; es, por encima de todo, una herramienta de paz social y competitividad para el país.

Un producto de exportación
La eficiencia de Obras por Impuestos para sortear la tramitología estatal y mitigar los riesgos de corrupción —gracias a la supervisión concurrente y al interés del privado por cuidar su reputación— captó rápidamente la atención internacional. El Perú dejó de ser un simple receptor de recetas multilaterales para convertirse en el diseñador de un modelo exitoso.

El principal caso de éxito en la traslación de esta experiencia es Colombia. En 2017, inspirándose directamente en la Ley N° 29230 del Perú, el gobierno colombiano implementó el programa «Obras por Impuestos» enfocado inicialmente en las zonas más afectadas por el conflicto armado (ZOMAC). La transferencia de conocimiento técnico por parte de ProInversión y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) peruano facilitó que las autoridades colombianas adaptaran el uso de certificados tributarios para que las empresas financien servicios públicos, educación y conectividad vial en áreas vulnerables.

Del mismo modo, otros países de la región como Ecuador, Paraguay y diversas delegaciones de Centroamérica han sostenido mesas técnicas de trabajo y misiones de intercambio con ProInversión. Buscan replicar el andamiaje legal de los certificados de inversión (CIPRL/CIPGN) para atraer el capital privado hacia la obra pública sin elevar la deuda soberana.

“OxI permite que el dinero que proviene de los impuestos se convierta más rápido en bienestar”

Denisse Miralles es una incansable promotora del mecanismo de Obras por Impuestos. Desde su oficina de PROINVERSIÓN, pasando por cargos recientes como expresidenta del Consejo de Ministros y exministra de Economía y Finanzas, la funcionaria de carrera impulsa este modo de financiamiento de obras como uno de los instrumentos principales para reducir las enormes brechas de infraestructura que tiene el país, y qué mejor que hacerlo del brazo de la inversión privada.

¿Cómo funciona el mecanismo de Obras por Impuestos y cómo está permitiendo cerrar la amplia brecha de infraestructura que tiene el país?
Obras por Impuestos (OxI) permite que el dinero que proviene de los impuestos se convierta más rápido en bienestar. Normalmente, la empresa privada paga su impuesto, que lo recauda Sunat y va al tesoro público. Luego, de acuerdo con la Ley de Presupuesto, se asignan, ya sean a ministerios, gobiernos regionales o gobiernos locales. Estas entidades programan ese presupuesto, contratan y terminan ejecutando las obras. Sin embargo, OxI reduce ese ciclo y lo simplifica; directamente la empresa privada ejecuta y entrega colegios, hospitales, equipamiento, todo lo que se haya priorizado, y, de esa manera, hacemos que el dinero que pagan como impuesto las empresas se transforme más rápido en bienestar para los peruanos.

¿Diría usted que OxI es un mecanismo mucho más eficiente y rápido que otros como las Asociaciones Público-Privadas (APPs) para el desarrollo de infraestructura pública?
Yo creo que ambas modalidades tienen dos motivaciones distintas. No son comparables, porque en el caso de las APPs son proyectos de largo plazo que no solo involucran la construcción de una obra, sino la operación y mantenimiento, aunque también ya se puede hacer por OxI operación y mantenimiento, pero por un período corto de cinco años. Además, en OxI tenemos todos los documentos estandarizados; es más fácil aplicar la normativa. Entonces, no compite con una APP, pero sí podría complementarla. De repente, puedo construir un hospital e incluir en el proceso de selección la construcción y la operación y mantenimiento por cinco años, mientras estructuro una APP por 30 años.

OxI no compite con una APP, pero sí podrían complementarlas.

¿Cuál puede ser la ventaja frente a otras modalidades de ejecución de inversiones del Estado?
Hay diferentes modalidades de inversión del Estado. Algunas de ellas están contempladas en la ley de contrataciones: administración directa, contrata, etc., las que muestran complicaciones tanto en el proceso de selección como en la ejecución, porque a veces quedan desiertos o se dilatan, porque el que quedó segundo en una licitación reclama; también en la ejecución, si el contratista falla, se genera una desavenencia con la entidad, y mientras se resuelve ese reclamo, la entidad pública no puede avanzar el proyecto o tiene una obra paralizada. En OxI no se dan estas paralizaciones de obra porque el riesgo de construcción lo asume el privado, y el más interesado en terminarla y hacerlo bien es la empresa privada. Una vez adjudicada la OxI, se financia con recursos de la empresa privada y solo es recepcionada si cumple con los entregables en el tiempo establecido. Entonces, hay un doble incentivo: el de hacerlo más rápido, para que pueda recuperar la inversión, y el de hacerlo bien.

En un estudio realizado en 2023, se demostró que el 74% de los proyectos Oxi se ejecutaron dentro del plazo o en menor tiempo del previsto en el expediente, mientras que en contratación pública tradicional solo fue 62%. Respecto al monto, los proyectos OxI han presentado un incremento promedio de 4.5%, mientras que en contratación tradicional han variado en más de 10%.

¿Qué proyectos se están financiando a través de OxI o en qué sectores se concentra más la inversión?
En primer puesto, están las intervenciones de Transporte y Educación que las entidades públicas han priorizado mayoritariamente. Sin embargo, tenemos también una participación bastante amplia del sector salud, del sector saneamiento y también de seguridad ciudadana, que, como sabes, es un flagelo no solo en Lima, sino a nivel nacional. Pero cuando uno habla de inversión, no solamente se refiere a la construcción de una infraestructura. Una inversión puede ser, por ejemplo, un servicio de mejora en la nutrición, que tiene muy poco componente de fierro y cemento, pero es algo que se puede hacer mediante OxI.

 

Claro, porque en estos 18 años de funcionamiento del mecanismo se han introducido cambios.
Así es, cada vez se ha ampliado más el tipo de intervenciones que se pueden financiar con el mecanismo. Antes eran solo proyectos de inversión. Ahora tenemos algo que se llama las IOARR (Inversiones de Optimización, Ampliación Marginal, Reposición y Rehabilitación), que son intervenciones rápidas de puesta a punto de infraestructura ya existente. Por ejemplo, un colegio que tiene todas las ventanas rotas o el mobiliario deteriorado se puede reparar mediante OxI, porque son inversiones que no necesitan un perfil, sino una intervención mucho más rápida.

¿Esta ampliación qué otros alcances tiene?
Hoy tenemos proyectos de inversión, IOARR, tenemos también operación y mantenimiento, por ejemplo, de carreteras, y recientemente se han incluido algunas opciones relacionadas, por ejemplo, con servicios por impuestos en salud, educación y saneamiento, también vivienda rural, que es algo que está priorizado para hacerse por OxI, y algo muy importante, son los planes de desarrollo urbano, intervenciones de planificación, que son bastante importantes considerando que muchas veces en nuestras ciudades no crecemos ordenadamente.

Tenemos una brecha bastante alta respecto a los grandes contribuyentes que pueden participar en OxI. En el país hay casi 5000 grandes contribuyentes, y tenemos solamente participando en OxI a menos de 500 empresas.

¿Hay un límite para poder invertir en OxI?
Los gobiernos regionales, gobiernos locales y las universidades públicas, cuentan con un tope asignado por el Ministerio de Economía y Finanzas para financiar Obras por Impuestos, ese tope es publicado una vez al año. Entonces, si soy un gobierno local que tiene como límite, digamos, 10 millones de soles, yo no puedo hacer un proyecto de 11 millones. Por el lado de la empresa privada no hay límite; si la empresa privada acomete un proyecto de 10 millones, pero solo paga 1 millón de soles de impuestos, sí podría financiar el proyecto aliándose con otras empresas en un consorcio, por ejemplo. Al financiar va a recibir un certificado por el valor de lo invertido y este certificado puede guardarlo para el siguiente año o venderlo a otra empresa, recuperando así la liquidez.

¿En cuanto a los proyectos hay límites?
El tipo de proyecto tampoco tiene un límite. Hay proyectos muy pequeñitos de 160,000 soles, y hay proyectos muy grandes. El más grande en la fecha es uno adjudicado por el Gobierno Regional de Ancash de 1,100 millones de soles.

En cuanto a servicios, ¿en qué se puede intervenir?
Son servicios que estén autorizados. Hemos anunciado hace poco que tanto el Ministerio de Educación como el Ministerio de Salud han publicado los lineamientos autorizando qué servicios por impuestos se pueden hacer en esos sectores. Estamos esperando que el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento también lo haga. También se financiará vivienda rural y planes de desarrollo urbano.

¿Qué tan rápido se ejecuta una obra bajo el mecanismo de OxI frente a un esquema convencional del Estado?
Mira, hay dos espacios en los que hay una mejor performance. El primero es el proceso de selección. En la ley de contrataciones, donde los procesos de selección dependen de la magnitud de la contratación, las que son más grandes suelen ser más engorrosas y demoran mucho, entre otras cosas por las apelaciones. Mientras que en el caso de OxI el proceso de selección dura poco más de 20 días hábiles, así sea un proyecto de un millón o de mil millones.

La ejecución también es más rápida. De acuerdo con un estudio encargado por PROINVERSIÓN, los proyectos ejecutados mediante OxI presentan mayor eficiencia en plazos y costos frente a las obras públicas tradicionales. Según el análisis, el 74% de los proyectos bajo este mecanismo se culminó dentro del plazo previsto o en menor tiempo, frente al 63% registrado en la contratación pública tradicional.

El mecanismo, porque le permite al sector público generar bienestar lo antes posible con la colaboración de la empresa privada, es una alianza por el desarrollo.

¿Cuál es el principal cuello de botella que todavía limita una mayor expansión del mecanismo?
Yo creo que el mecanismo de OxI, a pesar de que ya tiene 18 años de funcionamiento, no es muy conocido en comparación con las modalidades tradicionales. En ProInversión, cada 4 años iniciamos una campaña bastante exhaustiva para difundir no solo la norma, sino los procedimientos, y acercarnos a las autoridades para que usen este mecanismo. Ahora, que se van a cambiar a gobernadores y alcaldes, vamos a desplegar a nivel nacional la difusión para poner en la agenda de los políticos la necesidad de usar OxI.

Si bien algunas autoridades políticas no lo entienden, ¿qué hay de las empresas?
Si bien estos últimos 2 años hemos tenido récord de cantidad de empresas que se han sumado a financiar OxI, tenemos una brecha bastante alta respecto, por ejemplo, a los grandes contribuyentes que pueden participar en OxI. En el país hay casi 5000 grandes contribuyentes, y tenemos solamente participando en OxI a menos de 500 empresas. Entonces, es grande el espacio de crecimiento.

 

¿A qué sector pertenecen las empresas que más participan en OxI?
El 25% de las empresas que financian OxI son mineras. De ahí viene el sector financiero, el sector construcción, el sector comunicaciones y, por ejemplo, hay un par de empresas del sector energía que han entrado, pero son muy pocas.

¿Cuánto ha contribuido a cerrar brechas en infraestructura en las regiones del país en los últimos años?
En toda la existencia de OxI se han financiado S/ 20 000 millones, de los cuales el 84% son recursos de gobierno regionales y locales. Ese dato es clave porque moviliza los recursos que tienen los niveles de gobierno regional y local. O sea, sí, estamos haciendo que se gasten eficientemente esos recursos.

¿Qué evidencias tienen de que las obras por impuestos que ya han sido ejecutadas tienen, o mejor dicho, han contribuido o aportado a mejorar la calidad de vida o sostenibilidad de estas regiones o localidades?
La mejor evidencia creo que es que los proyectos que se hacen por OxI se terminan, se entregan y la población los tiene a disposición lo antes posible. De esos 20 000 millones prácticamente la mitad los hemos adjudicado en estos 2 últimos años, e incluyen infraestructura básica en los sectores de mayor impacto social.

¿Qué cambios normativos o mejoras urgentes necesita el mecanismo de OxI para atraer más inversión privada?
Mira, yo creo que hemos tenido el cambio más importante de obras por impuestos el 2025 y con el reglamento que se ha publicado en este año, donde ha sido importante la inclusión del pago del IGV. Eso ha hecho que muchas empresas que no pagan impuesto a la renta o pagan muy poco ahora sí tengan la posibilidad de usar su certificado. Un tema también importante es que la norma dispone de que si la entidad pública se demora en darte el certificado, tú puedes pedir directamente al Ministerio de Economía y Finanzas para que te lo entregue. Algo también bien potente es que permite el fast track. Si yo tengo un proyecto, puedo ir avanzando el expediente y a la par ir ejecutando. Si bien siempre hay espacios de mejora, no creo que sea un momento, digamos, indicado para hacerlo ahora.

Usted ha sido ministra de Economía y Finanzas y presidenta del Consejo de Ministros. Desde estos cargos, ¿cómo ha impulsado o fortalecido el mecanismo de OxI?
Antes de asumir este cargo, ya se estaba iniciando un trabajo conjunto con toda la comunidad de OxI para lograr mejoras. En el Congreso había, me parece que, hasta 4 proyectos de ley; estoy hablando de hace 3 a 4 años antes. Ya desde mi rol en el MEF lo que me tocó es trabajar el reglamento y tuve la oportunidad de, ya con el relacionamiento con las autoridades locales en el MEF, por ejemplo, fomentar que se use este mecanismo. Muchos de los gobernadores o los alcaldes iban a veces al ministerio solicitando recursos adicionales para financiar proyectos de obras con ley de contrataciones y veíamos que tenían suficientes montos para hacer OxI, por lo que les dábamos la asesoría técnica de Proinversión para que pudieran hacer uso de esos certificados.

¿Cuál sería su reflexión final?
Creo que es importante el mecanismo porque le permite al sector público generar bienestar lo antes posible, con la colaboración de la empresa privada, es una alianza por el desarrollo. El dinero de los impuestos tiene que servir para generar mayor desarrollo; hay que ver que se gasten en proyectos integrales, bien hechos, proyectos que mejoren los indicadores de vida de la población. Eso es lo que deberíamos promover. Y estamos convencidos de que OxI es una de las maneras más eficientes de ejecutar inversiones en el país.

EL MAYOR INCENTIVO, CONTRIBUIR CON EL BIENESTAR SOCIAL

¿Cuál es el incentivo para la empresa privada en participar en OxI? Porque podría pagar sus impuestos y no asumir el riesgo.
Cada sol que paga la empresa como impuesto no necesariamente llega a ser bienestar para los peruanos, porque, como es un ciclo bastante largo, puede haber ineficiencias o corrupción. En cambio, si yo soy una empresa privada y hago obras con impuestos, me aseguro de que el 100% del impuesto que pagué se transforme de una manera rápida. Además, una empresa que no promueve el desarrollo de su región está condenada a tener menores beneficios económicos, porque mientras más prospera la comunidad donde vendo mis productos, más oportunidades tengo como empresa de crecer. Esa es la visión de muchas empresas que están financiando obras por impuestos.

Ferreyros: 13 años apostando por el mecanismo de Obras por Impuestos

Desde hace 13 años, la empresa realiza Obras por Impuestos en el país, con una inversión comprometida de S/ 310 millones en 18 proyectos, 11 ya terminados y 7 en ejecución, explica Mariella Ferrero, subgerente de Responsabilidad Social de Ferreycorp

El esfuerzo de Ferreyros, empresa de Ferreycorp, ha sido materializado, en diversas regiones, en obras de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales; construcción, ampliación y modernización de colegios; mejora de pistas y veredas; así como infraestructura y equipamiento de salud, incluyendo la construcción de centros médicos, entre otras; impacta en la mejora de la calidad de vida de más de 260,000 personas.. “Esta experiencia constata el valor del mecanismo y nos impulsa a continuar trabajando en la identificación de nuevos proyectos para seguir ampliando nuestro aporte al desarrollo del Perú”, resume Mariella Ferrero, subgerente de Responsabilidad Social de Ferreycorp. Solo en 2025, la empresa sumó 4 nuevos proyectos al portafolio de obras.

¿Qué rol cumple el mecanismo de Obras por Impuestos dentro de la estrategia de sostenibilidad y desarrollo territorial de su compañía?
Desde hace más de 13 años, venimos desarrollando Obras por Impuestos (OxI) en distintas regiones del país, generando impacto positivo en la calidad de vida y en las oportunidades de desarrollo de miles de peruanos, a través del cierre de la brecha de infraestructura y la mejora de servicios básicos. Con este mecanismo, ponemos a disposición del país nuestras capacidades, experiencia y recursos, como corporación líder en bienes de capital, para contribuir a la ejecución eficiente de proyectos de impacto social, en línea con nuestro propósito “Juntos creamos desarrollo”.

La nueva institución educativa 40220 “Héroes del Cenepa” en Paucarpata (Arequipa) está por concluir, y aportará a la formación integral de 7,000 estudiantes de inicial, primaria y secundaria en un horizonte de diez años.

A la fecha, ¿cuál es el alcance de su participación en Obras por Impuestos?
A la fecha, la inversión comprometida en OxI de Ferreyros, empresa bandera de nuestra corporación, supera los S/ 310 millones en 18 proyectos a nivel nacional, 11 ya concluidos y 7 en ejecución. Este esfuerzo de largo aliento nos llena de optimismo, ya que nos permite contribuir a mejorar las condiciones de vida de más de 260,000 personas en regiones como Arequipa, Cusco, Ica, Junín, La Libertad, Pasco, Piura, Puno y Ucayali. Quisiera además destacar el valor de la colaboración en estas iniciativas: venimos desarrollando diversas obras en el país en consorcio con importantes empresas como Minsur, Cerro Verde, Minera Chinalco Perú, Volcan, Cementos Pacasmayo y Backus, amplificando el impacto de esta modalidad.

Estamos hablando de obras de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales; construcción, ampliación y modernización de colegios; mejora de pistas y veredas; así como infraestructura y equipamiento de salud, incluyendo la construcción de centros médicos, entre otras. Esta experiencia constata el valor del mecanismo y nos impulsa a continuar trabajando en la identificación de nuevos proyectos para seguir ampliando nuestro aporte al desarrollo del Perú.

¿Qué criterios utilizan para priorizar los proyectos que ejecutan bajo este mecanismo, en línea con su actividad?
Para lograr que nuestra inversión en OxI genere un alto impacto, priorizamos proyectos en sectores con brechas importantes por cerrar y zonas con alta necesidad social. Asimismo, nos aseguramos de que los proyectos donde participamos sean técnicamente viables y sostenibles a largo plazo. Al ser un mecanismo de colaboración con el sector público, la integridad, la voluntad política y el compromiso de la entidad pública con el desarrollo de sus comunidades es fundamental para el éxito de los proyectos.

 

¿Qué impactos concretos han generado estos proyectos en las comunidades o zonas de influencia?
En Ferreycorp, apostamos por OxI desde sus inicios, de manera ininterrumpida y apalancados en nuestra presencia nacional, generando mejoras concretas en la calidad de vida de miles de peruanos y peruanas en costa, sierra y selva, demostrando la fuerza del mecanismo para crear desarrollo.

Por ejemplo, en saneamiento, quisiera destacar la ampliación y modernización de servicios básicos de agua en zonas altoandinas y rurales, que no solo contribuye a aumentar el alcance y la continuidad del servicio, sino a reducir riesgos sanitarios y mejorar las condiciones de vida. Asimismo, con la construcción y modernización de infraestructura escolar, creamos mejores condiciones de aprendizaje, apalancando el motor de desarrollo que es la educación.

Buscando ampliar nuestro impacto positivo, hemos venido sumando obras en nuevos sectores. En 2025, concluimos nuestra primera OxI de infraestructura vial, impactando en la modernización urbana en Piura.

¿Podrían destacar un proyecto emblemático ejecutado mediante Obras por Impuestos y explicar su impacto?
Quisiera resaltar la construcción de la nueva institución educativa 40220 “Héroes del Cenepa” en Paucarpata (Arequipa) —que está por concluir—, y va a aportar a la formación integral de 7,000 estudiantes de inicial, primaria y secundaria en un horizonte de diez años. El proyecto de 7,500 m² comprende más de 30 aulas, cinco laboratorios, tres bibliotecas, salas especializadas, zonas deportivas y equipamiento tecnológico. A la vez, es la primera OxI en el Perú en recibir la certificación preliminar EDGE, promovida por la Corporación Financiera Internacional (IFC), por contar con un diseño que generará ahorros en energía y agua. Esta obra refleja nuestra visión de sostenibilidad e impacto a largo plazo.

Con este mecanismo, ponemos a disposición del país nuestras capacidades, experiencia y recursos, como corporación líder en bienes de capital.

¿Cuáles han sido los principales desafíos en la implementación de proyectos bajo este mecanismo y qué aprendizajes han obtenido?
La amplia experiencia en el desarrollo de OxI nos deja varias lecciones. En primer lugar, hay que tener presente que el compromiso, la voluntad y la comunicación de todas las partes es un factor clave para llevar adelante el proyecto. A lo largo de la ejecución, es fundamental la articulación para una buena gestión de los desafíos propios de cada obra, por lo que es de gran ayuda que la entidad pública cuente con unidad o un responsable dedicado a OxI.

En Ferreycorp, ha sido muy importante nuestra norma corporativa para el desarrollo de OxI, con lineamientos desde la identificación hasta la ejecución de proyectos, además establecer pilares para este esfuerzo, como el sentido de responsabilidad social; y articular la participación y saberes de las áreas de la corporación en los procesos.

¿Qué oportunidades y mejoras consideran necesarias para fortalecer el mecanismo de Obras por Impuestos en el Perú?
Desde nuestra experiencia en el sector industrial y como aliados estratégicos de la minería, consideramos que para potenciar aún más el impacto que OxI viene creando, necesitamos incentivar el liderazgo y un rol de promoción activa de las entidades públicas, que refleje el compromiso y la voluntad de impulsar el mecanismo; mejorar la gestión, agilizando los plazos y simplificando los procesos; más capacidad técnica en entidades públicas, fundamental para identificar, priorizar y gestionar proyectos; y transparencia y predictibilidad institucional y normativa, lo que da confianza y asegura que los recursos se canalicen a zonas con mayores necesidades.

En una frase, ¿cómo resumiría el impacto de las Obras por Impuestos en el desarrollo del Perú?
Las OxI reflejan el valor que puede generar la colaboración entre el sector público y privado, para incrementar y agilizar el desarrollo de proyectos donde más se necesita, cerrando brechas urgentes y generando un valor compartido que impulsa el desarrollo. Además de recursos, desde el sector privado aportamos experiencia en gestión de proyectos y eficiencia operativa; e impulsamos altos estándares en calidad, cumplimiento de plazos, seguridad y buen manejo de recursos, trabajando de la mano con el sector público. En Ferreycorp reafirmamos nuestro compromiso de seguir creando desarrollo con OxI a lo largo del país.

Yura impulsa proyectos de infraestructura clave en Arequipa por más de S/ 264 millones

Yura, con respecto al cuidado del medioambiente, se ha posicionado como la compañía pionera de la industria cementera peruana al incorporar la primera planta fotovoltaica de autoconsumo a sus operaciones. Con esta iniciativa contribuirá a reducir de manera significativa la intensidad de sus emisiones de CO2. Como compañía son actualmente la cementera con la menor huella de carbono del país. En febrero de este año, anunció la obtención de su primera Declaración Ambiental de Producto para su línea de cemento Yura MAX, un reconocimiento que valida científicamente su menor impacto ambiental y refuerza su posicionamiento como referente en construcción sostenible en el país y la región. Pero en el ámbito social y de infraestructura, los avances de la organización del Grupo Gloria son muchos gracias al mecanismo de Obras por Impuestos.

SEGURIDAD HÍDRICA A LARGO PLAZO
Proyecto: Represa Casa Blanca
En infraestructura hídrica, el proyecto de la Represa Casa Blanca, valorado en S/ 150 millones (con un aporte de S/ 50 millones de Yura), busca garantizar la seguridad hídrica de la región en contexto de cambio climático. La estructura proyectada es una Presa de Enrocado con Cara de Concreto (CFRD) de 73 metros de altura, una solución de ingeniería avanzada para zonas de alta sismicidad. Su capacidad de almacenamiento de 9 millones de metros cúbicos asegurará el riego de más de 3,000 hectáreas y el suministro de agua potable para la localidad de Yura por un horizonte de 25 años.

MODERNIZACIÓN DE LA GESTIÓN PÚBLICA
Proyecto: Palacio Municipal de Cayma
Con una inversión de S/ 38 millones ejecutada en su totalidad por Yura, el nuevo Palacio Municipal de Cayma se inauguró el 19 de mayo. La edificación de 7,300 m² y seis niveles está diseñada para optimizar la gestión pública, con capacidad para más de 1,000 personas y equipamiento tecnológico que incluye 257 computadoras y un sistema centralizado de videovigilancia. El proyecto representa un salto cualitativo en la infraestructura administrativa del distrito.

INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO
Proyectos: sede UNSA Majes y Colegio Arequipa
En el sector educativo, se completó recientemente la sede de la UNSA en Majes (aporte de Yura: S/ 8.2 millones), equipada con laboratorios especializados en Biotecnología, Suelos y Aguas para 870 estudiantes. Paralelamente, avanza la construcción del Colegio Arequipa (aporte de Yura: S/ 30.25 millones), cuyo diseño destaca por su enfoque bioclimático, una estrategia de construcción sostenible que reduce la dependencia energética mediante el uso de ventilación cruzada e iluminación natural.

Las Bambas fortalece el desarrollo de Apurímac con proyectos de Obras por Impuestos por US$ 74.5 millones

La empresa ejecuta proyectos de educación y conectividad que contribuyen al cierre de brechas en Apurímac

En Apurímac, el cierre de brechas requiere infraestructura, coordinación institucional y proyectos con impacto directo en la población. Bajo esa mirada, Minera Las Bambas viene impulsando un programa de Obras por Impuestos (OxI) orientado a fortalecer la conectividad vial, mejorar la infraestructura educativa y contribuir a la calidad del servicio educativo en Cotabambas.

Este conjunto de iniciativas alcanza una inversión de US$ 74.5 millones y se desarrolla en articulación con el Estado, mediante un mecanismo que permite acelerar la ejecución de proyectos públicos priorizados. Para Las Bambas, esta contribución forma parte de una visión de sostenibilidad que busca generar valor compartido en su zona de influencia, complementando el rol del Estado con inversión, capacidad de gestión y enfoque territorial.

Infraestructura para integrar territorios
Uno de los principales hitos de este esfuerzo es el Puente Kutuctay, obra ya ejecutada con una inversión de US$ 11.3 millones. Esta infraestructura fortalece la integración vial entre Apurímac y Cusco, facilita el tránsito de personas, bienes y servicios, y contribuye a dinamizar la actividad económica local.

Su impacto se refleja directamente en la vida cotidiana de las comunidades, al mejorar las condiciones de movilidad de familias, productores, estudiantes y comerciantes que dependen de vías seguras y eficientes para acceder a mercados, centros educativos, establecimientos de salud y otros servicios básicos.

Educación: infraestructura y calidad como prioridad
La educación es uno de los principales ejes de la inversión OxI de Las Bambas. De acuerdo con el Diagnóstico Regional de Infraestructura Educativa 2023, el 68% de colegios de la Cotabambas se encontraba en condición precaria y requería sustitución total, lo que evidencia la urgencia de acelerar inversiones en infraestructura escolar. En ese contexto, la compañía impulsa obras en los colegios CEMA Mara, Pumamarca, Erasmo Delgado, Asaccasi, Choquecca y el Colegio Progreso, este último bajo modalidad de Escuela Modular, que en conjunto representan una inversión de US$ 49.8 millones.

A estas obras se suman iniciativas orientadas a fortalecer la calidad educativa, valorizadas en US$ 13.4 millones, que complementan la inversión en infraestructura con acciones vinculadas al proceso formativo.

Mediante Obras por Impuestos, Las Bambas contribuye a transformar inversión privada en infraestructura pública para Apurímac. Con proyectos de conectividad y educación, la compañía reafirma su compromiso con un desarrollo territorial más articulado, sostenible y orientado al cierre de brechas.

CERRANDO BRECHAS DESDE LA LIBERTAD

Con una cartera de proyectos que supera los S/ 130 millones, Summa Gold Corporation viene utilizando el mecanismo de Obras por Impuestos para impulsar infraestructura vial, saneamiento, educación y conectividad en la provincia de Sánchez Carrión. Más allá de las cifras, el desafío es transformar la inversión en oportunidades reales para miles de familias.

En muchas localidades del interior del país, las brechas en infraestructura continúan limitando el acceso a servicios básicos y frenando las oportunidades de desarrollo. Frente a esta realidad, el mecanismo de Obras por Impuestos se ha convertido en una herramienta capaz de acelerar proyectos que durante años permanecieron postergados. Desde la región La Libertad, Summa Gold Corporation ha asumido un rol activo en este proceso, promoviendo iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de miles de personas mediante inversiones en agua y saneamiento, educación, conectividad e infraestructura vial. Responde Jaime Polar, gerente general de la compañía, sobre el impacto alcanzado, los desafíos del modelo y las oportunidades para seguir cerrando brechas en el país.

VISIÓN ESTRATÉGICA
Para nosotros en Summa Gold Corporation, el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) es una herramienta estratégica que nos permite transformar la inversión proveniente de la minería formal en infraestructura y servicios que impactan directamente en la calidad de vida de la población y de las comunidades donde tenemos presencia.

Sin embargo, en Summa Gold creemos que este impacto va mucho más allá de la ejecución de infraestructura. Este mecanismo también contribuye al cierre de brechas históricas en servicios esenciales como agua potable, saneamiento, educación y conectividad vial.

Por ello, en línea con nuestra estrategia de sostenibilidad, las Obras por Impuestos forman parte de una visión de desarrollo territorial basada en la articulación entre la empresa privada, el Estado y la población. Desde nuestra experiencia en la región La Libertad, hemos comprobado que este modelo permite priorizar necesidades reales y ejecutar proyectos con mayor eficiencia y rapidez, generando un impacto directo y sostenible en las comunidades.

CASO EMBLEMÁTICO
Uno de los proyectos más emblemáticos que hemos impulsado en Summa Gold Corporation es el mejoramiento y ampliación del sistema de agua potable y alcantarillado en Shiracmaca, desarrollado bajo el mecanismo de Obras por Impuestos.

La iniciativa contempló una inversión de S/ 35 millones y beneficiará directamente a más de 3 mil pobladores. El proyecto incluye redes de agua potable, alcantarillado sanitario y obras complementarias orientadas a mejorar las condiciones sanitarias y la calidad de vida de la población.

El impacto de esta intervención es especialmente relevante porque responde a una necesidad histórica de la comunidad y demuestra cómo el trabajo articulado entre empresa privada y Estado puede acelerar proyectos de alto impacto social.

IMPACTO GENERADO
Conectividad. Los proyectos que hemos ejecutado mediante Obras por Impuestos han generado mejoras concretas en conectividad, acceso a servicios básicos y desarrollo urbano en distintas localidades de la provincia de Sánchez Carrión.

Infraestructura vial. Hemos logrado mejorar la transitabilidad urbana y reducir riesgos para peatones y vehículos, especialmente durante temporadas de lluvia. Asimismo, hemos fortalecido la conexión entre caseríos y zonas urbanas, facilitando el acceso a servicios y actividades económicas.

Saneamiento. Proyectos como el de Shiracmaca permitirán que miles de familias accedan por primera vez a servicios adecuados de agua potable y alcantarillado, contribuyendo a mejorar las condiciones de salud pública.

Educación. Las nuevas infraestructuras escolares buscan brindar mejores condiciones para el aprendizaje y fortalecer las oportunidades de niños y jóvenes de la zona.

Economía local. Estas obras generan empleo temporal, impulsan la contratación de proveedores locales y fortalecen la articulación entre empresa privada, Estado y población.

RETOS Y APRENDIZAJES
Articulación. Uno de los principales desafíos que hemos identificado en la implementación de proyectos mediante Obras por Impuestos es lograr una adecuada articulación entre los distintos actores involucrados, considerando que cada iniciativa requiere coordinación permanente entre empresa privada, gobiernos locales, entidades regionales y población beneficiaria. A ello se suman los procesos técnicos, administrativos y de priorización necesarios para viabilizar este tipo de proyectos, especialmente en zonas donde existe una alta demanda de infraestructura y servicios básicos.

Diálogo. Desde nuestra experiencia, hemos aprendido que el diálogo temprano con autoridades y comunidades, así como la transparencia y la planificación conjunta, son claves para generar confianza y asegurar resultados sostenibles.

Necesidades históricas. Hemos comprobado que las Obras por Impuestos permiten acelerar inversiones prioritarias y atender necesidades históricas de manera más eficiente, siempre que exista una visión compartida de desarrollo territorial entre el sector público, privado y la población.

MIRADA A FUTURO
Desde nuestra experiencia en el sector minero, consideramos que el mecanismo de Obras por Impuestos tiene un enorme potencial para seguir acelerando el cierre de brechas de infraestructura y servicios básicos en el país, especialmente en regiones que requieren inversiones urgentes en agua, saneamiento, educación y conectividad.

En esa línea, creemos importante continuar fortaleciendo la articulación entre Estado, empresa privada y comunidades para priorizar proyectos que respondan a necesidades reales de la población y generen impactos sostenibles en el tiempo.

Asimismo, consideramos fundamental impulsar iniciativas que no solo permitan ejecutar infraestructura con mayor rapidez, sino que también aseguren su sostenibilidad, mantenimiento y funcionamiento a largo plazo. Para nosotros, el verdadero valor de una obra no está únicamente en su construcción, sino en su capacidad de seguir mejorando la calidad de vida de las familias durante muchos años.

Por ello, creemos que el mecanismo puede seguir evolucionando hacia proyectos integrales que generen desarrollo territorial duradero, fortalezcan servicios esenciales y contribuyan a crear mayores oportunidades para las comunidades.

CERRANDO BRECHAS, TRANSFORMANDO VIDAS

En una provincia donde las brechas históricas aún representan uno de los principales desafíos para el desarrollo, Hudbay ha encontrado en Obras por Impuestos una herramienta para acelerar soluciones concretas en salud, saneamiento, educación e infraestructura, acercando oportunidades a miles de familias y fortaleciendo la articulación entre empresa, Estado y comunidad.

A más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, el desarrollo no siempre avanza al mismo ritmo que las necesidades de la población. En Chumbivilcas, una de las provincias con mayores desafíos en acceso a servicios e infraestructura, Obras por Impuestos se ha convertido en un mecanismo capaz de traducir prioridades largamente postergadas en proyectos concretos. En este proceso, Hudbay ha asumido un rol que va más allá de la ejecución de obras: contribuir a construir capacidades, fortalecer la presencia del Estado y generar condiciones para un desarrollo territorial más sostenible. Desde iniciativas de telesalud que acercan atención médica especializada a comunidades alejadas hasta proyectos de saneamiento, infraestructura urbana y educación, la compañía viene impulsando intervenciones que hoy generan impactos tangibles para más de 100 mil personas en la provincia cusqueña. Las respuestas son de Aldo Trelles Enriquez, superintendente de Proyectos Sociales en Hudbay Perú.

OBRAS POR IMPUESTOS COMO HERRAMIENTA DE TRANSFORMACIÓN TERRITORIAL
¿Qué rol cumple el mecanismo de Obras por Impuestos dentro de la estrategia de Minera Hudbay?
El mecanismo de Obras por Impuestos cumple un rol estratégico dentro de la visión de sostenibilidad, desarrollo territorial y relacionamiento comunitario de Hudbay Perú, porque permite transformar el aporte de la empresa en infraestructura pública concreta, alineada con las prioridades del Estado y con las necesidades reales de las comunidades del entorno de la operación Constancia, ubicada a más de 4 mil metros de altitud, en la provincia de Chumbivilcas.

En ese sentido, la mejora de la calidad de vida de las familias de Chumbivilcas (a través de la ejecución de iniciativas en educación, salud, infraestructura), fortalece el enfoque de Hudbay para construir relaciones sólidas con las comunidades y los tres niveles de gobierno existentes (local, regional y central).

Desde la perspectiva de relacionamiento comunitario de Hudbay, el valor de OxI está en que permite pasar del diálogo con las comunidades a mostrarles resultados visibles: colegios, centros de salud, saneamiento, infraestructura urbana o servicios públicos que responden al cierre de brechas concretas de la región. Esto es especialmente relevante en un territorio donde el desarrollo de la operación minera depende también de relaciones de confianza, transparencia y corresponsabilidad, más aún cuando la empresa minera ha firmado un convenio marco con sus distintas autoridades.

¿Cuál es el alcance de la participación de Hudbay?
Hasta el momento hemos ejecutado 6 obras que se encuentran en funcionamiento a través de la modalidad de OxI.

Actualmente estamos ejecutando dos obras, una que permitirá el mejoramiento del servicio de defensa pública y acceso a la justicia en el distrito de Santo Tomás, en coordinación con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; y otra que permitirá mejorar la prestación de los servicios educativos de la institución educativa inicial N° 520 del distrito de Livitaca, en coordinación con la Municipalidad Distrital de Livitaca.

De manera adicional, venimos avanzando con 3 proyectos más, los cuales están en elaboración de los estudios definitivos o expedientes técnicos.

INVERSIONES QUE RESPONDEN A LAS NECESIDADES DEL TERRITORIO
Hudbay selecciona proyectos que responden a demandas reales dentro del territorio en el que opera, considerando, por ejemplo, que puedan articularse con los planes territoriales de nuestras áreas de interés. Entre los principales criterios que utilizamos en Hudbay para priorizar proyectos de OxI, podemos mencionar los siguientes:

Impacto Social medible. Hudbay prioriza proyectos cuya contribución al bienestar de la población pueda demostrarse con indicadores claros, verificables, trazables en el tiempo y que contribuyan a la competitividad del territorio, lo que implica evaluar: reducción de brechas en infraestructura y servicios, principalmente en las dimensiones: salud, educación, agua y saneamiento, conectividad y desarrollo económico, beneficios directos para las comunidades del área de influencia y viabilidad social y territorial: aceptación de los interesados y bajo nivel de conflictividad.

Alineado al SIG (Sistema Integrado de Gestión de Hudbay). Todo proyecto propuesto debe integrarse coherentemente con los estándares internos de Hudbay, garantizando una gestión responsable, transparente y alineada con los lineamientos corporativos.

Componente anticorrupción (FCPA y estándares corporativos). Hudbay aplica criterios reforzados de integridad y transparencia, asegurando que cada proyecto. Ejecuta obras bajo estándares anticorrupción internacionales, incluyendo los principios del FCPA (Foreign Corrupt Practices Act), que implica que empresas y personas estadounidenses (y también extranjeras) se abstengan de sobornar a funcionarios estatales para obtener ventajas comerciales. Evite cualquier riesgo de conflicto de interés, pagos indebidos, o prácticas que afecten la transparencia del proceso OxI. Incorpore trazabilidad documental y financiera en cada etapa, garantizando auditoría permanente y cumplimiento corporativo. Asegure que los socios estratégicos, contratistas y consultores cumplan con requisitos de debida diligencia, ética empresarial y políticas anticorrupción.

Viabilidad con el Estado. Un proyecto solo se incorpora a la cartera si cuenta con las condiciones técnicas, legales y presupuestarias que garanticen su ejecución y reembolso, conforme a la Ley 29230 y su reglamento, esto incluye: la entidad pública acredita que puede asumir la operación y mantenimiento después de la entrega; la viabilidad técnica y económica dentro del invierte.pe; adecuada consistencia de presupuestos, entre otros.

 

PROYECTO EMBLEMÁTICO
El “Primer proyecto de telesalud y Sistema de Atención Médica de Urgencias y Emergencias (SAMUE) en Chumbivilcas: Innovación y tecnología para cuidar la salud familiar a más de 4 mil msnm” fue implementado por Minera Hudbay en la provincia de Chumbivilcas en 2022, teniendo como población objetivo más de 83 mil habitantes que antes no contaban con atención médica y debían viajar a otras regiones para conseguirla, lo que en muchos casos ponía en peligro sus vidas.

Este proyecto optimiza la capacidad operativa de las Redes Integradas de Atención Primaria de Salud (RIS), interconectando a la fecha a más de 35 establecimientos de salud que cuentan con equipamiento informático, software, ambulancias y camionetas. Su horizonte de vida se extiende hasta el año 2032. Para el desarrollo del proyecto se generaron alianzas con entidades del Estado como el Ministerio de Salud y el Gobierno Regional del Cusco.

Dado su gran impacto en la población de Chumbivilcas, el proyecto fue reconocido como un caso de éxito por ProInversión y otras entidades gubernamentales, destacando su innovación y su impacto social. Además, ha generado interés en otros países de la región, como modelo replicable de telesalud en zonas de difícil acceso.

Del mismo modo, IPAE Acción Empresarial premió a Hudbay por este proyecto, entregando la distinción durante la ceremonia del CADE 2024.

GENERAR CONFIANZA EN EL TERRITORIO
Consideramos que Obras por Impuestos sí se ha consolidado como una herramienta efectiva de articulación entre la empresa privada, el Estado y las comunidades, porque convierte una necesidad pública en un proyecto compartido y con roles muy claros: el Estado prioriza la inversión, la empresa aporta gestión y capacidad de ejecución, y la comunidad recibe infraestructura o servicios que impactan directamente en su calidad de vida. También es una herramienta valiosa porque fortalece la presencia del Estado en el territorio, ayudando a prevenir posibles conflictos sociales.

Asimismo, resaltamos como beneficio la transparencia en el gasto público, ya que a través de este mecanismo logramos que los impuestos generados por nuestras operaciones se ejecuten en la región donde operamos, aportando a la reducción de brechas de infraestructura.

En este punto, es importante recordar que un estudio hecho por Proinversión en 2024 indica que el 74% de los proyectos ejecutados mediante Obras por Impuestos se concluyó dentro de los plazos establecidos en los expedientes técnicos o en menor tiempo; mientras que en el caso de las obras públicas tradicionales el resultado fue de 63%.

Del mismo modo, el estudio concluye que el 43.7% de los proyectos de Obras por Impuestos han logrado un nivel de eficiencia alta, es decir, los costos de ejecución son menores o iguales a los costos estimados en los expedientes técnicos; mientras que, en el caso de los proyectos de contratación pública tradicional, el porcentaje es del 32%.

Sin embargo, el verdadero valor de las OxI no está solo en ejecutar obras, sino en generar confianza, coordinación y corresponsabilidad. Cuando el mecanismo se gestiona bien, ayuda a alinear expectativas entre autoridades, empresas y ciudadanía; mejora la trazabilidad de los proyectos; y permite que las comunidades vean resultados concretos en sectores clave como educación, salud, transporte, seguridad, saneamiento o infraestructura local.

Pero para ello se requiere una buena identificación de necesidades, expedientes técnicos sólidos, comunicación permanente con la población y claridad de roles entre todos los actores.

RETOS Y APRENDIZAJES
Respuesta: Consideramos que el mecanismo ha presentado cambios positivos en los últimos años ya que nos han permitido generar un mayor dinamismo en la ejecución de proyectos de Obras por Impuestos.

Institucional. Sin embargo, creemos que uno de los mayores desafíos ahora es que la intervención que realiza ProInversión y el MEF pueda incrementarse a nivel de seguimiento, asistencia técnica e interpretación del marco normativo (consultas y otras). Esto permitirá que las entidades públicas cuenten con el soporte adecuado para brindar una respuesta oportuna, así como para evaluar de mejor manera los informes correspondientes dentro de los plazos establecidos.

Expedientes. Asimismo, hemos encontrado desafíos vinculados a la coordinación entre múltiples actores —empresa privada, entidad pública, supervisión, contratistas y comunidad—, así como a la calidad de los expedientes técnicos, la obtención de permisos, cambios en las prioridades institucionales (producto de los continuos cambios de gobierno), así como a la necesidad de alinear tiempos públicos con estándares de gestión privada. A ello se suma el reto, importantísimo, de asegurar que las obras respondan realmente a las necesidades del territorio y no solo a una cartera de proyectos disponible.

Gestión integral. Creemos que uno de los principales aprendizajes es que el éxito del mecanismo no depende únicamente del financiamiento, sino de una gestión integral del proyecto, lo que debe involucrar una planificación temprana, roles claramente definidos, seguimiento permanente, comunicación transparente con la población y una relación de confianza con las autoridades. Estos factores permiten incrementar el porcentaje de éxito de una obra y asegurar su trascendencia.

UNA HERRAMIENTA CON POTENCIAL PARA TRANSFORMAR EL PAÍS
Visión a futuro
Las Obras por Impuestos pueden consolidarse como una de las herramientas más efectivas para acelerar el cierre de brechas en el Perú, porque permiten convertir capacidad privada en infraestructura pública concreta, especialmente en regiones donde la ejecución tradicional suele enfrentar mayores demoras y cuestionamientos sobre el avance de su financiamiento.

El reto es enorme: el nuevo Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031 prioriza 72 proyectos por S/ 144,117 millones, orientados a mejorar la conectividad, competitividad y acceso a servicios públicos en todo el país. Sin embargo, el mecanismo ya ha demostrado escala e impacto. Desde su creación en 2009 hasta el cierre de 2025, Obras por Impuestos permitió adjudicar 1,105 intervenciones por S/ 16,969 millones, con participación de 393 empresas privadas. Solo en 2025 se alcanzó un récord histórico: 501 proyectos e intervenciones por S/ 5,180 millones, la cifra más alta desde la creación del mecanismo.

Además, su potencial territorial es claro: en 2025, los gobiernos regionales concentraron el 55% del monto adjudicado —unos S/ 2,845 millones— y los gobiernos locales el 35%, equivalente a S/ 1,788 millones. En ese sentido, Obras por Impuestos no solo puede financiar más obras, sino ayudar a ordenar prioridades, articular Estado-empresa-territorio y acelerar proyectos de alto impacto social, haciendo que la inversión llegue con mayor oportunidad a las zonas que más lo necesitan.

MEJORANDO LA CALIDAD DE VIDA EN LA LIBERTAD

Poderosa busca que cada proyecto responda a necesidades reales y cuente con sostenibilidad operativa en el tiempo, promoviendo una gestión articulada entre empresa privada, Estado y población beneficiaria

Compañía Minera Poderosa opera en la región La Libertad y su enfoque de inversión en el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) considera criterios técnicos, sociales y territoriales. Evalúa la sostenibilidad de los proyectos, su alineamiento con los planes de desarrollo concertado y su capacidad de generar beneficios de largo plazo para las familias.

En las zonas rurales, por ejemplo, los proyectos agrícolas y de riego tienen un impacto especialmente importante, ya que permiten mejorar la disponibilidad de agua, incrementar la productividad y fortalecer la seguridad económica de las familias. Para Poderosa, impulsar este tipo de infraestructura significa contribuir no solo al desarrollo productivo, sino también a la permanencia y sostenibilidad de las comunidades en su propio territorio. A continuación, María Isabel Accinelli, coordinadora de proyectos públicos de Compañía Minera Poderosa, explica los avances de la empresa en OxI.

MÁS QUE INFRAESTRUCTURA: UNA HERRAMIENTA PARA EL DESARROLLO TERRITORIAL
Desarrollo. Obras por Impuestos (OxI) cumple un rol estratégico dentro de la visión de sostenibilidad y desarrollo territorial de Minera Poderosa. A través de este mecanismo, buscamos transformar responsablemente los recursos que genera la actividad minera en infraestructura y servicios que brinden oportunidades reales de desarrollo y bienestar para las personas, contribuyendo al cierre de brechas históricas en las zonas rurales donde desarrollamos nuestras operaciones. OxI se ha convertido en una herramienta clave para impulsar un crecimiento más inclusivo, sostenible y humano en la provincia de Pataz y sus alrededores.

Confianza. OxI nos permite construir confianza, fortalecer la articulación con el Estado y trabajar de manera conjunta con las comunidades en proyectos que mejoren su calidad de vida de forma sostenible. Proyectos como el Puente Lavasén, el mejoramiento del sistema de agua y saneamiento en Tayabamba o la electrificación rural en Pías representan soluciones concretas que conectan territorios, acercan servicios esenciales y generan condiciones para el desarrollo económico local.

S/124 MILLONES PARA CERRAR BRECHAS EN LA LIBERTAD
Desde el año 2013, Compañía Minera Poderosa viene impulsando proyectos vinculados principalmente a educación, saneamiento, transporte y electrificación en la región La Libertad, especialmente en las provincias de Pataz y Sánchez Carrión.

A la fecha, la empresa registra 6 proyectos entregados y 3 en ejecución bajo la modalidad de OxI, con una inversión comprometida que supera los S/124 millones, beneficiando de manera directa e indirecta a más de 1.3 millones de personas.

Entre los proyectos más representativos destacan el Puente Lavasén, que fortalecerá la conectividad vial y reducirá significativamente los tiempos de traslado en la provincia de Pataz; la Institución Educativa Santo Tomás de Aquino en Vijus, que permitirá brindar mejores condiciones educativas para niños y jóvenes.

Cada intervención es evaluada no solo por su viabilidad técnica, sino también por su impacto social y territorial, priorizando proyectos que generen beneficios sostenibles para las comunidades y contribuyan al fortalecimiento de las capacidades productivas y económicas del territorio.

OBRAS QUE TRANSFORMAN VIDAS
Puente. En el caso del Puente Lavasén, por ejemplo, la obra permitirá reducir significativamente los tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial para miles de personas que transitan entre distintas localidades de Pataz y Bolívar. Esto facilitará el acceso a servicios de salud, educación y comercio, además de fortalecer el transporte de productos agrícolas y dinamizar la economía local.

Electrificación rural. El proyecto de electrificación rural en Pías permitió que familias que antes no contaban con energía eléctrica puedan acceder a mejores condiciones de vida, ampliando oportunidades educativas para niños y jóvenes y laborales para adultos. De igual manera, los proyectos de agua y saneamiento contribuyen directamente a mejorar las condiciones sanitarias y la salud de la población.

Riego tecnificado. En el ámbito agrícola, el proyecto de infraestructura riego tecnificado en Chuquitambo tiene un impacto especialmente relevante porque fortaleció la productividad, permite un mejor aprovechamiento del recurso hídrico y brindan mayor estabilidad económica a las familias dedicadas a la agricultura.

EL PROYECTO QUE CAMBIÓ UNA COMUNIDAD
Uno de los proyectos más emblemáticos para Poderosa fue la “Creación del servicio de energía eléctrica mediante red primaria y secundaria para los caseríos de Alacoto, Pamparacra y Pucuchuyo”, en el distrito de Pías, provincia de Pataz.

Si bien la inversión fue de S/1.4 millones, el impacto social generado fue profundamente transformador para las 135 conexiones realizadas, que representaron 526 habitantes. La llegada de energía eléctrica significó mucho más que acceso a un servicio básico; representa nuevas oportunidades para niños, jóvenes y adultos que durante años vivieron en condiciones de limitada conectividad y acceso a servicios.

Uno de los cambios más importantes se reflejó en la educación. Gracias a la electrificación, muchos estudiantes pudieron ampliar sus horarios de estudio y acceder a mejores condiciones para continuar su formación académica.

Este proyecto refleja que el verdadero valor de Obras por Impuestos no se mide por el tamaño de la inversión, sino por la capacidad de transformar vidas, conectar territorios y generar oportunidades sostenibles para las comunidades.

ACELERAR EL CIERRE DE BRECHAS
Retos. Uno de los principales desafíos es lograr una adecuada articulación entre los distintos actores involucrados: entidades públicas, empresa privada y comunidades. Muchas veces existen limitaciones técnicas o presupuestarias en los gobiernos locales, especialmente en zonas rurales donde las necesidades son amplias, pero los topes del Certificado Público Regional y Local (CIPRL) son reducidos. Asimismo, el proceso requiere una coordinación permanente y una alta capacidad técnica para asegurar que los proyectos avancen de manera eficiente desde la formulación hasta la recepción y liquidación final.

Aprendizajes. Desde nuestra experiencia, uno de los principales aprendizajes es que OxI no solo ejecuta infraestructura, sino que también fortalece capacidades institucionales y genera confianza entre los diferentes actores del territorio. Cuando existe una buena articulación entre la empresa privada, las autoridades y la población, los proyectos avanzan con mayor dinamismo y generan impactos más sostenibles.

UNA APUESTA POR EL FUTURO
El potencial del mecanismo de OxI para el Perú es enorme. Nuestro país aún mantiene importantes brechas en infraestructura y servicios básicos, especialmente en las zonas rurales; por ello, debe continuar consolidándose como una herramienta estratégica para acelerar el desarrollo territorial sostenible.

Creemos que este mecanismo permite complementar el trabajo del Estado, generando inversiones más ágiles y enfocadas en necesidades prioritarias para la población. Además, contribuye a fortalecer la confianza entre empresa privada, autoridades y comunidades, promoviendo una visión compartida de desarrollo.

En el caso de Poderosa, seguiremos apostando por proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas y fortalezcan las capacidades productivas del territorio, especialmente en sectores como educación, agua, saneamiento, conectividad e infraestructura agrícola.

Asimismo, consideramos que el reciente fortalecimiento normativo del mecanismo permitirá ampliar su alcance hacia nuevos sectores y generar un impacto todavía mayor en beneficio de las comunidades y del desarrollo económico regional.

Desburocratización: una apuesta por la competitividad

A la fecha, según la más reciente data oficial, se han culminado 497 intervenciones y restan 172. La mayoría de las intervenciones han sido en favor de propuestas presentadas por la Sociedad Nacional de Industrias (63), Confiep (51), Adex (53)

Hace casi un año, el el Minsiterio de Economía y Finanzas anunció que las medidas del ‘shock’ desregulatorio aportarían miles de millones de soles a la economía peruana en 2025, lo que representará un incremento de 1% sobre el producto bruto interno (PBI). Los avances se daban en los sectores de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. también en comercio y manufactura, y en los sectores de extracción de petróleo, gas y minerales. Desde el MEF, junto con Indecopi, identificaron más de 300 barreras burocráticas. Las medidas de eficiencia y control del gasto permitirán ahorrar más de S/ 1,200 millones al Estado.

El ‘shock’ desregulatorio” es un paquete de 669 intervenciones que considera acciones como la eliminación de barreras burocráticas, la ampliación del tope de emisión de certificados de Obras por Impuestos a S/ 46.000 millones y el impulso a un portafolio de Asociaciones Público Privadas y Proyectos en Activo por más de US$ 70.000 millones. A la fecha, según la más reciente data oficial, se han culminado 497 intervenciones y restan 172. La mayoría de las intervenciones han sido en favor de propuestas presentadas por la Sociedad Nacional de Industrias (63), Confiep (51), Adex (53).

Un gran grupo de medidas están destinadas principalmente a la eliminación de barreras burocráticas, mientras que un paquete menor, pero no menos importante, tiene como fin mejorar la promoción de inversiones, optimizar los procedimientos administrativos, fortalecer la institucionalidad, reforzar la fiscalización y actualizar los aspectos tributarios. En otras palabras, el ‘shock’ desregulatorio no tiene otro objetivo que poner el país a la par de la competencia mundial para no perder competitividad.

En minería e hidrocarburos se han destrabado proyectos de alto impacto como San Rafael, Retamas y Lote 95, con inversiones conjuntas superiores a US$ 200 millones. En energía y electricidad se aprobaron estudios e iniciaron operaciones en proyectos estratégicos como La Niña–Piura, Piura Nueva–Colán, Belaúnde Terry–Tarapoto y Puerto Maldonado–Iberia, que fortalecerán la capacidad eléctrica del norte, oriente y sur del país.

Directa o indirectamente, el ‘shock’ de desregulación ha tenido efectos positivos en instituciones como el Senace, que inició una estrategia para reducir los plazos de evaluación ambiental, desde el 2024, a través de la transformación digital, la articulación y la mejora continua del proceso de certificación ambiental, pero que recibido un nuevo impulso con los avances desburocratizadores. Entre 2024 y 2026, el plazo de aprobación del ITS del sector hidrocarburos se redujo en 46%; en los proyectos de infraestructura de residuos sólidos, 37%; en el sector minería, 31%; y en transportes, 18%. En tanto, la aprobación de solicitudes de clasificación registró una reducción de plazos de hasta 45% en Minería, 34% en Transportes y 33% en los proyectos de infraestructura de Residuos Sólidos. La entidad espera contribuir este año con la viabilización de más de US$ 20.000 millones en inversiones en el país, de las cuales más del 70% corresponde a proyectos mineros. El acompañamiento técnico previo implementado por la entidad está permitiendo que algunos expedientes ingresen con apenas dos o tres observaciones, frente a las 60 o 70 observaciones que antes podían registrarse.

 

La minería tiene el potencial de ser un puente entre las oportunidades y necesidades que tiene el país, y para eso se debe actuar con sentido de urgencia y con visión compartida, sostuvo Darío Zegarra, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Zegarra dijo que la transición energética ha abierto una oportunidad sin precedentes para el Perú. Agregó que el mundo necesita más cobre, más litio, más minerales críticos, y nuestro país está entre los mejor posicionados para proveerlos. “Pero no basta con tener los recursos. Aprovechar esta oportunidad dependerá, exclusivamente, de nuestra capacidad para aprender: a lograr acuerdos, a perseverar colectivamente para construir infraestructura, competitividad e institucionalidad”, refirió.

Asimismo, señaló que si bien el Perú tiene una cartera de inversión minera superior a los US$ 64.000 millones, con potencial real de generar empleo, infraestructura y bienestar, “seguimos tropezando con viejos obstáculos: burocracia, inseguridad jurídica, conflictividad social y desconfianza entre actores clave. A los mismos se suma además la amenaza de la minería ilegal”. Posteriormente dijo: “Nuestro principal cuello de botella ya no es geológico: es institucional”.

La economista Dambisa Moyo, miembro de la Cámara de los Lores británica y una de las voces más influyentes del mundo en macroeconomía y globalización, afirmó que el Perú tiene la oportunidad de “cambiar su historia” y convertir su riqueza minera en una plataforma de progreso sostenible, en un contexto global encaminado a la desglobalización, la inteligencia artificial, la transición energética y una creciente competencia por capitales.

La especialista señaló que el mundo ha ingresado a una etapa de menor crecimiento económico, luego de la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020. En ese contexto, explicó que ya no se observarán con facilidad tasas de crecimiento de dos dígitos ni niveles cercanos al 6% que economías emergentes como la peruana alcanzaron en décadas anteriores. “Para que un país pueda duplicar su ingreso per cápita en una generación, necesita crecer de manera sostenida al menos 3% anual y el Perú se viene manteniendo alrededor de este umbral”, afirmó. Moyo remarcó que el reto del Perú no es solo vender cobre, sino transformar su potencial minero en desarrollo, competitividad y resiliencia frente a un mundo más fragmentado. Para lograrlo, indicó, el país debe actuar con visión de largo plazo, humildad estratégica y capacidad de adaptación ante los cambios tecnológicos, económicos y geopolíticos.

La economía peruana crecerá 2,9 % en 2026, según el informe Situación Perú de marzo de 2026 elaborado por BBVA Research, y muchos economistas respetados lo explican por un contexto de mayor dinamismo económico sustentado en la austeridad y eficiencia, el impulso a la inversión pública y privada, el ‘shock’ de desburocratización y ampliación de la base tributaria. La inversión privada creció 13,2 % en el primer trimestre de 2026 y acumuló nueve trimestres consecutivos de expansión, consolidándose como uno de los principales motores del dinamismo de la demanda interna y del crecimiento de la economía peruana.

En minería e hidrocarburos se han destrabado proyectos de alto impacto como San Rafael, Retamas y Lote 95, con inversiones conjuntas superiores a US$ 200 millones.

Nuestro país, además, es uno de los pocos de la región que mantiene el grado de inversión otorgado simultáneamente por Fitch, Moody’s y S&P, lo que refleja la confianza de los mercados internacionales en nuestra política económica responsable y predecible, reservas internacionales por US$ 90.000 millones y un crecimiento económico proyectado de más de 3% para este año. Mantener esta calificación es una garantía de futuro para las inversiones, la generación de empleo y el crecimiento sostenido. Mejorarla, un fin.

FORD PRO: MODELO RANGER GANA MERCADO EN LOS SECTORES DUROS

“Hay una aceptación mucho mayor del público por nuestra camioneta. Somos una opción bastante completa”, asegura Francisco Gonzales, su gerente general para el Perú

Ford Pro es una iniciativa global presente en nuestro país desde 2024. Aporta alrededor de 66 mil millones de dólares a la compañía. Francisco Gonzales, su gerente general para el Perú, sostiene que Ford Pro “va mucho más allá de ofrecer una venta, una flota” pues se trata de “un paquete de soluciones que se basa en el vehículo como pilar principal, pero que integra diversos servicios posventa”.

La marca, con su modelo Ranger, se ha catapultado como una de las preferidas en el segmento de pick-ups.

La generación actual de Ranger trae un motor de 2 litros turbo. “Hemos priorizado la eficiencia, reduciendo el consumo de combustible pero entregando la potencia y torque del modelo anterior”, explica Gonzales. “La camioneta está probada hasta los 5.000 metros de altura sin presentar ningún problema y en condiciones de la geografía peruana, que no son las más ideales”.

El año pasado, Ford, como marca, en el Perú, ha crecido 56%, y el Ranger, que es el producto bandera de Ford Pro, aumentó sus ventas en 45%.

“Hay una aceptación mucho mayor del público por nuestra camioneta. Somos una opción bastante completa. Nosotros tenemos una propuesta innovadora. Uno está acostumbrado a cambiar el aceite cada 5.000 kilómetros. Eso es lo que uno tiene en la cabeza. Nosotros lo hacemos cada 16.000 kilómetros”, explica el ejecutivo.

Sostiene Gonzales que, al tratarse de un motor más eficiente con el consumo del carburante, utilizan un aceite sintético que les permite “estirar los intervalos de mantenimiento” basada en una “ingeniería bastante compleja”. Ahora bien, no es lo mismo recorrer un tramo Lima-Ica que uno Lima-Huancayo, precisa. “Muchos otros factores influyen pero nuestros clientes saben que con Ford, como mínimo, hacen 10.000 a 15.000 km sin cambiar aceite”.

En el mercado peruano minero, y no contratistas, hay alrededor de 250 unidades Ford circulando actualmente. “Si a ello le sumamos los contratistas, la suma se triplica con facilidad”, estima Gonzales.

Otro factor del rápido crecimiento de la camioneta Ranger de Ford en el sector minero es su seguridad. Estos modelos vienen con siete bolsas de aire, además de contar con cinco estrellas de cinco de las pruebas de choque.

Otro factor del rápido crecimiento de la camioneta Ranger de Ford en el sector minero es su seguridad. Estos modelos vienen con siete bolsas de aire, además de contar con cinco estrellas de cinco de las pruebas de choque de Latin NCAP. “Esto es muy valorado por las operaciones mineras”, resalta. Los modelos Ranger de Ford que llegan a nuestro país se producen en Argentina.

A futuro, los planes de la marca pasan por potenciar su catálogo de híbridos para el modelo Ranger.

Recientemente, otro modelo de la marca, Maverick, consolida su presencia en el sector minero del país, con la entrega de una reciente flota para una “importante mina de cobre”. Francisco Gonzales, que no puede revelar el nombre de la empresa, detalla que se trata de una flota de 20 vehículos.

Con todo, Ford Pro ha colocado flotas mucho más grandes en el segmento extractivo, minería o petróleo, recientemente. “En lo que va del año, hemos colocado una flota grande de Ranger, de alrededor de 90 vehículos, en el sector petrolero en el norte del Perú, y acabamos de renovar con una minera muy importante con aproximadamente 100 unidades más de la Maverick”, adelanta. “Después tenemos clientes que compran 10, 15 unidades, sobre todo muchos contratistas”.

Todos los modelos de la marca están conectados a la red. El estado de cada vehículo puede ser verificado en Ford Pro Portal, previo acceso. “Allí el cliente puede supervisar la salud de su vehículo: consumo de combustible, kilometraje, cuándo debe realizar su próximo mantenimiento y programarlo desde la web, y demás”, remarca Gonzales. “Eso nos permite monitorear el vehículo en tiempo real”.

Mecánicamente, Ford Pro ofrece una garantía de 5 años o 150 mil kilómetros para el modelo Ranger. En el resto de vehículos es de 3 años o 100 mil kilómetros.

La marca cuenta en la actualidad con una red de 20 talleres que pueden atender todos los vehículos. Ahora bien, el cliente de Ford Pro suele estar lejos de las ciudades, en los emplazamientos mineros, de hidrocarburos y así. “Para esas situaciones contamos con talleres móviles”, indica el ejecutivo. En el mercado local, la vida útil de pick-ups para las grandes industrias ronda los tres años.

“OV Corp ha contribuido a un ahorro energético de hasta 75% en proyectos de diversa índole”

Robinson Nieves, coordinador de Operaciones de OV Corp, afirma que el futuro de la minería y la infraestructura crítica en Perú dependerá de la adopción de energías renovables, almacenamiento energético y automatización inteligente. Además, destaca que el desarrollo del sector requerirá mayor inversión, regulación y apuesta tecnológica de largo plazo.

¿Cómo están evolucionando las necesidades tecnológicas del sector mineroenergético en Perú?
La evolución está orientada principalmente hacia una mayor eficiencia operativa, automatización y sostenibilidad. Hoy existe una fuerte demanda por infraestructuras autosostenibles, especialmente en sectores intensivos en energía como minería e industria. En regiones con alta actividad minera, como Cajamarca o Arequipa, ya vemos una adopción importante de soluciones basadas en energía renovable, particularmente paneles solares. Con el tiempo, seguramente aparecerán nuevas tecnologías renovables que complementarán este proceso de transición energética.

Los sistemas BESS permiten almacenar energía renovable y distribuirla según la demanda operativa.

En ese contexto, ¿qué soluciones se están desarrollando en almacenamiento energético y energías renovables?
Actualmente, una de las soluciones más importantes es el almacenamiento energético mediante sistemas BESS (Battery Energy Storage System). Estas tecnologías permiten integrar la energía renovable con baterías de almacenamiento, evitando que la energía generada se desperdicie.

La ventaja es que la energía captada durante determinadas horas del día puede almacenarse y distribuirse posteriormente según la demanda. Esto resulta clave para empresas, colegios, clínicas o proyectos mineros que necesitan continuidad energética y estabilidad operativa.


¿Qué tan importante será la integración de microrredes y almacenamiento energético para la competitividad futura de la minería peruana?
Será fundamental. Estas soluciones permiten garantizar continuidad operativa, reducir la dependencia energética y optimizar costos, especialmente en operaciones remotas y de alta demanda como las mineras. La minería necesita cada vez más resiliencia energética y capacidad de respuesta frente a interrupciones o fluctuaciones del suministro.

¿OV Corp ya cuenta con experiencias concretas en este tipo de proyectos?
Sí. Hemos implementado proyectos principalmente en instituciones educativas. Inicialmente, instalábamos paneles solares que cubrían solo una parte del consumo energético, pero identificamos un problema: en los colegios, el mayor consumo ocurre durante la tarde y noche, cuando se usan sistemas de iluminación.

Por eso incorporamos sistemas de almacenamiento energético que permiten utilizar en horarios nocturnos la energía captada durante el día. Esto ha permitido reducir considerablemente los gastos operativos de las instituciones.

El hidrógeno verde será una de las próximas grandes oportunidades tecnológicas para Latinoamérica.

¿Qué nivel de ahorro han observado?
En proyectos que actualmente estamos implementando en Junín, los cálculos proyectan reducciones de entre 50% y 75% en los costos de electricidad. Por ejemplo, instituciones que pagaban alrededor de 3,000 soles mensuales podrían reducir ese gasto a aproximadamente 1,100 o 1,200 soles.

¿Cómo ha evolucionado el costo de estas tecnologías en los últimos años?
Como ocurre con muchas tecnologías renovables, los costos han disminuido progresivamente debido al crecimiento del mercado y a la aparición de nuevos fabricantes y competidores. En promedio, los costos pueden haberse reducido entre 40% y 50% en los últimos cinco años, lo que hace estas soluciones mucho más accesibles.

 

La digitalización también incrementa los riesgos tecnológicos. ¿Cómo abordan la ciberseguridad y la continuidad operativa?
Nosotros priorizamos soluciones con redundancia tecnológica, monitoreo permanente y arquitecturas seguras. Hemos participado en proyectos de data centers y sistemas críticos, incluyendo trabajos vinculados a Sirion y al futuro centro de monitoreo 911 en Chorrillos.

En este tipo de infraestructuras es indispensable minimizar riesgos operativos y asegurar continuidad del servicio. Hasta el momento no hemos tenido incidentes relacionados con ciberseguridad.

OV Corp también trabaja en proyectos relacionados con hidrógeno verde. ¿Qué oportunidades observan para esta tecnología en Perú y Latinoamérica?
El hidrógeno verde representa una gran oportunidad a futuro. La energía solar ya atravesó una etapa de expansión importante y continúa evolucionando, especialmente cuando se combina con sistemas de almacenamiento energético. Ahora aparece el hidrógeno como una alternativa prometedora para industrias, transporte y movilidad.

Es un mercado nuevo que probablemente tendrá un crecimiento importante en los próximos años. Todo dependerá también de la disposición de las empresas para apostar por tecnologías limpias de largo plazo.

¿Existe interés empresarial por implementar estas soluciones?
Sí, definitivamente existe interés. Sin embargo, el desarrollo del mercado depende también de factores regulatorios y financieros. Países como España, Colombia o México tienen mercados más maduros y regulaciones más avanzadas, lo que facilita la expansión de estas tecnologías.

En Perú todavía falta mayor regulación e incentivos que permitan acelerar la adopción de soluciones energéticas sostenibles.

Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales desafíos para desarrollar infraestructura energética moderna en Perú?
Uno de los mayores desafíos sigue siendo el financiamiento. Muchas empresas aún perciben estas tecnologías como inversiones elevadas, aunque a largo plazo generan importantes ahorros.

El principal desafío para acelerar estas tecnologías en Perú sigue siendo el financiamiento y la regulación.

También existe una necesidad urgente de fortalecer la regulación y la articulación tecnológica. Mientras no exista un marco regulatorio más sólido, el crecimiento del mercado será más lento.

OV Corp también tiene proyección regional. ¿Qué estrategias de internacionalización vienen impulsando?
Actualmente, trabajamos con empresas internacionales vinculadas a cadena de frío y networking. Hemos brindado soporte en ciberseguridad y comunicaciones para operaciones en Chile y otros mercados.

Nuestra meta es expandir gradualmente nuestra oferta tecnológica hacia otros países de Latinoamérica, especialmente en soluciones de seguridad, energía y sistemas críticos.

¿Qué proyectos destacan como los más importantes para la empresa?
Hay dos proyectos que consideramos especialmente significativos. Uno fue la implementación simultánea de tres colegios bicentenarios en Junín, en una zona geográficamente compleja y con condiciones climáticas muy exigentes. Allí desarrollamos soluciones eléctricas, digitales, sanitarias y de energía renovable.

El segundo es nuestra participación en proyectos de data centers, particularmente el de Sirion y el futuro centro 911 en Chorrillos, que será clave para la gestión de emergencias y almacenamiento de información crítica.

¿Cómo ven el futuro de OV Corp en los próximos años?
Queremos consolidarnos en el desarrollo de proyectos de energía renovable y ampliar nuestra participación en minería e infraestructura crítica. También estamos apuntando a fortalecer nuestra área de consultoría y supervisión técnica, porque hemos identificado vacíos importantes en esos segmentos.

Nuestra meta es crecer alrededor de 70% en los próximos años, apoyándonos en capacitación constante, experiencia de campo y fortalecimiento tecnológico.

“La electrificación minera puede reducir drásticamente los costos y emisiones”

Claudia Urquizo Zúñiga y Jean Pierr Vargas Chire, ganadores del Concurso de Investigación, Innovación y Energía de la Universidad Católica de Santa María, presentan una propuesta que replantea el futuro de la minería subterránea. Su estudio, titulado “Diseño y planeamiento de una mina subterránea con sistema energético autosostenible basado en fuentes renovables y recuperación de energía en ventilación”, fue expuesto en el evento PERÚ ENERGÍA Universitario, organizado por Prensa Grupo en la UCSM. La investigación, desarrollada con la asesoría del Ing. Omar Paredes Salas, propone una visión disruptiva: una minería electrificada, eficiente y capaz de sostenerse energéticamente con sus propios recursos. Ambos autores declaran a continuación.

¿Cómo nació la idea de diseñar una mina subterránea completamente autosostenible desde el punto de vista energético?
La idea nació a partir de un análisis de los principales problemas energéticos y ambientales presentes en la minería subterránea tradicional. Durante el desarrollo del proyecto identificamos que gran parte del consumo energético de una mina subterránea está relacionado con ventilación, transporte de mineral y operación de equipos diésel. Además, observamos que muchas operaciones dependen completamente de combustibles fósiles, generando altos costos operativos, emisiones contaminantes y una gran vulnerabilidad frente al incremento de precios del diésel y de la energía eléctrica.

A partir de ello nos planteamos una pregunta: ¿es posible diseñar una mina subterránea capaz de operar de forma más limpia, eficiente y energéticamente autosostenible? Esa interrogante fue el punto de partida para desarrollar una propuesta basada en electrificación minera, energías renovables y recuperación energética.

El principal problema que buscamos resolver es la enorme dependencia energética y operacional del diésel dentro de la minería subterránea convencional.

El proyecto evolucionó integrando tecnologías como vehículos eléctricos BEV, ventilación inteligente VOD, almacenamiento energético mediante baterías BESS, paneles solares fotovoltaicos y recuperación de energía dentro de la propia mina. Nuestro objetivo no era únicamente reducir emisiones, sino demostrar que la sostenibilidad también puede convertirse en una ventaja económica y operacional para la minería moderna.

¿Cuál es el principal problema de la minería tradicional que este proyecto busca resolver?
El principal problema que buscamos resolver es la enorme dependencia energética y operacional del diésel dentro de la minería subterránea convencional. Actualmente, muchas minas utilizan flotas diésel que generan altas emisiones de gases contaminantes, calor y material particulado, obligando a incrementar considerablemente los sistemas de ventilación.

Esto genera una cadena de problemas: mayor consumo energético, mayores costos operativos, menor eficiencia y un impacto ambiental significativo. En minería subterránea, la ventilación puede representar uno de los mayores costos energéticos de toda la operación debido a la necesidad de diluir gases tóxicos y controlar la temperatura.

Nuestro proyecto busca romper ese esquema mediante una operación electrificada y automatizada que reduzca drásticamente el uso de combustibles fósiles. Al utilizar equipos eléctricos, disminuir emisiones y optimizar el flujo de aire mediante ventilación bajo demanda, logramos una reducción importante del consumo energético y de los costos operativos.

La idea nació a partir de un análisis de los principales problemas energéticos y ambientales presentes en la minería subterránea tradicional.

Además, el proyecto también busca resolver el problema de la sostenibilidad minera a largo plazo. La minería del futuro necesitará operaciones más eficientes, seguras y alineadas con criterios ambientales cada vez más exigentes.

Ustedes proponen eliminar por completo el uso de diésel en la operación minera. ¿Qué impacto concreto tendría esto en costos y emisiones?
Eliminar el uso de diésel dentro de la operación minera tendría un impacto muy importante tanto a nivel económico como ambiental. Desde el punto de vista ambiental, se reducirían significativamente las emisiones de CO₂, NOx y material particulado dentro de la mina, mejorando la calidad del aire y las condiciones de trabajo para el personal.

En nuestro proyecto estimamos una reducción aproximada de 1.6 millones de litros de diésel por año, lo cual representa una disminución importante de emisiones contaminantes y de huella de carbono.

Desde el punto de vista económico, la electrificación permite reducir considerablemente los costos operativos asociados a combustible, mantenimiento mecánico y ventilación. Los motores eléctricos poseen menos piezas móviles y requieren menos mantenimiento respecto a motores diésel convencionales.

Además, al reducir emisiones y calor dentro de la mina, disminuye el requerimiento de ventilación. Esto permite ahorrar grandes cantidades de energía eléctrica durante toda la vida útil de la operación.

Eliminar el uso de diésel dentro de la operación minera tendría un impacto muy importante tanto a nivel económico como ambiental.

Aunque la inversión inicial es mayor, los beneficios económicos acumulados durante los años de operación hacen que el proyecto sea altamente competitivo y rentable en el largo plazo.

¿Cómo funciona en la práctica la combinación de energía solar, almacenamiento en baterías y recuperación de energía dentro de la mina?
El sistema energético propuesto funciona mediante la integración de varias fuentes y tecnologías complementarias. La energía principal proviene de un parque solar fotovoltaico instalado en superficie, aprovechando el alto potencial solar existente en Arequipa.

Durante el día, los paneles solares generan electricidad que alimenta parte de la operación minera y, al mismo tiempo, cargan el sistema de almacenamiento energético BESS. Este sistema de baterías permite almacenar energía para utilizarla durante la noche o en momentos donde exista menor radiación solar.

De manera complementaria, el proyecto incorpora recuperación energética dentro de la mina. Una de las propuestas más innovadoras es el uso de turbinas VAWT instaladas en chimeneas de ventilación para aprovechar parcialmente la energía cinética del flujo de aire expulsado.

La combinación de generación renovable, almacenamiento y recuperación energética permite construir un sistema más estable, eficiente y resiliente frente a variaciones de demanda energética.

 

Uno de los elementos más innovadores es la ventilación bajo demanda. ¿Cómo cambia esto la operación de una mina subterránea tradicional?
La ventilación bajo demanda o VOD cambia completamente la lógica tradicional de ventilación minera. En una mina convencional, los ventiladores operan constantemente, enviando grandes volúmenes de aire a toda la mina, incluso hacia zonas donde no existe actividad.

En cambio, el sistema VOD utiliza sensores y monitoreo en tiempo real para dirigir el flujo de aire únicamente hacia las zonas activas de trabajo. Esto permite optimizar el consumo energético y reducir pérdidas innecesarias.

El sistema monitorea variables como presencia de personal, operación de equipos, calidad del aire, temperatura y concentración de gases. Con esa información, ajusta automáticamente la velocidad de ventiladores y la distribución del caudal.

El proyecto incluye tecnologías como vehículos eléctricos, turbinas en chimeneas y microhidroelectricidad. ¿Qué tan realista es implementar todo esto en una operación minera real?
Actualmente, muchas de estas tecnologías ya están siendo implementadas progresivamente en operaciones mineras alrededor del mundo. Existen minas que utilizan flotas eléctricas BEV, sistemas de ventilación inteligente y automatización avanzada.

Nuestro proyecto busca integrar varias de estas tecnologías dentro de un solo sistema autosostenible adaptado a la minería subterránea peruana.

Los vehículos eléctricos ya representan una alternativa técnicamente viable para operaciones subterráneas debido a sus menores emisiones y menores costos de mantenimiento. Asimismo, los sistemas BESS y parques solares son tecnologías ampliamente desarrolladas y utilizadas en distintos sectores industriales.

En el caso de las turbinas en chimeneas y sistemas de microhidroelectricidad, proponemos soluciones complementarias orientadas a recuperación energética parcial dentro de la operación minera.

Si bien algunas tecnologías todavía requieren mayor desarrollo y adaptación a gran escala, consideramos que la minería del futuro avanzará progresivamente hacia operaciones más electrificadas, automatizadas y energéticamente eficientes.

A pesar de tener un mayor costo inicial, el proyecto muestra una fuerte reducción de costos operativos. ¿Qué lo hace económicamente viable en el largo plazo?
La viabilidad económica del proyecto se basa principalmente en la reducción de costos operativos durante toda la vida útil de la mina.

Aunque el CAPEX inicial es más alto debido a la implementación de tecnologías renovables, electrificación y automatización, el OPEX disminuye considerablemente gracias al ahorro energético, reducción de consumo de diésel y menores costos de mantenimiento.

Los equipos eléctricos requieren menos mantenimiento mecánico, generan menos desgaste y reducen gastos asociados a combustibles y lubricantes. Asimismo, el sistema VOD disminuye el consumo eléctrico de ventilación, uno de los mayores costos energéticos en minería subterránea.

El proyecto también optimiza la producción mediante múltiples frentes de explotación, automatización y monitoreo inteligente, mejorando la continuidad operacional.

En conjunto, estos factores permiten obtener indicadores financieros positivos como VAN favorable, TIR competitiva y un periodo de recuperación atractivo para una operación minera moderna.

¿Creen que este modelo de mina autosostenible podría convertirse en un estándar para la minería del futuro en el Perú o en el mundo?
Sí, creemos que la minería subterránea del futuro avanzará progresivamente hacia modelos más sostenibles, automatizados y electrificados.

Cada vez existe mayor presión ambiental y social para reducir emisiones, mejorar eficiencia energética y disminuir impactos operacionales. Además, la transición energética mundial está impulsando el desarrollo de tecnologías más limpias dentro de la industria minera.

Perú posee un enorme potencial para implementar este tipo de proyectos debido a sus recursos minerales y condiciones favorables para la generación solar. Regiones como Arequipa presentan altos niveles de radiación solar que podrían aprovecharse para alimentar operaciones mineras mediante energías renovables.

Consideramos que la integración de electrificación, automatización, energías renovables y recuperación energética podría convertirse en un nuevo estándar para operaciones subterráneas modernas, especialmente en proyectos de largo plazo.

Más que reemplazar completamente la minería tradicional de forma inmediata, creemos que este tipo de propuestas representan el inicio de una transición progresiva hacia una minería más inteligente y sostenible.

El sistema energético propuesto funciona mediante la integración de varias fuentes y tecnologías complementarias.

Finalmente, ¿qué significó para ustedes haber ganado el concurso PERÚ ENERGÍA Universitario y cómo influyó esa experiencia en el desarrollo del proyecto?
Haber ganado el concurso PERÚ ENERGÍA Universitario representó una experiencia muy importante tanto a nivel académico como personal. Para mí, fue una validación de que las ideas innovadoras aplicadas a minería y energía sí pueden generar impacto real.

El concurso nos permitió desarrollar una visión mucho más integral de la minería, entendiendo que actualmente ya no basta únicamente con producir mineral, sino que también es necesario considerar sostenibilidad, eficiencia energética, automatización y responsabilidad ambiental.

Además, esta experiencia fortaleció nuestro interés por desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas a minería subterránea y nos motivó a seguir investigando nuevas alternativas relacionadas con electrificación minera, ventilación inteligente y recuperación energética.

Finalmente, creemos que este reconocimiento demuestra el potencial que tienen los estudiantes universitarios peruanos para proponer soluciones innovadoras orientadas al futuro de la industria minera y energética del país.

EL GAS NATURAL: ENTRE PROPUESTAS DE EXPANSIÓN, CIERRE DE BRECHAS Y SU CONSOLIDACIÓN EN LA MATRIZ ENERGÉTICA

Durante el evento PERÚ ENERGÍA Cusco, autoridades, expertos y empresas del sector energético analizaron los avances y brechas en la masificación del gas natural en el sur del país. El debate abordó proyectos de infraestructura, reservas, pobreza energética y desigualdad territorial, en un contexto donde Cusco, región productora de Camisea, aún enfrenta un acceso limitado al recurso.

Cusco sigue siendo el gran ausente del gas que produce
Cusco, región que alberga el principal yacimiento de gas natural del país, vive una paradoja energética que atraviesa el centro del debate hidrocarburífero nacional. Mientras Lima y Callao concentran más de 2 millones de hogares conectados al servicio de gas natural, en la región productora apenas se avanza con la conexión de los primeros 1,000 hogares, más de dos décadas después del inicio de operaciones de Camisea.

El contraste fue uno de los puntos más reiterados durante el evento PERÚ ENERGÍA Cusco, organizado por Prensa Grupo en el Hilton Garden Inn de la ciudad imperial, donde autoridades, expertos, empresas distribuidoras y representantes del sector energético analizaron las brechas, riesgos y oportunidades de la masificación del gas natural en el sur del país.

En ese escenario, el debate no solo giró en torno a infraestructura y proyectos, sino también a una pregunta de fondo: cómo lograr que el gas natural deje de ser una promesa macroeconómica para convertirse en un servicio efectivo en las regiones productoras.

Siete Regiones y la apuesta por ampliar la red energética
Uno de los anuncios más relevantes de la jornada vino del viceministro de Hidrocarburos, Marco Agama, quien detalló que existen tres proyectos en evaluación para la masificación del gas natural en Cusco, aunque uno de ellos concentra mayores probabilidades de ejecución en el corto plazo: el proyecto Siete Regiones, impulsado por Cálidda.

El plan contempla la extensión del contrato de la empresa distribuidora por diez años adicionales, lo que permitiría la construcción de 3,700 kilómetros de redes de distribución, la conexión de 300,000 usuarios y una inversión estimada de US$ 550 millones.

“En los 10 días siguientes esperamos presentar el informe final del proyecto a cuatro instituciones. Con el visto bueno de ProInversión, MEF, Osinergmin y Contraloría, se deberá cristalizar la firma de la adenda, que podría materializarse en los próximos dos a tres meses”, señaló Agama.

El proyecto, sin embargo, no es el único en cartera. También se evalúa el Gasoducto Regional de Cusco, una infraestructura de 314 kilómetros que conectaría el KP-49 del sistema de transporte de TGP con Quillabamba bajo la modalidad de asociación público-privada (APP). A ello se suma el SIT Gas, un proyecto de US$ 4,320 millones que busca retomar y rediseñar el antiguo gasoducto sur peruano.

Reservas, horizonte de agotamiento y el rol de Candamo
El debate sobre infraestructura se enlazó con una preocupación estructural: la disponibilidad futura de gas natural en el país.

De acuerdo con el representante de Perupetro, Carlos Quevedo, las reservas probadas y probables permitirían abastecer al mercado por aproximadamente 13 años adicionales, aunque la demanda podría superar la oferta del Lote 88 hacia 2038 y la oferta total nacional hacia 2043.

No obstante, el potencial no se limita a lo ya conocido. En la selva sur se identifican importantes recursos prospectivos, especialmente en la cuenca de Madre de Dios, donde destaca el área de Candamo, con estimaciones de hasta 20 TCF de gas natural, 2.5 veces el volumen de Camisea.

“Camisea y Candamo comparten las mismas rocas madre y reservorios”, explicó Quevedo, quien también informó sobre el creciente interés de empresas en suscribir Convenios de Evaluación Técnica (CET) en la zona.

El desafío, sin embargo, no es solo geológico. La presencia de actividades ilegales en áreas de potencial exploración introduce un factor adicional de complejidad que podría retrasar la materialización de nuevos proyectos.

La otra cara del problema: pobreza energética y desigualdad territorial
Más allá de la infraestructura y las reservas, el evento puso en el centro un problema menos visible pero estructural: la pobreza energética.

El exdirector de Hidrocarburos del Minem y presidente de la Comisión de Seguridad Energética del Colegio de Ingenieros de Perú, Erick García, advirtió que el país aún no cuenta con una definición oficial del concepto, lo que limita la planificación de políticas públicas.

Actualmente, el 17.5% de la población utiliza leña para cocinar y apenas el 2.7% cuenta con sistemas de calefacción o refrigeración, mientras más de 330 distritos se encuentran en riesgo por heladas y friaje.

“Mientras no definamos pobreza energética, no podremos planificar correctamente el cierre de brechas”, señaló.

En su análisis, el gas natural debe priorizarse en ciudades de alta demanda, mientras que el GLP y la electrificación deben complementar la matriz en zonas rurales. El problema, sin embargo, no es solo técnico sino también de acceso y equidad territorial.

 

Cusco: entre el canon millonario y la infraestructura incompleta
Uno de los debates más críticos fue planteado por el presidente del Instituto Cusqueño de Economía, Rogers Valencia, quien cuestionó la gestión de los recursos generados por Camisea.

Desde 2004, Cusco ha recibido más de S/ 33,000 millones en canon y sobrecanon gasífero, pero más de S/ 12,000 millones permanecen sin ejecutar en cuentas bancarias. A ello se suman más de 6,800 obras paralizadas en la región.

“Cualquier obra con más de ocho años de abandono tiene pocas posibilidades de reactivarse. Es necesario sincerar qué proyectos continúan y cuáles no”, advirtió.

Valencia también alertó sobre la vulnerabilidad del sistema energético nacional debido a su dependencia de un único ducto de transporte, señalando que la falla del gasoducto de TGP habría generado pérdidas equivalentes al 1% del PBI.

Cálidda y el proyecto que busca conectar el sur del país
En medio de las discusiones técnicas y políticas, Cálidda se posicionó como uno de los actores centrales del debate.

La empresa propuso la extensión de su concesión para implementar el proyecto Siete Regiones, que permitiría llevar gas natural no solo a Cusco, sino también a Puno, Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Junín y Ucayali.

El director de Regulación y Legal de la empresa, Giancarlo Guardia, sostuvo que el plan beneficiaría a más de 300,000 hogares y 1.2 millones de personas, con ahorros superiores al 50% en energía doméstica.

Además, el proyecto contempla la construcción de 4 city gates, 12 plantas de regasificación y 3,700 km de redes, así como la generación de más de 10,000 empleos y la reducción de 183,000 toneladas de CO₂.

“El gas natural ha generado más de US$ 40,000 millones en ahorro para los usuarios en Lima y Callao. Queremos replicar ese impacto en el sur”, indicó.

El avance lento en Cusco y la primera infraestructura en San Jerónimo
Mientras los grandes proyectos siguen en evaluación, la implementación concreta del gas en Cusco avanza de manera gradual.

El director ejecutivo del FISE, Francisco Torres, informó que el distrito de San Jerónimo registra un avance del 77% en la conexión de 1,000 hogares al gas natural. Actualmente, ya existen cinco viviendas conectadas.

El proyecto incluye una planta regasificadora de 30 m³ y 25 kilómetros de redes, financiadas íntegramente por el fondo estatal.

El FISE ha permitido, además, la conexión de más de 1.7 millones de hogares a nivel nacional y la conversión de más de 171,000 vehículos a GNV.

El debate sobre transporte: brechas en el sur y alto costo logístico
El sector transporte también evidenció profundas desigualdades regionales.

Representantes de la industria señalaron que, de las 25,000 unidades pesadas inscritas en 2025, solo el 5% opera con gas natural, y ninguna en Cusco. La principal barrera es la falta de estaciones de abastecimiento.

El costo logístico también juega un rol clave. En zonas sin gasoducto, el precio del gas transportado por cisternas puede duplicarse respecto a Lima.

No obstante, los beneficios potenciales son significativos: el gas natural puede reducir hasta en 50% los costos operativos del transporte pesado y disminuir hasta en 80% las emisiones contaminantes.

Cusco: entre la expectativa social y el reto político
El componente social también estuvo presente en el debate. Para algunos especialistas, la ausencia de acceso directo al gas en la región productora alimenta tensiones sociales y percepciones de inequidad.

Desde el Instituto Cusqueño de Economía se advirtió que la falta de infraestructura energética adecuada puede incluso ser aprovechada políticamente, mientras se mantiene una brecha evidente entre la región productora y las zonas beneficiarias.

Una transición energética aún incompleta
El evento concluyó con una visión compartida: el gas natural seguirá siendo un eje central en la transición energética del país, pero su desarrollo enfrenta tres grandes desafíos simultáneos: inversión en infraestructura, estabilidad regulatoria y ampliación de reservas.

Mientras tanto, el país se mueve entre proyectos en evaluación, infraestructura incipiente y una demanda creciente que anticipa tensiones futuras si no se acelera la toma de decisiones.
En Cusco, el gas natural sigue siendo, al mismo tiempo, recurso estratégico, promesa de desarrollo y símbolo de una brecha territorial aún no resuelta.

LA EVOLUCIÓN DE LOS PROFESIONALES HACIA UN MUNDO MÁS SOSTENIBLE. NUESTROS LINEAMIENTOS EN GAIA SPE Perú

El Capítulo SPE GAIA Sustainability Program, fue creado en la: Sección Técnica de Desarrollo Sostenible de SPE – Solutions, People, Energy, de la Society Petroleum Engineers para ayudar a los profesionales del Petróleo, Gas Natural y Energía a abordar los actuales desafíos de sostenibilidad y transición energética que enfrenta la industria extractiva. Hoy, sin perder la esencia técnica y profesional de SPE —Solutions, People, Energy—, desde GAIA buscamos contribuir, a través de artículos, análisis y reflexiones, a promover una mirada más consciente, crítica y propositiva sobre el desarrollo sostenible, impulsando cambios positivos para construir un futuro más responsable y sostenible.

Así, el nuevo lema de SPE refleja la evolución de la industria energética global, pasando de un enfoque centrado en la producción y gerenciamiento de hidrocarburos, gas y energía hacia una visión integrada, sostenible y amplia del desarrollo energético y de la industria extractiva en general, donde reconocemos el rol de la industria en el desarrollo de nuestra sociedad y su principal contribución para el cierre de sus brechas.

En sus orígenes, la SPE se consolidó y es reconocida como una organización técnica orientada principalmente al petróleo y gas, enfocada en la excelencia operativa, la ingeniería y la eficiencia en la extracción de recursos. Con el tiempo, este enfoque está evolucionando hacia una visión más integral, sintetizada en su actual lema institucional “Solutions, People, Energy”, que incorpora no solo la dimensión técnica, sino también el rol de las personas, así como, el acceso universal a la energía, ampliando además el alcance para integrar otras fuentes de conocimiento de la industria extractiva.

Este paso significa una evolución dentro de la industria y de la SPE y siendo que, al ocuparnos de sostenibilidad debemos pensar de manera sistémica e integradora, por ello es necesario mantener en la discusión el conocimiento sobre los proyectos y sus ciclos de vida, sobre los recursos naturales como materias primas y su rol de flujos de los sistemas pudiendo dividirse en flujos elementales o de la materia prima extraída y en los flujos del producto, como la manufactura requerida para los procesos de producción de la industria de hidrocarburos, gas y energía, incluyendo, además, a los flujos de salidas como por ejemplo las emisiones al medio ambiente procedente de los sistemas de producción, vertimientos u otros, que tendrán efectos sobre las personas y los ecosistemas.

Esta evolución marca una transición conceptual clave de una industria centrada en el recurso, a una centrada en las personas, el impacto y la sostenibilidad.

Esta evolución marca una transición conceptual clave de una industria centrada en el recurso, a una centrada en las personas, el impacto y la sostenibilidad. En ese contexto, la Sección Técnica de Desarrollo Sostenible (SDTS), es un espacio dentro de la SPE para integrar el desarrollo sostenible en la práctica profesional del sector energético y la industria extractiva en general. La sección técnica introduce ejes como: intercambio de conocimiento en sostenibilidad, desarrollo de capacidades, mejora del desempeño ambiental y social, fortalecimiento de la debida diligencia y los derechos humanos, y articulación con otros actores del ecosistema energético, lo que nos obliga a incorporar conocimiento de otras industrias cuyos procesos de producción y manufactura serán requeridos para la industria energética (hidrocarburos, gas y energía).

Sobre esta base surge GAIA SPE Perú, como el programa de sostenibilidad de la SPE en el país, que al ocuparse de la industria debe reflexionar sobre los ciclos de vida de estos proyectos y las tendencias globales, y, sobre todo, sobre su impacto en las personas, reconociendo que ellas constituyen el fin mayor y el centro de cualquier visión de desarrollo sostenible.

En ese contexto, mantenemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el foco de la discusión, promoviendo una mirada crítica y constructiva que nos permita replantear la contribución de la industria al logro de los ODS y a la construcción de un futuro más sostenible, inclusivo y responsable.

GAIA representa un salto cualitativo pues no solo incorpora la sostenibilidad como componente, sino que la posiciona como eje estructural del desarrollo energético y de la industria. Su nombre, inspirado en la hipótesis Gaia de James Lovelock, refuerza la visión de la Tierra como un sistema vivo, donde la actividad energética debe integrarse de manera responsable y regenerativa.

GAIA busca consolidarse como una plataforma de encuentro, reflexión y acción, orientada a fortalecer capacidades y generar conocimiento para acompañar a los profesionales del sector energético y de la industria extractiva frente a los desafíos de la sostenibilidad y la transición energética.

Creemos que estos desafíos no pueden abordarse únicamente desde la eficiencia operativa o la innovación tecnológica, sino también desde una mirada más humana e integral, que incorpore la responsabilidad social, la debida diligencia, los derechos humanos y el respeto por los límites planetarios, como la evolución del suministro de energía para la humanidad.

En el caso peruano, esta evolución se viene traduciendo en iniciativas concretas de formación y sensibilización —como webinars, cursos y programas como Energy4me—, así como en espacios de generación de conocimiento, articulación institucional y reconocimiento de buenas prácticas a través de la Comunidad GAIA y de los PREMIOS DE SOSTENIBILIDAD GAIA SPE PERÚ.

Norvic Chicchon Ugarte

Norvic Chicchon Ugarte

Consultor internacional

AVANCE REGIONAL DE SISTEMAS DE ALMACENAMIENTO DE ENERGÍA

La electrificación de procesos y la sustitución de combustibles fósiles por energía eléctrica renovable son tendencias irreversibles

Que América del Sur está acelerando la incorporación de renovables y almacenamiento BESS no es una novedad. Lideres regionales indiscutibles son Chile, que supera los 10 GW de potencia BESS entre operación, pruebas y construcción; Mexico, donde se aprobaron 18 permisos solo en 2025 para plantas BESS totalizando 1.254 MW y 4.708 MWh; y Brasil, que proyecta alcanzar 1 GW de almacenamiento al cierre de 2026. Otros países como Argentina, Republica Dominicana y Guatemala están atrayendo también miradas, con mercados emergentes en BESS y señales claras para los inversionistas.

Esta emisión de señales oportunas de los países referentes no es gratuita. Responde a que la región recibirá flujos masivos de capital en infraestructura, principalmente en data centers -que podrían atraer hasta US$ 43.000 millones hacia 2028- y proyectos mineros -cuya inversión regional superará los US$ 300.000 millones para entrar en construcción en los próximos años. Esto crea una demanda sostenida por energía firme, baja huella de carbono y servicios de confiabilidad que Perú puede aprovechar. O podría. El tiempo de la conjugación verbal depende de cuan severa sea nuestra procrastinación.

A día de hoy, ciertamente la oportunidad peruana versa directamente sobre si el próximo reglamento de la Ley 32249 entregará señales claras de remuneración para servicios complementarios, si permitirá apilar ingresos, si abrirá mecanismos de licitación previsibles, en fin: si se dictarán reglas que permitan el nacimiento de un boyante mercado BESS tomando la experiencia internacional, sin ahogarla en medios caminos.

En concreto, la clave será diseñar esta nueva generación de normas para regular eficientemente los BESS as a Service; dado que resulta especialmente atractivo para el capital de riesgo transformar un activo intensivo en CAPEX -que será inserto en un sistema con riesgo de curtailment y severos retrasos en inversiones de transmisión- en un modelo escalable, recurrente y de rápida rotación de caja, reduciendo las barreras de entrada para clientes industriales y acelerando la adopción.

Este enfoque convierte al almacenamiento en una infraestructura flexible y monetizable, ideal para fondos que buscan crecimiento acelerado, retornos ajustados al riesgo y exposición temprana a mercados energéticos en transición.

Mercado regional y lecciones prácticas
En Sudamérica, básicamente las políticas combinan subastas competitivas, reconocimiento regulatorio del almacenamiento y señales de transmisión para atraer proyectos a escala. Casos exitosos muestran que:
• Reconocer al almacenamiento como activo del sistema y permitirle competir en mercados de ancilares, capacidad y arbitraje hace los proyectos bancables.
• Subastas con criterios técnicos y financieros claros (y cronogramas previsibles) aceleran despliegues y reducen riesgo de inversión.
• La coordinación entre planificación de generación y refuerzos de transmisión evita curtailment y mejora la rentabilidad de proyectos híbridos (generación + BESS).
• Garantizar confiabilidad con contratos de largo plazo y opciones de suministro de energía que garanticen continuidad (generación + BESS) da cumplimiento a objetivos ESG.

Recomendaciones concretas para el reglamento de la Ley 32249
Para que Perú atraiga inversión en servicios complementarios y BESS, el reglamento debe incluir lo siguiente:

1. Definiciones y modelos operativos claros
• Definir operacionalmente servicios complementarios (primaria, secundaria, terciaria, control de tensión, black start) y modelos de BESS: independiente, híbrido y activo de red.
2. Mecanismos de remuneración múltiples y stacking
• Permitir pagos por capacidad, por servicios ancilares y por arbitraje en mercado spot; autorizar stacking de ingresos con reglas que eviten doble cobro.
• Establecer subastas específicas para ancilares y mecanismos de mercado para que BESS compita en igualdad de condiciones.
3. Contratos y horizonte de licitaciones previsibles
• Planificar crecimiento y proponer cronograma público de licitaciones con horizonte 5–10 años.
• Habilitar contratos de disponibilidad y PPAs de 10–15 años para proyectos que aporten capacidad firme, reduciendo el costo de capital.
4. Acceso a la red, curtailment y señales de transmisión
• Definir criterios de asignación de capacidad de interconexión y fórmulas de compensación por curtailment.
• Crear incentivos para financiar refuerzos de transmisión cuando los proyectos reduzcan congestión (mecanismos de reembolso o cofinanciamiento).
5. Requisitos técnicos, telemetría y certificación
• Establecer estándares mínimos (horas de duración, eficiencia, ciclos, integración con AGC), telemetría en tiempo real y procesos de certificación para proveedores de servicios complementarios.
6. Garantías, EOL y ESG
• Exigir garantías financieras proporcionales (performance bonds), planes de fin de vida útil (EOL) para baterías y obligaciones de reciclaje; incorporar criterios ESG para acceso a ciertos mercados o beneficios regulatorios.
7. Transparencia y datos
• Publicar resultados de subastas, precios de ancilares y reportes operativos para crear señales de mercado y reducir asimetrías de información.

Recomendación práctica: mitigaciones
La experiencia regional nos indica que la mitigación de riesgos en proyectos de almacenamiento requiere un enfoque integral que combine estabilidad regulatoria, certidumbre contractual y coordinación institucional. La adopción de cláusulas de estabilidad y mecanismos de renegociación frente a cambios regulatorios materiales reduce la exposición a shocks políticos, mientras que el uso de contratos estandarizados y cronogramas públicos disminuye la asimetría de información y acelera la toma de decisiones de inversión.

Asimismo, es clave priorizar la ejecución de los Planes de Transmision con inversiones oportunas en refuerzos y establecer mecanismos de reembolso y compensación por curtailment. Para todo será menester una planificación coordinada entre MINEM, COES y operadores. Finalmente, la mitigación de riesgos financieros, ESG y EOL (fin de vida) se fortalece al permitir stacking de servicios, contratos de largo plazo, garantías públicas limitadas y la exigencia de planes de reciclaje y garantías de desmantelamiento, creando un marco más robusto y bancable.

Conclusión
Perú tiene una ventana de oportunidad: los grandes flujos de capital hacia data centers (decenas de miles de millones) y proyectos mineros (cientos de miles de millones en la región) buscan mercados con reglas claras y suministro confiable. Tal lo mencionado sus principales escollos serán de ejecución de inversiones (modernización del Sistema de Transmisión) y de diseño regulatorio (nueva generación de normas que creen un nuevo mercado de servicios complementarios).

Así, la oportunidad el reglamento de la Ley 32249 deberá -o debería- combinar definiciones técnicas precisas, mecanismos de remuneración múltiples, cronogramas de licitación previsibles y reglas de acceso a la red convertirá a Perú en un destino atractivo para PPAs renovables + BESS y para inversiones en transmisión que soporten la electrificación industrial y digital del país.
Finalmente, la expansión del almacenamiento también impulsa empleo local, cadenas de valor y mayor resiliencia energética, mejorando directamente las condiciones sociales. Los proyectos que aportan capacidad firme a sectores estratégicos (como los mencionados data centers y gran minería) pueden acceder a garantías parciales o facilidades crediticias, acelerando su ejecución y ampliando el impacto económico territorial.

Cerrillos: el proyecto de exploración de Barrick en el Cusco

El presente proyecto tiene planeado desarrollar hasta ochenta sondajes con 46.000 metros lineales de perforación total

El proyecto de exploración minera Cerrillos es desarrollado por Minera Barrick Perú SA. El proyecto y sus componentes se encuentran geográficamente en ubicada en los distritos de Pichigua y Kunturkanki, provincias de Espinar y Canas, respectivamente; región Cusco. Cerrillos se encuentra sobre parte de los terrenos de las comunidades campesinas Chañi, Moro Alccasana y Uyurmire.

El objetivo general de la global Barrick es recolectar información con el fin de identificar áreas favorables y tomar decisiones informadas respecto a la exploración de cobre y oro en óxidos y/o sulfuros dentro del área efectiva propuesta.

El presente proyecto tiene planeado desarrollar hasta ochenta sondajes con 46.000 metros lineales de perforación total. Para dichas actividades se prevé utilizar hasta cuatro equipos de perforación con un rendimiento diario de 25 metros de perforación por día por turno de trabajo.

Las actividades de construcción contempladas para el proyecto (habilitación de plataformas de perforación y componentes auxiliares) se realizarán durante diecisiete meses, debido a la necesidad de trabajos de movimiento de tierras y la habilitación propiamente dicha de los componentes propuestos.

El monto de inversión del proyecto asciende a la suma de aproximadamente US$ 600.000: US$ 60.000 para la etapa de construcción, US$ 400.000 para la etapa de operación, US$ 60.000 para la etapa de cierre progreso, US$ 40.000 para la etapa de cierre final y US$ 40.000 para las etapas de post-cierre.

En el caso de la etapa de operación (perforación), esta se realizará a demanda de avance y podría tener una duración de hasta dieciséis meses.

Las actividades contempladas para el cierre progresivo iniciarán dos meses luego de iniciadas las actividades de construcción y finalizará junto con la etapa de operación (para la recuperación del terreno, tapado de plataformas, entre otros).

Por otro lado, el cierre final iniciará al concluir las perforaciones y se prevé que contará con una duración de cuatro meses. Finalmente, la etapa de post-cierre iniciará una vez acabadas las actividades de cierre final y se extenderá por tres meses.

Por lo tanto, Barrick estima un periodo de hasta dieciséis meses para las actividades de exploración minera.

El monto de inversión del proyecto asciende a la suma de aproximadamente US$ 600.000: US$ 60.000 para la etapa de construcción, US$ 400.000 para la etapa de operación, US$ 60.000 para la etapa de cierre progreso, US$ 40.000 para la etapa de cierre final y US$ 40.000 para las etapas de post-cierre. Este estimado de inversión es referencial y podría variar durante la ejecución del proyecto.

Orcopampa: tecnología de filtrado a presión en la disposición de los relaves para extender vida útil

La planta de filtrado, que permitirá recuperar gran cantidad de agua, estará diseñada para poder procesar 30.000 TM/mes

Unos US$ 70 millones planea invertir Compañía de Minas Buenaventura en su operación Orcopampa, ubicada en los distritos de Orcopampa, Chilcaymarca y Chachas, provincia de Castilla, y en el distrito de Cayarani, provincia de Condesuyos, en la región de Arequipa.

El desembolso será utilizado para ejecutar diversas mejoras. Actualmente, la planta de procesamiento de la Unidad Minera Orcopampa produce concentrados de oro y plata, tratando aproximadamente 18.500 toneladas métricas de mineral al mes (TM/mes). Cuenta con una planta de espesamiento y detoxificacion para el manejo de los relaves generados. En esta planta, el espesador descarga relaves con un contenido de sólidos cercano al 50 %.

Por otro lado, el depósito de relaves R4A, actualmente en operación, tiene una vida útil remanente aproximada de dos años.

Ante esta situación, para poder dar continuidad a las operaciones de Orcopampa, la minera busca extender la vida útil del DR R4 y para ello propone implementar la tecnología de filtrado a presión en la disposición de los relaves, con el objetivo de optimizar la eficiencia del proceso de disposición.

La planta de filtrado, que permitirá recuperar gran cantidad de agua, estará diseñada para poder procesar 30.000 TM/mes; la planta tendrá una disponibilidad operativa de 65,5%, es decir, operará aproximadamente 20 días al mes.

Buenaventura, con respecto al DR R4, espera ampliar su vida útil por 4 años más.

Así mismo, la planta de filtrado recibirá 63,4 t/h secas nominales, equivalente a 1 521 t/día, en forma de pulpa espesada y detoxicada con un contenido de sólidos de 49,2% y la procesará hasta obtener un relave filtrado con un contenido de sólidos de 82,5% por medio de la tecnología de filtración a presión empleando filtros de prensa.

El monto de inversión estimado correspondiente a la etapa de construcción del proyecto de implementación de la planta de filtrado de relaves, y solo ese, asciende aproximadamente a un valor de US$ 17.2 millones. Adicionalmente, el monto de inversión estimado durante la etapa de operación será de aproximadamente US$ 2.4 millones.

Buenaventura, con respecto al DR R4, espera ampliar su vida útil por 4 años más.

Otro proyecto en Orcopampa es la optimización de los STARI Nazareno y Prometida, que tiene como finalidad incrementar el porcentaje de sólidos en los lodos generados, reducir su volumen en las pozas de decantación y sedimentación y mejorar la calidad del agua tratada.

Para ello, se propone la implementación de equipos de baja envergadura como tanques agitadores, eyectores, rociadores (spargers), compresoras y transformadores eléctricos, así como mejoras en la infraestructura existente.

Estos componentes se integrarán al sistema actual de forma complementaria, permitiendo densificar los lodos hasta alcanzar concentraciones cercanas al 9%, lo que reducirá significativamente su volumen, facilitará su manejo y disposición posterior y prolongará la capacidad operativa de las pozas de decantación y sedimentación.

Inmaculada: confirmar o descartar reservas de mineral

El monto de inversión para la habilitación de las plataformas de perforación y accesos asciende a US$ 2.2 millones

Con el propósito de confirmar o descartar reservas de mineral en determinadas áreas de la unidad minera Inmaculada, en Ayacucho, Compañía Minera Ares propuso habilitar 19 plataformas de perforación, de las cuales 17 son con fines de confirmación de reservas y dos de descarte metalúrgico, con sus respectivos accesos proyectados, los cuales conectarán a las plataformas con la red de accesos aprobados. Para satisfacción de la minera, el plan operativo ha sido aprobado por el regulador ambiental Senace.

La longitud promedio de los sondajes es de 427 m, sumando aproximadamente 8.120 m de perforación.

El método de perforación será de tipo diamantina y se realizará con la finalidad de confirmar las reservas de mineral y descartar zonas que no contengan la mineralización adecuada. Asimismo, los testigos podrán proporcionar información sobre la caracterización mineralógica y se podrán realizar análisis químicos. La minera ejecutará la perforación del suelo y/o roca, mediante una corona diamantada instalada en el extremo inferior de una columna de barras de acero colocadas en serie, carga y fluidos, lo que permitirá cortar y recuperar el cilindro central (testigo) de roca dentro de un barril portatestigo ubicado al interior de la columna de barras.

La longitud promedio de los sondajes es de 427 m, sumando aproximadamente 8.120 m de perforación.

Los accesos proyectados corresponden a los que se habilitarán para que se conecten a la red de accesos aprobados con las plataformas propuestas. Estos tendrán un ancho aproximado de 4 m, las pendientes máximas no excederán el 8% (46°) y también se habilitarán cunetas a lo largo de los accesos proyectados cuyas dimensiones aproximadas serán de 0.30 m de ancho x 0.30 m de profundidad. La extensión total de los 14 tramos a habilitar es de 1.53 km.

El balance de agua para las plataformas de perforación inicia con la captación de agua en el punto autorizado (filtraciones de la galería nivel 4,300), cuyo flujo en fase inicial (sin recirculación) será de 29.6 m3 /día, mientras que en fase con recirculación será de 14.8 m3 /día, es decir el flujo se reduce al 50 % en la fase con recirculación.

Este flujo de agua será conducido a la tina colectora de agua, desde el cual se tomará el agua requerida para las perforaciones y durante este proceso se estima que habrá una pérdida de agua del 50% (14.8 m3 /día) aproximadamente. Por lo que el 50 % restante (14.8 m3 /día) será conducido a la tina de sedimentación de lodo, donde los lodos de la perforación serán sedimentados mediante el empleo de coagulantes y el agua será recuperada para utilizarla nuevamente en las perforaciones

El monto de inversión para la habilitación de las plataformas de perforación y accesos asciende a US$ 2.2 millones.

Conformidad para cambios en Tía María

Un objetivo de la empresa es reubicar la plataforma de chancadora donde se construirá el edificio de la chancadora primaria

Southern Perú cuenta con los derechos de uso minero y propiedad superficial en el área del proyecto Tía María, en la región de Arequipa, y recientemente los requerimientos de la ampliación, reducción y reubicación de los componentes auxiliares del Tajo La Tapada-Pampa Yamayo, reconfiguración geométrica del relleno industrial y relleno doméstico minero metalúrgico, polvorín de explosivos, polvorín de fulminantes tanque de agua y componentes auxiliares han sido aprobados por el regulador ambiental.

En el caso de la ampliación del área donde se almacenan temporalmente los residuos para su venta a terceros, Southern contará con 1.300 metros cuadrados adicionales.

En el caso de los tanques de almacenamiento La Tapada, se ha realizado una reducción del área de 0,05 hectáreas, lo que significa que ahora ocupan menos espacio que el inicialmente aprobado. Esta reducción no requiere cambios adicionales en la forma de construcción, ya que solo se disminuye el área.

Otro objetivo de la empresa es reubicar la plataforma de chancadora donde se construirá el edificio de la chancadora primaria modelo FLSmidth 1600 × 2600 TSUV (peso 391 t; altura 5,2 m; motor eléctrico de 1 000 kW a 4,16 kV; admite mineral ROM (Run-Of-Mine) con humedad de 2–3 %; capacidad de procesamiento de hasta 7.692 t/h), e incorpora sistemas auxiliares de lubricación, enfriamiento de aceite y monitoreo operacional con conexión DCS/PLC.

Se trata de una estructura de concreto armado cuya altura, originalmente proyectada en 40,3 m (desde el sello de fundación hasta el tope de la tolva de alimentación), ha sido actualizada a 32 m de altura.

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A raíz del nuevo emplazamiento del edificio de chancado primario se modifican las fajas transportadoras 122-CVC011 y 122-CVC-012, manteniendo su secuencia funcional dentro del sistema de transporte de mineral grueso.

Con ello, la longitud total del sistema de fajas, que originalmente era de aproximadamente 8.6 km, queda con una longitud aproximada de 7.5 km hasta la pila de acopio con capacidad de 60.000 toneladas.

Al primer trimestre de 2026, el avance del proyecto de cobre Tía María se situó en 32.5%, y 4.207 nuevos puestos de trabajo se han generado; 815 de estas posiciones han sido cubiertas por aplicantes locales.

“En la medida de lo posible, tenemos la intención de cubrir los 5.000 puestos de trabajo estimados que se requerirán durante la fase de construcción de Tía María, priorizando trabajadores de la provincia de Islay”, dijo la minera.

Al 31 de marzo, Southern Perú ha comprometido US$948 millones en diversas actividades del proyecto Tía María, situado en la región de Arequipa.

La empresa sostiene que han emitido la mayoría de las órdenes de compra para los principales equipos. Con respecto al proceso de lixiviación, han colocado órdenes de compra para el equipo clave con tecnología de última generación.

Tía María utilizará tecnología ESDE de última generación y tiene la capacidad para producir 120.000 toneladas de cátodos de cobre ESDE por año. Southern espera iniciar operaciones en el tercer trimestre de 2027.

Lixiviación en pilas Carachugo y La Quinua: riego por inyección hasta el 2032

Yanacocha se ha propuesto replicar el sistema de lavado ácido por recirculación que opera actualmente en la planta de Yanacocha Norte para implementarlo en la Planta Pampa Larga (la cual utiliza un sistema de lavado estacionario) aplicando el mismo porcentaje de ácido concentrado al 1% en todo el sistema.

La minera Yanacocha, situada en la región de Cajamarca, tiene la necesidad de reconfigurar el diseño y maximizar la capacidad de la pila de lixiviación Carachugo en la etapa 10 y 14 dentro de la huella aprobada, debido a cambios originados en planes de minado por la actualización del modelo geológico y actuales precios de los metales, donde se tiene mayor mineral disponible que es diferente en comparación con el momento que se ejecutó el diseño original. Su plan ha recibido la conformidad del regulador ambiental Senace el 23 de abril, según la Resolución Directoral N.° 00062-2026-SENACE-PE/DEAR.

La minera operada por Newmont necesita ejecutar estos cambios desde los primeros bancos de descarga para alinearse con el actual diseño de la pila de lixiviación de Carachugo etapas 10 y 14, y continuar procesando el mineral óxido proveniente del Tajo Chaquicocha-Etapa 3 (Quecher Main), manteniendo el plan de minado aprobado en la Segunda MEIA Yanacocha.

Además requiere ampliar la vida útil al 2032 del Injection Leaching, debido a que, por temas operativos, no han podido ejecutar la totalidad de los taladros aprobados.

Yanacocha pretende descargar el mineral proveniente de los tajos Chaquicocha Etapa 3 (Quecher Main), Yanacocha-Etapa 2, Carachugo y zonas de depósitos temporales.

Las pilas de lixiviación aún no han alcanzado la capacidad final aprobada en la certificación ambiental ni en el permiso sectorial (concesión de beneficio). En ese sentido, el componente se mantiene en proceso operativo y de llenado continuo hasta alcanzar la cota máxima aprobada.

La aplicación de este método permitirá optimizar la recuperación de oro remanente en sectores de la pila donde el riego convencional ha sido limitado por condiciones físicas adversas.

Además, la minera busca optimizar el sistema de riego lixiviación, pasando del riego por gravedad (goteo) al riego por inyección (Injection Leaching) hasta el año 2032, extrapolando las características del diseño aprobado en las otras pilas de lixiviación La Quinua y Carachugo.

La aplicación de este método permitirá optimizar la recuperación de oro remanente en sectores de la pila donde el riego convencional ha sido limitado por condiciones físicas adversas, tales como la presencia de finos, zonas de baja permeabilidad o canalización preferencial de la solución lixiviante. De esta manera, se mejora la eficiencia del proceso metalúrgico sin modificar el esquema general de operación aprobado.

Yanacocha se ha propuesto además replicar el sistema de lavado ácido por recirculación que opera actualmente en la planta de Yanacocha Norte para implementarlo en la Planta Pampa Larga (la cual utiliza un sistema de lavado estacionario) aplicando el mismo porcentaje de ácido concentrado al 1% en todo el sistema. Los principales objetivos del cambio propuesto son mantener el contenido de oro en la solución estéril por debajo de 0,015 ppm e incrementar la capacidad de adsorción del carbón activado

Otra optimización importante en el yacimiento es la maximización de la capacidad de la pila de lixiviación La Quinua debido a cambios originados en planes de minado y secuencia, así como en el modelo geológico y para futuros proyectos.

Yanacocha busca mejorar la implementación del sistema de lixiviación por inyección (Injection Leaching) en la plataforma La Quinua 1-7, incrementando el número de pozos y la extensión del cronograma operativo hasta el año 2032, manteniendo en promedio el espaciamiento en 35 metros, pero permitiendo un rango operativo de ejecución (rango de 30 a 35 metros), sin modificar la huella ni la capacidad previamente aprobada.

Mejoras en unidad productiva de Ilo: US$ 46.5 millones con aprobación ambiental

La minera propone reubicar y modernizar la S.E. Ilo 1 para atender, de manera apropiada, los requerimientos de energía eléctrica de las operaciones productivas tanto en el corto como en el mediano plazo

El Senace aprobó el «Sexto Informe Técnico Sustentatorio de la Unidad Minera Ilo», presentado por Southern Peru Copper Corporation Sucursal del Perú, que busca incluir y modificar instalaciones para dar soporte a las actividades de operación de la Unidad Minera Ilo, en la región de Moquegua. Estos cambios responden al deterioro de algunas infraestructuras existentes y a la necesidad de optimizar las operaciones. La inversión ronda los US$ 46.5 millones.

La actual subestación eléctrica Ilo 1 (S.E. Ilo 1) fue puesta en servicio en el año 1958 como parte de las obras tempranas de las operaciones minero-metalúrgicas del Proyecto Toquepala. Ahora la empresa requiere la reubicación y modernización de la S.E. Ilo 1 debido a su obsolescencia, ya que cuenta con 67 años de operación continua; la salida de operación de la Central Térmica Ilo 1 por obsolescencia, así como también a las futuras ampliaciones proyectadas de producción en el Área de Operaciones Ilo.

Southern propone reubicar y modernizar la S.E. Ilo 1 para atender, de manera apropiada, los requerimientos de energía eléctrica de las operaciones productivas tanto en el corto como en el mediano plazo. La sala de equipos GIS albergará el equipamiento eléctrico GIS de 138 kV.

Ampliación de la losa de almacenamiento de ánodos y cátodos
La refinería cuenta con losas en diferentes sectores para realizar el almacenamiento y maniobras de carga y descarga de ánodos y cátodos; esta condición ha incrementado los ciclos y el transporte de los montacargas. Por razones de optimización, controles, maniobras de carga y descarga, Southern requiere contar con una losa centralizada que permita aumentar la capacidad de almacenamiento de ánodos y cátodos, carguío directo para la venta de cátodos en camiones, reducir los desplazamientos de las plataformas del ferrocarril industrial, entre otros. El proyecto considera la ampliación de la plataforma de almacenamiento al lado oeste de las instalaciones existentes de la planta, en un área aproximada de 8,2 ha.

Estación de despacho de combustible
Las mejoras en la estación de despacho de combustible permitirán incrementar la capacidad de abastecimiento de diésel DB5 S-50, con el objetivo de satisfacer el incremento de la demanda producida en las áreas operativas debido a las ampliaciones futuras. El sistema de recepción y almacenamiento de combustible distribuye combustible para Ilo, Toquepala y Cuajone. Según la minera, para mejorar la eficiencia de despacho de combustible resulta necesario modificar la estación de bombeo, reemplazar las líneas de despacho de las estaciones de despacho N° 1 y N° 2, y modificar el diseño para la estación de despacho N°2, incrementando en ambos casos la capacidad de despacho de 250 gpm a 400 gpm. De esta manera, ambas estaciones de despacho podrán despachar a dos vagones cisterna en simultáneo con capacidad de 400 gpm cada una, logrando un total de 800 gpm de combustible, reduciendo los tiempos de despacho.

Las mejoras en la estación de despacho de combustible permitirán incrementar la capacidad de abastecimiento de diésel DB5 S-50, con el objetivo de satisfacer el incremento de la demanda producida en las áreas operativas debido a las ampliaciones futuras.

Reemplazo del sistema de enfriamiento bearing cooling
El reemplazo del sistema de enfriamiento bearing cooling se realizará en las zonas norte y sur de la fundición de cobre. La finalidad es garantizar la continuidad operativa del sistema de agua de enfriamiento bearing cooling para todos los equipos refrigerados por agua y fortalecer los estándares de seguridad en las operaciones de la fundición de cobre.

Implementación de un depósito de carbón
El nuevo depósito de carbón para el Horno ISASMELT de la Planta Fundición contará con un sistema de mitigación de polvo. El depósito de carbón tendrá una capacidad de almacenamiento de 1,5 kt, con un dimensionamiento de 25 de largo, 20,5 de ancho y 4 metros de alto.

El sistema de mitigación de polvo estará compuesto por dos generadores de neblina de 60 metros de alcance; ambos generadores serán del tipo fijo, uno sobre los muros para la zona de almacenamiento y el otro para la zona de carga de carbón sobre una columna metálica, para lo cual será necesario realizar tendidos de tubería de acero para la alimentación de agua y para la alimentación eléctrica trifásica 460 VAC.

Cuajone: US$ 318 millones para mejoras

Uno de los proyectos comprende la construcción, instalación y puesta en marcha de un nuevo filtro vertical de concentrado de cobre que procese 1.000 t/día nominal

Una inversión de US$ 318 millones de Southern Perú en su mina Cuajone, en la región de Moquegua, ha sido recientemente aprobada por el regulador ambiental Senace. Se trata del Séptimo Informe Técnico Sustentatorio de la Unidad Minera Cuajone.

Una de las mejoras que busca la empresa es en la planta de filtros de la concentradora. La empresa requiere implementar un nuevo filtro prensa vertical para cubrir la demanda de filtrado de concentrado de cobre ante fallas o mantenimiento de los equipos actualmente instalados.

Esta incorporación permitirá asegurar la continuidad operativa, reducir costos y mejorar la calidad del concentrado producido, asegura la minera. Los actuales filtros existentes —filtro prensa vertical, filtro prensa horizontal y cuatro filtros tipo tambor— presentan fallas, por lo que son utilizados de forma alternada según su disponibilidad operativa.

Cuando los filtros tambores son utilizados, Southern debe encender dos secadores que consumen combustible para el secado del concentrado de cobre, no obstante, la humedad del concentrado entregada por los filtros tipo tambor no es la óptima para los procesos de la fundición de cobre de la unidad Ilo.

Otro importante cambio es el incremento de áreas para lixiviación. El nuevo pad tendrá una capacidad para almacenar y procesar aproximadamente 10.07 millones de toneladas (6.9 millones m3).

Por consiguiente, la instalación del nuevo filtro vertical tiene por objetivo operar de forma continua, logrando una humedad óptima manteniendo un tonelaje nominal de concentrado de 1,000 t/d y una disminución en la frecuencia de uso de los filtros de tipo tambor, a su vez, optimizando los costos de operación por reducción en el consumo de combustible en los filtros de tipo tambor.

Además, con la implementación de este nuevo filtro se busca disminuir el uso de los filtros tipo tambor, sin que ello involucre dejar de operarlos.

El proyecto comprende la construcción, instalación y puesta en marcha de un nuevo filtro vertical de concentrado de cobre que procese 1.000 t/día nominal. El nuevo filtro será parte del proceso operativo actual y no modificará las condiciones previamente aprobadas, es decir, será un componente adicional que funcionará a requerimiento de las actividades operativas y no reemplazará a otros componentes.

Otro importante cambio es el incremento de áreas para lixiviación. Actualmente el mineral aglomerado se está apilando en el pad de lixiviación fase IV y la ampliación del Área 2 (Ampliación Pad Fase III). Esta área tiene una capacidad de almacenamiento limitada que afectará negativamente la continuidad de las operaciones y la producción de cobre planeado. En este sentido, Southern busca implementar una nueva área denominada pad de lixiviación fase V.

El nuevo pad tendrá una capacidad para almacenar y procesar aproximadamente 10.07 millones de toneladas (6.9 millones m3).

Luz verde para optimización de Tantahuatay

Una planta de tratamiento de efluentes cianurados, electrodeposición y ampliación de tajos. La inversión supera los US$ 34 millones

Unos US$ 34.3 millones pretende invertir Compañía Minera Coimolache en su unidad productiva Tantahuatay, que se encuentra ubicada políticamente en el departamento de Cajamarca, provincia de Hualgayoc. La propuesta ha sido aprobada por el regulador ambiental.

Una de las más importantes obras es optimizar el proceso de tratamiento de efluentes cianurados de la PTEC Mirador mediante una modificación de los reactivos e insumos a utilizar.

La mejora permitirá “mantener la calidad del tratamiento del agua cianurada, pero con menor uso de reactivos y generación de residuos peligrosos”, explica la compañía, “además del reúso de agua ácida de la unidad minera en reemplazo de cloruro férrico”.

La PTEC (planta de tratamiento de efluentes cianurados) Mirador no se encuentra actualmente construida.

El método aplicado para la destrucción de cianuro será mediante la dosificación de peróxido de hidrógeno (H2O2).

La planta de tratamiento de efluentes cianurados de Mirador estará conformada por dos circuitos en paralelo de 100 m3/h de capacidad cada uno, siendo cada circuito compuesto por 5 tanques: el primer tanque es de 4.8 m3 de capacidad operativa y cuatro tanques de 46.9 m3 de capacidad operativa, cada uno, con su respectivo sistema de agitación.

El método aplicado para la destrucción de cianuro será mediante la dosificación de peróxido de hidrógeno (H2O2).

La planta ha sido diseñada para precipitar también elementos tales como cobre, hierro, arsénico, mercurio y zinc.

Planta EW
Compañía Minera Coimolache implementará una planta EW con la finalidad de mejorar el proceso de obtención de barras doré (barras de oro y plata). Actualmente la solución producto de la desorción de carbón rico de las plantas de ADR Tantahuatay y ADR Ciénaga es bombeado a la planta Merrill Crowe donde sigue el proceso hasta precipitar con polvo de zinc, el precipitado se retortea y funde obteniendo la barra doré.

La empresa precisa que la solución en su proceso por la planta Merrill Crowe ocasiona el consumo de reactivos como diatomita, cianuro y zinc. “Con el proceso de electrodeposición propuesto, la solución super rica se bombeará a las celdas electrolíticas donde el oro y la plata se precipitarán en lana de acero por efecto de la corriente eléctrica”, indica la minera. Con la planta EW se obtendrá doré sin consumo de reactivos.

Tajo
Compañía Minera Coimolache necesita ampliar el área de explotación del Tajo THY 2 en la zona extensión NW (sector norte y sur), así como profundizar el tajo THY 2 hasta la cota 3,821 mediante la ampliación de la zona centro, debido a que estas cuentan con gran potencial económico por la presencia de óxidos y mixtos (sectores de mejor ley).

La organización precisa que la rampa de acceso a la poza PZ-24 (D) se encuentra dentro del área de ampliación de la zona extensión nor-oeste del Tajo THY 2, esta rampa conectará al acceso auxiliar del tajo THY 2 con la poza PZ-24 (D).

Compañía Minera Coimolache implementará una planta EW con la finalidad de mejorar el proceso de obtención de barras doré (barras de oro y plata).

Asimismo, plantea la modificación del canal de conducción tramo II (D) y la implementación de líneas de impulsión.

El yacimiento Tantahuatay corresponde a un depósito de filiación epitermal de alta sulfuración con mineralización de oro y plata. En el área de estudio afloran principalmente unidades litomorfoestructurales compuestas por una secuencia volcánico-sedimentaria de origen continental, constituida por el Grupo Calipuy.

La alteración hidrotermal ha sido generada por diferentes procesos hidrotermales previos y durante el desarrollo de la mineralización del depósito.

La minera también requiere ampliar el área de explotación del Tajo Mirador, modificando una gran parte de su área, ampliándose en algunas zonas y ajustándose en otras, las áreas ampliadas son propuestas debido a que se han identificado sectores de mejor ley.

Corani: potenciales recursos adicionales

El proyecto contará con 70 plataformas de perforación y 132 sondajes con una longitud total conjunta de 25.276 m

El proyecto de plata Corani se ubica en el distrito del mismo nombre, provincia de Carabaya y región Puno. Comprende 13 concesiones mineras bajo la titularidad de Bear Creek Mining en un 100%. El objetivo de la empresa de capitales canadienses es incluir 12 plataformas de perforación y 20 sondajes con una longitud total conjunta de 7.030 m.

Por tanto, el proyecto contará con 70 plataformas de perforación y 132 sondajes con una longitud total conjunta de 25.276 m, dado que requiere obtener información geológica de potenciales recursos minerales adicionales en la zona del proyecto.

Bear Creek proyecta incluir seis trincheras de exploración de 1.5 m de ancho y 1.5 m de profundidad, cuya longitud total conjunta será de 2.234 m, además de la incorporación de inclusión de 2.81 km de accesos asociados con las nuevas plataformas de perforación propuestas con un ancho de 4 m, lo que haría un total de aproximadamente 34.8 km de largo y con un ancho variable.

En 2024, Eric Caba, presidente y CEO de Bear Creek Mining, dijo que la inversión estimada en el proyecto minero Corani se incrementó de US$ 580 a US$1,300millones.

Bear Creek avanzará a un máximo de 60 m/día por máquina y tendrá un avance promedio de 20,74 m/día por máquina para el periodo de 113 días (aproximadamente 3,77 meses). Durante las actividades de perforación, Bear Creek empleará hasta cuatro máquinas perforadoras en paralelo, las cuales permitirán obtener los correspondientes testigos (cores) de perforación.

En cuanto al manejo del agua, requiere una demanda de agua de 24 m3/día por cada máquina perforadora, la cual será cubierta a partir de los puntos de captación autorizados para el proyecto; ésta es una demanda de carácter temporal. Los fluidos (lodos) a generarse serán manejados en las pozas de manejo de fluidos de perforación, las cuales en conjunto tendrá una tasa de recuperación de aproximadamente 55%.

Actualmente, la empresa sigue buscando financiamiento para iniciar la construcción del proyecto. En el 2019, este proyecto había obtenido los permisos para iniciar su construcción; sin embargo, no pudieron ejecutarlo por la pandemia del covid-19 y diversos problemas coyunturales.
En 2024, Eric Caba, presidente y CEO de Bear Creek Mining, dijo que la inversión estimada en el proyecto minero Corani se incrementó de US$ 580 a US$1,300millones, principalmente por la subida de los costos de construcción.

Lagunas Norte hasta el 2034: inversión de US$162 millones

Esta ampliación del cronograma responde a la necesidad de agotar las reservas de mineral de la unidad minera

Boroo Misquichilca, la minera que opera el yacimiento Lagunas Norte en la región La Libertad, tiene la intención de ampliar sus operaciones hasta 2034. Los diversos cambios (indicaremos algunos) implican una inversión de US$162 millones.

Durante este periodo, mantendrá la continuidad operativa de los procesos fundamentales de la unidad minera, incluyendo la explotación del tajo abierto, el sistema de pilas de lixiviación (SPL) y el proceso metalúrgico (que integra el circuito de chancado, circuitos de procesamiento de minerales carbonosos y materiales refractarios, la Planta CIC, los circuitos de molienda y CIL, y la Planta Merrill Crowe), la producción comercial de barras doré, concentrados de oro, los sistemas de manejo de aguas, entre otras actividades.

Esta ampliación del cronograma responde a la necesidad de agotar las reservas de mineral de la unidad minera. Para tal fin, el volumen total de material a extraer del tajo asciende a 172,212 kt.

De acuerdo con su Plan de Minado, Boroo tiene previsto extraer, en el periodo comprendido entre los años 2026 a 2034, un total de 132,668 kt de material de desmonte.

La empresa tiene también previsto ejecutar pozos de inyección en la Pila de Lixiviación Actual (PLA) y en la Nueva Pila de Lixiviación (NPL), con la finalidad de incrementar la recuperación metalúrgica del mineral remanente en dichas pilas, sin incrementar la capacidad máxima de procesamiento actualmente aprobada.

Boroo propone concretar 213 pozos de inyección con el propósito de ejecutar una lixiviación secundaria orientada a la recuperación de contenidos residuales de oro y plata en zonas de baja permeabilidad. Las actividades de construcción vinculadas a los pozos de inyección se llevarán a cabo de manera continua durante el resto de vida útil de la unidad minera.

El sistema de inyección operará mediante el bombeo de solución cianurada hacia los diferentes pozos de inyección, los cuales contarán con una o más zonas de inyección definidas según el diseño y los requerimientos operativos de Boroo. Cada pozo manejará un caudal aproximado de 300 m³/h, permitiendo una distribución controlada y uniforme de la solución dentro del material lixiviado.

Un tercer cambio es incrementar el remanejo del material de la Pila de Lixiviación Actual (PLA) y Nueva Pila de Lixiviación (NPL), donde será sometido a un proceso de blending (mezcla) con material procesado de la Planta CMOP. Esta medida responde a la necesidad de garantizar condiciones adecuadas de estabilidad física y geotécnica en la conformación de las pilas de lixiviación, mediante la homogenización de las propiedades del material dispuesto. El blending permitirá mejorar la distribución granulométrica, la compactación y el comportamiento mecánico del conjunto, reduciendo riesgos de inestabilidad estructural.

Al respecto, la empresa ha programado implementar zarandas móviles para la clasificación y el remanejo de mineral lixiviado, con la finalidad de separar el material fino (–1/2”) del material grueso (+1/2”). El material fino será trasladado hacia la Planta CMOP para su clasificación y molienda, donde continuará su procesamiento para la obtención de oro.

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Boroo admite que requiere de una mejora en la recuperación de oro que actualmente es transportado hacia las pilas de lixiviación desde la descarga de la faja transportadora aprobada del área de molienda del PMR y CMOP mediante la implementación de la tecnología High Pressure Grinding Rolls (HPGR), que permite una mayor liberación del oro encapsulado y una mayor eficiencia energética.

El proyecto contempla la implementación de dos rodillos de molienda de alta presión, que tiene por objetivo disminuir la granulometría del material de rechazo y de esta manera optimizar la liberación del oro encapsulado. Boroo espera aumentar la recuperación metalúrgica mediante una molienda más eficiente y reducir el consumo energético y de reactivos en el proceso de cianuración.

Con todo, el proceso HITECC conlleva un alto costo asociado a la pérdida de oro durante el mismo, por esta razón la compañía ha optado por reemplazarlo por el de desorción de oro con una baja concentración de hidróxido de sodio (NaOH), ya que se aleja de los métodos convencionales que implican el uso de temperaturas elevadas.

La modificación del proceso HITECC a tratamiento cáustico a baja temperatura corresponderá únicamente a la adición del NaOH en el proceso existente, sin modificar ninguna estructura existente. Para el desarrollo de las actividades propuestas, Boroo estima un requerimiento aproximado de 60 t/día de NaOH, el cual podrá variar en función de las características del material alimentado al proceso, pudiendo incluso ser inferior al requerimiento indicado previamente.